Ninguno de los personajes de Kuroko no Basquet me pertenecen

Capitulo 3

Al día siguiente Kagami trato de hablar con Kuroko, pero por alguna extraña razón él le evitaba con la mirada y cuando menos se lo esperaba desaparecía, maldecía tanto esa habilidad del más pequeño de desaparecer enfrente de las personas, en el básquet podía ser muy útil, pero en otras circunstancias como la de ahora la odiaba. El pelirojo solo quería hablar con él para preguntarle qué es lo que había hecho con Aomine, aunque él no tenía que darle ninguna explicación, pero él se moría por saber que tanto habían hecho; sin embargo aunque lograra hablar con él no le diría mucho, Kuroko era muy reservado con su vida privada, solo hasta ayer se viene a enterar que Kuroko se quedaba a dormir en la casa de Aomine y viceversa, eso le hizo pensar lo poco que sabía de Kuroko y quería saber más empezando que es lo que había hecho con Aomine ayer y no se estaba comportando como un novio celoso o algo parecido, solo era curiosidad y a él no le gustaba quedarse con ella.

Llego la hora de salida y Kuroko huyo de él otra vez, lamentablemente ese día no había practica porque la entrenadora estaba enferma y se tuvo que suspender por falta de alguien que los entrene, por eso ahora tenía que hacer todo lo posible para encontrarlo porque si no esperaría hasta mañana. Cuando lo encontró estaba ya en la puerta, rápidamente corrió hacia el de suerte no lo había visto, se acerco a él y le agarro el brazo.

Kuroko asustado voltio y se encontró con la mirada molesta de Kagami.

-¿Por qué me evitas?- pregunto molesto.

-No lo hice- dijo el peliazul mirando hacia otro lado, la mirada de Kagami lo ponía nervioso.

Kagami lo miro molesto, como podía decirle eso cuando toda la mañana se le había pasado haciéndolo.

-¡No me mientas, lo estás haciendo ahora!- dijo exasperado Kagami.

-No, no lo estoy haciendo- dijo Kuroko sin mirarlo aun.

Kagami tuvo que controlarse para no golpearlo ahí mismo.

Kuroko hacia todo lo posible en no mirarlo, no quería mirarlo, después de lo sucedido ayer con Aomine había descubierto por fin sus sentimientos por Kagami. Le había molestado lo que Aomine le dio entender a Kagami, pero quiso no darle importancia, lamentablemente no pudo y termino encarando a Aomine y cuando este le pregunto lo que inconscientemente sabia, no pudo negarlo más, era algo que había estado negando hace tiempo, pero ya no pudo, las pruebas eran evidentes. Por eso ahora no sabía como darle cara a Kagami, temía que este le rechazara y que no quería verlo nunca más, solo de pensarlo se le encogía el corazón, por lo tanto lo mantendría para sí mismo, solo necesitaba tiempo para olvidar; sin embargo el pelirojo no se la ponía fácil, por una extraña razón lo había buscado todo el día, para hablar quien sabe que, es por eso tuvo que recurrir a su gran habilidad de desaparecer y escabullirse por ahí, pero había sido descuidado, se había relajado al terminar las clases y no pudo prevenir que Kagami lo siguiera buscando, el estaba convencido que al final se iba a rendir.

Kagami vio que Kuroko evitaba mirarlo y no lo entendía, ¡no le había hecho nada!, abrió la boca para decir algo pero no salió nada de ella porque alguien más apareció y la cerro al instante.

Vio la figura en la entrada y gruño ¿Por qué tenía que aparecer justo ahora? De todos los momentos tuvo que interrumpir este. También de todas las personas por que tenía que ser él, lo detestaba, era la segunda persona que detestaba de la generación de los milagros, aunque en este momento podría decirse que estaba a la par con Aomine, con Kise podía soportar sus tonterías ( hasta cierto punto) con Murasakibara no había tratado mucho, pero no le disgustaba y con Akashi sería muy feliz si no se lo vuelve a cruzar nunca más en su vida porque ¿Quién en su sano juicio ataca a otra persona que recién conoce con unas tijeras? Solo de recordarlo le daba escalofríos, agradecía tanto a sus buenos reflejos porque de no tenerlos habría acabado sin un ojo o algo peor.

-¿Que haces aquí?- pregunto molesto el pelirojo

-Eso no es asunto tuyo- respondió un peli verde con vendas en los dedos, en una mano traía un oso de peluche que era su amuleto del día.

Kagami le dio una mirada molesta pero el peli verde la ignoro y dirigió su vista a Kuroko.

-Kuroko necesito que vengas conmigo.

-Kuroko lo miro curioso, normalmente Midorima evitaba estar con él se preguntaba que había pasado.

Midorima al ver la cara de extrañeza de Kuroko, aunque no haya cambiado su expresión, pero el podía notar pequeños cambios en su expresión como su ceja ligeramente levantada- es porque según el horóscopo de hoy cáncer tendrá una excelente compatibilidad con acuario y tendrá buena suerte si esta junto a él, así que quiero que vengas para mi partido de práctica que tenemos con otra escuela.

-Kuroko no es uno de tus amuletos de la buena suerte- exclamo Kagami molesto, que se creía ese cuatro ojos para tratarlo así.

-Está bien si es para ayudar a Midorima-kun lo hare

-Que! Como puedes dejar que te utilice así.

-No me está utilizando.

-Solo quiere estar contigo porque su estúpido horóscopo dice eso.

-Kagami no te permito que insultes al horóscopo, Oha- Asa siempre es infalible-dijo con una mirada fulminante el siempre estoico Midorima Shintaro.

Se podia ver salir rayos de los ojos a los dos basquetbolistas, pero una voz hizo que Midorima volteara.

-Shin-chan apúrate o el entrenador se molestara que lleguemos tarde al partido.

Midorima se subió lo


s lentes, por un momento perdió el control y casi se pone al nivel de Kagami y eso no se lo podía permitir- bueno vámonos Kuroko.

-Si vamos.

-Yo también voy – dijo Kagami sin pensarlo dos veces.

-No, según el horóscopo cáncer y leo no deben verse o sino traerá mala suerte a cáncer.

-Lo estas inventando- gruño Kagami.

-Yo nunca invento mi horóscopo- hablo indignado Midorima, decidió ponerle fin a esta plática- mejor vamos- se dio media vuelta y se fue con Kuroko donde Takao que lo esperaba junto a la carreta, los dos ex jugadores de Teiko se subieron y Takao comenzó andar.

Kagami vio se perdían los tres a la vista. Suspiro y comenzó a caminar hacia su casa, no sabía porque pero cada día odiaba mas a la generación de los milagros, no espera si lo sabía era a causa de su reciente obsesión por Kuroko ya que últimamente los veía muy pegados a él, no sabía porque le molestaba tanto y le daba miedo averiguar la respuesta.


En camino a Shutoku Midorima le dio una mirada a Kuroko sin que este se diera cuenta, recordando la principal razón por la que lo había traído con él y esa era que había sido ordenes de Akashi, no entendía que es lo que quería lograr con todo eso, pero con el tiempo lo averiguaría porque era imposible preguntarle al pelirojo su verdadero motivo, solo esperaba que todo saliera bien y no hubiera ningún herido física y psicológicamente.


Gracias a todos por sus reviews, me dieron algunas ideas :D bueno y ¿Por qué Akashi pidió a Midorima que lo invitara al partido? ¿Cuál es su plan? Jejeje eso lo averiguaran mucho mas adelante

Nos leemos pronto

Bye bye