Nota: Gracias a todos por los reviews que me dejaron, me encantaron y me inspiraron para seguir esta historia, así que les dejo un nuevo capitulo, besos


Antes De Partir

Los preparativos para la misión estaban casi todos completos, Bardock se había ocupado de que todos sus compañeros estén alistados y los presiono durante toda una semana para que todo saliera perfecto, no quería cometer errores que luego provocarían la burla de la mujer.

"Esto es necesario Bardock?" – miro con puro fastidio Serippa cuando terminaba su séptima hora de entrenamiento obligatorio.

"Es mas que necesario, esta es una misión importante y quiero que todos estén en forma, no me gustaría que sean derrotados como la ultima vez" – explico este con aire de sabiduría absoluta ignorando las miradas absortas de sus compañeros.

"Que yo sepa nunca antes has desconfiado de nuestro estado físico" – reclamo Tooma cruzado de brazos.

"Nunca antes de que todos terminaran en recuperación por un simple descuido, nunca antes de recibir la humillación de ser salvados por un escuadrón de clase alta, nunca antes de que el rey nos mandara a devolver favores" – sus ojos brillaban de furor y apretaba sus dientes en cada palabra.

"No deberías preocuparte tanto por eso" - este solo le devolvió una furiosa mirada antes de girarse para salir de la sala de entrenamiento.


Caminaba distraído y susurrando entre dientes cosas como "preocuparme…", "insolentes…", "se confían demasiado…", "humillación…", iba tan concentrado en sus pensamientos que no noto que una mujer estaba apoyada contra la pared del pasillo observando a Bardock fijamente.

"Te veo muy nervioso" – él despertó de sus pensamientos al escuchar las primeras suaves sílabas de la mujer reconociéndola enseguida – "lo estas por la misión?" – sonrió complacida de ver al sorprendido hombre.

"Eso quisieras mujer tonta, jamás experimentaría tal estupidez" – dijo recobrando el sentido de la seriedad, estaba tan perdido en sus cosas que no se dio cuenta que ella estaba ahí, no antes de escuchar su voz.

"Disculpe señor yo soy de piedra, no sabia que carecía de tantas características" – dijo colocándose frente a él cruzada de brazos, su mirada se desvió al instante que ella hizo eso al darse cuenta como sus senos se juntaban inevitablemente.

"Estas equivocada, yo poseo mas características de las que en tu vida conocerías, lo que si carezco son debilidades" – dijo orgulloso de su persona.

"Eso lo veremos" – le susurro al oído cuando se acerco, paso adelante golpeándolo con el hombro y siguió caminando en dirección contraria.

"Insolente quien se cree que es, mujer tonta" – dijo fastidioso siguiéndola con la mirada hasta que desapareció de su vista, siguió su camino a su habitación no antes de incrustar su puño en la pared.


El rey suspiro largo y profundo al ver entrar a su pequeño hijo a la habitación interrumpiendo su tranquilidad, Nappa al parecer no decidió acompañarlo sabiendo lo que el príncipe quería informarle a su padre, así que prefirió ser prudente y alejarse de los temas familiares de la realeza, el niño solo se dirigió al rey con una mueca que represento obvio fastidio.

"Has terminado con tus estúpidas reuniones padre?" – su calco se cruzo de brazos mirándolo.

"Cuantas veces te tengo que repetir que no debes faltarme el respeto delante de alguien, cuantas veces te dije que no debes interrumpirme cuando estoy ocupado?" – le pregunto con rabia – "no aceptare tu insolencia, que seas mi hijo no significa que puedas hacer lo que se te plazca"

"Ese no es el problema padre, me has estado esquivando durante toda una semana" – reprocho el niño frunciendo el ceño.

"Ya he escuchado tu pedido y no he estado esquivándote hijo" – revoleo los ojos artado del tema de conversación y sentándose en su sillón.

"Entonces si me escuchaste por que no me has dado una respuesta todavía?" – dijo ofendido.

"Por que no hace falta aclararte que no iras" – le culmino la obviedad de su respuesta.

"QUE?, padre en este planeta no tengo ningún oponente digno de mi, así nunca lograre aumentar mis poderes, déjame ir de misión a otro planeta para purgarlo" – volvió a reprochar.

"No, no me interesa hijo, en verdad ya he tomado una decisión, no dejare que vallas con Freezer" – le dijo firmemente.

"Rey Vegeta, cual es el problema que el joven príncipe quiera venir conmigo?" – preguntó una muy fría y algo femenina voz, su cabeza dio un tumbo al ver a Freezer sentado en su habitual trono andante – "no veo el problema de que el niño valla a otro planeta para aumentar sus poderes"

"Lo siento señor Freezer pero mi hijo tiene otras obligaciones que debe cumplir como príncipe de nuestro planeta" – estaba sorprendido por la aparición del lagarto, ahora no iba a poder negarse al petitorio de su hijo.

"Ohh, creo que se las arreglaran muy bien sin el joven príncipe" – sonrió ampliamente y se dirigió hacia Vegeta júnior – "tu que dices?"

"La decisión la toma mi padre" – respondió algo apenado, ambos miraron al rey, su hijo con anhelo y el lagarto con fulminación, prácticamente estaba regalando su hijo a su peor enemigo pero… que opción le quedaba?, sabia que Freezer haría lo que fuere para complacer sus caprichos y el mejor que se le había dado era que el príncipe de vegetasei se le ocurriera ir a entrenar con él.

"De acuerdo, pero deseo que Nappa acompañe al príncipe a todos lados, él ha estado a cargo de mi hijo desde que nació y deseo que siga siendo así" – planteo el rey no quedándole otra opción más que darle una protección adecuada a su hijo y una forma de mantenerse informado acerca de las artimañas del odioso lagarto.

"No creo que halla problema con eso" – sonrió con énfasis Freezer mientras el niño se retiraba a preparar su partida.


Freezer abordo su nave con sus nuevos huéspedes y observaba alejarse el planeta rojo por el amplio ventanal de su estar, Dodoria y Zarbon se pararon detrás del tirano esperando algún comentario pero lejos de recibir alguna respuesta decidieron que era apropiado preguntar.

"Majestad, por que ha traído consigo al príncipe saiyajín?" – pregunto Zarbon pero no obtuvo respuesta alguna, él simplemente estaba quieto con los ojos cerrados.

"Señor, desea que nos deshagamos del mono que vino con el niño?" – pregunto Dodoria.

"No Dodoria, no creo sea necesario deshacernos de él, además así no tendremos que buscarle una niñera al monito" – rió, ambos acompañantes le imitaron – "Es suficiente" – les gritó y dejaron de reírse.


Los soles se elevaron en el amplio cielo rojizo indicando una nueva mañana, una gran nave se encontraba a las afueras del castillo del rey, lista para partir, esta se dirigía a un planeta muy lejano en la galaxia del oeste así que fue equipada con todo lo necesario para el extenso viaje. Tooma y Pumbkin ya se encontraban listos para partir, estaban esperando que sus compañeros llegaran.

"Has visto a Bardock últimamente?" – le pregunto el saiyan a Tooma ya que ellos llevaban una muy buena relación hace muchos años.

"No y sinceramente me preocupa su actitud" – le respondió mientras observaba bajar las escaleras del castillo a la comandante de clase alta – "lo que no entiendo es que relación tiene con esa mujer"

"Estaba furioso por que el rey nos encomendó acompañarla en la misión" – ambos la siguieron con la mirada hasta que ella desapareció dentro de la nave.

"Será mejor no meternos en ese asunto, cuando todo esto termine entonces Bardock volverá a la normalidad y dejara de torturarnos a nosotros" – termino de decir esto y llegaron sus otros compañeros pero al parecer Bardock seguía brillando en su ausencia.

"Bardock no ha llegado todavía?" – pregunto Serippa y Tooma le negó con la cabeza, todos estaban preocupados por eso, él no era de llegar tarde en especial después de haber recalcado lo importante que era la misión, deber, orgullo, honor, humillación, eran unas de las palabras preferidas que había usado durante todo ese tiempo en el planeta Vejita, el discurso matutino se volvió costumbre y las horas de descanso escaseaban.

El rey vegeta hizo su aparición, con su actitud soberbia y vestido con el traje habitual de la realeza se dirigió hacia la puerta de la nave, seguramente para hablar con la comandante.

"Será mejor que nos acerquemos" – opino Toteppo y se encaminaron hacia el lugar.

"No majestad, estamos casi listos, solo falta que llegue el capitán y partiremos" – fue lo primero que se escucho cuando se acercaron lo suficiente, el rey y la comandante se giraron para ver llegar al grupo de saiyajíns.

"Mi rey" – saludo Tooma mientras todos saludaban haciendo una reverencia.

"Soldado, donde esta su capitán? Por que no ha llegado todavía?" – pregunto el rey algo disgustado por la falta de puntualidad.

"Majestad yo…" – no termino de decir que la comandante lo interrumpió.

"Disculpe mi rey pero el capitán Bardock ya llego solo que fue enviado a controlar unas ultimas cosas para el viaje, no debe tardar en regresar" – mintió ella sonando muy convincente.

"De acuerdo, les deseo suerte en la misión" – dijo el rey Vegeta.

"Muchas gracias majestad" – le dirigió una reverencia y este se giro para entrar nuevamente en el castillo.

"Has visto a Bardock?" – pregunto intrigado Tooma a la mujer.

"No" – contesto seriamente dándoles la espalda – "y espero que llegue pronto, si no la próxima vez no cubriré su asqueroso descaro" – siguió caminando y volvió a ingresar a la nave real, Tooma y sus compañeros quedaron atónitos ante la reacción que tuvo.

"Bardock!" – se escucho gritar a Serippa cuando vio correr al muy agitado hombre hacia ellos – "donde demonios estabas?, te hemos estado esperando" – le reprocho.

"Eso no importa, están todos listos?" – pregunto fijándose en los ya muy preparados guerreros.

"Si Bardock pero dinos que te ha sucedido, la comandante esta furiosa y tuvo que…" – no termino de decir Pumbkin que fue interrumpido por Bardock.

"No me interesa lo que esa mujer halla hecho, entremos así empezamos con esta misión de una maldita vez" – dijo y camino dentro de la nave seguido de sus compañeros.

"Al fin el hombre puntualidad se digno a aparecer" – dijo con ironía la mujer cuando vio entra en la sala de mandos al hombre seguido de su escuadrón.

"No tengo deseos de escuchar tus estupideces así que si no tienes nada importante que informarme a mi y a mi escuadrón entonces nos vamos" – le dijo seriamente evitando enfurecerse.

"Disculpe capitán por haberlo ofendido pero que yo sepa usted esta bajo mi cargo y no voy a permitir que su insolencia y falta de precisión para llegar a horario afecten mi misión, le queda claro?" –le grito balanceando su cola enfurecida y posiciono sus manos en su cadera.

"Quedo claro" – le respondió fingiendo tranquilidad, espero que volviera hablar evitando su mirada para hacerla enfurecer mas.

"Eso espero ya que la próxima vez cuando pregunte el rey por su inmunda presencia no lo cubriré y así se dará cuenta del error que comete al elogiar a tan vulgar guerrero" – sus palabras le quitaron la poca serenidad que Bardock poseía, ahora solo apretaba sus dientes y puños buscando algo adecuado que decir pero su mente estaba tan nublada por el enojo que no logro responderle.

"Soldado, indíquele al escuadrón sus habitaciones" – le dijo a un saiyan que se encontraba ahí, este asintió y obedeció la orden.

Bardock solo le dio la espalda y siguió a sus compañeros hacia su habitación intentando calmarse ya que tendría que pasar el siguiente mes a bordo de esa nave junto a la comandante.

Ella al ver al hombre irse sin decir una sola palabra sonrió satisfecha de haberlo hecho enojar, disfrutaba reprocharle cosas y ya se imaginaba la reacción que este tendría al enterarse que su habitación estaba pegada a la suya.

"Preparen todo para el despegue" – ordeno sentándose en su sillón – "salgamos cuanto antes" – la nave comenzó a elevarse suavemente del suelo y se expulso al espacio en pocos segundos alejándose del planeta vejita a una velocidad impresionante, ya solo se veían el infinito y las millones de estrellas solitarias que se extendían por todo el universo.


"Oye Bardock" – llamo preocupado Tooma a su amigo al verlo aparecer por el corredor de la nave.

"Nada" – el oído saiyan logro captar las débiles palabras que salieron de su boca.

"Compañero, sabes que puedes confiar en mi, has actuado extraño desde que volvimos de la ultima misión" – se acerco a él posicionando sus manos en sus hombros para mantener su mirada.

"Maldición Tooma, déjame en paz" – le grito zafándose del agarre de su enorme amigo.

"Bardock…" – susurro su nombre girándose para ver alejarse al furioso hombre – "Bardock" – volvió a repetir pero esta vez para captar su atención.

"Que es lo quieres ahora?" – pregunto irritado sin girarse a verlo.

"Tu habitación es esta" – le señalo la puerta que estaba en medio de ellos, se escucho un gruñido proveniente se su boca y giro completamente para dirigirse a su nueva habitación – "entiendo tu irritación pero intenta que no te afecte en batalla"

"Como si algo tan simple pudiera afectarme Tooma" – le contesto riendo – "Despreocúpate y procura no meterte en mis asuntos" – se encerró en su habitación dando un portazo.

"Si necesitas algo mi habitación se encuentra a la vuelta del corredor" – le grito disgustado por el comportamiento que tenia este.

Bardock ignoro el grito de este y empezó a despojarse de sus prendas, escucho los pasos en el pasillo indicando que Tooma ya se había ido, quedando solo en ropa interior se recostó en su cama con los brazos detrás de su nuca.

"Si ese maldito sujeto no me hubiera detenido en camino a la nave hubiera llegado a tiempo y no tendría que haber soportado a esa maldita perra" – dijo en voz alta mirando el cielo raso de su habitación pensando, gruño en disgusto recordando momentos antes la discusión con la comandante – "vulgar guerrero, esa perra me llamo vulgar, como si me conociera, en verdad no sabe con quien se ha metido" – bufo nuevamente recordando la razón de su tardanza.

Flash Back

Camino en dirección a la nave, deseaba llegar lo antes posible para arreglar los últimos detalles antes de que la comandante lo hiciera y así echárselo en cara cuando esta llegara. Detuvo sus pasos al ver acercarse un hombre varios centímetros más alto que él, de piel dorada, con una barba corta que le cubría todo casi toda la mandíbula, tenía el pelo negro, corto y en punto con unas patillas que se extendía por debajo de sus orejas. El hombre se detuvo frente a Bardock con actitud seria, llevaba puesto una armadura de clase alta.

"Capitán Bardock, si no me equivoco" – dijo con su gruesa y soberbia voz.

"El mismo, que desea señor" – se dirigió hacia el con formalismo ya que al ser de la clase alta debía tratarlo con respeto.

"Quería cruzar unas pequeñas palabras antes de que se valla capitán" – dio una media sonrisa que Bardock interpreto sabiamente de mala manera.

"Dígame señor, estaré complacido en escucharlo pero debo lamentar que yo no estoy a cargo de la misión, es la comandante la que…" – no termino de hablar que fue sujetado por el cuello.

"Pero tengo entendido que insectos como ustedes irán también y que tu estas a cargo de todos ellos" – le dijo empujando su cuerpo contra la pared todavía sosteniéndolo a varios centímetros del suelo y apretando con mas fuerza el cuello.

Bardock solo abrió la boca unas cuantas veces para objetar pero le comenzaba a faltar el aire y eso lo dificultaba.

"Quiero que quede bien claro, ustedes sabandijas se llegan a acercar a mi hija y no responderé de mis actos, yo me llego a enterar que recibió algún tipo de daño y será completamente tu responsabilidad, queda claro?" – sus palabras en ese momento salían a gritos de su boca, él solo pudo asentir con la cabeza, al instante fue soltado y cayo al suelo casi sin fuerzas por la falta del aire, froto su cuello con una mano y se levanto mirando fijo al saiyan.

"Así me gusta" – le sonrió mordaz – "les deseo un buen viaje capitán" – rió y se giro para irse dejando a Bardock con la vena latiéndole a mil casi a punto de reventar por la bronca y la impotencia que tenia en ese instante.

End Flash Back