Disclaimer: los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia es de bornonhalloween, yo sólo la traduzco.

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Hola, ya estoy de vuelta con un nuevo capítulo. Espero que os esté gustando la historia. Saludos!

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Capítulo beteado por Flor Carrizo

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Capítulo 3: La posesión más preciada

EPOV

"Me hubiera gustado ver detalles más sólidos del libro, incluyendo el número de caracteres que difieren de la versión de la película y cuál te gustaba más. ¿Por qué eres tan duro con el actor que interpretó a Cedric Diggory? Necesitas una conclusión más fuerte. Has dejado margen para la mejora, señor Cullen, pero no te preocupes, mejorarás. Te pongo una B."

No era genial, pero no era mi peor nota. Y teniendo en cuenta que nunca había leído ninguno de los libros de Harry Potter, yo diría que lo hice bastante bien. Mientras seguía mi promedio por encima de la C, era bueno para jugar y eso era todo lo que al entrenador le importaba de todos modos. Podía obtener mi diploma, obteniendo sus victorias.

—Está bien, buen primer intento, amigos. Traté de dejar que cada uno de vosotros supiera dónde perdía puntos, pero si tenéis alguna pregunta, por favor no dudéis en poneros en contacto conmigo en cualquier momento del proceso. Enviadme cosas por correo electrónico, visitar mi oficina durante horas fijadas, llamadme si estáis desesperados. Si sois serios acerca de cómo mejorar, estoy aquí para vosotros. Aunque después de las cinco de la tarde del jueves todo va a ser ignorado.

»Echaremos juntos un vistazo a algunos aspectos destacados de estos papeles.

El profesor Banner se dirigió a la pizarra blanca para mostrar una serie de extractos de diferentes documentos. Él nos enseñó a utilizar los ejemplos de forma anónima, señalando el buen uso del lenguaje colorido, fuertes declaraciones en la tesis, conclusiones débiles (la mía), y errores gramaticales.

—Eso nos lleva a la asignación de esta semana: ¿Cuál es vuestra posesión más preciada y por qué? No hay nada académico sobre esto. Estoy buscando una conexión emocional. Sea lo que sea que elijáis para escribir, quiero que describáis vuestro apego a ella para que yo lo sienta en mis entrañas. Esto debe estar alrededor de las 500 palabras, aunque tenga más no os llevarán a una mejor calificación.

»Está bien, tenemos diez minutos para el final. Estoy a punto de leer las parejas. Antes de hacerlo, permitidme decir que he pensado mucho a la hora de emparejaros, así cada uno puede aprender del otro, y me gustaría que por favor tratarais de recordar eso a medida que avanza el semestre.

No me podía imaginar qué podría aprender alguien de mí.

—Cuando lea vuestro nombre, poneos de pie para que así os podáis encontrar el uno al otro. Luego os emparejareis e intercambiareis información de contacto. La mayor parte del trabajo en parejas tiene lugar los miércoles, así que por favor traed siempre algo a clase para que vosotros y vuestra pareja tengáis algo que discutir. No hay un requisito o restricción sobre el intercambio de ideas con vuestra pareja fuera de clase. Cada pareja debe hacerlo sintiéndose cómoda. Pero, por favor, respetad los límites del otro. Aquí vamos...

Empecé a rezar para que no me asociara con Bella Swan. Yo no creía que pudiera hacerle frente sabiendo que dejé a James aprovecharse de su vulnerabilidad. Por suerte, ella no sabía que yo estaba allí. Pero yo sí y me avergonzaba.

—Jessica Stanley y Mike Newton. Edward Cullen... —Me levanté con la esperanza de tener a cualquiera de las doce opciones aceptables restantes.

~BPOV~

—... y Bella Swan.

¡Disparadme ahora! Nos habían puesto juntos. Me levanté con mis pies temblorosos y giré mi cuerpo para ver al mudo chico jirafa. Él me miró no muy satisfecho por el emparejamiento. Teniendo en cuenta que nuestra única interacción en el aula era perfectamente agradable, tenía que asumir que él sabía lo que había pasado con James. Debía pensar que yo era la puta más grande de la clase de primer año. O tal vez la más idiota. Por Dios, ¿cuál era peor? Yo ni siquiera lo sabía.

Yo guardé mi documento. 'Perspicaz, conciso, convincente. Buen comienzo, señorita Swan. A', y me puse la mochila sobre un hombro. Edward dio el primer paso hacia un conjunto de sillas al lado del aula y yo lo seguí con pasos pesados. El profesor Banner había sido lo suficientemente claro al decir que no habría cambio de parejas, por lo que decidí hacer mi mejor esfuerzo para hacer ese trabajo.

—¿Bella? —él dijo, entonces esperó a que moviera la cabeza—. Edward.

—Hola. —Me asusté por un segundo, pensando que tal vez él quería que le diera la mano o algo igualmente raro. Por suerte, él mantuvo sus manos para sí mismo y lo dejamos ahí.

—Por lo tanto, ¿deberíamos...? —Señaló vagamente las sillas y se puso aleatoriamente en uno de los asientos.

—¿Cómo quieres hacer esto? —pregunté.

—¿Por qué no me llamas al móvil y así rellenamos la información de contacto? Mi número es 714-774-4477.

—¿En serio? Es curioso el número.

—Oh —dijo, llevando sus ojos a su teléfono—. Solicité un número especial por mi... dislexia.

—Oh.

Mierda. Ahora, ¿qué podía decir? ¿Qué lamentaba lo de tu discapacidad? ¿Gracias por compartirla? Maldita sea. Solté un 'Oh' y marqué su número. Su teléfono se iluminó y estuve bien al oír a Kenny Loggins como tono. Él se vio aún más avergonzado y respondió rápidamente para cortar la música.

Él murmuró:

—Caddyshack. —Y, poco a poco, escribió mi nombre—. ¿Así que tu correo electrónico es belswanenholden.e-d-u?

—En realidad, es 'isaswan. Isabella —respondí a su pregunta no formulada—. ¿Y el tuyo es...?

—Edwcullen. —Él me lo explicó mientras yo lo escribía—. ¿Deberíamos apuntar los números de las habitaciones?

—Tiene sentido —le respondí—. Estoy en Warwick 303.

—Espera, ¿acabas de decir Warwick 303?

—Sí, ¿por qué? —Él tenía una enorme sonrisa en su rostro.

—Creo que mi hermano conoció a tu compañera de cuarto en el partido.

—¿Tu hermano? Oh, mierda, Cullen, por supuesto. —Volví a pensar en el pelo oscuro de Emmett, esa sonrisa con hoyuelos que servía para un anuncio de pasta dental e intenté identificar similitudes. Edward me estaba mirando, como si leyera mi mente.

—Los ojos —ofreció amablemente, llamando mi atención sobre sus profundos ojos verdes—. Ahí es donde comienza y termina —dijo casi en tono de disculpa—. Bueno, yo estoy en MacNeil 301.

—¡Estás bromeando! Estás a la vuelta de la esquina de nosotras, en el patio inferior.

—Sí, eso debería hacer las cosas convenientes si alguna vez tuviéramos que reunirnos fuera de clase —dijo.

La gente estaba empezando a salir del aula. Nos levantamos y caminamos hacia la puerta juntos.

—Por cierto —Edward comenzó—, gracias por tu cumplido de la semana pasada.

Lo tuve que mirar de manera confusa, porque añadió para aclararlo:

—¿Jirafa muda?

—De nada. Y ha sido un placer conocerte, Edward.

—Sí, lo mismo digo, Bella.

O) (O

—Dios, Bella, Emmett es tan divino —Rose brotó, saltando sobre la cama y cruzando las piernas debajo de ella—. Me prohibió ir la práctica de fútbol de hoy.

—¿Has ido a la práctica de fútbol? ¿Con eso? —Rose llevaba el mismo traje que llevó en el partido.

—Quería asegurarme de que me reconocía del otro día.

Me eché a reír.

—Yo realmente no creo que eso sea un problema, Rose.

—Bueno, Emmett iba a dar un pase cuando yo llegué y se... distrajo un poco... y la pelota le pegó en su frente cuadrada. —Ella se rió recordándolo.

—¡Mierda! ¿Se ha hecho daño?

—No, sólo estaba un poco aturdido. Ese tipo tiene una cabeza gruesa.

—¿No la tienen todos? —yo medité.

—Así que él trotó hasta las gradas después de la práctica y dijo, 'Lo siento, Rosie, el entrenador dice que no puedes venir a las prácticas de nuevo'. Luego sacó su teléfono y me preguntó si podía hacerme una foto en su lugar.

Su teléfono vibró y se rió cuando miró la pantalla.

—Él ha tomado una foto de sí mismo y me la ha enviado. El pie de la foto dice: 'Lo justo es lo justo'. ¿No es mono?

Ella tecleó una respuesta.

—Bueno, Rose, ¿a que no sabes quién es mi compañero de escritura en el seminario? El hermano pequeño de Emmett, Edward.

Ella gritó.

—¿Me estás jodiendo? ¡Eso es increíble! ¿Es guapo? ¿Es como un mini-Emmett?

—En realidad, aparte de los ojos, no parecen tener nada en común en el aspecto o en la personalidad.

—¡Es una lástima para él! Entonces, ¿cómo es?

—Parece agradable, tímido. Tengo la sensación de que ha tenido que trabajar muy duro para llegar a donde está. Y tal vez no siempre ha sido fácil vivir a la sombra de su hermano.

—¿Qué aspecto tiene?

—En realidad, lo viste el domingo en el campo de prácticas. Estaba de pie frente a ese imbécil de James de PIKA.

—¿Está en el equipo de golf? Apuesto a que es adorable.

¿Adorable? En realidad no había pensado en él de esa manera, había estado tan preocupada por lo que pensaba de mí.

—Es más o menos de la altura de Emmett, pero no es tan ancho. Aún así, es fuerte, pero más delgado. Su cabello es mucho más ligero, casi con un toque de rojo y un poco salvaje. Él es bastante tranquilo y tiene una sonrisa agradable. Y tiene esos ojos vedes de gato…

—¡Mmm, esos ojos! —Rose dijo, dejándose caer de nuevo en su cama.

—Rose, estoy muerta de hambre. ¿Qué toca cenar esta noche? —Ella odiaba que yo usara la palabra dieta. Ella decía que tenía connotaciones negativas.

—Quinoa con verduras y ensalada tabbouleh. —Sonrió alegremente.

—Ugh. Vamos a terminar con esto ya.

^EPOV^

Saqué mi palo de la mochila y cogí dos pelotas de la bolsa con rejilla. Yo no quería tener la tentación de practicar con otro palo. Puse todo en su sitio, después de dos días completos de clases, necesitaba toda la tierra que pudiera conseguir.

Al salir al campo de prácticas, pensé en cómo Álgebra Avanzada en realidad no me había preparado para Pre-Cálculo, por lo menos había obtenido una 'C' en la clase. Era sólo cuestión de tiempo antes de que necesitara un tutor para esa clase. Pensé que Psicología sería más fácil, pero el material de lectura era denso y el profesor era exigente. Historia del Jazz debía ser un respiro de la lectura y la escritura. El maestro parecía fresco y fácil de seguir. La clase de Composición era un gran signo de interrogación en ese punto.

Yo vacié las cajas en el césped verde y empecé mi rutina, colocando las pelotas en una línea recta alejada de mi cuerpo. Seguí un ritmo y con éxito puse cada una en su agujero. Repetí la pauta poniéndolas aún más lejos y continué, permitiendo que mi mente se centrara sólo en la carrera. Moví las pelotas cuarenta y cinco centímetros y acerté todas menos la última. Pacientemente, empecé de nuevo. Era una pena que no acertara con una, pero le di la bienvenida a la disciplina de la práctica, era familiar y eficaz. Rara vez perdía nada en el interior de un árbol en un partido.

Una vez que metí las seis, me mudé a un agujero diferente y practiqué algunos tiros más largos. Sin embargo, yo no conocía ese terreno, no era como el que yo conocía íntimamente en mi casa de Orange. Pero todo era cuestión de práctica. Me moví hasta que pude sentir los saltos y regular mi velocidad con mayor precisión. En poco tiempo, el sol comenzó a ponerse y ya no podía seguir haciendo nada, lo dejaría para el día siguiente.

O) (O

—Voy a casa de Alice a pasar el rato. ¿Quieres venir?

—No puedo, Jas. Tengo que hacer este esquema para mañana.

—Has estado trabajando en eso desde la cena. ¿Por qué no vienes y te tomas un descanso? Su compañera de cuarto, ¿te acuerdas de Bree de la búsqueda del tesoro? Ella se muere por verte de nuevo.

Consideré decirle la verdad a Jasper. Ni siquiera había comenzado mi esquema todavía. Había estado sentado en mi escritorio durante una hora tratando de averiguar qué escribir. Había roto dos lápices por la frustración y había arrugado ya tres hojas de mi cuaderno.

Mierda. Él iba a descubrir más pronto o más tarde que no compartía habitación con un gran intelectual. Volví a pensar en nuestro tiempo en el campo, cuando Jasper tan fácilmente me pidió ayuda. Y cómo eso me hizo pensar más de él, no menos.

—Jas, yo no sé ni por dónde empezar.

Él cruzó mi escritorio y echó un vistazo por encima de mi hombro.

—¿No tienes nada? ¿Después de todo este tiempo?

Golpeé mi cabeza contra la mesa y cubrí mi cabeza con mis brazos.

—Está bien, ¿cuál es la tarea?

—Se supone que debo escribir sobre mi posesión más preciada.

Pensó un poco antes de responder:

—¿Jugar? ¿Tu palo? ¿Tus trofeos?

Me empujé hacia arriba y puse mis brazos debajo de mi barbilla.

—Esas cosas no harán que esto sea interesante. Se supone que tiene que ser algo con... sentimientos —me quejé.

—Está bien —dijo él, dejándose caer sobre mi cama—. Probablemente tendrás tu posesión más preciada contigo aquí, ¿no?

—Supongo que sí —le respondí, empezando a tener un poco de esperanza.

—Bueno, ¿entonces qué has traído contigo?

—Ropa. IPod. Portátil. Fotos.

—¿Fotos? Ahora estamos llegando a alguna parte. ¿Dónde guardas eso?

Me alejé de mi escritorio y abrí el cajón en frente de mí. Jasper se acercó por detrás de mí y me movió a un lado, tomando el mando completo de mi vida. Él recogió las fotos dispersas y las miró, haciendo preguntas a medida que avanzaba. Yo respondí obedientemente.

—Mamá, papá, Emmett. Promoción.

Eso le llamó la atención.

—Ella es guapa. ¿Alguna persona especial?

Negué con la cabeza.

—Bueno, esto no parece ser el lugar adecuado para buscar. ¿Qué más tienes? Espera, ¿qué es esto?

Desenterró una bolsa Ziploc grande de la parte posterior del cajón.

—Notas.

—¿Qué tipo de notas?

—Sólo notas que he recibido en los últimos años de los campistas.

—Toma. Escoge la mejor y léemela —dijo.

Miré a través de la bolsa, sabiendo exactamente qué nota buscaba, pero no me sentía cómodo leyéndosela a él.

—No puedo, es demasiado personal.

—¿No es ese el punto? —Sonrió.

Y ahí tenía mi tema.

—Gracias, Jas.

~BPOV~

—Así que, básicamente, ¿la música te conecta con tu madre?

—Así es. Los manuscritos están marcados con sus letras y notas —le respondí.

—¿Y tocas esa música?

—Sí.

—Está bien —él contesto desesperadamente.

—¿Qué quiere decir, 'bien'?

Edward se encogió de hombros.

—Quiero decir que veo la conexión.

—¿Pero...? —Tenía la sensación de que me estaba ocultando algo.

—Nada. Está bien.

Me senté en mi silla y doblé los brazos. Vi a las otras parejas que trabajaban con las cabezas juntas por toda la habitación mientras el profesor Banner circulaba por ahí. Era mejor que aprendiéramos a comunicarnos el uno con el otro o la pareja no iba a funcionar.

—Eso no es muy útil, Edward.

Mierda. Él parecía dañado. Lo intenté con un mensaje directo:

—¿No tienes alguna sugerencia para saber cómo podría mejorarlo?

Se mordió el labio y me miró fijamente. Sentí como si estuviera estudiándome para ver que yo podía manejar sus críticas. Con el tiempo, dijo:

—Creo que no entiendo por qué estas piezas particulares son tan especiales para ti. Quiero decir, ¿tu madre escribiría más música, no?

Bastante perspicaz para un tipo que me conocía desde hacía tres minutos.

—Sí, tenía más —le respondí—. Esta colección fue para su último concierto.

El pobre Edward se volvió blanco y, de inmediato, me di cuenta de que él sabía lo que había dicho.

—Mierda, Bella, soy un…

—No, Edward, no. No es eso.

Él se dejó caer hacia atrás en su silla y dejó escapar un suspiro de alivio. Esperó a que yo siguiera.

—Este fue el último concierto que mi madre dio tres días antes de abandonarnos a mi padre y a mí.

Me encontré con su mirada con cautela y, realmente, admiré la forma en la que se aferraba a mí con sus ojos. Nosotros no éramos realmente amigos, así que no era como si yo estuviera esperando que me diera un abrazo o algo así. Pero tenía que decir que me sentía reconfortada por el hecho de que no se alejara de ese momento difícil entre nosotros. Me hizo sentirme segura con él.

—¿Así que vas a escribir sobre eso? —preguntó en voz baja. No hizo ningún juicio, sólo preguntó.

—No lo he decidido. ¿Crees que debería? —Me encontré realmente preocupada por su opinión.

Él sonrió.

—El profesor Banner dijo que deberíamos pegarle en la tripa.

Le devolví la sonrisa.

—Gracias, Edward. —Me di un momento y luego recogí mis cosas—. Tu turno.

Con un gemido, él abrió su portátil con su esquema y me lo pasó con gran temor. Estaba viendo el esqueleto de un esquema que no estaba especialmente organizado y no podía conseguir una buena lectura de lo que él estaba tratando de decir.

Me recordé a mí misma que ese era un tipo que tenía problemas para conseguir poner sus pensamientos en un papel, pero eso no lo hacía menos astuto.

—Ayúdame con esto. Cuéntame sobre esta nota.

Comenzó a buscar en su mochila y entendí que estaba a punto de reproducir el tema en un papel.

—Espera —le dije—. Si el ensayo es bueno, no debería tener que ver la nota real.

—Ese es un gran si, Bella.

—Nosotros llegaremos a eso —le tranquilicé.

Me di cuenta de que él se había sentado un poco más erguido en su silla cuando dije 'nosotros'.

—Comienza con una descripción física de la nota. ¿En qué tipo de papel está? ¿Con qué... escribía LeVon? ¿Cómo era su ortografía?

—Está bien, espera. Vas demasiado rápida. Ante todo, el papel fue arrancado de uno de esos cojines en blanco que consigues en el supermercado. A pesar de que no había líneas, él escribió claramente con un lápiz, como si usara una regla en sus cartas. Se podía saber porque algunas de ellas estaban rectas en la parte inferior. Y su ortografía era horrible, muy por debajo del nivel de cuarto grado. Pero...

Edward tenía una mirada lejana en sus ojos mientras lo recordaba.

—Era muy cuidadoso al deletrear mi nombre correctamente. Nunca había oído mi nombre antes, en su barrio Edward no era precisamente común, y él me hizo escribírselo en su mano el día que nos conocimos.

Anoté mientras Edward continuaba.

—¿Cuáles fueron las palabras exactas que él usó, no todas, pero cuáles de ellas le darían al lector el mejor sabor?

—Él escribió: 'Edward, gracias por ayudarme a golpear la pelota de golf tan lejos. Me hace sentir muy bien conmigo mismo'. Y al final, la firmó: '¡Nos vemos en el Tour! Y no te preocupes, tú ya tienes un autógrafo mío. Tu amigo, LeVon Lewis'.

—Eso es impresionante. Puedo ver por qué decidiste escribir sobre esto.

—Era un chico muy especial. Estaba tan fácil enseñarle. Él sólo necesitaba una oportunidad.

—Cuéntame más sobre LeVon. ¿Cuál era su situación?

Edward habló y yo anoté. Había mucho allí, por lo menos para llenar tres páginas, pero era sólo un ensayo de 500 palabras.

—Este es un material fantástico, Edward. Creo que la única pieza que necesitas llenar es la conclusión. ¿Te acuerdas de cómo te sentiste la primera vez que te la dio?

—El último día del campamento, la mayoría de los niños trajeron regalitos para sus consejeros. Siendo instructor de golf, yo tenía un par de cosas, pero no muchas. Así que me sorprendí cuando LeVon me acercó al campo y me entregó una bolsa grande llena de galletas de avena hechas en casa. Él me las entregó y me dijo: 'Estas son de mi madre', y yo le di las gracias. Luego él metió la mano en su bolsillo y sacó esta nota, si te la enseño, podrás ver que está un poco arrugada. La sostuvo con mucho orgullo y dijo: 'Y esto es de mi parte. Espero que esté todo bien'.

»Se puso de pie a mi lado mientras la abría y la leía. Le dije que era perfecta y él me abrazó. Recuerdo que me sentía en la cima del mundo, que yo había podido ayudar a ese chico a que se sintiera mejor consigo mismo. El hecho de que él compartiera algunos de los mismos desafíos que yo tuve en la escuela realmente nos ayudó a ambos. Y releer la nota siempre me lleva de vuelta a ese momento donde él llevó la bola más lejos que nunca y me miró con esa cara llena de mucho orgullo. Supongo que no hay nada mejor que ayudar a otra persona a alcanzar su mejor nivel.

Una vez más estuve impresionada por la profundidad de ese tipo tranquilo delante de mí. Le di la vuelta al portátil para que él pudiera ver lo que yo había escrito.

—Aquí está el esquema —le informé.

—Wow, Bella. ¡Está genial! —se animó al ver los frutos de nuestro trabajo combinado.

—Es todo cosa tuya, Edward. Yo sólo he escuchado.

—Sí, lo has hecho —dijo sonriendo. Casi podía detectar una nota de incredulidad en su voz.

^EPOV^

—Tu movimiento es demasiado empinado. Trata de aplanarlo. —Vi algunos movimientos de práctica antes de que él lo intentara con una pelota.

Jasper lanzó tres pelotas hacia la derecha, pero la cuarta voló recta. Y bastante lejos.

—¡Mierda! ¡Eso ha sido diferente!

—Se ve bien, Jas. —Me reí, feliz por su éxito—. Diez mil más y acertarás.

Él resopló y golpeó siete veces en el aire antes de intentar darle a la pelota.

—Aquí viene el momento de la verdad —dijo, agitando su palo a través del aire. Él tocó la pelota, dio un paso atrás y tomó un giro más práctico. Hizo un movimiento agradable, pero eso no funcionó y golpeó el suelo primero, llegando a unos treinta metros de distancia, dirigiéndose a la izquierda.

—Disminuye la velocidad del golpe, sólo hasta que te sientas cómodo con él.

Dos chasquidos, un movimiento más de práctica, mucho más lento esa vez, y Jas lanzó la pelota en el plano exacto por la derecha. Él golpeó el punto dulce de la bola y ella se fue con la trayectoria perfecta, volando más allá de todas sus bolas anteriores. Él tenía esa pose que salía en Sports Illustrated, el palo descansaba sobre su hombro, la cadera perfectamente girada, y una sonrisa enorme en su cara.

Todavía estaba en esa posición escultural cuando dijo:

—Sabía que había una razón por la que me gustabas.

Me reí entre dientes:

—Todo este tiempo pensé que era por mi encanto juvenil y mi mentón cincelado.

—Sí, amigo, me encanta tu barbilla.

Vi un movimiento por encima del hombro de Jasper y me concentré en dos chicas caminando rápidamente por el camino que había detrás de nuestras esterillas, una rubia pechugona y una chica grande luchando para mantener el ritmo. La morena se paró por un segundo y se giró hacia mí. Después de echar un vistazo más de cerca, me di cuenta de que era Bella.

—Hola —grité para llamar su atención, haciendo tanto ruido que atraje todo tipo de atención no deseada.

Jasper giró la cabeza para mirar hacia atrás.

—Whoa, ¿quién es la rubia?

—Esa debe ser el nuevo interés amoroso de Emmett.

—Ella es caliente. ¿Quién es su amiga?

—Esa es su compañera de cuarto, Bella. Ella es mi pareja de escritura en clase de Composición.

—¿Agradable?

—Sí —le respondí.

Desde el otro lado de Jasper, James se burló:

—¡Oh, sí! Ella es una chica muy agradable.

—Contrólate, James —le advertí. Las chicas no estaban tan lejos y yo no quería que Bella escuchara sus palabras burlonas. Además, tampoco quería que Jasper las escuchara.

—¿Qué, ahora vas a defender a esa bola de grasa?

—Déjala. En. Paz —gruñí, con suerte lo bastante alto para que él me oyera.

—Al diablo con eso —dijo, recogiendo sus palos—. Tengo mejores cosas que hacer que estar aquí con un par de amantes maricones.

—Es un hombre encantador —afirmó Jasper cuando James se marchó.

~BPOV~

—¿Quién era? —Rosalie preguntó una vez estábamos por el bosque, ya habíamos pasado el campo de golf.

—Ese era Edward Cullen.

—¡Ahh!

—Ahh, ¿qué?

—Ahh, es guapo.

—Sí, supongo. —Yo estaba pensando en dulce, pero guapo encajaba también, supuse.

—Bella —dijo riéndose—, ¿realmente no has notado lo guapo que es?

Me encogí de hombros.

—¿Viste ese asqueroso de James detrás de él? Parecía que estaba diciéndole algo sobre mí a Edward.

—Uf, ¿podrías pasar por alto esa gran serpiente? Él no merece tu tiempo.

—Sólo espero que no haya extendido su veneno.

O) (O

De: Edward Cullen

Para: Bella Swan

Asunto: Preciada posesión

Enviado: Jueves, 15/09/11 12:30

Bella:

¿Cómo te sientes acerca de corregir mi ensayo antes de entregarlo mañana?

Si estás ocupada o simplemente no quieres, no hay problema. Pero si tienes la oportunidad de mirarlo por encima, te lo agradecería muchísimo.

Y, por cierto, estoy más que feliz de leer el tuyo, si lo deseas.

Avísame, tengo un partido pronto, pero podría enviártelo por correo electrónico en estos momentos.

Gracias.

Edward.

La petición de Edward hizo que un calor se propagara a través de mi pecho. Me parecía necesario y era un sentimiento tan maravilloso. Me obligué a esperar dos minutos antes de responder.

De: Bella Swan

Para: Edward Cullen

Asunto: Re: Preciada posesión

Enviado: Jueves, 15/09/11 12:32

Edward:

Por supuesto que voy a leer tu ensayo. Envíamelo.

¡Buena suerte con tu partido!

Bella

PD. No te preocupes por el mío. Tú ya me diste lo que necesitaba para terminarlo en clase.

Me encantaría preguntarle más acerca de su partido, como: '¿Podría ir a verlo, por favor?', pero prefería ser invitada expresamente que ponerlo en una posición en la que no podría decir que no.

De: Edward Cullen

Para: Bella Swan

Asunto: Preciada posesión

Enviado: Jueves, 15/09/11 12:33

Adjunto: Nota de LeVon. docx

Bella:

Un millón de gracias.

Edward.

^EPOV^

Jasper y yo nos encontramos con nuestros rivales y nos pusimos en cola para nuestra hora de salida a las 14:20. Definitivamente estaba ansioso por jugar el primer partido de mi carrera en la universidad, pero estar ahí con Jas ayudaba a calmar mis nervios. Estaba agradecido de que estuviéramos jugando solos y en parejas, y esperaba que ambos pudiéramos mantener nuestras posiciones y mantener a nuestra pareja a lo largo de la temporada.

—¡Jazzy! ¡Jazzy! —Sólo podía ser Alice. Los espectadores del golf no eran tan ruidosos. Efectivamente, él localizó al pequeño duendecillo entre la multitud y le dio una sonrisa tonta. Vi que había traído a Bree y yo le hice un gesto amistoso. Por supuesto, en algún lugar por ahí estarían Emmett y Rosalie.

Ya que éramos el equipo de casa y él era el que tenía más desventaja, Jasper salió primero y realizó un hermoso recorrido hacia el centro, era uno de sus tiros largos.

—Uno menos, sesenta y tres por recorrer —bromeó conmigo en privado, refiriéndose al récord del curso que él tenía la intención de romper.

Me cambié por él y preparé mi pelota. Le di con un movimiento relajado, haciendo que se moviera deliberadamente y acerté mi primer tiro. Sin más preámbulos, aproveché mi tiro y golpeé la bola con un movimiento tan familiar para mí como respirar. La bola fue hacia delante, levantándose ligeramente con un movimiento perfecto, rebotando un poco más allá de la bola de Jasper y pasando otros treinta metros.

—¡Woohoo, Eddie! ¡Gran golpe! ¡Así se hace! —Genial, ya sabía exactamente dónde estaba Emmett. A mitad de las gradas, pude localizar a mi hermano y a su novia. Yo les di un saludo ligero con la barbilla. Uno pensaría que Emmett era el maestro del entusiasmo. Nuestros oponentes golpearon con resultados similares y luego todos pusimos nuestras bolsas en nuestras espaldas y marchamos hacia adelante. Jasper se movió por la orilla del campo y Alice y Bree iban a su lado. Yo, finalmente, llegué a mi hermano.

—Eddie, esta es Rose. Rose, Ed.

O) (O

Cerca de la segunda zona de salida, Emmett vio a Jasper con Alice y se pusieron todos juntos. Escuché sus bromas antes de que fuera mi turno para golpear.

—Alice, ¿no? Soy Emmett, el hermano mayor de Edward.

—¡Hola, Emmett, gran partido el de la semana pasada! Esta es mi compañera de cuarto, Bree.

—Alice, Bree, ella es Rosalie —dijo Emmett amablemente—. Por si no lo sabes, nena, Alice está con Jas.

Rose hizo la pregunta obvia:

—Así que, Bree, ¿estás con Edward?

Mis oídos se animaron al escuchar mi nombre.

—Bueno, él se metió en mis pantalones —respondió ella, compartiendo una broma privada con Alice.

—No te olvides de tu pequeño top —le dijo Alice, provocando otra avalancha de risas de Bree.

O) (O

Emmett y Rosalie todavía estaban siguiendo mi progreso en el hoyo nueve, pero a menudo se apartaban, caminaban varios metros por delante y yo me quedaba solo con Bree. Me encontré a mí mismo en medio de la calle, donde no tenía con qué entretenerla ni una conversación educada. Sólo escuchaba sus tonterías acerca de mis músculos, mi fuerza o mi bronceado.

Después de todo, ese era mi partido de golf, no una primera cita.

Me estremecí al pensar en una cita con Bree. Después de haber pasado la última hora viendo cómo era, no estaba interesado.

Para el final del agujero trece, Jasper ya había ganado su partido y yo estaba a tres para lo mismo. A pesar de que ya no estaban compitiendo, Jasper y su oponente jugaron los hoyos restantes con nosotros.

Catorce agujeros era un largo camino y mi distancia extra ayudó a proteger el agujero. Ahora lo mejor que él podía hacer era atarme para avanzar cuatro hoyos. Todo lo que yo tenía que hacer era acertar en un agujero más y ganaría el partido. Quince eran bastantes hoyos.

Mi oponente realizó un tiro competitivo contra mi pelota, pero si yo golpeaba bien mi palo, ganaría el partido.

Escuché un gruñido:

—Eddie.

Era Emmett recordándome que mantuviera la concentración y la calma. Bree gritó tres octavas más altas:

—¡Húndelo, Edward!

Bloqueé a todos e hice el golpe que estaba acostumbrado a hacer. Me llené de confianza y, con un movimiento uniforme y agradable, le di a la pelota, que llegó justo al agujero correcto. Se cayó con un golpe satisfactorio en el agujero y yo gané mi primer partido con la camiseta Holden. Sacudí la mano de mi oponente y obtuve una respuesta más entusiasta por parte de Jas.

Emmett golpeó su puño sobre la línea de banda y yo sonreí hacia él y las chicas. Emmett hizo el gesto universal que se hace al levantar una copa y que significaba una celebración.

O) (O

—¡El equipo A! —aclamó Emmett y los seis brindamos con las copas. La mía estaba llena de Coca-cola light, pero de todos modos compartía el espíritu de la victoria.

—Edward, yo nunca he visto a alguien golpear la pelota tan lejos —dijo Bree con excesiva efusión. Lo que en realidad podría significar algo si alguna vez hubiera visto a alguien golpear una pelota de golf.

—¿Qué ha sido ese nuevo movimiento, Jas? —desvié el tema—. ¿Cómo te has sentido hoy?

Él se rió:

—Para ser honesto, creo que necesito un par de semanas más en el campo. Pero no me ha costado nada hoy.

—Buen golpe en el diez —le recordé.

—¿Y qué hay del doce? —dijo Alice. Jasper se puso contento al ver que ella recordaba sus éxitos. Él la sujetó un poco más fuerte. Mientras tanto, Rose se encontraba prácticamente en el regazo de Emmett.

—Así que, Rosalie, ¿a Bella y a ti os gusta caminar? —pregunté, curioso acerca de sus paseos por el campo de prácticas.

—Sí, soy un poco como su entrenadora personal. Bella está decidida a perder por lo menos catorce kilos.

—Ella ciertamente debería perderlos —comentó Bree, comiéndose una patata frita.

—Cálmate, chica —le advirtió Alice.

—¿Qué? Sólo estoy diciendo lo obvio.

Haciendo caso omiso de los comentarios groseros de Bree, pregunté:

—¿Cuándo tomó Bella esa decisión?

Indiferente, Rosalie dijo:

—Después de la fiesta de fraternidad en PIKA durante la orientación. Ella fue abusada por completo por ese imbécil de James, que está en tu equipo. Fue bastante horrible, pero se encendió un fuego debajo de ella y decidió hacer algo con su cuerpo.

—Wow. Debe tener un montón de coraje como para pedir ayuda.

Bree resopló.

—Sí, un montón.

Alice la golpeó.

—Deja a los chistes de gordos, Bree.

Rápidamente me terminé mi hamburguesa y di una excusa para irme. Estaba ansioso por ver lo que Bella pensaba de mi ensayo.

~BPOV~

Rose no volvió a la habitación hasta después de las nueve.

—¿Cómo ha ido el partido? —traté de preguntarle con indiferencia.

—Muy bien, Jasper y Edward han ganaron sus partidos, y el equipo ganó 5-3.

—¿Jasper?

—El compañero de cuarto de Edward. Buen tipo, guapo, si te gustan rubios.

—Habrá habido una celebración después.

Rose se rió.

—Poca cosa, en realidad. Sólo los tres chicos, la novia de Jasper, Alice y su compañera de cuarto.

—Oh. ¿Parecía como si ella estuviera con Edward?

Ella resopló.

—Parecía que ella quería estarlo, pero él muy activamente la ignoraba.

—¿Sí?

—Sí. De hecho ha estado preguntando por ti. Se ha dado cuenta de nuestros paseos por el campo de prácticas y yo le he dicho lo mucho que habías estado trabajando...

—Oh, mierda. ¡No lo has hecho!

—Lo he hecho y, Bella, debes estar muy orgullosa de ti misma. Ya has perdido tres kilos en menos de una semana y ya estás empezando a moverte mejor.

—Todo es relativo, Rose.

—De todas formas, Edward estaba muy impresionado por tu determinación.

—¿Lo estaba?

—Sí. Tenías razón sobre él, Bella. Es un tipo muy agradable.

—Oh, eso me recuerda, quiero ver lo que piensa de mis correcciones.

Corrí hasta llegar a mi portátil e hice clic en mi correo electrónico.

De: Edward Cullen

Para: Bella Swan

Asunto: Re: Preciada posesión

Enviado: Jueves, 15/09/11 21:14

Hola, Bella. Hice todos los cambios que me recomendaste. Gracias otra vez por mirar por encima mi ensayo.

Nos vemos mañana en clase.

Edward.

O) (O

Me quedé fuera del salón de clases hasta el último momento posible. Claro, me encantaría ir directo y tomar el asiento más cercano a Edward. Pero yo no quería parecer prepotente o desesperada. El hecho de que él tuviera que sentarse conmigo los miércoles no significaba que debía estar pegado a mí toda la semana. Era imposible para mí no verlo cuando entré, así que le di una sonrisa, que esperaba que no conllevara ninguna obligación por su parte.

Dejé toda esa tontería a un lado y me senté al lado de Angela después de dejar mi ensayo.

La hora pasó rápido, aunque fue aburrida. La gramática realmente no era un reto para mí. Di gracias a mi maestro de noveno grado que me ayudó a no tener que pensar más en eso. Era tan natural como respirar.

^EPOV^

Pensé en mi trabajo de camino a clase, mi confianza en ese ensayo era muy grande. Sabía que la diferencia era Bella. Esperaba poder decírselo cuando ella llegara. Tomé mi lugar habitual en el grupo posterior de cuatro sillas.

Bella entró con un grupo de otros estudiantes justo antes de que el profesor Banner comenzara. Colocó su papel en la parte superior de la pila y se sentó delante con su amiga Angela, me reconoció con una sonrisa forzada.

Mierda, yo no creía que ella estuviera irritada por mi petición de corregir mi ensayo. Pero me pregunté si me había aprovechado. El ejercicio de escritura de ese día era una tortuosa lección de gramática. El profesor Banner era de la opinión de que todo estudiante universitario debía utilizar adecuadamente su it/it 's, they/their/there, y I/me*. Ese ejercicio fue seguido por ejercicios de comas. Cuando finalmente nos liberó para el fin de semana, estuve enormemente aliviado.

—Hola, Bella. —Accidentalmente sobresalté a Bella apareciendo detrás de ella mientras recogía sus pertenencias—. Apuesto a que los ejercicios han sido muy fáciles para ti.

Ella se encogió de hombros.

—¿Tienes otra clase ahora? —le pregunté, dirigiéndome a la puerta con ella.

—No hasta las once. ¿Y tú?

—Sólo tengo Psicología y luego habré terminado por hoy. Acabamos pronto los viernes por si tenemos que viajar para un partido fuera de casa.

—¿Tienes que viajar?

—No, no este fin de semana. Tenemos partidos en casa el sábado y el domingo.

—Sé que Emmett se ha ido lejos. Rose quería viajar de polizón en el autobús del equipo.

Me reí.

—Sí, no creo que ella estuviera a salvo en ese autobús. Incluso con la protección de Emmett. Algunos de esos tipos son animales.

Por otra parte, no todo el mundo en el equipo de golf tenía modales perfectos, ambos lo sabíamos bien.

—Así que, ¿tienes grandes planes para el fin de semana? —le pregunté, tratando de leerla.

—Le prometí a Rose que iría a O'Hara con ella y vería el partido de fútbol.

—Oh.

—¿Quieres venir? —me preguntó.

—Gracias, pero no puedo. Tengo un partido.

—Oh, por supuesto. He escuchado que ayer lo hicisteis realmente bien.

—Sí, lo hicimos. ¿Alguna vez antes has visto golf?

Se encogió de hombros.

—Mi padre es un fanático, así que lo he visto en la televisión un par de veces...

—¿Pero...?

—Nada. Solía hacer mi tarea mientras estaba en marcha.

—Ouch.

—Oh, mierda, Edward, lo siento. No he querido decir…

Me reí alegremente.

—Está bien, Bella. Quizá pueda convertirte.

La mirada culpable en su cara me hizo sonreír.

O) (O

—Riley, me siento realmente estúpido acostado sobre esta bola enorme. ¿Estás seguro de que esto va a ayudar?

Él se burló de mí.

—Confía en mí, Edward. No hay mejor manera de trabajar en ti. Vamos a darle la vuelta a tu pequeño y lindo paquete de seis hasta convertirlo en un paquete feroz de ocho en sólo unas semanas.

Conocía la reputación de Riley, así que puse mi confianza en él y reboté diligentemente en la bola enorme.

—Entonces, Riley, ¿qué haces cuando no estás poniendo a estropeados atletas Holden sobre sus pasos?

—Tengo algunos clientes privados. Mantén apretado ese lado derecho mientras haces esas repeticiones.

—¿Tienes algún espacio o gimnasio más privado que esto?

—Cullen, ¿estás coqueteando conmigo?

—Lo siento, Riley, no eres mi tipo. Estoy tratando de encontrar una manera de ayudar a un amigo.

—¿Tu amigo quiere ayuda?

—Sí, pero no estoy seguro de si ella la quiere de mí.

—¿Ella? Pisa con cuidado, Edward. Y házmelo saber. Mientras tanto, haz quince más con el otro lado.

~BPOV~

—Estoy feliz de ir contigo al partido de golf hoy —dijo Rose—. Es decir, el equipo de fútbol va a estar en las cintas de correr hasta altas horas de esta tarde.

—No, Rose, vamos a tomar nuestro camino regular. Si él está calentando, tal vez vaya a verle.

—Bella, sabes muy bien que estará calentando. Sólo admite que quieres verlo.

Me encogí de hombros como si no me importara ver a Edward Cullen o no, pero las dos sabíamos que estaba mintiendo.

—Está bien, entonces vamos a tomar una ruta diferente hoy —Rose sugirió.

—¡No!

Ella sonrió con suficiencia.

—Eso es lo que pensaba.

—A nadie le gusta un sabelotodo, Rose —me quejé amargamente.

—Ya sabes, a él probablemente le encantaría que mostraras cierto interés en su deporte y fueras a verle en lugar de pretender estar sólo de paso.

—¿Cómo sé eso, Rose? No es que él me haya pedido que vaya.

—¿Estás segura que ahí no es donde se dirigía la conversación del viernes después de clase?

Maldita fuera por retorcer sus palabras. Sabía que no debería haberle hablado de mi breve conversación con Edward.

—¿No te dijo que tenía partidos el sábado y el domingo?

—Lo hizo —admití.

Ella puso sus manos en sus caderas.

—¿Y bien?

—Simplemente, no me sentiré cómoda hasta que él no me lo pida, específicamente.

Frustrada, dio una bocanada de aire.

—¡Bueno, Emmett tuvo suerte de que yo no me sentara a esperar una invitación suya para asistir a su primer partido de fútbol!

—Rose, si me pareciera a ti, no esperaría tampoco.

—Sólo por eso, hoy has ganado kilo y medio de peso. ¡Ahora, muévete, Swan!

-.-.-.-.

*it/it 's, they/their/there, y I/me: esta frase se ha dejado así porque al traducirla al español no tenía mucho sentido.

Nos vemos la semana que viene! :)