Enamorada de mi mejor amigo.

Capitulo 3

¡Nerviosa! Así era como se sentía Candy, la rubia no paraba de jugar con sus manos. Desde que puso un pie fuera del tren sintió que su corazón se aceleraba e inexplicablemente sentía una sensación extraña en su estomago. Ahora que estaba en la entrada de la mansión Andrew sentía que le faltaba el aire, su corazón se había acelerado aun más.

-Candy –Dijo Dorothy llamando la atención de la rubia- Todo saldrá bien –Le susurro, para que el joven que las acompañaba no escuchara-

-Si –Contesto no muy segura-

Dorothy había estado todo este tiempo con ella, esa había sido la única condición impuesta por Albert; por lo que la joven conocía bien los sentimientos que tenia Candy por su patrón. El auto se detuvo, Candy observo que en la entrada estaban todos esperando por ellos, así se lo había pedido en la carta que le envió, por lo que él, como siempre cumplió con lo que ella le pedía. George, quien la había ido a traer a la terminal del tren abrió la puerta, ella tomo aire varias veces y bajo de este.

¡Hermosa! Albert se quedo sin aliento al verla. Desde que noto que el auto estaba llegando sintió que le recorría un hormigueo por todo su cuerpo, se sentía expectante por verla y ahora que lo hacía estaba extasiado. Estos años la habían embellecido aun más, ¡Dios! ¿Cómo iba a hacer para disimular sus sentimientos? Al momento que descendió del auto él deseaba correr y estrecharla entre sus brazos, pero no podía, si lo hacia sentía que se delataría, así que con muchos esfuerzos se quedo donde estaba.

Una vez que bajo del auto sus ojos lo buscaron inmediatamente. Se iba a caer, sus piernas le temblaban, ¡Era tan guapo! Más de cómo lo recordaba. Su presencia ahí la hacía sucumbir, como si se tratara de una explosión, todos sus sentimientos colapsaron en su interior. Solo basto con medio mirarlo para saber que su amor por él no había disminuido ni un ápice, en pocas palabras dos años y medio no habían hecho nada en ella… ¿Cómo haría para disimular? ¡Como lo amaba! Pero un momento… Por estar ensimismada en el no se había percatado de la joven que estaba a su lado, ¡Estaban tomados de la mano!

-"¿Quién es ella?" –Se pregunto- La observo unos momentos, suficiente para admitir que la joven era realmente hermosa, su cabello rubio lacio, ojos azules, un poco más alta que ella, de estrecha cintura, piel aterciopelada, con una presencia digna de una dama de sociedad…. –"Definitivamente tiene que ser su novia" –Se dijo- Si antes se sentía desfallecer por la presencia de Albert, ahora estaba a punto de hacerlo, pero por el impacto de saber y comprobar –Porque estaba segura- de que él tenía novia.

-"Vamos Candy" –Pensó- "Es obvio que él tiene que tener novia. Sonríe, sonríe" –Se repetía nerviosamente-

Siendo franca con ella misma, nunca se imagino a Albert en brazos de otra mujer. Que tonta, eso era algo natural ¿Por qué nunca se lo imagino así? Ahora el impacto era mayor, quería salir corriendo de allí, quería llorar, justamente las cosas ya no serian como antes pues deducía que todo el tiempo libre que él tuviera se lo dedicaría a ella… Su novia y no a ella… Su hija adoptiva. ¡Qué tristeza! Por razones que ni ella sabia se dirigió a saludar a la tía abuela… ¿A la tía abuela? Dios si estaba mal.

-Hola Tía abuela –Saludo mientras le daba un beso en la mejilla-

-Hola Candice –Respondió la tía-

-Hola gatita- Dijo Archie mientras le daba un gran abrazo-

-Archie ¿Cómo estás?

-Bien, mírate que hermosas estas

-Gracias, Annie que gusto me da verte….

Mientas Candy saludaba a sus familiares Albert observaba todos sus movimientos.

-"No me vino a saludar primero a mi" –Pensó a su pesar- "Eso quiere decir que aun le incomoda mi presencia".

Candy llego donde estaba Albert con la joven rubia. Se detuvo no sabía cómo actuar, como saludarlo, ni siquiera estaba segura si quería saludarlo, se sentía como defraudada un sentimiento ridículo pues el tenia derecho a tener novia. Estaba en su indecisión cuando escucho una voz que le llamaba.

-Señorita Candy- Dijo George –Sacare del auto a su amigo –Sonrió al decir esto-

-¡Oh si! -Candy dio unos pasos hacia el auto, se giro y observo a los allí presentes- Familia, les tengo una sorpresa –Mientras ella decía esto George había sentado al joven en su silla de ruedas, los demás no le lograban ver el rostro, no fue hasta que estaba completamente sentado que le reconocieron-

-¡Stear! –Grito prácticamente Archie- ¿E-Eres Tu? –Pregunto a la vez que corría hacia su hermano-

-¡No puede ser! –Dijo Annie caminando hacia el joven-

-¡Por todos los cielos! –Exclamo la tía Elroy con lágrimas en los ojos, dirigiéndose hacia su sobrino-

Candy, sonreía al verlos como abrazaban y besaban a Stear que no paraba de llorar y reír junto con su hermano. La pecosa le daba la espalda a Albert, el cual se había mantenido estático en su lugar.

-"Sigue cogido de la mano de esa"- Se dijo Candy. Sentía ira… ¿Era eso o algo más? No lo sabía. De pronto escucho que Stear le hablaba:

-Candy –Dijo- ¿Dónde está el "Tío abuelo", prometiste que aquí estaría pero no lo veo? –Pregunto mientras estiraba el cuello tratando de ver más adentro de la mansión para ver si lo miraba-

-¿Eh? Este…. Pues… -No sabía que decir, por lo que guardo silencio-

Todos se quedaron en silencio, esperando o meditando como decirle a Stear quien era el famoso "Tío Abuelo". Stear por otra parte siguió recorriendo con la mirada a todos los presentes.

-¡¿Albert? –Exclamo asombrado Stear al reconocer a su amigo-

-Hola Stear –Dijo Albert-

-¿Pero qué haces aquí?

-Bueno…. Yo…

-Vamos todos a la biblioteca –Intervino la tía abuela- Ahí hablaremos mejor.

Todos se dirigieron al lugar que había dicho la tía abuela, Archie junto con George cargaron a Stear para que pudiera entrar con su silla a la mansión. Candy se quedo sin moverse de su lugar, observo como Albert entraba con su "novia" a la mansión, la tristeza la invadió prácticamente ni siquiera la había volteado a ver.

-"No le importo dejarme aquí sola, claro como le va a importar si va de la mano con ella" –Se dijo. Sus ojos se tornaron cristalinos, cuando de pronto sintió que alguien la abrazaba.

-Candy –Dijo Annie abrazando a su amiga- Estoy feliz de que hayas regresado.

-Gracias Annie, yo también –Contesto sonriendo-

Las jóvenes siguieron a los demás dentro de la mansión, ambas chicas estaban entrando al despacho de Albert cuando Candy le hablo a Annie en voz baja.

-Annie

-Dime –Susurro Annie-

-Ella es la nov…

-Y bien –Dijo Stear interrumpiendo a Candy y a Annie- ¿Dónde está el "Tío Abuelo"? –Pregunto a todos-

Candy recorrió con su vista el despacho, seguía todo casi igual como lo recordaba, había varios estantes con muchos libros, varios cuadros que adornaban las paredes, el escritorio donde suele trabajar Albert y un sillón, realmente el despacho era bastante amplio. Stear se había ubicado a la par de un mueble para dos personas, el cual era ocupado por Archie y la tía Elroy. Albert se había quedado de pie tras el escritorio junto a la silla que suele utilizar, Candy noto con tristeza que allí sentada estaba su "novia". Por otro lado ella y Annie habían decidido quedarse de pie.

-Nadie me piensa contestar –Dijo Stear observando a su tía- ¿Dónde está el "Tío abuelo"? Deseo conocerlo.

- Stear –Dijo Albert, para que este lo volteara a ver- Yo soy el "Tío abuelo"

-¡¿Qué?... ¡¿Tu?... –Exclamo confundido-

-Yo –Confirmo Albert sonriendo-

-Pero es que…. ¿Tu? –Stear no salía de su asombro- Pero es que yo me imaginaba un viejo –Dijo-

Todos en la sala irrumpieron en risotadas, a Archie se le salían las lagrimas de tanto reír. Albert también reía, pero este lo hacía al recordar que Archie había tenido la mismita reacción que Stear tenía ahora.

-Todos nos imaginamos eso hermano –Dijo entrecortadamente Archie de tanto reír-

-Esto es… ¿Tu? –Volvió a preguntar, pasándose una mano por su cabeza-

-Si –Volvió a contestar Albert sonriendo-

-Esto es…. ¡Esto es fantástico! –Grito Stear-

-No grites -Le reto la tía Elroy-

-Pero es que tía –Dijo Stear- Esto es ¡Waw!... un momento –Dijo de presto poniéndose serio, todos lo voltearon a ver- No esperaras que te diga "Tío abuelo" ¿Cierto? –Pregunto-

-No, claro que no, puedes decirme Albert como siempre

-De ninguna manera –Intervino la tía abuela-

-Pero tía, no cree que sería sumamente raro que le diga "Tío abuelo" –Opino Stear- Es demasiado joven para llamarlo así.

-No le dirás "Tío abuelo" pero si Tío –Dijo firmemente la señora- Él es tu tío –Comento señalando a Albert-

-Pero aun así es raro –Renegó Stear-

-No importa, le dirás tío –Intervino Archie- A mi me obligaron a hacerlo así que tu también lo harás –Dijo indignado al pensar que a Stear le permitirían decirle Albert a su tío y a él no-

Todos empezaron a reír nuevamente por la cara de indignación de Archie. Justo en el momento que todos pararon de reír, Stear se percato de la hermosa mujer rubia que estaba a la par de su tío Albert.

-¿Ella es tu novia? –Pregunto Stear sin darle muchas vueltas al asunto-

Candy no pudo evitar apretar los puños de sus manos, ahí estaba la gran pregunta y la verdad era que no estaba segura si quería escuchar la respuesta. Dirigió su mirada a todos lados menos a la joven y mucho menos a Albert.

-¿Mi novia? –Dijo extrañado Albert- Oh no, ella es mi hermana –Contesto al entender la pregunto de su sobrino-

-¡¿Qué? –Esta vez fue Candy la que grito, no había podido evitar que su exclamación saliera de su boca, pues esa no era la respuesta que esperaba realmente- Tu hermana –Dijo, recuperando la calma-

Si –Contesto Albert- Ella es Fátima Isabella Andrew –Se las presento a Candy y a Stear-

-Nunca mencionaste que tuvieras una hermana –Comento candy un poco resentida-

Se sentía feliz pero triste a la vez, feliz pues esto indicaba que Albert no tenia novia y triste porque él nunca le había dicho nada con respecto a que tuviera una hermana, el solo le había hablado de Pauna pero nada de alguna otra ¿En serio ambos se contaban todo? Esto le indicaba que no.

-Porque no lo sabía -Contesto Albert rápidamente al percibir tristeza en el rostro de su pequeña- Me di cuenta de ello hace unas tres semanas atrás.

Albert decidió contarle tanto a Candy como a Stear todo lo relacionado con su hermana. Candy estaba admirada y un poco indignada ¿Cómo pudieron ocultarle semejante secreto a Albert? Él, que tanto ha sufrido.

-"Definitivamente el Clan Andrew es un poco raro" –Se dijo entre sus adentros-

Stear por otra parte tampoco lo podía creer, habían ocultado la identidad de Albert por ser muy pequeño para ocupar el puesto como cabeza de familia, pero también ocultarle la existencia de su hermana ¡Era indignante!

-Y entonces ella es mi hermana –Concluyo Albert, mientras le acariciaba la mano a Fátima cariñosamente-

-Esto es increíble –Dijo Stear- pero… -Coloco una manos en su barbilla con gesto pensativo mirándola detenidamente-

-¿Qué sucede? –Se animo Fátima a preguntar-

-Bueno…. Es que… no esperaras que te llamemos tía ¿Cierto? –Todos en la sala empezaron a reírse nuevamente, a excepción de la tía que los miraba detenidamente-

-No –Se apresuro a decir Fátima- Solo tengo veintidós años y si me llaman tía me sentiré vieja –Opino riendo-

-Si, más bien parecemos primos -Comento Archie-

La tía Elroy no dijo nada, bien sabía que esa partida la tenia perdida nunca los iba a convencer que le dijeran tía y a ella que se dejara llamar así –Suspiro- Se conformaba con que a William le llamaran tío.

-Ahora –Dijo la tía Elroy- Uno de ustedes dos –Señalo a Candy y luego a Stear- Cuéntenos ¿Cómo es que vinieron a dar aquí juntos? –Cuestiono-

-Candy, díselos tú –Propuso Stear-

Todos voltearon a ver a Candy, la cual al inicio se sintió un poco intimidada por tener todos los ojos sobre ella, tomo aire unas cuantas veces e inicio con su relato.

-Bien, como sabrán me fui a Londres a especializarme en enfermería en salud mental, bueno a los dos meses de estar allí me tope por accidente con la habitación donde estaba Stear, el había perdido su memoria –Dijo-

-¿Su memoria? –Pregunto horrorizada la señora Elroy evitando recordar el sufrimiento que había pasado con William-

-Así es –Intervino Stear- Por eso no sabían a que familia pertenecía, ya que durante las batallas perdí mi placa donde estaban mis datos personales, fui remitido a ese hospital, donde meses después llego Candy.

-Así es, me lleve una gran sorpresa al verlo allí, pues a nosotros se nos dijo que estaba muerto ¿Verdad? –Todos asintieron con sus cabezas- Pues bien, pregunte por su situación y me informaron que era probable que nunca recuperara la memoria.

-¿Por qué no nos avisaste que Stear estaba vivo y que estaba allí contigo? –Pregunto Archie-

-No podía, el efecto que pudo haber causado de que Stear viera tanta gente asegurándole que eran sus familiares, podía ejercer en él un mayor impacto negativo en su memoria. Si les avisaba estaba segura que todos irían a tratar de verlo, por lo que junto con un grupo especialista de médicos decidimos no hacerlo.

-Entonces un día surgió el milagro –Comento Stear- En la madrugada de un Viernes sentí un fuerte dolor de cabeza, ese dolor me estaba matando sentía que se me abría toda la cabeza, me caí de la cama donde dormía por el fuerte temblor que tenía en todo mi cuerpo. Perdí el conocimiento por horas o minutos no lo recuerdo y cuando me desperté ¡Recordaba todo!

-Así es –Secundo Candy- Los doctores dijeron que era un milagro

-Y todo gracias a ti –Dijo Stear observando cariñosamente a su amiga-

-Claro que no –Le contradijo- Los doctores hicieron todo

-Pero tú me cuidabas –Contesto- Eras mi enfermera personal –Comento riendo-

La tía abuela observo a Candy mientras esta discutía con Stear sobre si merecía o no tal reconocimiento por su ayuda.

-"Candy" –Pensó- "Primero ayudaste a William y ahora a Alistear, tu destino era ser enfermera niña, y toda una Andrew. Te debo tanto, ¿Como podre pagarte? Has hecho tanto por esta familia" –La señora Elroy noto en un segundo la mirada que la pecosa le dio a Albert y en otro segundo la mirada que este le dio a ella… entonces sonrió, se le había ocurrido algo.

-Candy, una vez que Stear recupero la memoria ¿Por qué no nos avisaste? –Pregunto nuevamente Archie-

-Bueno…. Yo….

-Eso fue por mi culpa –Se adelanto a decir Stear- Yo…. Bueno, es que yo quería venir caminando por mi mismo –Dijo- No quería venir así –Observo sus piernas-

-Ya te dije que no te deprimas –Hablo Candy- Tengo fe que volverás a caminar, todos te ayudaremos ¿Cierto? –Pregunto observando a Archie y a Annie-

-Por supuesto –Dijo Annie rápidamente-

-Ya lo creo –Aseguro Archie-

-Yo también ayudare –Se ofreció Fátima-

-Ya vez –Dijo Candy- Te dije que era buen momento para regresar

-Sí, tienes razón Candy –Dijo Stear-

-Te ves cansado –Dijo Albert- En la cena continuamos charlando –Propuso-

-Sí, estoy un poco cansado –Acepto Stear-

Todos empezaron a salir del despacho. Cuando Candy estaba a punto de abandonar la estancia Albert le hablo.

-Candy.

-¿Si? –"No digas que me quede, no digas que me quede" –Se repitió-

Ella había sido una de las primera en querer dejar el despacho, no deseaba quedarse con él… no podía. No se sentía aun capaz de disimular lo que sentía por él.

-Quédate.

¿Que había hecho para merecer esto? Cerró la puerta por donde habían salido los demás y se dio la vuelta, se percato que Fátima aun seguía allí con él ¿Por qué? No quería hablar absolutamente nada en presencia de ella.

Fátima la miro detenidamente, esto ya lo había hecho desde que la vio bajar del auto, pero ahora que la tenía más cerca era más fácil de notar su belleza.

-"Realmente Candy es hermosa" –Pensó-

Observo a Candy y luego a su hermano, parecían absortos en el uno y en el otro.

-"¿Me he perdido de algo?"- Indago para si Fátima- Creo que yo me voy –Dijo poniéndose de pie, movimiento que hizo que los rubios la miraran-

-Oh no, quédate –Dijo Albert-

-No, no –Contesto su hermana- Quiero ir a conversar con Annie –Dijo, definitivamente no se iba a quedar allí, claramente estaba de mas-

-¿Acaso está huyendo? –Se pregunto Candy, esa era la impresión que tenia-

Fátima camino en dirección a la puerta, se detuvo en frente de candy y dijo:

-Es un placer conocerte al fin Candy ¿Te puedo decir Candy? –Pregunto- Es que mí hermano me ha hablado tanto de ti que siento que te conozco desde años.

-Seguro, es un placer conocerte a ti también –Dijo Candy-

-Entonces, los veo en la cena –Dijo saliendo del despacho-

Hubo un silencio un tanto extraño, Albert se sentía incomodo de estar con ella, por el hecho de que sabía que ella estaba incomoda de estar allí con él; por eso le había pedido que se quedara tenían que aclarar su situación. Candy estaba nerviosa, sabía que no podría disimular lo que sentía por él, él en cualquier momento la descubriría.

-Tu hermana me agrada –Dijo mas para romper la tensión que había en el despacho-

Aun no había analizado si de verdad la chica le caía bien o no. Sabía que era buena persona, pues con solo verla lo podía deducir pero había algo que le incomodaba. ¿Celos? ¡Por favor! No podía estar celando a Albert con su propia hermana ¿Cierto?

-Me alegra, espero que las dos mujeres más importantes de mi vida se lleven bien –Comento Albert, Candy solo sonrió-

Hubo un pequeño silencio, Albert sabía que tenía que hablar:

-Candy, yo sé porque estas así de nerviosa –Dijo-

¡Por todos los clavos de Cristo! ¿Acaso Albert sabía lo que ella sentía por él?….


¡Hola chicas!

Hasta aquí este capítulo…. ¿Qué les parece que nuestro queridísimo Stear no está muerto? ¡Divino! ¿Cierto?

En el siguiente capítulo (Parece que estoy anunciando una telenovela jajaja) Avances:

Candy se dará cuenta del cambio radical que ha dado la vida de Albert al ser el cabeza de familia. También sufrirá un poco al ver que su tiempo libre con nuestro rubio lo tendrá que compartir con Fátima… ¡Esto se está poniendo bueno! (y esto que aun no aparecen Victoria y Daisy)…

Gracias por leerme nenas... recuerden un review, es un empuje de animos para seguir escribiendo... gracias a todas!