03.- Tom Harry Ryddle
Harry checo su reloj de arena antes de aparecer en Little Hangleton, la arena había caído apenas poco menos de la mitad. Haciendo un rápido cálculo del tiempo que llevaba en ese "tiempo", Harry supo que aún tenía poco más de dos años en esa época, quizás tres, antes de que la segunda vuelta hiciera que abandonara a Merope, así que no podía perder ni un segundo si quería que la historia de Voldemort se alterara.
Primero tenía que asegurar el compromiso de Tom Ryddle con su protegida y la mejor forma de hacerlo, era llegar a un acuerdo monetario con sus padres. Por lo que sabía de los magos con dinero, gracias a los Malfoy y su difunto padrino, es que amaban por sobre todas las cosas, un buen negocio, y para ellos el matrimonio era un negocio. Merope ahora tenía lo que cualquier mago rico buscaría, belleza, ingenio, poder, dinero y tenía el añadido de que la joven era, además, descendiente de dos líneas de magos que cualquier mago sangrepura desearía añadir a su familia, los Peverell y Slytherin.
Gracias a la denuncia que puso en el ministerio a nombre de Merope, las autoridades habían encerrado a Sorvolo y Morfin en Azkaban, condenados a cadena perpetua, gracias a que con el veritaserum se revelo algo "más allá de lo asqueroso", que planeaban hacer Sorvolo y Morfin, luego de que los aurores revirtieran los hechizos desmemorizantes que les había lanzado Harry cuando Merope escapó de ellos. En su locura por mantener su "pureza de sangre" y en vista de que todos los magos le parecían indignos a Sorvolo, había decidió que la joven se "casará" con su hermano, y luego de darle un hijo a su hermano, él se encargaría de tener otro heredero con la joven, solo por el afán de la pureza de sangre.
El caso tuvo cierto revuelo en su momento, afortunadamente la joven ya estaba en Hogwarts cuando la bomba estalló y Harry le escribió al director de la escuela, rogándole que mantuviera a Merope con un bajo perfil, la chica ya había sufrido demasiado como para además sufrir el acoso de la prensa. Afortunadamente, parece ser que por una vez la prensa se tocó el corazón, ya que se centraron en Sorvolo y Morfin y omitieron deliberadamente dar el nombre de la joven. Merope había sido registrada en Hogwarts con el "apellido" de Harry.
Cuando todo el circo hubiera pasado, Merope podría usar su apellido real, un breve periodo de tiempo antes de casarse con Ryddle.
Harry había comprado un traje "muy elegante" para visitar a los Ryddle, tocó a la puerta sabiendo que esta vez sí lo recibirían "amablemente". Y no se equivocó, apenas le abrieron la puerta, los ojos de la señora Ryddle lo observaron y esta vez, luego de las presentaciones de cortesía, fue invitado a tomar un té dentro de la casa.
La señora Ryddle se sentó frente a Harry en el saloncito de té, luego de que su criada les sirviera un pequeño servicio y empezó el juego para Harry.
—Señora Ryddle, ¿Debe estarse preguntando mis motivos para visitarlas? ¿No es así? —.
—Me pregunto más quién es usted, ya que tengo la impresión de haberlo visto antes—.
Harry pensó en su "investigación" disfrazado de vagabundo, pero recordó todo lo que había aprendido en este tiempo sobre mentir e imito a un perfecto caballero inglés, déspota y demasiado rico, Lucius Malfoy habría estado orgulloso de la máscara de desprecio que adornaba en ese momento el siempre afable rostro de Harry, ni su hijo Draco podría haberlo hecho mejor.
—Quizás en alguna ocasión nos hallamos topado en Londres o ahora que mis abogados han conseguido encerrar a los varones de la familia Gaunt—.
—¿Así que es a usted a quien debemos habernos librado de "esos"? —.
—Supongo que no eran de su agrado—.
La señora Ryddle bufó por lo bajo antes de tomar un sorbo de su té y volver a hablar, la máscara de educación y modales no podía esconder de todo el gusto y alegría de saberse libre de la presencia de los Gaunt. Harry odiaba a la gente como ellos, que veían por debajo a todo el mundo, pero tratándose de los Gaunt y su despreciable "plan" para mantener "pura" su sangre, esta vez estaba de acuerdo con la mujer. Quizás podía usar un poco de la verdad en este caso.
—¿Sabía usted que la joven que vivía con ellos estaba siendo maltratada físicamente? —Si la información alteró a la señora, Harry no pudo saberlo, quizás le era indiferente la suerte de Merope.
—La pobre infeliz, no sé qué era peor para esa desdichada criatura, ¿Si el aspecto que tenía o el vivir con esa "familia"? Quizás lo último, el aspecto siempre puede mejorarse, sobre todo si una nace siendo mujer, tenemos nuestras armas, ¿Sabe? —.
Harry se permitió reír un poco, la mujer era desagradable, prepotente y creída, pero hasta ella podía sentir algo de empatía por su propio género, aunque fuera una minúscula empatía.
—No lo dudo Madame, en ese sentido, ustedes tienen una ventaja enorme sobre nosotros. Permítame decirle el motivo de que esté aquí, como le dije al presentarme, mi nombre es Harry Williams, y lo que no le dije hace un rato, es que soy el nuevo "albacea" de Merope Gaunt, la joven resulta ser el último descendiente de una fortuna familiar. Es por eso por lo que su despreciable padre había urdido un plan "desagradable" por decir algo—.
—¿Qué planeaba esa "criatura"? —.
—Planeaba hacer que sus hijos se casaran y le dieran un nieto, y cuando eso sucediera, él pensaba tener un "heredero" con su propia hija—Harry soltó "parte" de la verdad, y la reacción de la señora Ryddle era justo la que esperaba, indignación y furia, incluso a ella le horrorizaba el incestuoso plan de Sorvolo Gaunt. La taza de té que la señora sostenía en su mano, cayó con estrépito al suelo.
—¿QUE EL PLANEABA QUE CON SU HIJA? ¿CON SU PROPIA HIJA? —Al menos la última preocupación de la señora Ryddle era la fortuna de Merope. Al menos en ese momento.
—Al parecer, el señor Gaunt se enteró de alguna forma que Merope era la heredera de una fortuna familiar que se creía perdida hace generaciones, pero solo paso que un familiar lejano la oculto e invirtió en un negocio farmacéutico, este pariente hizo crecer la fortuna y aunque la fortuna sigue ahí, al no tener hijos propios, la fortuna paso a su pariente más cercano, un sobrino que murió en la guerra, y así sucesivamente, pasó de mano en mano, pero solo parientes varones sin hijos propios, ya fuera porque no los tuvieron o por que murieron antes de tenerlos—.
—...La suerte fue benigna para mí, y el último de los descendientes de los Gaunt que conocí, fue un amigo mío muy querido, y dado que él se casó con una mujer de "contactos" que el sospechaba lo había envenenado de alguna forma, me rogó en su lecho de muerte encontrara al último de sus parientes vivos y señora, yo siempre cumplo mis promesas. Contrate un detective privado y el encontró a la familia Gaunt, los últimos de su linaje y me contó lo que estaba pasando con la joven. Le pedí que sacara a la joven de ahí, y entonces envié a mis abogados a que hundieran a los varones Gaunt en la más oscura celda que encontraran— Harry había tenido tiempo de pensar en la historia que les diría a los Ryddle.
—...Luego de unas cuantas tácticas de persuasión, la policía encontró pruebas del maltrato que sufrió la joven además de que lograron que confesaran sus "planes" para ella. Ahí fue cuando me enteré de que esos dos estaban al tanto de la fortuna. Para la buena suerte de la joven, yo ya la había enviado a una escuela privada, un internado para señoritas de mucho renombre, en el extranjero. Ahí, las educadoras se han encargado de que la chica se recupere de todas las agresiones sufridas, y por las fotos que me han enviado, la joven esta maravillosamente ahora—.
—...El siguiente verano cumplirá 17 y tengo que empezar a pensar en el futuro de mi protegida, y ella, bueno guarda un poco de nostalgia por este pueblo, pero no puedo permitirle vivir sola aquí, no sería correcto de mi parte, pero tampoco puedo permitirme el vivir aquí permanentemente, mi negocio requiere que viaje con frecuencia. Según mis detectives, ustedes son la familia más "adecuada" para la joven, así que me sentiría muy agradecido si la aceptarán cuidar al menos un par de años, evidentemente yo cubriría sus gastos y les daría una cantidad mensual por las molestias que esto podría causarles. Después de todo, la fortuna que recibirá la joven es enorme y me gustaría que ella estuviera expuesta a un ambiente más adecuado al que entrará en breve—.
Los ojos de la señora Ryddle parecían impasibles, pero debajo de eso, Harry noto que bullía la avaricia y que la mente de la señora Ryddle ya estaba maquinando como hacerse de la fortuna de la joven. Finalmente, el plan de Harry estaba dando frutos, ya que lo siguiente que salió de los labios de la señora, era justo lo que esperaba.
—Llámeme Mary y señor Williams, no creo que lo adecuado sea que una jovencita viva bajo este techo, ya que verá, tengo un hijo varón casi de su edad. Pero creo que tengo la solución a su problema sobre cómo hacer que la joven viva en este pueblo y este siendo cuidada—.
—Mary, puedes llamarme Harry— Le dirigió Harry dedicándole la sonrisa más Slytherin que conocía, definitivamente, Lucius Malfoy estaría orgulloso de esa sonrisa de suficiencia.
Mary Ryddle y Harry dedicaron el resto de la tarde en organizar el compromiso de Merope y Tom, cuando llegó Thomas Ryddle, Mary se encargó de hacer las presentaciones pertinentes y de explicarle la "situación" de la menor de los Gaunt, haciendo hincapié en la "ayuda" que ellos debían darle a la desgraciada joven. Thomas sabía que su mujer era buena viendo oportunidades que otros no verían, así que se presentó ante Harry tan afable y cariñoso como una venus atrapamoscas.
Harry sonrió pensando en lo fáciles que eran algunas personas cuando toda su motivación era el dinero. Ese día, quedó hecho el compromiso de Merope "Williams" y Tom Ryddle.
Cuando Harry regresó al mundo mágico, se encontró con una carta del ministerio en donde se le notificaba que tenía que acudir a la liberación de una llave de Gringotts. Cuando llegó al ministerio, fue enorme su sorpresa al enterarse de que parte de la mentira dicha a los señores Ryddle era cierta.
Debido a la denuncia que dio como resultado el encarcelamiento de los varones Gaunt, Merope quedó como la última descendiente de los Gaunt, y gracias a que parte del protocolo de esas denuncias era rastrear al último pariente vivo y desentrañar todo el linaje del mago en cuestión, salió a la luz que Merope no solo era la última de los Gaunt sino uno de los descendientes de los Peverell, y de uno de los fundadores de Hogwarts, Salazar Slytherin. Así que Merope era de hecho, la heredera de parte de la fortuna Peverell y la fortuna de Salazar Slytherin que yacía en Gringotts en una de las cámaras más antiguas.
Las cámaras de los fundadores habían sido creadas apenas Gringotts abrió, por los descendientes de los fundadores, para salvaguardar los tesoros de sus antepasados. El rastro de muchos descendientes de Salazar se había borrado, hasta ese momento. Así, Merope era ahora más rica que los Black y los Malfoy, sumándole la "inversión" futura que harían los duendes con la cámara personal de Merope, la familia Gaunt y luego Ryddle, sería una de las más ricas y poderosas del mundo mágico inglés.
Toda la fortuna de Salazar quedaría en manos de un mestizo. Tom Ryddle hijo. Harry sonrió por la ironía que eso supondría para muchos magos sangrepura.
El último verano de Merope antes de dejar Hogwarts, llego más rápido de lo que Harry esperaba y Agnes ya casi no tenía nada que enseñarle a la joven, Merope se había esforzado hasta el límite y la joven era ahora, una digna representante de una familia de alcurnia, incluso Agnes le soltó que apenas la presentará en sociedad, los jóvenes de las mejores familias se pelearían por obtener un acuerdo matrimonial con ella.
Harry le recordó que, de hecho, ella ya tenía un compromiso, pero eso no hizo decaer el ánimo de Agnes, Merope era después de todo, su mejor obra. Harry le dio su último pago a Agnes antes de despedirse de ella y Agnes le dio un abrazo a Harry diciéndole lo mucho que agradecía que salvara a la joven, Agnes sabía quién era Merope.
Antes de irse, Agnes le dio unos aretes de perla a Merope, diciéndole lo orgullosa que estaba de ella y lo mucho que había progresado y aprendido. Merope se permitió abrazar a su mentora y prometió escribirle a pesar de ya no ser su alumna, Agnes estaba segura de que Merope sería una señorita como lo merecía su linaje.
Fue entonces que Harry tuvo que enfrentarse a Merope, para decirle de su compromiso con Tom Ryddle. La llevo a cenar al mundo muggle y luego del postre le dijo que debía tratar un asunto importante con ella. Harry temía que después de haber probado la libertad, y de haber estudiado en Hogwarts, tener amigos y eso, Merope ya no quisiera casarse con su amor adolescente, pero fue todo lo contrario.
Cuando Merope escucho que Harry había acordado un compromiso con los Ryddle para su hijo y que ellos solicitaban que ambos jóvenes se casaran, Merope saltó a abrazar a su protector dándole las gracias entre lágrimas. Al parecer el amor casi obsesivo de Merope por el menor de los Ryddle no había decaído en esos años.
Después de esa noche, Merope tarareaba alegremente todo el tiempo, mientras ayudaba a Harry en su trabajo con el señor Mulpepper. Durante esos días, Merope le contó a Harry de la intención de su amigo Fleamont de vender su poción alisadora, ya que sus experimentos habían sido un éxito, luego de que Merope le ayudó, al parecer las pociones eran un talento natural en los descendientes de Salazar. El joven Fleamont se presentó un par de días antes del regreso a Hogwarts y Merope le presentó a su protector, Harry Williams.
Harry pensó que era algo extraño conocer a su abuelo paterno siendo el él adulto. Fleamont le contó que su intención era vender su poción, pero no encontraba una botica dispuesta a hacerlo y que, aunque él podía venderla por su cuenta, necesitaría aún así el respaldo de un pocionista con cierto renombre. Harry prometió hablar con su jefe, el señor Mulpepper.
Así, cuando los jóvenes regresaron a Hogwarts, Harry se encargó de convencer a Nicolás Mulpepper de que era una buena "oportunidad de negocios" esa poción. Harry había aconsejado al hombre ese par de años que había trabajo con él, y todas sus sugerencias habían rendido frutos en metálico, así que estaba dispuesto a invertir dinero y su nombre en la poción del joven. Harry sabía que en cuanto la poción viera la luz, la fortuna de Merope se incrementaría enormemente al igual que la de su propia familia.
En cuanto Merope cumpliera los 17, Harry se encargaría de cambiar una buena parte de los galeones a libras, y haría una cuenta en el mundo muggle, para validar la "fortuna familiar" que "heredaría" la joven, y luego ese último año se encargaría de garantizar la boda de Merope con Tom Ryddle.
El año paso rápido y luego de que Fleamont enviará su "fórmula" ya patentada, Harry y el señor Mulpepper se encargaron de que el mundo conociera la poción alisadora, y fue el éxito rotundo que se esperaba. Las brujas de todas las edades la buscaban por galones, incluso hombres cuyo cabello "difícil" había sido un problema. Harry sonrió pensando que era bueno que no solo los Potter sufrieran de ese cabello.
Tal como predijo Harry, la fortuna de la cámara personal de Merope, creció exponencialmente, y pronto, Merope resultó ser la dueña de 3 fortunas que rivalizarían con los Malfoy, Black y cualquier familia sangrepura rica.
Cuando acabó el año escolar, Harry ya había renunciado a la botica del señor Mulpepper, para disgusto de este, pero dado que el señor Mulpepper ahora tenía dinero gracias a Harry, no le dijo nada.
Harry asistió a la graduación de Merope y la miro recibir su título de Hogwarts. Harry se prometió a si mismo que cuando volviera a Hogwarts en un par de vueltas más del reloj, esta vez sí terminaría sus estudios. Pensó en lo bien que se sentiría recibir un título donde dice que uno ya es un mago "certificado".
Muchos chicos suspiraron cuando vieron a Merope correr a abrazar al mago de cabello revuelto y largo con ojos verdes y que este le correspondiera, seguramente pensaron que sería su prometido, pero al ver que ella solo le sonreía y le tomaba del brazo, quedó de manifiesto que él era solamente su "protector" del que tanto hablaba la joven. Aun así, Harry sabía que se les rompería el corazón cuando Merope se casará.
Merope estaba triste y feliz a la vez, mientras iban camino a Little Hangleton de forma muggle, Harry había organizado todo para que llegarán a una pequeña casa y ahí vivirían hasta que la joven cumpliera los 18 y pudieran organizar la boda. Merope se entristecía de dejar el departamento de Londres, pero se ponia feliz cuando pensaba que pronto sería la esposa de su amor de adolescencia.
En cuanto llegaron a la pequeña casa en Little Hangleton, Merope corrió a dejar sus cosas y a cambiarse de ropa, ya que esa noche, conocería a los señores Ryddle ya como la prometida de su hijo y quería causarles una buena impresión.
Al final, Merope se vistió tan elegante como le había enseñado Agnes, con un vestido color azul marino y los aretes de perla que le había dado Agnes, el guardapelo y el anillo de los Gaunt, estaban en la bóveda de Salazar en Gringotts.
Cuando los Ryddle vieron a Merope no pudieron ocultar la sorpresa, la joven frente a ellos no se parecía en nada a la adolescente bizca, sucia y delgaducha que ellos recordaban haber visto en la cabaña de los Gaunt. La joven ante ellos era una belleza. Incluso el joven Tom pareció pensar que este arreglo matrimonial no estaba condenado al fracaso en vista de que la chica era "aceptable" físicamente.
Para deleite de Mary Ryddle, al joven al parecer, también había sido educada en modales y comportamiento de las clases altas. Justo como le había comentado el señor Williams, "una educación correspondiente a su linaje". La fecha de la ceremonia quedó pactada para un mes después del cumpleaños 18 de Merope y el joven Ryddle se despidió de Merope dándole un beso en su mano, haciendo que la joven se ruborizará ferozmente.
Merope casi no podía esperar a cumplir los 18. Las semanas pasaron rápidamente y Harry ya había trasladado dinero de las bóvedas en Gringotts a una cuenta muggle con ayuda de los duendes, dándole a Merope la fachada perfecta. Aun así, debía hablar una última vez con los Ryddle, sobre la naturaleza de Merope.
Así, una tarde, pidió hablar con los tres Ryddle y les contó, luego de hacerles jurar por lo más sagrado que la información que les daría no debía salir de esa familia, nunca. Solo debía transmitirse a los descendientes.
Harry les contó, de forma editada, que Merope era una bruja y no solo una bruja, sino una que provenía de dos familias muy importantes y que era la dueña de tres fortunas, dos por su herencia y una por una inversión de su mundo, además de que las familias de que provenía tenían un peso enorme en su mundo.
Luego de oír la historia de Merope, ninguno de los Ryddle dijo nada por varios minutos. Mary fue la que hablo por todos ellos.
—¿Pero es rica? — Harry sonrió por lo mal que estaban sus prioridades, pero agradeció eso.
—Si, es tan rica que ninguna fortuna de este mundo podría compararse a la suya, ni siquiera la de la realeza—.
—Bien— Fue todo lo que dijo Mary Ryddle y eso zanjó todo el asunto.
Los Ryddle estaban brincando de felicidad por dentro, su hijo estaría casado no solo con una persona más rica que ellos, sino con una bruja, una poderosa bruja que en su mundo sería quizás la persona más importante que existiera. Tom Ryddle sonrió por la buena suerte que tenía, había pensado que Cecilia, su "novia" hasta hace apenas un año, sería su futura esposa, porque no parecía haber una mujer que le gustara a su madre, pero Merope terminó siendo la ideal.
Cuando llegó el día de la boda, la ceremonia fue breve y elegante, había un pastor muggle y un enviado del ministerio de magia, ya que la boda de una descendiente de los fundadores no era un asunto menor. El ministerio fue enterado de que los Ryddle conocían la naturaleza de Merope pero que habían hecho un juramento de proteger el secreto mágico y el enviado del ministerio, oficio otro enlace, pero mágico en la privacidad de la mansión Ryddle.
Merope estaba irradiando felicidad, su sueño desde los 14 años se había cumplido y ahora estaba casada con Tom Ryddle, el joven más guapo de su pueblo natal, su padre y hermano estaban lejos y ahora era una bruja certificada con una fortuna personal. No podía ser más feliz.
A los meses de estar casada, y mientras Harry se encargaba de dar los últimos toques a las cámaras de Gringotts, y a la inversión en la poción de Fleamont, Merope le aviso que estaba embarazada. Harry la felicito y ella se fue a compartir la buena nueva con sus suegros, ella y Tom se habían mudado a una casa, hecha sobre la demolida cabaña de los Gaunt, una casa señorial a gusto de la joven, que había decidido olvidarse para siempre de su familia y hacer mejores recuerdos en ese lugar.
Harry sonrió y en cuanto Merope había salido de su oficina en la pequeña casa de Little Hangleton, reviso su reloj de arena, ahora apenas quedaba arena en él, pronto sería la hora de partir, quizás apenas le quedaba un mes después del nacimiento de Tom Ryddle Jr. Apuro sus menesteres y dedicó los meses restantes en dejar todo en orden para Merope y el futuro Tom Ryddle Jr.
Cuando nació Tom, Merope no cabía de felicidad. El pequeño era precioso, un ángel de cabello oscuro apenas vislumbrado en una pelusita en su cabeza. Merope le dijo a Harry cuando la visito, que el pequeño se llamaría Tom como su esposo y Harry por él.
Harry no sabía si reír, llorar o sentirse feliz, Merope lo veía como una especie de figura paterna, al grado de omitir a su verdadero padre en el nombre de su nieto. Ahora sí que no veía como Voldemort podría existir, no podía pensar en un anagrama que pudiera ser ocupado con Tom Harry Ryddle.
Luego de unas semanas, Harry le dijo que haría un viaje a América y que "regresaría" en un par de meses. Luego de una semana, una carta llegó a manos de los Ryddle y ahí se enteraron del "triste deceso" de Harry Williams en un accidente de auto en Estados Unidos. Merope lloró mucho esa perdida, ya que Harry había sido lo mejor que le había pasado en su vida, le había dado todo y se marchaba luego de que ella conocía, por fin, la felicidad completa.
Harry se refugió los últimos días de la vuelta del reloj en el Londres mágico y dio instrucciones a los duendes de contactar a Merope en cuanto el desapareciera. Los duendes estaban enterados al fin de la naturaleza de Harry y prometieron por su magia, cumplir sus órdenes.
Harry fue al departamento que compartió con Merope en los años que estudió en Hogwarts y espero ahí a que cayera el último grano de arena.
Su cuerpo sintió el tirón que había cuando se aparecía con un traslador y se encontró ahora en una calle llena de casas que se veían más pobres a medida que avanzaba, cada una más miserable que la otra, y al final de esa calle, se oían los gritos de una mujer y un hombre que discutían. Harry se acercó y oyó los sonidos de un golpe, él los conocía muy bien luego de años de sufrir golpizas a manos de Vernon Dursley.
Se acercó a la ventana y vio a una mujer de cabello negro protegiéndose de un individuo de nariz ganchuda que intentaba golpearla mientras un asustado niño de uno años se escondía debajo de la mesa, un niño que Harry conocía muy bien.
Ahí estaba Severus Snape mientras su padre golpeaba a su madre.
El reloj empezó a dejar caer la arena, la segunda vuelta había empezado, y esta vez Severus Snape no pelearía solo contra su padre. De eso se encargaba Harry.
