Holaaaa!
¿Me extrañaban? Jijiji perdón por la tardanza pero me quitaron el ordenador donde tenía toda mi información sorry pero weno aquí vuelvo al ataque! jajajaj Bueno primero que nada contestación y las gracias a los Reviews:
Angie3890: Jaja me alegro mucho que te guste y no has tenido que esperar mucho jeje, y bueno sí este Dragon es muy malo y le va a tocar sufrir sí, sí.. Besos! Espero que te guste ;)
Karina349: Muchísimas gracias! Por tu granito de arena me dejas con más inspiración. :D Y lo que pasará lo sabrás en el siguiente cap jejeje ya lo verás... tranqui y el aveda no es una mala idea jajajaja. Draco es un hombre muy extraño y que le encanta que le seduzan... :P Nos leemos! Te espero en el siguiente chap y que disfrutes de este.
: Claro que sí, no lo dudes. Y gracias por el review. Sigue leyendo. Besiitoss!
Niktee Blume: Uff te doy mil gracias por estar desde el principio y darme ánimos! ;D Te deseo lo mejorr , besiitoss y que disfrutes mucho más de mi historiaa.
Rouse Malfoy: Muchas gracias por tu crítica y por dejarme tu Review! De verdad te lo agradezco que estés bien. Nos leemos! Y descuida me leeré tu recomendación :D jejeje. Espero y te siga gustando mi linda Historia! (L)
Aquí vaaa!
Estaba de los nervios. ¿Qué estará pasando?¿Han vuelto a verse?¿Volverán a encontrarse?¿Por qué no se dio cuenta antes? Y lo que más la inquietaba:¿Pretenderían llevar ese amorío a sus espaldas mientras estaba con ella?...ESO SÍ QUE NO. No lo permitiría. Le daba igual si ellos se querían o desde cuando estaban liados. Sólo quería deshacerse de esa angustia e incertidumbre que la acechaba a todo momento por todo su ser. ¿Estará haciendo lo correcto? No lo sabía, pero por una vez se dejaría llevar por sus sentimientos, por una vez sólo pensaría en ella. ¿Cómo pudieron burlarse en su cara?
Hermione, llevaba toda la mañana igual. Sólo daba vueltas en su cama torturándose con imágenes poco decentes de las dos personas en las que más confiaba. Torturándose pensando en qué estarían haciendo y desde cuando llevaban engañándola. Tenía miles de preguntas y cada vez sentía que nada tenía sentido, que cada vez se hundía más y no sabía si podría soportarlo. No lo sabía, Se preguntaba si tendría las fuerzas suficientes para fingir, mirarles a la cara y mentir. Mentir. Como ellos lo habían hecho.
Tienes que hacerlo Hermione.-se repetía constantemente haciendo que su cabeza estuviera a punto de estallar sin encontrar un punto de apoyo.
Hace horas que había dejado de llorar, y por supuesto no se sentía ninguna víctima, ni sentía pena por ella misma. A los únicos que consideraba víctimas y por los que sentía pena eran por ese par de traidores sin una pizca de vergüenza y mucho menos pudor.
No le importaba si había llegado a un punto de locura en el que ya no podía regresar. Meditar en lo mismo durante tanto tiempo encerrada en una habitación eran las consecuencias que traían.
Salió de su estado de trance al escuchar que pegaban a la puerta y una voz por detrás de ésta.
-Hermione ¿Estás ahí?- preguntaba Harry un tanto preocupado esperando encontrar a su amiga.
La chica pensó unos segundos antes de contestar.
-Sí Harry, estoy aquí. Pasa.- dijo mientras pronunciaba un "alhomora".
Harry se introdujo en la estancia y la observó intrigado. Estaba algo extraña. No sabía exactamente lo que era pero la notaba distinta.
-¿Te encuentras bien?.- se acercó vacilante hacia el borde de la cama, donde se encontraba la castaña de espaldas.
Hermione, intentó que no se notara su estado de ánimo así que como pudo se dio la vuelta y le dirigió una de sus mejores sonrisas.
-Claro que sí Harry ¿Por qué no habría de estarlo?- Le preguntó falsamente intrigada.
-Pues no sé, no bajaste a desayunar y no te vimos en toda la mañana… pensábamos que no te encontrabas bien.-
Esta vez, ella, sí sonrió. Le gustaba el cariño que su mejor amigo le profanaba.
-No te preocupes, sólo es que estoy un poco cansada, eso es todo.- decía despreocupadamente.
-Lo imaginamos. Oh! Lo olvidaba.- dijo mientras sacaba del interior de su túnica un pergamino un poco arrugado.- Ten.- decía extendiéndoselo para que lo cogiese.
-¿Qué es?
- Son los apuntes, trabajos y ensayos que mandaron hoy. Pensé que no te gustaría ir atrasada.- dedicándole una sonrisa.
-Muchísimas gracias Harry, eres el mejor.- decía realmente emocionada por el detalle que había tenido su amigo.
-Lo sé.- decía el moreno.
-Oye!, no seas presumido.- dijo la castaña mientras reían.
Ésa era la mejor sensación. El tener a los tuyos a tu lado.
A la mañana siguiente, Hermione tenía todo bastante más aclarado.
Se levantó lo más temprano posible. Se enfundó en el uniforme perfectamente planchado y bajó a desayunar con renovadas esperanzas.
Como supuso, era de las pocas personas que ya estaban listas para un día de clase. Sólo habían algunos pocos de Gryffindor y Ravenclaw.
Saludó a algunos conocidos e intercambiaron un par de comentarios corteses.
Neville, que estaba escuchando la conversación decidió intervenir:
-Que bueno que hayas vuelto Hermione, de verdad que hacías falta ya por aquí- decía con una agradable sonrisa.
-Yo también os he extrañado mucho Neville, y me alegro de estar de vuelta-y le devolvió la sonrisa.
Pero ahora se tendría que afrontar a lo peor.
Estuvo unos largos minutos pensando en qué diría o cómo reaccionaría al verles las caras y sólo una respuesta vino a su mente: Naturalidad.
No podía comportarse de otra forma o sino sospecharían y eso pondría en peligro lo que tenía en mente.
El cuchicheo de la muchedumbre acercándose al Gran comedor era insoportable para ella. Sabía que la hora había llegado y no le quedaba opción. Los dedos le hormigueaban de los nervios de volver a verle a él. Al amor de su vida. Al que tuvo la destreza de mentirle tan descaradamente. Ya no sentía nervios. Ahora, la rabia la volvía a controlar y a invadir por completo su ser mezclándose con la melancolía.
Contrólate Hermione. No pasa nada, tranquila. Se decía a sí misma.
Vio a los primeros Slytherin y Hufflepuff acercarse a sus respectivas mesas. Veía a mucha gente, muchas caras conocidas que la saludaban y se sorprendían. La mesa de Gryffindor empezó a completarse. Harry y Ron se sentaron junto a ella, como siempre, sonriéndole.
-¿Ya te encuentras mejor?- Preguntó un acelerado Ron esperando por su desayuno.
-Mucho mejor.- dijo con un dejo de suspicacia que daba escalofríos, como si ella supiera algo que ellos ignoraban.
-Me alegro- dijo el moreno.-Ginny está un poco enferma a sí que hoy no bajará a desayunar ¿Os turnáis o qué? Y ¿Cómo te ha ido por allí? Me han dicho que han renovado mucho.
Hermione ignoró completamente el comentario sobre Ginny e hizo como si le escuchó.
-Bastante…- y así empezó a contarles muchas anécdotas que le habían ocurrido durante su estancia. Mientras desayunaban Harry y Ron no pudieron parar de reír por las ocurrencias de Hermione.
Estaba tan distraída, se sentía tan bien.
-Y cuando quise darme cuenta el profesor…- Y entonces dejó de respirar. El corazón se le paró, todo había dejado de tener importancia.
Ahí estaba él. Entrando por la puerta tan campante acompañado de sus dos guardaespaldas y de sus fieles amigos. Con esos aires de un dios. Con esa sonrisa que tanto había extrañado por semanas. Se veía tan guapo como siempre, se veía tan... cabró reían. Es como si se burlaran de ella, es como si sus risas estridentes sólo fueran dirigidas a ella. Como si ése hurón le estuviera restregando que así eran las cosas y nunca tuvo un papel importante en su vida. Como si se burlara por haber creído en serio que algún día se fijaría realmente en ella, teniendo a tantas chicas disponibles esperando a que desordenara el dosel de su cama.
De repente, sintió como estaba apunto de derrumbarse. Toda esa preparación no había servido para nada si ahora estaba temblando con sólo verle desde lejos. ¿Cómo podría enfrentarlo si se encontraba en aquellas condiciones? Definitivamente esto le superaba.
Pero una voz le decía que no, que ella era más fuerte que todo, y que él lo pagaría, costase lo que costase.
-Hermione ¿Te ocurre algo?- decía Ron con cara realmente extrañada.
-No. Es sólo que… sólo… Disculpadme un momento, necesito ir al baño.- y se levantó dispuesta a salir de aquel horrendo infierno en el que se había convertido de repente ese lugar.
Corrió como pudo hasta la salida. Sólo rezaba por que no la viera. No ahora.
-Hey ¿Has visto eso?- decía Zabinni intrigado.
-¿El qué? Yo no he visto nada.- aseguró la morena.
-Es Granger. Acaba de salir corriendo. Apuesto a que sus querido amigos tienen algo que ver, sólo hay que verles las caras.-
Malfoy, que hasta ese momento se había mantenido al margen de la conversación, en el momento en el que Zabinni pronunció " Granger" todos sus sentidos se encontraban en alerta.
-Te habrás confundido. Hay muchas sangres-sucias por aquí- decía con cara de repugnancia.
-No. Esa en especial es inconfundible. Con ese pelo y ese uniforme cualquiera la reconocería.-
Tanto para Blaise. Estaba en lo cierto. Esa castaña era inconfundible.
¿Será cierto?¿Será que ella esté aquí? Y si es así ¿Cómo es que ha vuelto tan pronto? Bueno, cuanto antes pueda acabar con lo que tiene planeado, mejor. Tenía ganas de ir corriendo tras esa supuesta Hermione y corroborar si realmente ella estaba allí. Pero no podía. No debía.
oOoooooooooooOoooooooooooOo
No pudo recordar más porque alguien había irrumpido en su estancia.
Una morena le besaba el cuello con ahínco esperando provocar algo en él.
El rubio se quedó unos momentos estático esperando que la chica despertara alguna sensación, algún sentimiento, algo.
Después de unos aburridos minutos de caricias, se revolvió fastidiado haciendo que la joven parara con sus juegos.
-No estoy de humor, por favor, vete.-
-No es justo Draco, llevo esperándote tanto tiempo ¿Cuándo volverás a mí? Estoy harta de que siempre me aísles y me dejes en segundo plano ¿Hasta cuándo?- decía una desesperada Pansy.
Harto de todo y de escucharla; estalló.
-¡NO LO SÉ!, sólo quiero que me dejes en paz. Quiero estar sólo.-
No insistiendo más, la joven desapareció tan rápido como vino. La habitación volvía a estar en silencio después del sonoro portazo que ella había dejado tras de sí.
Estaba cansado de ella y de todas las mujeres.
¡Al cuerno con la sangr…!Ni si quiera en sus pensamientos podía llamarla como lo que era! Al diablo con Granger. No iba a arrastrarse más. Que se pudra.
Pensaba mientras se servía otro vaso de whisky de fuego para continuar recordando.
oOoooooooooooOoooooooooooOo
Después de aquel mal instante en el desayuno no volvió a darle vueltas. Y decidió que lo mejor era volver a comportarse tal y como siempre.
Ahora tocaba clase con Slytherin y con Snape. Muy bien.
Decidida, entró a clase con sus dos mejores amigos. Sabía que estaba ahí. Podía sentir su mirada grisácea recorrerla, podía sentir como todo su ser clamaba por estar junto a él, como siempre, como ya estaba acostumbrada. Pero ahora era más difícil, no podía sucumbir ante sus deseos más primitivos.
Efectivamente. Así que esa inmunda regresó.
La recorrió con la mirada; algo había cambiado, podía sentirlo. Ya no le miraba por el rabillo del ojo como hacía siempre. Ya no temblaba al sentir su mirada clavada en ella como una chiquilla ante su primer amor. No se encogía al saber lo que esta noche le esperaba. No sonreía disimuladamente al saber que la estaba mirando de esa manera. También sabía que había cambiado físicamente. Aquellas caderas no eran tan voluptuosas ni esa cintura era así de estrecha, ni esas piernas eran tan torneadas y brillantes, ni ese pelo era tan ondulado, ni esos labios tan ... ¡Por Merlín! ¿Por qué tenía esos pensamientos? La verdad, esa no era la sangresucia que recordaba, y sólo habían pasado 15 días De todos modos sólo era una más pero le inquietaba ¿Qué le ocurría a esa …Granger? Sea lo que sea, esta noche, lo averiguaría. Se lo sonsacaría con cursilerías o simplemente la haría disfrutar. Como siempre.
No supo por qué pero le vino a la mente la noche en la que estuvo con la pelirroja, no fue una mala noche, de hecho quedó bastante satisfecho pero tenía la misma sensación de vacío que hacía un par de semanas.
Un papelito cayó en su pupitre. Hermione no tuvo que abrir el papel para saber qué decía ni de quién era. Siempre decía lo mismo. Sólo esas sencillas palabras, que ya estaba cansada de leer. Arrugó el papel delicadamente y se lo guardó en la túnica.
Maldito. ¿Cómo se atreve? Tembló ligeramente de la rabia contenida. ¿Quién se creía que era? Después de lo que ha hecho y todavía tiene la poca vergüenza de seguir con esta farsa. Si quiere jugar. Está bien. Juguemos. Le daría una buena lección.
Probablemente, hoy, sabría quien era Hermione Jane Granger.
¿Qué pasó? ¿Les gustó? No sé, no me convence. Pero weno vamos avanzando les prometo que el siguiente chap será más largo. Las quieroo.
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Thanks! Trissy. :D
