Los personajes en esta historia no me pertenecen, son de la maravillosa y única Stephenie Meyer. Yo solo les doy una vida diferente.
EPOV
Acaba de despertar y me encontré en un lugar diferente. Con la mirada recorrí el lugar, en busca de ella, pero no la encontré. "Otra vez soñando Edward" me dije a mi mismo. Volví a mirar en lugar en donde estaba, no había sido un sueño. Estaba en el hospital, me dolían las costillas y mi cabeza. Escuche la puerta abrirse, levante mi cabeza esperanzado, pero era una enfermera.
—Recueste Sr. Cullen. No haga esfuerzos. —Me dijo ella
—Srta, podría llamar a la Dra. Swan. — Tenia que ser real, por fin la había encontrado, aun sentía el calor que dejaron sus manos mientras me examinaba y aun mas recuerdo el incidente de los monitores volviéndose locos. "Que vergüenza Cullen no te puedes controlar" me parecía escuchar la voz de Claire en mi cabeza. Me reí par mí.
— ¿A que debemos esa sonrisa? —Esa voz me desconcertó.
—Chiste privado. — Cuando abrí mis ojos ahí estaba nuevamente. No estaba soñando.
—¿Como se siente? —Me pregunto ella mientras sonreía y me perdí. Era más hermosa de lo que había soñado.
—Me duele un poco la cabeza. —admití.
—Ya le he avisado a su padre personalmente y me pidió que le dijera que llegaría pronto, que no se preocupara. — Su voz era dulce y sus ojos transmitían mucha paz.
—Gracias, aunque no estaba preocupado, estoy en las mejores manos. —Eso lo sabía de sobra. No aceptaría a otro medico, solo por tenerla cerca.
—En esas estará cuando llegue su padre, Carlisle es increíble.
—Veo que conoces a mi padre. — Afirme
—Si he trabajado con el varias veces. No porque seas su hijo, pero para mi ha sido un gran honor. —Note que en su voz había una nota de admiración por mi padre. Un buen comienzo para mi.
—Tienes razón el es increíble. —Ella sonrió y de nuevo me perdí, sentí cuando mi corazón se acelero. De pronto se acerco y puso sus manos suavemente en mi pecho, creo que estaba revisándome nuevamente. Esta mujer me iba a matar, con un solo toque despertó cada una de mis terminaciones nerviosas. Esto se podía volver un poco vergonzoso. Cuando la mire, me pareció ver que su rostro se sonrojaba, pero miro hacia los monitores. Nuevamente se volvió hacia mi y nuestros ojos se encontraron, vi algo de desconcierto y podría decir que estaba nerviosa. Pasamos uno minutos mas en silencio mirándonos. Cuando la puerta se abrió.
—Dra. Swan, llegaron los estudios. Dijo la misma enfermera que había estado minutos antes en mi habitación.
—Ya voy Carmen. — Respondió ella si apartar sus ojos de los míos. Era como un imán. Ella se estaba debatiendo en como romper ese contacto. No quería que ella se fuera. Deseaba levantarme y tomarla en mis brazos, fundirme en sus labios "para ya Cullen"
—Tengo que ir a revisar eso, me indico muy suavemente. —Rompió el contacto de nuestras miradas, pero aun su mano seguía en mi pecho, por lo que cuando vi que se iba no me pude contener y la tome de su mano. Eso fue una descarga de energía instantánea. Ella tembló, aunque trato de disimular. Se giro hacia mí y miro nuestras manos.
— ¿Regresaras pronto? — pregunte algo nervioso
—Regresare— respondió sonriendo. Miro nuestras manos nuevamente.
—Esta bien te dejo ir, pero una cosa mas—
—Dígame—
—Trátame de tu— Ella me miro un momento y comenzó a reír
—Ok. No hay problema— Solté su mano y ella camino hacia la puerta, una vez allí giro a mirarme y me sonrió. Por fin la había encontrado, ahora tenia que buscar el momento de contarle.
BPOV
Salí de la habitación y aun mi corazón latía desenfrenadamente. No se porque me comportaba como una adolecente, pero tenia que controlarme. Llegue a la estación de enfermeras y me entregaron el sobre con los resultados de Edward. Los tome en mis manos y mi corazón se volvió a descontrolar, por primera vez en lo que llevaba como doctora sentí temor. Tenia algo así como un presentimiento de que algo no estaba bien. Abrí el sobre y me disponía a sacar los papeles cuando vi un rostro que me era muy familiar.
—Carlisle—
—Isabella— Nos abrazamos
—¿Cómo esta mi hijo? — Me pregunto una mujer de facciones suave, su rostro tenia la forma de un corazón y su mirada era dulce, pero estaba empañada por la tristeza.
—Isabella ella es mi esposa Esme—
—Encantada Sra. Cullen. Su hijo esta estable, acabo de salir de la habitación y lo deje consiente.
—¿Podría verlo? —pregunto con ojos llorosos
—Claro, síganme— Recogí el sobre y los conduje hasta la habitación. Entre primero por petición de Carlisle, para decirle que ellos habían llegado. Tan pronto abrí la puerta el abrió sus ojos.
—Bella, regresaste— me sonrió
—Te dije que lo haría—
— ¿Pasa algo malo? —
—No, nada. Vine avisarte que tus padres llegaron y quieren verte.
— ¿Mi madre se ve muy nerviosa? — pregunto preocupado
—Un poco, pero ya te dije que estas estable. Aunque creo que no va a estar tranquila hasta que Carlisle te revise. —me acerque un poco y el extendió su mano hasta tomar la mia
—Espero que eso no te ofenda, así es ella. —
—Tranquilo hasta yo estoy esperando a que el te revise. — confesé. El me miro algo sorprendido.
—Voy por ellos— abrí la puerta y les hice seña, para que entraran, iba a quedarme fuera para revisar los estudios, pero fui literalmente arrastrada por la Sra. Cullen.
—Hola hijo— saludo Carlisle, mientras que su esposa como al lado de Edward, lo beso en la frente, los ojos y las mejillas.
—Tranquila mama, estoy bien— dijo el abrazándola
—Hola papa— Carlisle también lo abrazo pero un poco mas suave.
— ¿Cómo te sientes corazón? — Su madre pasaba muy suave las manos por el pelo
—Un poco aturdido, pero calmado. Bella me dio medicamentos para el dolor, así que ahora es mas soportable —trato de sonreír
—¿Bella?¿Quien es Bella? — pregunto ella sonriendo y el me señalo
—Isabella, se me olvido que no te gusta tu nombre completo. —comento Carlisle
—No hay problema ya me he acostumbrado que me llamen así en el trabajo. —
—Gracias Bella por hacerte cargo, mi esposo dice que no podía estar en mejores manos— Sentí mi cara arder
—No hay problema Sra. Cullen y gracias a ambos por esa confianza. —
—Cariño, por favor dime Esme—
—Ok. Esme— hice un leve movimiento con el sobre que tenia en mis manos, mientras le daba una mirada a Carlisle. El pareció entender.
—Bella vamos afuera, me gustaría revisar el expediente de mi hijo. —
—Claro vamos—
—Hey, regresen pronto— cuando gire para mirarlo el me sonrió y no pude evitar imitarlo. Salí de la habitación seguida por Carlisle. Le indique que me siguiera hasta mi oficina. Una vez dentro me dispuse abrir el sobre.
— ¿Eso son los resultados? — Asentí solo con la cabeza
—Me los entregaron cuando ustedes llegaron—
—Ok. Veámoslos— Tan pronto leímos nuestros rostros cambiamos. Sentí una punzada en mi pecho mis temores eran ciertos. Carlisle respiro profundo y vi como trataba de bajar el nudo que se había formado en su garganta.
—Hay que operar urgente— las palabras se atoraban en mi garganta
—Así es, hay un coagulo bastante grande, no podemos permitir que llegue al cerebro. Eso seria…— El no pudo continuar. Me lleve las manos a la cabeza, en ese momento quería arrancarme el cabello, sentí que me faltaba el aire, pero trate de recomponerme antes de que Carlisle se diera cuenta. No podía derrumbarme frente a el, yo era quien tenia que darle fuerzas.
—Voy a pedir el quirófano—
— ¡Bella! — me llamo cuando me marchaba
—Si— El se acerco y me abrazo.
—Todo va a salir bien. Mi hijo es fuerte. —
—Eso debería decírtelo yo ¿No crees? —
—Tal vez, pero yo conozco muy bien a Edward y creo que te preocupa lo que pueda pasar.
—Lo siento—susurre—me voy a preparar todo—no dije nada más. Salimos en silencio, el se dirigió a la habitación. Yo necesitaba un momento sola para soltar lo que sentía. Tranquilizarme y volver a ser la doctora.
Tan pronto como me aleje de Carlisle corro al cuarto de descanso, una vez cruce la puerta me deje caer y comencé a llorar. Me dolía el pecho, sentía que mi corazón estallaría en cualquier momento.
— ¿Bella que te pasa? — No me di cuenta que Angela mi compañera y amiga estaba ahí.
—Lo siento no te vi—
—Ya me di cuenta, ¿Pero que tienes? — pregunto preocupada
—Ay, Angie no se como explicarlo. Es una locura. —
—Inténtalo, creo que para algo somos amigas. ¿No? —
—¿Te acuerdas de los sueños que te conté? —ella era a la única persona que le había hablado de eso. Ella y yo éramos amigas de toda la vida y confiábamos ciegamente la una en la otra.
— ¿Los del chico de ojos verdes?
—Correcto. Pues resulta que el esta aquí. —
— ¿Cómo que aquí? —
—Amiga lo trajeron hoy. Lo peor es que desde que vi sus ojos no se que me pasa. Estoy fuera de mi.
— ¿Ya hablaste con el? — Sabia que Angela solo preguntaba, por preocupación.
—Si. Yo lo recibí en emergencia, ahora es mi paciente. —
—¡Wao! Perdón que te siga preguntando, ¿pero por eso lloras? —
—Si, no, bueno lo que pasa es que acabo de revisar los resultados de sus estudios y hay que intervenirlo de emergencia.
— ¿Qué tiene?
—Fue unas de las victimas del accidente de hoy. El fue el que recibió el impacto más fuerte en la cabeza. Ahora hay que operar de emergencia o podría…—Como a Carlisle, no me salían las palabras. Nada mas de pensar en las consecuencias, volvía a sentir que me faltaba el aire.
— ¡Bella mírame! —Note como el tono de voz de mi amiga cambio, así que levante la mirada —Tú eres la Dra. Isabella Swan, considerada una de las mejores de este hospital y en este momento quiero que recuerdes porque estas aquí. Derrumbándote así no lo vas a poder ayudar, así que me haces el favor te levantas de ahí, te lavas la cara y vas hacer tu trabajo, pero esta vez con el doble de motivación. Porque ese hombre es el que sin conocerlo has amado siempre. Ahora muévete. — Estaba sorprendida jamás en mi vida había escuchado a Angela hablarle así a nadie, pero ella tenia razón.
—Es cierto Angie, perdón. Así no ayudo a Edward y menos seré capaz de asistir a Carlisle en la operación si el me lo pide. —
—Perdón, ¿Pero dijiste Carlisle? ¿Acaso te refieres al Dr. Carlisle Cullen? — asentí
—¿Por que esta el aquí? Ahora si que no entiendo nada. —
—Edward es su hijo—
—¡Waoooo! El chico de tus sueños es hijo de medico que mas admiras. Que pequeño es el mundo. Amiga eso si que es demasiado— Las ultimas palabras las dijo con una nota de preocupación.
—Bueno me voy, tengo que arreglar todo con urgencia. — Me levante de donde estaba y me despedí de Angela. Seguí su consejo lave mi rostro y salí hacer mi trabajo. Luego tendría tiempo de pensar en lo demás, ahora tenia que concentrarme y cumplir con mi juramento de medico. Ya cuando tuve todo listo me dirigí a la habitación de Edward. Ya en la puerta los nervios me estaban traicionado nuevamente, pero respire profundo y llame a la puerta.
—Adelante, respondió Esme— Abrí la puerta y me asome. Ella me hizo señas de que entrara. Edward tenia el rostro triste, eso me provoco un nudo en la garganta, pero cuando nuestras miradas se encontraron la tristeza fue sustituida por una hermosa sonrisa que me hizo temblar. ¿Qué tenia este hombre, que me afectaba tanto?
—Pensé que se te había olvidado el camino—
—Para nada, solo tenia que resolver algo— mire alrededor buscando a su padre
—Esta en el baño— dijo Esme y yo asentí con mi cabeza
— ¿Cómo te sientes? — le pregunte a Edward mientras me acercaba. El movio su mano, para que la tomara y así lo hice
—Me duele un poco la cabeza, pero ahora que llegaste me siento mucho mejor— sus palabras me desconcertaron. En eso salió Carlisle del baño, trate de soltar la mano de Edward, pero el no me lo permitió.
—Carlisle todo esta listo para la 7:00 p.m. —
—Perfecto ¿tú me asistirás? —
—Si así lo deseas—
—Bella eso no tienes que dudarlo, en esto necesito a mi lado un equipo en el que pueda confiar y aquí tu eres la mejor, además ya te conozco. —
—Gracias. Sobre el equipo, reclute a los mejores del hospital. Algunos los hice venir solo para esto— la verdad es que yo al igual que el necesitaba gente de confianza, no permitiría que cualquiera entrara a ese quirófano.
— ¿Podrían dejar de hablar como si nosotros no estuviéramos aquí? — pregunto Esme sonriendo
—Lo siento— me sonroje
—Perdón amor, es que ya había trabajado con Bella antes y al parecer hemos creado nuestro propio lenguaje, por lo menos eso dicen los compañeros que están a nuestro alrededor. — le aclaro el a su esposa
— ¿Hija, tu estas tan confiada como mi esposo en que todo saldrá bien? — mire a Carlisle y luego a Edward, este era el momento de ser fuerte.
—Sra…—
—Esme— me corrigió
—Esme, su hijo estará en las mejores manos, además el es fuerte, así que tengo la confianza de que todo saldrá bien. —"Todo tiene que salir bien" me dije a mi misma
—Mama tranquila, mi papa es que me va a operar y Bella estará ahí. Así que no hay de que preocuparse— El estaba tranquilo, en su mirada no había rastro de ninguna preocupación.
La puerta de la habitación se abrió y por ella entro una joven con los ojos rojos e hinchados. Corrió hacia Edward, pero algo la detuvo. Miro nuestras manos y luego me miro directo a los ojos, yo me sentí incomoda, trate de soltar su mano, pero el nuevamente no me lo permitió. La chica se giro hacia el y lo abrazo.
— ¿Estas bien? ¿Qué paso? — preguntaba entre sollozos
—Tranquila cariño, estoy bien— en ese momento quería que la tierra se abriese y me tragase. Ella se separo un poco y me volvió a mirar, solo que esta vez me dio una dulce sonrisa
—Es ella— lo dijo como afirmando algo. Carlisle y Esme la miraron algo confundidos al igual que yo, pero cuando mire a Edward este solo sonreía.
—Tu siempre tan observadora—
—Te lo dije— le replico
—Lo se— me miro y luego volvió hablar— Alice ella es La Dra. Isabella Swan, Bella ella es Alice Cullen, mi hermana menor. —Juro que sentí cuando mi corazón volvió a latir.
—Tu y yo seremos las mejores amigas— me abrazo y yo me reí.
—Créeselo—, cuando ella dice algo se cumple— dijo Carlisle
—Ok. — se notaba el gran cariño que ella sentía por su hermano, era muy bonita, tenia el cabello negro, corto y algo alocado, cada mecha apuntaba un lugar diferente, sus ojos eran verdes solo que mas oscuro que los de su hermano, era un poco mas baja que yo, parecía algo así como un duende.
— ¿Cariño, dónde están los demás? —pregunto Esme
—Ups. Creo que los deje atrás— en eso se volvió abrir la puerta y entraron tres personas mas.
—Buenas tardes— saludo el primero. Era un joven rubio, tenia el pelo un poco largo, sus ojos eran azul oscuro y su piel era bastante blanca. Detrás entro una chica que parecía recién salida de la portada de una revista, rubia alta, sus ojos y su piel eran igual a los del primero. Abrazado a ella había otro chico, este era enorme, daba un poco de susto al verlo. Sus ojos eran color miel y su cabello era negro. Mire a Edward tratando que me dejara ir, pero el solo me volvió a sonreír, destruyendo así toda mi voluntad.
—Hola cuñado— saludo
— ¿Veo que te libraste? —grito el chico enorme, ganándose un golpe de la chica que estaba en sus brazos.
—A mi también me da gusto verte— le dijo Edward. Todos lo fueron abrazando.
—Eddy, no me digas que ya estas rompiendo corazones—Dijo el grandulon mirando nuestras manos
—No me digas Eddy—gruño luego me miro y continuo— El es mi hermano mayor Emmett, ella es su novia Rosalie Hale y el es Jasper Hale, el novio de Alice. Chicos ella es la Dra. Isabella Swan, Bella— Todos me saludaron. Se veía que eran una familia unida. Mire el reloj y ya era las 5:45 p.m. solo quedaba una hora y quince minutos para la operación así que debía ir a revisar que todo estuviera en orden.
—Debo irme, tengo que arreglar algunas cosas— me acerque y le susurre
— ¿Vas a volver? Necesito hablar contigo algo, antes de la operación
—Esta bien, vuelvo en un rato— sentí el impulso de pasar mi manos por su rostro, pero no me contuve. El movió nuestras manos unidas y la llevo a sus labios, depositando un beso en la mía. Sus labios eran suaves, como seria sentirlos sobre los míos. "Por favor Isabella contrólate, pareces una adolecente" me reprendí mentalmente. Sin pensarlo mas pase mi otra mano por su rostro, creo que en ese momento se nos olvido todo a nuestro alrededor, nos quedamos un momento mirándonos, tratando de descifrar aquello que nos estaba pasando.
— ¡Me voy a volver diabético!—
— ¡Emmett cállate! —chillo su novia y yo me puse rojo de pies a cabeza de la vergüenza.
—Este… Carlisle necesito consultarte algo. — Trate de desviar la atención, pero la verdad es que me quedaba resolver lo de la seguridad de Edward.
—Vamos afuera— me dijo el. Mire a Edward y el soltó mis mano muy suavemente.
—Regresa— me dijo cuando llegue a la puerta, me gire y le giñe un ojo. Si, definitivamente me estaba comportando como una adolecente.
—Siempre— le respondí y el me sonrió
—¿Qué sucede?
—Tranquilo no es nada malo, solo necesito que arreglemos lo de la seguridad, ya sabes por la fama de tu hijo debemos tomar ciertas precauciones, tengo que saber si estas de acuerdo con que le restrinjamos las visitas. Seria mejor tener una lista de las personas que estarán autorizadas a visitarlo, además lo cambiaremos a otra habitación luego de la operación y se escogió un personal en especifico para que este pendiente de sus cuidados.
—Me sorprendes, has pensado en todo y has trabajado con esto mejor de lo que yo imagine. La verdad estoy de acuerdo con todo. Sobre las visitas me parece que ya conoces a todos, solo seremos la familia eso incluye a Claire y Quil, con ellos deberíamos coordinar lo de la seguridad.
—Muy bien aremos una lista por escrito y hablare con ellos cuanto antes. Edward debe estar tranquilo, para que se pueda recuperar satisfactoriamente. —
—Gracias, espero no estar causando demasiados problemas. Solo una cosa más. —Dime—
— ¿De donde conoces a mi hijo? —
Chan Chan Chan Chan…
Jajaja no me maten todavía. Mis amores aquí les dejo el nuevo capitulo. Ya se que me tarde, pero estuve fuera de servicio por algunos días. Para las que no lo saben estuve con migraña toda esta ultima semana y para completar me resfrié. Se supone que no debería estar cerca de la comp, pero me escape un ratito y les termine este. Espero que les guste, no creo que la historia se extienda mucho, pero ya veremos. Bueno me despido, antes de que me atrapen. Nos leemos pronto.
Con Cariño
Bertlin
