Capitulo III: MENSAJE DE SOMBRA.
Se situaron en Everfree, precisamente en el castillo de las hermanas nobles. Cientos de caballos del ejercito solar de Celestia con armaduras doradas y cascos hoplitas con cepillo azules, los de Luna llevaban armadura gris para la infantería y armadura azul los caballos pertenecientes a la guardia lunar, también con casco de hoplita. Todos marchaban hacia el bosque con un solo estandarte, el de Equestria, y cada uno bajo el mando de Sun Light y Blue Star.
Hablando del castillo que una vez estuvo alfombrado el piso y los jardines tan bellos y extensos como los de Babilonia, se convirtió en una barraca, los salones se llenaron de lanzas y espadas, los más extensos servían como hospitales o enfermerías. El gran salón donde una vez estuvo el trono de Luna y Celestia se llenó de estandartes y banderas militares, incluso colocaron una extensa mesa donde se hallaba el mapa del castillo, donde tenia señaladas todas las defensas en el castillo. El jardín fue depredado de sus flores y árboles, pues allí entrenaban todos con sus respectivas armas, desde un campo de arquería hasta unos postes de madera donde practicaban con espadas y escudos.
Más allá del castillo los ponis construyeron en piedra una extensa muralla de norte a sur, y cruzando la muralla se hallaban cinco empalizadas de madera y zanjas de metro y medio de profundidad que se extendía de norte a sur detrás de cada empalizada. Todo preparado para enfrentarse a Sombra.
A la mañana siguiente un pony pegaso acorazado se acerca a la mesa donde se encontraban los dos generales y las princesas discutiendo los planes de batalla.
-Señores, altezas escuchad, he traído noticias desde el norte de Equestria- dijo el pony mensajero.
-escuchemos lo que tiene que decir nuestro buen amigo pegaso- dijo Sun Light.
-el rey Sombra está dispuesto a negociar para evitar una carnicería aquí, y enviará un mensajero a nuestra posición- dijo el pegaso.
-respondedle lo siguiente. Vuestro mensajero deberá ser enviado con los ojos vendados y escoltado por nuestra guardia hasta llegar al punto de reunión- dijo Celestia.
-que así sea su alteza- respondió.
En un conflicto los ejércitos deben de cumplir ciertos reglamentos, uno de ellos es el de enviar emisarios enemigos para hablar y negociar ciertos intereses. Equestria, Barnor y el reino de los Unicornios respetaban bastante el código de guerra. Pero quien hablaría ante el emisario sería Blue Star representando a las princesas Luna y Celestia.
Llegaba la tarde, el cielo se teñía de amarillo y alguna que otra estrella se notaba, y una guardia de dos unicornios de armadura gris se acercaba escoltando a un pony negro con los ojos vendados. Una trompeta suena en la muralla anunciando su llegada.
-¿¡alto quien viene!?- pregunta un guardia pegaso de armadura dorada.
-¡emisario!- responde un unicornio escolta.
El pegaso ordena al pony negro.
-¡alto emisario, media vuelta, de cuclillas. Guardias avisad!-
Todos gritan de forma desordenada acompañados de trompetas.
¡Emisario, emisario!- gritaban los ponis de la guardia.
Entonces la puerta se abre y sale Blue Star con una armadura de plata y remaches de oro, su presencia hizo que el bullicio callara de inmediato, el pegaso de la guardia desenvaina su espada y la levanta hasta el pecho
-general, la gran guardia de Equestria y emisario enemigo esperan vuestras ordenes- dice el pony con su espada en frente suyo.
-con la formula ordenada concebidle a mi presencia- dice el joven general.
Los unicornios lo acompañan al pony de ojos vendados hasta una habitación simple con una mesa de madera donde se realizaría la conversación entre el general y el emisario, allí lo desvendarían sus ojos.
-bienvenido seas emisario, tomad asiento si os gusta. ¿Qué mensaje traéis de vuestro rey?- dijo Blue Star.
-tenga en cuenta general que solo dispongo de una hora para hablar con usted, no tengo autorización para una demora prevista- dijo el pony negro.
-bien entonces, continuemos- dijo Blue Star.
-general Blue Star, el rey Sombra majestad y soberano de las tierras oscuras, en un buen deseo de evitar una inútil sacrificio de vidas ponis después de haber vencido en la batalla del Imperio de Cristal al grueso del ejercito aliado de corceles y grifos, envía a la rendición de estas tierras, deseando que vuestras líderes capitulen ante su presencia- dijo el emisario.
-mi alteza me entregó un arma y un deber sagrado, prefiero morir antes que entregarlos por sobrevivir, y me arrebaten el triunfo y la fortuna enviándome a una funesta derrota, un deseo que no le daría a Equestria el triunfo ni la gloria, pero en cada uno de los defensores existirá una gloria que los acompañará hasta en la eternidad- dijo Blue Star.
Incomodo el emisario al oír la respuesta pronto se alteró y se acomodó en la silla donde estaba sentado.
-general, recuerde que todavía hay tiempo de evitar una carnicería, si capituláis y entregáis las armas a vuestros contrincantes, saldréis batiendo marcha regular honrando el estandarte y bandera de mi rey en las calles de Canterlot, caso contrario si preferís combate sordo y siego vuestro reino será tomado a sangre y hierro y todos los prisioneros serán pasados a las armas uno a uno cumpliendo los derechos de conquista de nuestro reino- dijo el emisario levantando la voz como si estuviese intimidando al joven pegaso, pero él seguía tan sereno y tranquilo.
-la decisión de capitular yo no la puedo hacer, pero en mi opinión le puedo decir y a su rey que tengo dos ejércitos de valientes corceles y el deber de usarlos en defensa de este suelo, decidle a vuestro líder que aquí la cobardía es un pecado y una de las peores opciones que ninguno de Equestria debe cometer, decidle que sus amenazas no significan nada comparado al deber de todo pony de Equestria de morir peleando- explicó el general pegaso –espero que pueda disponer de un cuarto de hora para concretar la repuesta que espera su rey-
-por supuesto general- dijo el emisario enemigo
Tan pronto como el general terminó su mensaje, mandó a llamar a Luna, Celestia y Sun Light a la habitación donde se encontraban.
Baja resonando sus cascos de los grandes escalones del castillo la princesa Luna con su tiara y una pechera azul. Celestia galopaba a paso veloz bajando de la muralla que levantaron sus tropas, y Sun Light viene con su armadura dorada y una capa verde cruzando las puertas de la muralla luego de inspeccionar las improvisadas líneas de defensa hechas de trincheras y empalizadas.
Llegaron a la habitación y se pusieron detrás de Blue Star para continuar la charla.
-altezas, hemos aquí al emisario enemigo, corpulento corcel enemigo de carne y hueso cuyas catapultas de hierro lanzarán inmensas piedras que destruirán nuestra fortaleza mañana tan pronto que regrese a su campamento dando respuesta a su rey temido- explicó Blue Star. Luego mira a las dos princesas alicornios con una mirada apacible y triste.
-veo en mis altezas un deber más allá de estar dirigiendo a estos ponis condenados a perecer en este campo al igual que el trágico destino de Shinning Diamond, un deber que se encuentra en sus tronos y en sus grandes salones velando por sus súbditos, no quiero enrolarlas en mi deseo egoísta de gloria junto con mi medio hermano Sun Light, pero en mi pensamiento personal deseo mil veces defender este lugar hasta el ultimo pony en pie- dijo Blue Star.
-nosotras hablamos por todos los ponis de Equestria defenderemos la fortaleza con nuestros cascos- dijo Luna.
-todos opinamos igual- dijo Sun Light.
-Equestria no caerá tan fácil como supone- dijo Celestia.
-puede decirle a vuestro rey que nos sentimos orgullosos de nuestro reino y de nuestras valientes líderes que no cederán el puesto ni su honor sin batallar, pelearemos hasta quedar el ultimo pony en pie- respondió Blue Star.
-entonces mi misión está cumplida, con vuestro permiso me retiro- dijo el emisario de Sombra.
Los dos unicornios escolta entraron a la habitación y le vendaron nuevamente los ojos al pony y lo llevaron nuevamente al campo neutral donde había sido recogido.
Continuará…
