Otra apuesta
capítulo 3: Batalla.
Una gran nube negra relampagueante terminó por cubrir el azul del cielo, acompañado de un viento inquietante que chillaba como una fierra enfurecida. Era la naturaleza que se había enfadado, o al menos la representación de ella.
-Emily Jane, calmate, siento haberte cubierto de nieve, de verdad.- comenzó a decir Jack, tratando de hablar calmado, cuando en realidad aquella chica le aterraba.
-Me he estado humillando todo el día, Jack Frost, pero lo hago por ganar, y nadie me gana a mí, nadie.- se señaló a sí misma un par de veces al mencionar la ultima palabra, la voz de Madre Naturaleza era ácida, mostrando sus dientes con cada silaba, en una expresión furiosa.
-¡Podrían explicarme de qué se trata todo esto!- exigió saber Jack, lanzando una mirada tanto a Emily como a Jacky consecutivamente.
Jacky estaba avergonzada, pero tenía que contarle, sabía que no podía seguir con eso más, no con Emily en ese estado tan amenazante. Pero aún así no iba a dar el asunto por perdido, porque a Jaqueline no le gustaba que la retaran, y si Emily Jane quería un desafío pues éso es lo que tendría.
-Resulta que los gobernantes de la Tierra de los Recordados y los Olvidados hicieron una apuesta, una de nosotras dos tiene que besarte antes de media noche.- dijo Jacky, como si fuera cualquier cosa, pero sin perder de vista a la otra mujer, tenía que ser precavida con ella.
-¿Los gobernantes...? ¿Te refieres a la Muerte y a ese otro sujeto? ¿a ellos te refieres?
-Catrina y Xibalba.- corrigió Emily, aún furiosa-. Sólo una de nosotras puede ganar y ésa seré yo.
-¡No si yo te lo impido, perra!- rugió Jacky, mostrando sus colmillos.
-¡Basta ya!- gritó Jack, poniéndose entre las dos-. ¡Odio cuando me meten en este tipo de juegos! ¡ninguna de las dos va a ganar! ¿Saben por qué? porque yo no dejaría que ustedes me besaran ¡jamás!
-Perfecto.- Emily habló con voz tranquila, haciendo un ademán con la mano-. Entonces tendré que hacerlo por la fuerza.
-¡No, no lo harás!- Jaqueline formó un torbellino de fuego y lo lanzó hacia Emily pero esta no se movió.
Madre naturaleza provocó un diluvio sobre el ataque, proveniente de la nube oscura del cielo, y el fuego se apagó casi al instante.
-¿Con quién crees que estás tratando, Jaqueline O´Lantern? ¡Yo soy Madre Naturaleza! Hacer florecillas en primavera es sólo un pasatiempo comparado al resto de mi trabajo. ¡Tornados, terremotos, tsunamis, huracanes! ¡todo éso lo controlo! ¡los elementos de la naturaleza están bajo mi poder! ¡soy un ser que puede destruir al mundo! ¡Yo podría hacer que la tierra te tragara si así lo deseara, no lo dudes!
-¡Yo no lo dudo!- voló directo a ella y al segundo ya estaba dándole un puñetazo en el rostro que hizo a Emily tropezar-. ¡Y me importa un carajo!
Madre Naturaleza estaba tirada en el suelo, pero no derrotada, estiró su brazo al cielo y la nube oscura comenzó a disparar rayos a Jaqueline. Jacky estaba conmocionada, pero evitó ser golpeada por los rayos que al caer incendiaban todo a su paso; a Jacky el fuego no le hacía nada, pero el golpe en sí podría ser devastador.
Emily se puso de pie y comenzó a seguir a Jacky, que huía de los rayos que le caían, saltaba con rapidez por esa larga construcción, que no era cualquier construcción, era la Gran Muralla China donde ellas se enfrentaban. Jaqueline resbaló por el suelo mojado, Emily vio la oportunidad de herir a la escurridiza al fin pero fue detenida por una ventisca helada que la lanzó hacia los árboles.
Jack se acercó rápidamente a Jacky y la ayudó a levantarse.
-¡Voy a matar a esa maldita!- gritó la chica, lista para irse de nuevo hacia su contrincante, pero Jack la detuvo sujetándola del brazo.
-¡No te voy a permitir hacer éso!
-¡¿Y tú de qué lado estás?!
-¡Del lado que no quiere que se maten entre sí! Y desde mi perspectiva, la muerta podrías terminar siendo tú.
-¡Jack Frost!- se escuchó el rugido proveniente del bosque.
-¡Ella va a volver!- insistió Jack, jalando a Jacky del brazo-. ¡Tenemos que huir, no permitiré que ustedes se maten por un simple juego, mucho menos que alguna de las dos me bese!
-¡Esto ya no se trata de un juego!- Jaqueline arañó con su mano libre el brazo de Jack para que la soltara, logrando así liberarse de su agarre-. Emily y yo no somos tan diferentes, personas como nosotras podemos tomar personal un simple juego ¡y esto ya es la guerra!
-¡Pues personas como ustedes están locas, y como tú me has estado secuestrando todo el día, ahora yo te secuestro a ti!
Jack volvió a sujetar a Jacky, llamó al Viento y los dos fueron impulsados a gran velocidad por el aire, haciendo que Jacky gritara de susto y se aferrara a Jack con mucha fuerza. Cuando finalmente terminaron su viaje Jacky estaba muy despeinada.
-¡No vuelvas a hacer éso así de repente!- gritó mientras se peinaba con sus dedos, comenzando a sentir un frío arrollador- Ay, ¿dó..dónde esta..tamos?
Al rededor de ellos sólo había un gran paisaje nevado.
-Estamos lo más lejos posible de Emily.
-¡Jack! ¡yo ss..ssoy sólo mitad espíritu! ¡y mis poderes son de fuego!- explicó mientras temblaba-. ¡¿Acaso quieres ..matarme?!
-No quiero que te maten, éso es seguro.- afirmó, recargándose en su cayado, con gesto pensativo.
-¿Por qué no me besas y terminamos con todo esto?- dijo, frunciendo el ceño.
-Ya te dije que no.- puso mala cara-. Esto es lo que haré: Te mantendré lejos de Emily hasta que el tiempo de la apuesta termine, ninguna de las dos se mata, ninguna de las dos me besa y ninguna de las dos gana.
-Sabes que no puedo permitir éso ¿cierto?
-Es mejor a que ella te gane ¿o no?
-Sí, pero aún así no quiero perder, ¡estaré muy enfadada contigo si pierdo! ¡pero si Emily pierde de esa forma seguro que nos mata a ambos!
-Estás exagerando.
-Sí, tal vez. Seguro sólo se encargará de hacer nuestras vidas un infierno de aquí a la eternidad o hasta que se aburra.- cruzó sus brazos, protegiéndose del frío a la vez. Notó la expresión perturbada de Jack y se acercó a él-. ¿Qué te pasa?
-Tú estás loca y entiendo que hables de destruir a Emily, pero a ella jamás la había visto así.
-Cómo se nota que no conoces realmente a la Madre Naturaleza.- rodó los ojos, pateó el cayado de Jack, en el cual éste se sostenía, haciendo que Jack perdiera el equilibrio y casi cayera de cara sobre la nieve-. Emily dice ser buena, y muchas veces lo es, a diferencia de mí ella no daña a la gente inocente, pero cuando quiere algo es egoísta. Tal vez sólo lo lleve en la sangre.
-¿Por qué lo dices?
-Sólo fue un comentario.- mintió, después de todo algún día Jack se enteraría-. Pero no importa lo que digas, tal vez no quieras besarme, pero me aseguraré de que Emily no lo haga, iré a buscarla y la voy a... ¡Ay!- Jacky chocó contra algo grande frente a ella-. ¡¿Pero quién se puso en medio del camino?!
Jaqueline alzó la vista y pudo ver frente a ella a Catrina y a Xibalba, ambos miraban a los dos jóvenes espíritus con unas expresiones algo extrañas, Catrina parecía entre molesta y preocupada, Xibalba se veía entre divertido y ansioso.
-Jaqueline, faltan 3 horas para la media noche en México ¿aún no lo has besado?- se burló Xibalba, ya no importándole demasiado que su chica perdiera-. Creo que me equivoqué, ahora mi favorita es Emily, ella es... tan inestable.
Antes de que Jacky dijera algo, Jack se interpuso, se paró frente a las dos deidades, pero estos eran demasiado altos así que Jack retrocedió torpemente un par de pasos.
-¡¿Ustedes son los que me metieron en este lío?!
-Hola Jack.- saludó Catrina, alzando un poco la mano, apenada.
-Oh, hola Catrina.- saludó amablemente, después volvió a su molestia-. ¡Ustedes me metieron en este lío!
-No pensamos que las chicas se comenzarían a golpear.- se justificó la Muerte, con voz triste-. ¡Sabía que no debíamos apostar con inmortales!
-Tú accediste a hacerlo.- dijo Xibalba-. Confiaste en Emily.
-¡No pensé que se fuera a enloquecer!
-Al parecer no juzgas tan bien a las personas como creías.
-¡¿Qué les pasa a ustedes dos?!- gritó Jack, golpeando el suelo con su cayado-. Mortales o inmortales ¡no deberían estar jugando así con la gente! ¡¿Cómo pueden hacer apuestas con las vidas ajenas?!
-Nosotros controlamos la vida de los mortales, así que estamos en nuestro derecho.- se defendió Xibalba, poniéndose frente al chico, con gesto amenazante.
-Hmm, bien, entonces son ciertos los rumores, que Catrina y Xibalba hacen apuestas para agregar emoción a su romance.
Catrina y Xibalba no supieron cómo contestar a éso.
-Uuuy, les cerraste la boca.- canturreó Jacky, burlona.
-El caso es que ya no queremos continuar con la apuesta.- explicó Catrina.
-No, tú no quieres continuarla.- interrumpió Xibalba, cruzándose de brazos-. Yo quería ver quién de las dos sobrevivía.
-Muy bien.- habló Jack-. Entonces se acabó.
-Bueno... no es tan simple como éso.- mencionó la Muerte, aún avergonzada-. Ya buscamos a Emily, le explicamos y...
-Ella quiere continuar con esto.- soltó Xibalba.
-¡¿Qué?!- exclamó Jack.
-¡Yo también seguiré con esto!- gritó Jacky, encendiendo su linterna con un intenso fuego-. ¡Voy a vencerla, ganaré!
-Déjame recordarte que para ganar ¡tienen que besarme!- el peliblanco se puso histérico-. ¡Y no pienso hacer éso! ¡odio que me traten como un objeto!
-En este caso, niño, te están tratando como algo peor que un objeto.- mencionó Xibalaba, Catrina se molestó y le dio un manotazo.
-¡Escúchame, Frost, tienes que besarme, así ganaré yo! ¡a menos que quieras que Emily y yo peleemos hasta que se acabe el tiempo!- gritó la chica, tomando a Jack del cuello del suéter, amenazándolo con el puño.
-¡Emily no va a encontrarnos!
-Créeme, lo hará.
-De hecho ya los encontró.- dijo Xibalba sin más-. Se dirige hacía acá en estos momentos.
Catrina se acercó a los dos jóvenes, puso su mano blanca en el hombro de Jack y le habló con delicadeza.
-Jack, ella no va a detenerse a menos de que termines con esto. Siento lo que te voy a decir pero... debes besar a alguna de las dos, es lo mejor para todos; sólo es un simple beso.
-Ya se acerca.- canturreó Xibalba, sonriendo enormemente, malicioso.
Voltearon, a lo lejos se veía una gran ola de nieve blanca dirigirse hacía ellos, Emily iba en ella, con expresión fría pero escalofriante.
-¡¿Ella controla la nieve?!- se impresionó Jack.
-¡¿Qué parte de Madre NATURALEZA es la que no entiendes?!- se molestó la hija del espíritu del Halloween-. ¡Jack, será mejor que me beses ahora!
-¡¿Tienes idea de lo ridículo que suena?!- contestó. Jaqueline se sonrojó con éso, pero se enfureció todavía más.
-¡Yo no hice las reglas, fueron estos enfermos de aquí!- señaló a Catrina y a Xibalba; Catrina bajó la mirada, Xibalba sólo no le dio importancia-. ¡Hazlo!
-¡Está bien, lo haré!- accedió, incomodo.
Pero fue muy tarde, Emily ya había llegado.
-¡No lo permitiré!- gritó la mujer de gran cabellera oscura y vestido verde, empujando a Jacky con una gran cantidad de nieve, enterrándola.
-¡Deténganla!- exigió Jack a Catrina y Xibalba-. ¡Ustedes pueden parar esto!
De la nieve Jaqueline emergió, algo adolorida por el previo enterramiento, pero tan furiosa que emanaba fuego a su alrededor.
-¡No!- rugió-. ¡Ni se les ocurra entrometerse! ¡Esto es entre Emily Jane y yo!
-Bien dicho, O´Lantern-. Emily, con un movimiento del brazo, lanzó una ventisca helada hacía su oponente, pero Jacky se protegió con su fuego.
-¡Vas a caer, Emily!
Jacky se lanzó a golpear a Emily con una llama de fuego pero Emily se cubrió con hielo, Jacky no tardó mucho en derretir ese hielo, atravesarlo y darle un certero golpe a Emily en la cara. Después de recobrarse del golpe, Emily empujó a Jaqueline hacía la nieve del suelo, se dispuso a enterrarla nuevamente en nieve pero Jacky actuó rápido; encendió su linterna de calabaza y la lanzó hacia Emily, golpeándola en el estomago y derribándola.
-Aggh.- se quejó del dolor, como pudo se apartó el objeto en llamas de encima y lo pateó-. ¡¿Me golpeaste con tu calabaza?! ¡¿es en serio?!
-No me apellido Lantern por nada.- sonrió con malicia, estiró su brazo y su linterna calabaza regresó a su mano-. Ése es un truquito que me enseñó mi padre.- puso la calabaza frente a su rostro, simulando ser una mascara-. Por algo soy la Princesa Calabaza.
-Maldito espíritu del Halloween.- siseó con amargura.
Madre Naturaleza hizo crecer afilado hielo del suelo, Jacky voló para no ser alcanzada pero Emily la siguió. Siguieron lanzándose golpes mientras se alejaban cada vez más de la escena, en unos segundos se habían alejado lo suficiente como para no ver ni rastro de ellas.
Jack se había quedado viendo todo, sin intervenir, en parte porque sabía que no debía meterse en una pelea de mujeres, en especial si las mujeres son medio maníacas. Xibalba y Catrina también vieron todo y, al alejarse las chicas, ellos se miraron entre sí.
-Tenemos que ver cómo termina esto.- comentó Xibalba.
-Concuerdo.- respondió Catrina.
Y en un segundo ambos se habían esfumado, dejando a Jack solo en ese solitario lugar repleto de nieve.
En ese momento Jack se arrepintió de haberse ido a ocultar a esa parte del mundo en especifico, no porque el frío le molestara, sino que se percató de que la pelea se dirigía hacia...
-Ay, no. Van hacia el taller de Norte.- susurró, acto seguido voló a esa dirección
Allá en el Polo Norte, en el taller se Santa Claus, Norte estaba muy ocupado ¡sólo faltaban 53 días para navidad! Él había terminado de revisar por millonésima vez la lista de niños buenos y malos, ahora estaba supervisando el trabajo de los yetis con los juguetes. Pasó al lado de un yeti que había pintado docenas de juguetes de color rojo; Norte observó los juguetes y se quedó pensando, el yeti comenzó a esperar lo peor.
Un ruido de una ventana quebrándose se escuchó, seguido por más ruidos de destrucción y gritos insultantes.
-¿Pero qué está pasando ahí?- Norte apenas se iba a asomar para ver qué estaba pasando cuando las dos chicas aparecieron frente a él, peleando.
Se golpeaban con sus puños, se pateaban, e incluso Jacky lanzó una que otra mordida. Emily tomó el cabello de Jaqueline y comenzó a jalarlo con fuerza.
-¡Ay! ¡suéltame! ¡si se supone que la greñuda eres tú!- Jacky se volteó, arañó a Emily en la cara y después la empujó.
Norte no entendía qué estaba pasando, ni estaba seguro de cómo las dos mujeres habían entrado ahí, de alguna forma su pelea burló el sistema de seguridad.
-¿Jaqueline? ¿Emily? ¿qué se supone que hacen?- les preguntó Norte, muy molesto.
Las dos apenas parecieron darse cuenta de dónde estaban, se separaron y miraron a su alrededor, confundidas.
-Oh, en la lista de los malos de nuevo.- dijo Jacky con pesimismo.
-Norte, por favor, no le diga a nadie sobre esto, luego le ayudaré con las reparaciones.- dijo Emily con cortesía.
-¿Reparaciones?- preguntó él.
Emily se giró hacia Jacky, le dio un fuerte codazo en el pecho y esta salió lanzada hasta chocar contra la pared y destruirla completamente; Emily la siguió y así las dos salieron de ahí.
-¿Pero qué...?
Al lado de Norte pasaron Catrina y Xibalba, con prisa al seguir aquella pelea. Norte no los había visto llegar, sólo vio cómo se iban.
-Lo siento tanto, Norte.- se disculpó Catrina, sin explicar nada, viéndolo un poco pero yéndose al instante.
-Feliz Navidad.- agregó Xibalba, desapareciendo al igual que su novia.
A los pocos segundos llegó Jack, se paró al lado de Norte, puso cara nerviosa cuando vio el desastre.
-Ah... ¿has visto a Madre Naturaleza y a la hija de Jack O´Lantern pelear por aquí?- preguntó, algo avergonzado.
-¿Las que iban acompañadas por Catrina y Xibalba?... sí, pasaron hace poco.- se cruzó de brazos y miró al chico con seriedad-. ¿Debería preocuparme?
-¡No! Digo... todo está bajo control, sólo... no le digas a nadie sobre esto, mucho menos a Conejo.- dijo, sabiendo las burlas que recibiría de ser así. Volvió a ver a su alrededor, viendo medio taller destruido, con todo y juguetes. Éso era realmente malo-. ... Juro que lo compensaré.
Jack se fue volando, sin querer esperar un regaño o algo así, realmente más tarde le iba a ir muy mal. Norte, por su parte, llevó su mano hacia su barba y se puso a pensar.
-Verde.- dijo mientras asentía, después se giró hacia el yeti-. Son demasiado rojos, pintalos todos de verde.
El pobre yeti miró todos los juguetes que había pintado de rojo y ahora tenía que hacerlo todo de nuevo, sólo pudo gruñir con cansancio y resignación.
Emily y Jacky seguían peleando, pero Jaqueline estaba en clara desventaja. La hija del espíritu del Halloween decidió salir de esa zona tan fría y huir hacia aguas más calientes en el océano. Ya adentradas en el mar, Emily respondió formando una gran ola, tratando de embestirla para ahogarla. Jacky estuvo a punto de ser alcanzada por esa ola, pero Jack Frost logró llegar antes y con sus poderes la congeló por completo.
El gran trozo de hielo comenzó a sumergirse en el fondo del mar, Jack dirigió su mirada a Emily, esta lo miraba con frialdad.
-Todo esto es por ti, Jack Frost, tú decides quién gana y quién pierde.- le dijo, en un tono extrañamente sombrío.
Jack guardó silencio, Jaqueline, a su vez, estaba muy agitada por su anterior persecución y pelea, ella respiraba con fuerza en un intento por recobrarse.
-Pelear hasta media noche no resolverá nada.- dijo la mujer de vestido verde, observando el cielo que en esa parte del mundo estaba oscuro-. No si quiero ganar. Ahora lo entiendo, mi objetivo deberías ser tú.
-¿Qué?
Jack no tuvo tiempo de asimilar lo que había sucedido, Emily apareció frente a él, lo sostuvo del cuello y se lo llevó lejos del lugar, por la fuerza.
-¡Espera!- gritó Jacky, enojada.
Pero Jacky estaba muy cansada y algo herida, nunca había peleado contra alguien como Madre Naturaleza, y esa mujer era sumamente fuerte. Catrina y Xibalba aparecieron al lado de la chica del Halloween, pero ella no les dio tiempo de decir nada.
-Va de regreso a México.- dijo ella-. Será mejor que me apresure.- dicho esto, se fue lo más rápido que pudo a seguirlos.
En el fondo Jaqueline estaba preocupada por el chico de hielo, ya que, después de todo, sí le agradaba, aunque lo odiaba muchas veces. No sabía hasta qué extremos llegaría Emily Jane para lograr su objetivo; pero si de algo Jacky estaba segura es que si tuviera tanto poder como Madre Naturaleza lo usaría para ganar, sin importar el costo. Esto era lo que le preocupaba a Jacky, porque sabía que Emily se parecía un poco a ella.
Allá en México, en un cementerio, las familias estaban reunidas al rededor de las tumbas de sus familiares fallecidos, había muchas velas encendidas y adornos. Faltaba muy poco para que el Día de Muertos terminase, ya casi era Media Noche.
Cerca del cementerio había un bosque, y en lo más oscuro de ese tenebroso bosque Emily se encontraba con Jack. Ella había sujetado a Jack contra un árbol, lo había atado con lianas para que el chico no pudiese moverse, también le había quitados su cayado.
-¡Déjame ir, Emily!- ordenó Jack, tratando de liberarse pero era imposible.
-No hasta que me beses.- dijo con crueldad. A ella no le causaba ninguna gracia que se necesitara besarlo para ganar, pero tenía que hacerlo.
-¡¿Y si me niego?!- Jack podría simplemente hacerlo y terminar con todo éso, pero no quería darle lo que quería, ella se había comportado terriblemente mal.
-Entonces romperé tu cayado.- ella sujetó el objeto con ambas manos, haciendo ademán de partirlo a la mitad.
-Podré repararlo.- respondió después de pensarlo un poco.
Emily, como cualquier cosa, sólo rompió el cayado a la mitad, sin sentir demasiada culpa. Jack reprimió un grito, realmente le había dolido, pero no dejó que ella sintiera que había ganado viéndolo sufrir.
-¿Sabes qué sigue, Jack? Lo arrojaré al fuego, seguro no podrás reparar éso.
-¡Basta!- interrumpió Catrina, que había llegado junto con Xibalba-. Va contra las reglas obligarlo a besarte.
-No, Catrina, las reglas decían que él debe besarme por voluntad propia, y por voluntad propia lo hará o le va a ir muy mal.
-Ju, ju, ju.- rió cruelmente Xibalba-. Emily Jane, tú realmente eres una Princesa de las Pesadillas.
Madre Naturaleza bajó la mirada y, por primera vez, se dio cuenta de lo que hacía, de las acciones que estaba tomando por egoísmo. Tomó algo de consciencia en ese momento, pero era muy tarde para retroceder y arrepentirse, pero no pudo evitar sentirse un poco mal. Pensó que la maldad no se iba a heredar, en su caso no funcionaría así, pero no había duda de que ella estaba un poco podrida, así como su padre. Pero, por otro lado, de alguna forma, se sentía bien que la llamaran Princesa de las Pesadillas.
-¡Madre Naturaleza!- gritó Jacky, que recién llegó y atinó una patada en la cara a Emily, que la terminó tirando al suelo.
-¡Ay!- se quejó, sobándose la cara, realmente se había distraído.
-¡Libéralo!- exigió.
-Realmente te interesa ganar, Jaqueline... ¿O es algo más?- preguntó, dando una media sonrisa burlona.
Jacky enfureció, encendió sus manos en fuego y se lanzó a atacar a Emily. Madre Naturaleza la esquivó, la golpeó por la espalda y la derribó. Jaqueline se paró al instante, se fue hacia ella a atacarla nuevamente, pero Emily hizo lo mismo.
-¡Para ya, Jaqueline! ¡Estás en el bosque, mi territorio, aquí no tienes oportunidad de ganar!- le dijo, sujetando a la chica de los brazos.
-¡Libera a Jack!- rugió, dándole un cabezazo a su contrincante.
-¡Eres una niña tonta!
Emily le dio una bofetada a Jacky, la tiró al suelo e hizo que las raíces de los árboles sujetaran a la chica del Halloween.
-¡Eres una cobarde, Emily Jane!- gritó la chica sujeta al suelo.
-Quedate quieta ahí, Jaqueline.- dijo, después fue a acercarse a Jack-. Ahora, Frost, bésame y terminemos con esta tontería.
-Esta tontería tú la hiciste más grande, Emily, ¿acaso estás loca?
-Escúchame, yo estaría loca si permitiera que alguien como Jaqueline me ganara y que un Guardián se burlara de mí.
-NO lo haré.- afirmó, serio.
-Bien.- se giró, fue directo a Jacky, hizo crecer una liana llena de espinas y la enredó en el cuello de la chica-. Entonces ella lo pagará.
-¡Suéltame!- se quejó Jacky, pero comenzó a ser ahorcada-. Aghh.
-Recuerda que ella es sólo mitad inmortal, e incluso un espíritu puede volver a morir.- con sus poderes, elevó la liana que sujetaba el cuello de Jacky, apretándola con mas fuerza y haciendo que la chica estuviera suspendida varios centímetro sobre el suelo.
-¡Basta!- pidió Jack-. ¡Está bien, lo haré!- Emily sonrió y soltó a la chica-. ¿Tanto significa para ti ganar?
-Oh, Jack, significa todo.
Liberó a Jack de donde estaba atado. Jack estaba muy molesto, pero tenía que hacerlo. Se acercó a Emily y ella sólo esperó, Jack estuvo a punto de unir sus labios con los de ella pero Xibalba apareció al lado de Emily y le puso su mano en el hombro, haciendo a la mujer voltear.
-El tiempo terminó.- dijo el gobernante de la Tierra de los Olvidados en un susurro macabro-. Feliz 3 de noviembre.
Era media noche, el Día de Muertos había terminado, la apuesta también, nadie ganó, las dos perdieron, todo había sido en vano.
-¡Ahhh!- gritó Emily, loca de la ira.
Emily hizo crecer del suelo unas enormes plantas llenas de espinas y se acercó a Jack de manera amenazante, a punto de atacarlo, pero Catrina se interpuso, cortó esas plantas y tomó a Emily de la mano, con brusquedad, para que la chica ya no intentara nada.
-¡Se acabó, Emily Jane!- la regañó-. ¡Es suficiente!
-¡Ahh!- volvió a gritar del coraje, se soltó del agarre de la Muerte y comenzó a dar patadas al suelo.
Jack se acercó a Jacky, tratando de ayudarla a ponerse de pie.
-¡Déjame!- gritó la chica, después tocio violentamente-. ¡Agghh! ¡ésa...! ¡Coff, coff! ¡Ésa casi me mata!
-Al menos todo terminó.- le dijo-. Al final no ganó nadie.
-Perdimos las dos.
Jaqueline se sentó en el suelo, pensativa, con el ceño fruncido y una mueca en los labios, se masajeó su cuello adolorido, después resopló.
-No tenías que ayudarme, dije que no quería que interfirieran.- se cruzó de brazos, malhumorada.
-Tú viniste a salvarme.
-Sólo porque no quería que Emily ganara. No importa, no sirvió ni lo que hice ni lo que hiciste tú, el tiempo terminó.
-Tú me preocupas, Jacky, por éso lo hice.- dijo después de rodar los ojos.
-¡Cállate, Guardián!- se molestó la chica, apartó la mirada del peliblanco, apenándose un poco.
Madre Naturaleza estaba en una esquina, reflexionando, ya se había calmado; dio un muy profundo suspiro, se acomodó la cabellera que ahora le cubría parte de la cara. Se agachó, tomó algo del suelo y caminó hacia Jack y Jacky.
-Esto es tuyo.- le habló a Jack, con voz seca, dándole el cayado partido a la mitad. Jack dudó un poco, pero lo tomó-. Yo... Yo lo rompí porque dijiste que podías repararlo, y no iba a matar a Jaqueline realmente.
-¿Te estás disculpando?- preguntó el peliblanco, alzando la ceja.
-¡Y una mierda! ¡Yo no te perdono, quisiste asesinarme!- rugió Jacky, Jack la sujetó del hombro para retenerla.
-Emily, creí que eras mi amiga, yo no puedo dejar pasar algo así.- dijo, molesto.
-Jaqueline también te hubiera tratado así de tener el poder que tengo yo y lo sabes.- frunció el ceño.
-No te lo niego.- dijo la chica de Halloween.
-Tampoco perdonaré a Jaqueline, éso es seguro.- afirmó Jack, mandándole una mirada molesta a la chica a su lado-. Pero, Emily, yo creí que tú eras más sensata, no creí que fueras del tipo que pierde el control. ¿Por qué era tan necesario? ¿qué ibas a ganar?
-Jack Overland Frost, yo soy impulsiva, soy un desastre natural que se deja llevar por las circunstancias, realmente no quería que Jaqueline me ganara, la odio. Pero no hubiera hecho nada de esto, en serio, de no ser que me ofrecieron ir a ver a mi madre.
Catrina se entristeció al escucharla, se acercó a Madre Naturaleza, la tomó de los hombros y le habló con dulzura.
-Siento haberte metido en esto, querida.- le acarició el rostro para calmarla, aunque Emily no pareciera que fuera a llorar en ningún momento-. Tú no debiste pasar por esta situación, ahora entiendo que se te dificulta ocultar esa parte oscura dentro de ti, yo pensé que podías controlarlo, pero no es así, lo siento...
-Me niego a pensar que hay algo malo en mí.- levantó la vista, miró a Jack un instante-. Yo no soy como... tú sabes quién.
-Eres buena Emily Jane, pero debes aceptar que hay oscuridad en tu corazón, es parte de ti, no lo niegues y te sentirás mejor. No olvides la razón por la que murió tu madre... su deseo era protegerte, a ti y su familia.
-Yo no tengo familia... mis padres me dejaron sola.- cruzó sus brazos, más abrazándose a sí misma que otra cosa, ocultando su melancolía con una mascara de frialdad.
Jack y Jacky la miraron con lastima. Jack trató de comprenderla, después de todo ¿que no todo el mundo tiene sus problemas? Así todo el mundo tiene sus formas de lidiar con sus propias emociones; Emily sufría en su interior aunque lo negase, así como Jacky sufría también, así como Jack lo hacía de vez en cuando al pensar la vida que se perdió junto a su hermana y su madre.
-Emily, tus padres te amaban... y donde sea que estén, lo siguen haciendo.
Emily se soltó del agarre de Catrina, no queriendo escuchar más de éso, le afectaba y no le gustaba que fuera así, ya había pasado por tanto ese día.
Jack, con algo de esfuerzo, arregló su cayado, poniéndose a recordar la ultima y primera vez que alguien se lo había roto. Se acercó a Jacky para preguntarle, ya que ahora se daba cuenta de que ella sabía lo que él no.
-¿Ella es hija de...?
-Sí.- contestó Jacky, sin dejarlo terminar-. Qué extraña es la vida ¿no te parece?
-Wow.- realmente, jamás se le hubiera ocurrido algo así, era demasiado para asimilar a la primera. Volteó para observar a Emily sumergirse en las sombras del bosque, alejándose de la escena, entonces Jack ya pudo entender.
Xibalba se acercó a Jaqueline, la rodeó y le sonrió con malicia.
-Espero que no te moleste haber perdido.- le dijo. Jacky lo pensó un poco.
-Naaa, haré como que este día nunca sucedió. Y ya no quiero salir contigo, Xibalba, tú y tu novia son espeluznantes en verdad.
-No es así.- comentó Catrina, con voz inocente.
-Catrina, no me meteré en su camino si promete que mi padre no va a enterarse de lo sucedido hoy.- dijo, en una especie de suplica forzada, estando ella molesta-. Aunque fue culpa de ustedes.
-Sé que no lo cumplirás.
-Entonces estamos igual que al principio.- dijo, se giró y miró a Jack-. ¡Oye, Frost, voy a incendiar unas casas aquí cerca! ¡no podrás detenerme!
-¡Jaqueline, no empieces!- se molestó.
Jacky salió huyendo, Jack se vio obligado a seguirla para impedir sus travesuras.
Catrina y Xibalba quedaron solos, y por algún motivo Catrina estaba algo incomoda.
-Sobre la apuesta... me dejé llevar.- dijo la gobernante de la Tierra de los Recordados.
-Siempre terminas aceptando mis apuestas, mi cielo, aunque por primera vez nada nos resultó bien.
-No me he rendido, la próxima vez ganaré.- ella dio una media sonrisa-. Pero no volvamos a apostar con inmortales jamás.- Xibalba se rió con su comentario, se acercó a ella y la abrazó, apegándola a él.
-Por éso te amo, mi vida. ¿Qué piensas? ¿lo volvemos a intentar?
-¿Otra apuesta? está bien, pero esta vez con humanos ¡y sin trampas!- agregó, sabiendo lo tramposo que era él.
-Y sin mujeres psicópatas.- bromeó.
Ellos dos se dieron un romántico beso, después de unos segundos Catrina se separó un poco, observó hacia el oscuro bosque.
-¿Sabes, Xibalba? Creo que tal vez el siguiente Día de Muertos tenga un tiempo libre y pueda llevar a Emily Jane a visitar a su madre.
Fin
uff, al fin terminé xD
sí, esté capítulo resultó ser más largo que los dos anteriores, y resultó que tardé más de un mes en escribirlo xD
es que al principio no estaba segura de cómo comenzar, pero me desvelé tres noches para terminar esto xD
Espero que les haya gustado la historia, está sencilla, para pasar el rato, pero me gustó escribirlo jeje
Vaya final, no ganó nadie, bien, mi intención era ésa xD Este fic en realidad no iba de romance más que el de Catrina y Xibalba
Oh, hoy (más bien ayer) fui a un desfile navideño donde había varias chicas vestidas de Elsa xD sólo quería compartirles éso jeje
Pueden pasar a mi perfil a leer más historias mías, si quieren, tal vez alguno de mis otros fanfics les llame la atención.
Tengo un fanfic de Frozen que se llama "Eternidad" tal vez les guste...
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