Hola de nuevo actualizo rápido ¿no? JAJAJA
Deseo VS Razón
Había pasado casi dos meses, desde mi última cita con Edward, era inevitable extrañarlo, sobre todo en noches de frio y soledad.
Odié salir de vacaciones, le pedí a mi jefe, es más le rogué que no me diera vacaciones, pero, al muy zorro no le importó: Bella, créeme necesitas unas vacaciones – suspiré- lo que más necesitaba ahora, era estar en movimiento, hacer algo productivo ¡maldita sea!, antes que los recuerdos acabaran conmigo.
Me tumbé sobre el sofá de cuero beis y tomé el control del equipo para escuchar algo de música y despejar un poco la mente. – Gruñí – esa maldita canción - apreté el maldito botón para apagarlo y la maldita música sonó a todo volumen.
Esa canción, fue la primera canción que había bailado con él, sé que suena ridículo, pero, me acordaba de todo, todo, lo que había pasado esa noche.
Los recuerdos volvieron a mí y no hice nada para impedirlo.
Flashback
Me hallaba en la sala de mi casa cuando Alice llegó a inquietarme, era el cumpleaños de Emmet, un amigo que vivía cerca de mi casa en Forks.
Vamos solo un rato – me rogó a Alice – hace tiempo que no salimos – suspiré
Pero solo un rato, nos vamos a la una- sentencié
Si si, lo que tú digas, pero, vamos ya – habló rápidamente mientras abría la puerta hacia la calle – bufé – porque no vas sola – me reí y ella me sacó la lengua.
Cuando llegamos, no había mucha gente, pero nos encontramos algunos conocidos y eso me reconfortó un poco, hace mucho que no veía a mis amigos. Estaban todos. Ángela, Jessica, Erick, Mike, todos en grupos dispersados, nadie bailaba y solo tomaban, la música estaba baja, Alice y yo nos acercamos hasta Emmet, él estaba de espalda, con botella en mano y reía estruendosamente.
No había cambiado en nada.
Hey Emm, feliz diablo – lo saludé – Emmet me dio un cariñoso abrazo de oso – sabía que vendrías Bella, Hey Alice, hace mucho que no sé nada de ustedes chicas – se acercó para darle otro fuerte abraso a mi pequeña amiga – andan desaparecidas traviesas – nos guiñó un ojo, Alice y yo nos echamos a reír.
Nada que ver, la chamba, los estudios, tú sabes, somos unas chicas ocupadas – añadió Alice haciéndose la importante mientras yo me encogía de hombros.
Si claro – nos siguió la corriente Emm – Bella, ¿bailarás conmigo no?- preguntó susurrándome al oído, estaba loca, o Emm estaba coqueteando conmigo – Oye Emm esa no es Rosalié, tu novia - pregunté fuertemente, intentando no echarme a reír – oh esto, ya vuelvo chicas – se dirigió hacia la rubia, quien lo miraba muy molesta.
-Emm, guarda nuestras carteras porfas – le pedí amablemente antes que se fuera, él se regresó rápido tomando nuestras cosas y se fue tras la imponente y hermosa rubia.
Emm no cambia – me reí.
Oye, ¿quiénes son ellos?, ¿son tus vecinos verdad?- preguntó muy curiosa Alice, mientras me pasaba un vaso con cerveza.- volteé para fijarme a quienes se referían, dos chicos altos de piel blanca muy guapos.
Viven a unas calles de mi casa, él de azul es Edward y el otro su primo Jasper, son los mejores amigos de Emm – le contesté con soltura, Alice no dejaba de mirar hacia donde se encontraban, habían llegado recién hace unos segundos. – cierto a ti te gusta Jasper ¿no? – me reí – por eso querías venir, eres una viva, me usaste para venir – me hice la ofendida.
Calla ya y vamos a saludarlos - se apresuró a caminar mientras me tomaba por el brazo.
Hola Jasper, Edward como están chicos – saludé alegremente – ella es Alice se acuerdan de ella
Jasper estaba muy guapo, había adelgazado, cuando era niño era bien gordito, hace mucho que no lo veía, Alice empezó a charlar con él, Edward a mi lado se mostraba bastante callado, de niña recuerdo que no me llevaba muy bien con él, siempre lanzaba indirectas y hasta me parecía un poco creído, me sorprendió el que me hablara, en fin, ya habíamos madurado. Lo tan madura que puedes ser a tus 21 años, él tendría ahora 26 si mal no recordaba.
¿La fiesta está aburrida no? – me miró haciendo una mueca graciosa con sus labios.
Si algo – murmuré – la música aburre un poco.
Eso podemos arreglarlo – me guiñó un ojo
Edward sin duda había cambiado bastante, vi cómo se acercaba a Jasper, le susurraba algo y se iban hacia el equipo de música –sonreí – La salsa cubana sonó potente y el joven de ojos verdes se me acercó sacándome a bailar y Jasper hizo lo mismo con Alice.
La fiesta recién empezaba.
Nunca antes había bailado con él, es más nunca antes habíamos conversado más de cinco minutos sin que nos insultáramos, eran las cinco de la madrugada y nosotros seguíamos bailando, riendo y hasta coqueteándonos.
Y todos, se habían dado cuenta de ello.
A pesar que no había mucha gente en casa, apenas quedaban los adultos que se encontraban lejos de la bulla tomando entre ellos, pude distinguir al señor Carlisle con su Esposa Esme, los padres de Edward y también a Eleazar y Carmen, tíos de Emmet. Rosalie estaba con las primas Denali, sentadas en el sillón conversando mientras que en mi grupo, nos encontrábamos Emmet, Jasper, Ben, Alice, Ángela y por supuesto Edward y yo.
Oh por favor, porque no sé besan ya – gruñó Emmet.
Si hace rato están que la hacen larga – añadió Jasper burlonamente.
Porque no la besas tú a Alice – contraatacó Edward.
Hey a mí no me metan ah – dijo Alice
Por supuesto – Añadió Jasper ante una sorprendida Alice. Acto seguido la tomó entre sus brazos y le estampó un cálido beso.
Los chicos estallaron en carcajadas, mientras Alice se arrojaba a los brazos de Jass.
Me quedé helada, usualmente mi amiga no era tan mandada, debería echarle la culpa al trago, pero, al menos la estaba pasando bien. Me giré hacia Edward indecisa.
¿Ya? que esperan - siguió molestando Emmet y lo interrumpí – Es que él no quiere besarme – añadí perspicazmente.
¿Quién dice que no quiero? – su sonrisa torcida me descolocó por completo, no pude evitar sonreír pícaramente – solo será un besito – le susurré.
Me acerque más a él, viendo cómo se mordía los labios rocé los míos a los suyos solo por unos segundos, los suficientes para dejarlo queriendo más y me separé en el acto, sus labios eran tan suaves y carnosos, simplemente deliciosos. Edward estaba con los ojos cerrados y con una sonrisa estúpida en la cara - ¿No tienes novia verdad? – Se me ocurrió preguntarle, abrió con sorpresa los ojos y lo negó amablemente –sonreí.
Como no me di cuenta antes de que Edward fuera tan guapo, ¿estaba ciega o qué?
Alice me sacó de mis pensamientos haciéndome acordar que ya estaba a punto de amanecer.
Me voy con Jasper a su casa – me habló nerviosamente.
¿Que tú qué? – le chillé – no Alice, espérame, nos vamos juntas – la miré fijamente – voy al baño espérame aquí.- Me dirigía al baño cuando sentí que me agarraban el brazo, era Edward.
Piensas dejarme solo – hizo una mueca triste – Ya es tarde, me voy con Alice, pero, antes me voy al baño – le sonreí.
Está bien – me dijo resignándose.
Una vez dentro, abrí el caño y me eché abundante agua en el rostro, el trago ya había causado demasiados efectos en mí, aparte del sueño me sentía ligeramente mareada. Vi la hora en mi pulsera de reloj – mierda – eran las 6 de la mañana, ¿Cómo pudo haber pasado la hora tan rápido?.. Alice estaba loca si pensaba irse con Jasper, definitivamente, no lo permitiría.
Un sonido en mi pantalón me advirtió haber recibido un mensaje, era de Alice.
"Estoy con Jasper en su casa, ven a recogerme" – mierda Alice, te voy a matar.
Salí inmediatamente en busca de Emmet para pedirle mis cosas, pero, estaba entretenido con Rose, no quería interrumpirlos. Fijé mi vista en todo el lugar. Edward se había ido.
Me dejaron sola, ¿dónde estaban todos? – me acerqué hasta donde estaba Emmet, no había otra alternativa.
Emm… disculpa – empecé a decir – Bella, Edward tiene tus cosas te está esperando afuera, vayan donde Jasper, yo ahora los alcanzó con Rose – mi mente estaba en blanco, ¿Por qué Edward tenía mis cosas? – Bella anda rápido antes que nuestros padres nos pillen – me alentó. – bufé- Esto estaba medio raro, pero decidí hacerle caso.
Edward se hallaba recostado sobre un flamante volvo plateado y me abrió la compuerta invitándome a pesar.
Nos vamos de frente a la casa de Jass– hablé sentándome y poniéndome el cinturón de seguridad.
Por supuesto que si señorita, lo que usted diga – habló, acelerando desmesuradamente.
Edward, para, nos quieres matar, podemos ir caminando Jasper solo vive a unas calles, oye por acá no vive Jasper, no seas vivo, me bajo – empecé a hablar rápidamente y me callé en el acto, para tomar un poco de aire, Edward no dejaba de reír.
Para Bella, solo quiero dejar, el carro a lado de mi casa y vamos donde Jass, ya vez ya llegamos, no pensaba secuestrarte, a menos que tú lo pidieras claro – se me acercó y me dio un tierno beso en los labios.
Mientras íbamos caminando por la calle, callados, sin saber que decir, intentaba recordar en que momento nuestras manos se habían entrelazado, ya había amanecido por completo y las personas nos miraban, vi a los lejos como el papá de Mike ponía los ojos como platos. Claro, yo hubiese hecho lo mismo, Bella y Edward, prácticamente vecinos, que ni se hablaban y ahora a plena luz del día, borrachos caminando agarrados de la manos… ¡UrgH! , el trago ya estaba dejando de hacer efecto. Menos mal ya habíamos llegado a la casa de Jasper, Edward tenía la llave y subimos sin hacer ruido alguno, dirigiéndonos al cuarto de su primo.
La puerta estaba cerrada, seguramente estarían muy ocupados –suspiré –
Oh le dices que habrá la puerta o la tumbo a patadas – hablé amenazadoramente.
Pagaría por verlo – se mofó. Edward sacó otra llave y mientras abría la puerta, no dejó de reírse ni un segundo.
Pónganse cómodos chicos – habló Jasper desde su cama, su habitación era grande de color blanco y piso de madera, tenía un sofá de cuero negro, Alice estaba a su lado, abrasados conversando y Edward me jaló hacia el sofá, poniéndome entre sus piernas.
Siempre quise decirte que eres muy linda.- Y me besó, me besó apasionadamente, mordiendo mis labios, humedeciéndolos, sintiendo su respiración en mi rostro y sus manos explorando mi cuerpo –jadeé – ¿de verdad no tienes novia verdad? – el volvió a reírse.
End the flashback
Menudo mentiroso resultaste – no tengo novia – remedé su voz, seis años con esa chica, que ahora ya tenía nombre. Tanya
Esto no va a quedar así, Juro que me las pagaras.
Una lagrima rodó por mi mejilla, silenciosa, se posó hasta llegar a mis labios.
No, yo no podría hacerle daño al hombre a quien amo. Ya no iba a ser nada, lo dejaría todo al destino, pero, si nos volvíamos a ver, no me iba a callar nada, nunca más.
La música había terminado y pude escuchar el sonar de la puerta. Con pasos lentos me acerque abrirla sin preocuparme quien podría ser.
- Bella, tenemos que hablar.
Quien será tatatatann!
Por si tienen curiosidad por la canción es : El ciclón de la Habana de la Charanga Habanera, hay que malos recuerdos me trae, en fin… T_T
Comentarios, tomatazos? Jajaja
Nos vemos..
Prucita
