3- Un viernes en el que todo puede suceder.
-Bien chicas, hoy vamos a hacer muchas cosas. Así que empecemos con el calentamiento, quiero que den dos vueltas trotando alrededor de las dos canchas. ¡Ya!- ordenó Anko, y después hizo sonar el silbato. Las chicas empezaron a trotar sin mucho ánimo, sabían que su profesora era una enferma de la perfección en su materia, y si lo hacían mal lo volverían a hacer hasta que ella estuviera satisfecha. Mientras ellas corrían, los chicos estaban jugando vóley contra los chicos de 5º año que eran un año más grande que ellos; y ese era el curso de Itachi y sus amigos, por lo que Sasuke no estaba muy contento. -¡Vamos chicos! ¡Quiero ver la llama de la juventud!- decía Gai-sensei con emoción. -¡Ya lo verá, Gai-sensei!- contestó Lee, el favorito del profesor. -¡Ese es el espíritu, Lee!- dijo el profesor con lágrimas en los ojos.
Los demás chicos rodaron los ojos, otros rieron y otro sólo dejaron pasar la charla del profesor con su preferido. La cosa estaba peleada, los dos equipos eran bastante buenos, tanto Sasuke como Itachi querían demostrar lo bueno que eran en ese deporte y que podían superar a su hermano. Por otro lado, las chicas estaban llenando sus pulmones de aire, ya que las dos vueltas le sacaron todo lo que tenían. Una vez que su pulso se estabilizó, Anko empezó con una serie de ejercicios aeróbicos y de estiramiento. Los chicos miraban sin disimulación los cuerpos femeninos entrenándose, y les producían varias ideas…
Las chicas siguieron haciendo sus ejercicios, aunque sentían las miradas de los chicos y a algunas las intimidaba, pero a otras les encantaba y exageraban sus movimientos. "Odio que me miren así." pensó Sakura molesta. "No somos un pedazo de carne, por Kami-sama" terminó de pensar, para luego concentrarse en los ejercicios. Terminaron con lo que la profesora les había ordenado, y aprovecharon que Anko estaba hablando con Gai para relajarse un rato. El descanso les duró poca, ya que vieron a la profesora caminar hacia ellas. –Bien, van a jugar al vóley.- anunció la pelivioleta. -¿Con los chicos?- preguntó Ino con interés. –No, ustedes solas.- contestó secamente la mujer. -¡Vamos!- ordenó mientras les daba la pelota a Hinata.
Las alumnas se ordenar de los dos lados de la cancha, Sakura se puso del mismo lado que Itachi y sus compañeros, por ende podía ver a Sasuke del otro lado a la perfección. La pelirosa juagaba al deporte no muy interesada, pero prestando atención. En un momento sintió que algo le golpeo suavemente el pie y miró a bajo: una pelota. -¡Sakura!- la llamó una voz masculina. Alzó la vista y vio a Itachi caminando hacia ella, agarró la pelota y caminó hacia él. –Tomá, Itachi.- le dijo dándole el balón. –Gracias, Sakura.- contestó él mientras agarraba lo que le dio. -¿Cómo va el partido?- curioseó la chica. –Vamos ganando.- respondió con orgullo. -¿Por cuánto?- preguntó la pelirosa. –Por 2 puntos. ¿Ustedes?- devolvió él. –Perdiendo, por 5.- rió la chica. –Jaja, andá a levantar ese puntaje.- ordenó el Uchiha bromeando. –Sí, señor.- contestó ella, siguiendo el juego.
La pelirosa se despidió del Uchiha mayor y después volvió a su puesto. Itachi la vio alejarse, y volvió a su lugar en la cancha. -¿Quién era esa?- preguntó un pelirrojo al lado del morocho. –Sakura, es una amiga.- contestó el Uchiha. –Ahhh… es muy linda…- comentó el chico mirando a la pelirosa. –Sí. ¿Te gusta, Sasori?- cuestiono el morocho, alzando una ceja. –Tal vez…- respondió misterioso. –Ay, Sasori…- rió Itachi, y puso el juego en movimiento otra vez. El pelirrojo siguió jugando, pero miraba de reojo a la pelirosa que tanto le llamó la atención. Para suerte de él, la pelota volvió a salir de la cancha, llegando otra vez a los pies de la pelirosa. Aprovechó la ocasión y fue él a buscar la pelota antes de que Itachi u otro se le adelantara.
–Hola, perdón por molestar.- le dijo a la chica que se había acercado a darle el balón. –No me molesta, al contrario, gracias, está muy aburrido el partido.- comentó Sakura, dándole la pelota. Sasori agarró la pelota y siguió hablando. –El nuestro es muy tenso, la rivalidad entre Itachi y su hermano es muy fuerte. Tanto que me da miedo pegarle mal a la pelota y que perdamos por culpa mía.- contó el pelirrojo con humor. –Jaja, ellos siempre son así.- contestó sonriendo la chica. –Veo…- musitó él, embobado por esa sonrisa. -¡Haruno!- la llamó una voz femenina, que no le agradaba. Dio media vuelta, y vio a su profesora haciéndole señas para que volviera a la chancha. –Tengo que irme, Anko-sensei sí que da miedo. Nos vemos.- saludó amablemente la pelirosa, y volvió al juego. Sasori se la quedó mirando unos segundos más, y volvió a su posición en la cancha. Del otro lado, un morocho sonreía triunfante al ver como se separaron la pelirosa y el pelirrojo, puesto que él lo provocó.
La clase de Educación Física terminó, y el 'equipo de Sasuke' perdió contra el de su hermano, sabía que Itachi lo iba a molestar con eso todo el fin de semana. La misma suerte corrió el equipo de Sakura y mucho no le importó, pero cuando vio que Karin se hacia la reina del mundo por eso, la sangre le hirvió de ira. Agarró su mochila mascullando algunas cosas sobre la pelirroja y cuando se dio vuelta para irse vio a su mejor amigo parado en frente de ella. –Sasuke…- susurró sorprendida. -¿Nos vamos juntos?- preguntó molesto. –Sí…- contesto la chica. –Hmp.- musitó el morocho y se puso en marcha, seguido por una sorprendida pelirosa.
Caminaron en silencio, aunque Sasuke se moría de ganas de preguntarle a su amiga qué habló con el amigo de su hermano, y después soltar todo lo que pensaba sobre que ella establezca conversaciones con esos chicos que a él no le caían nada bien. "Pero no puedo, no tengo nada para justificar eso." Pensó en su mente. "¡Maldito Itachi y sus malditos amigos!" gritó con enojo. "Más le vale a ESE no tocarle ni un pelo a Sakura…" decía con instinto asesino. Pero analizó lo que estaba pensando "Que haga lo que quiera" finalizó 'desinteresado' Llegaron a la casa del Uchiha y la pelirosa lo saludó –Nos vemos más tarde, Sasuke.- mientras le daba un beso en la mejilla. –Mmm… sí.- musitó embobado por el gesto de su amiga. La chica lo miró y le regalo una sonrisa, para luego caminar unos pasos más y meterse en su casa.
Sasuke la vio irse y después entró en su hogar. –Ya llegó el perdedor.- comentó una voz burlona desde la sala. El morocho rodó los ojos, iba a ser un largo y pesado fin de semana. Caminó hasta entrar en el living donde se encontraba su hermano mirando tv. Itachi se giró un poco en el sillón y miró al recién llegado. -¿Cómo estás hermanito?- con falso cariño. Sasuke sólo lo miró con mala cara y caminó hasta entrar en la cocina para comer algo. Recalentó la comida que su madre le dejo en el horno, y una vez caliente empezó a comer. Itachi hizo acto de presencia en el lugar y se sentó enfrente de su hermano. -¿Enojado?- preguntó sonriendo con burla. Sasuke no le contestó, sólo se limitó a seguir comiendo. –Está bien, no te voy a molestar más. Igual ya sabía que era mejor que vos.- comentó con egocentrismo.
Sasuke alzó la cabeza, para mirar a su hermano mayor con una mirada fulminante. –No te enojes, pequeño. Algún día vas a poder superarme… tal vez.- dijo Itachi con burla. El morocho no bajo la intensidad de su mirada, pero después siguió comiendo. -¿Quién era el que estaba hablando con Sakura?- preguntó el Uchiha menor. –Ah, Sasori. ¿Por qué?- devolvió el mayor extrañado. –Porque no me gustó como miraba a Sakura.- contestó el morocho, todavía sin mirarlo. –Ahhh, por eso. Bueno, Sakura es una chica hermosa, y no tiene novio… no veo por qué no puede hablar con Sasori.- comentó Itachi, haciéndose el tonto. –Porque tus amigos son unos mujeriegos, y Sakura no es una cualquiera.- contestó Sasuke enojado, ahora sí mirando a su hermano. –Mis amigos no son mujeriegos, y Sakura es libre de hablar con quien quiera.- contraatacó el mayor.
–Pero no me gusta que hable con ellos…- repitió Sasuke. –Parece que estas celoso, Sasuke querido.- comentó con burla Itachi. –Yo NO estoy celoso.- aclaro recalcando la negativa. Itachi sonrió triunfante, porque sabía que su hermanito no iba a poder contestar a lo que él le iba a decir. –Entonces no te enojes cuando Sakura hable con Sasori o con algún otro chico, porque parece que te morís de los celos.- contestó el Uchiha mayor, con una voz tranquila. Sasuke se quedó mirando a su hermano con el seño fruncido y todo el enojo acumulado. Se puso de pie y dejo su plato en el lavadero. –Me voy a bañar.- anunció mientras caminaba para salir de la cocina, y empezar a subir los escalones. –Espero que cuando aceptes que Sakura te gusta, no sea muy tarde Sasuke.- Itachi le dijo al viento, con algo de tristeza en su voz.
Las horas pasaban y Sakura decidió que era mejor empezar a secar su cabello. Tardo 30 minutos para que quedara perfecto, y después fue a ver qué ropa podía poderse para ir al cine con su amigo. –Mmm… ¿pollera? No.- negó rápidamente. -¿Un chupín de jean? Para esta noche.- ideó dejando aparte la prenda. -¡Una bermuda de jean!- dijo con felicidad al encontrar la prenda. La dejo sobre su cama y se dispuso a encontrar la parte de arriba. –Mmm…- pensaba mirando las opciones. -¡Ésta!- dijo agarrando una remera amarilla de mangas cortas, con flores anaranjadas. Y en los pies se pondría unas valerínas de color blanco marfil. Bajó rápidamente las escaleras y se sentó a mirar un rato la tv.
Las horas que quedaron pasaron lentamente para la pelirosa, no sabía si era por la emoción que tenía de salir sola con el morocho o porque en la tv no había ABSOLUTAMENTE nada interesante para ver. Suspiró cansada y miró su reloj -16:40hs…- dijo la chica. –Me voy a cambiar y a preparar el bolso.- comentó en voz alta. Se levantó del sillón, subió las escaleras para llegar a su pieza, y se dispuso a cambiarse. Una vez que terminó, se miró al espejo y se maquillo un poco, peinó una vez más su cabello y después metió algunas cosas en el bolso: brillo de labios, un espejo de mano, el cepillo, pañuelos, el celular, etc. Bajó las escaleras en el bolso en su mano y se dedicó a esperar a su amigo.
17:00hs en punto el timbre de su casa sonó, supo que era el morocho, así que apagó todo y agarró su bolso. Abrió la puerta y lo vió ahí, esplendido como siempre. El Uchiha menor tenía una jean azul oscuro, y una remera de mangas cortas blanca, con detalles en azul, y unas zapatillas azules. -¿Estás lista?- preguntó el chico. –Sí, Sasuke. Vamos.- contestó saliendo de la casa y cerrando la puerta con llave, para después guardarle en el bolso. Caminaron en silencio hasta el shopping, cuando llegaron se fueron directo a sacar la entrada para la película, por suerte estaba la que ellos querían ver, una de comedia. La pelirosa no quiera ver, bajo ninguna circunstancia, una película de amor con el morocho… ya que en esos films todos van con sus novios/as y se empiezan a besar, y eso no sería NADA cómodo para dos simples amigos, ¿no?
La película duró dos horas, y los amigos salieron muy contentos ya que el film era exactamente lo que esperaban, y se rieron las dos cortas horas. Sasuke le propuso a la pelirosa dar un par de vueltas por el lugar, y la chica aceptó con una sonrisa que a él descolocó totalmente. Había demasiada gente y era fácil perderse. Sakura se quedó mirando una vidriera de joyas, que la volvían loca, amaba las piedras preciosas, el oro, la plata, las perlas… en fin. –Sasuke, mira qué hermoso es ese collar.- le dijo al chico a su espalda, pensando que era su amigo. –No más hermoso que vos, bombón.- contestó la persona, y ella no conocía esa voz.
Dio media vuelta para ver con quién estaba hablando, y se encontró con tres chicos que no conocía, y la estaban comiendo con la mirada. –P-perdón, t-te confundí c-con alguien…- dijo tímidamente la pelirosa. –No hay problema, hermosa. Podemos conocernos y así no me vas a confundir.- contestó un chico rubio de ojos color miel, con el que confundió a Sasuke. –N-no, g-gracias.- negó amablemente, pero muy nervioso y asustada. -¿Por qué estás sola, linda?- preguntó otro chico, de melena castaña y ojos del mismo color. –Y-yo…- empezó a excusarse, pero el 3º chico habló. -¿No tenes novio? No deberías andar sola siendo tan linda.- comentó otro castaño, pero de ojos verdes oscuros. Sakura no sabía qué hacer o qué decir, los nervios y el miedo que tenía no la dejaban idear algo; y sólo pensaba en su amigo. "Sasuke…"
-Ella no está sola.- negó una voz firme, de tras de los chicos, y ella conocía muy bien esa voz. Los chicos se dieron vuelta y se encontraron al morocho, mirándolos con una mirada asesina que captaron al instante. –Sakura…- la llamó extendiéndole la mano. La pelirosa rápidamente agarró la mano de su amigo y la entrelazó con la de ella, y se pegó lo más que pudo a él. –N-nosotros p-pensamos q-que e-ella n-no t-tenia n-novio.- explicó el rubio, bastante asustado por el porte y la mirada del Uchiha. –Ahora saben que sí.- afirmó Sasuke, serio. –N-nosotros n-no q-queremos p-problemas.- comentó el castaño y sin más los tres huyeron despavoridos. Sasuke sonrió triunfal y Sakura no entendía nada.
-Gracias.- se las dio la pelirosa. –No hay por qué, no iba a dejar que esos te pusieran las manos encima.- contó el Uchiha. –Mmm…- musitó la chica sonrojada. El morocho miró por encima de la cabeza de la pelirosa y divisó algo. La abrazó por la cintura, atrayéndola hacia él. –S-Sasuke qué…- decía Sakura sorprendida. –Nos están mirando.- contestó el morocho mirándola. -¿Qué?- preguntó ella sin entender. –Los tres estúpidos de recién nos están mirando, mira por el espejo atrás mío.- le ordenó a la chica. Sakura analizó las palabras del morocho, y después hizo lo ordenado, dándose cuenta que sí los estaban 'espiando' -¿Qué querrán?- le pregunto al morocho mirándolo. –Tal vez dudan de que seamos novios.- ideó Sasuke. –P-pero…- tartamudeo la pelirosa. –Vamos a tener que darnos un beso.- resolvió el Uchiha.
-¿¡Qué!- masculló Sakura nerviosa. –Es sólo un beso, así se van a ir.- explicó Sasuke tranquilo. La pelirosa iba a negarse pero vio que él se acercaba a su cara y sintió el aliento del morocho chocar contra el de ella, eso la descolocó. Quería besar a Sasuke, lo amaba como a nadie; pero él sólo la besaba para salir del apuro y no quería que su primer beso sea una mentira. Vio los labios del morocho mucho más cerca de los suyos, y el pánico la invadió. Miró en el espejo que antes había visto a los tres chicos, y hora no estaban. Corrió rápidamente la cara, haciendo que su amigo le diera un beso en la mejilla. Sasuke la miro, y antes de que él pudiera decir algo, ella lo interrumpió. –Ya se fueron.- anunció segura. El chico miro otra vez por encima de la cabellera rosa, y verificó que los tarados que osaron hablar con su… con Sakura ya no estaban.
-Tuvimos suerte, ¿no?- preguntó ella, algo nerviosa. –Supongo…- contestó decepcionado el morocho. –Bueno, sigamos caminando.- dijo la pelirosa y empezó a caminar, seguida por un morocho sumido en sus pensamientos. "¿Por qué siento este vacío dentro mío?" se cuestionaba. "Es como si… me sintiera mal por no poder besarla." analizaba en su mente. "Eso no puede ser, yo… la iba a besar para escapar de la situación… ¿no?" dudaba el Uchiha menor. "Kami-sama… no me gusta Sakura, ¿verdad?" le preguntó, pero era obvio que no iba a recibir una respuesta directa. "Si me gusta Sakura, dame una señal." Pidió seguro. –Sasuke…- lo frenó la chica, agarrándolo de la mano. - ¿Me compras un algodón de azúcar?- pidió la pelirosa a su lado, sonriéndole como sólo ella sabe hacerlo. Ésa era la señal.
El Uchiha miró el agarre tan suave que tenía la mano de la pelirosa, y después miro esa sonrisa que lo desarmó al instante, y con lo poco de razón que tenía miró esos pozos verdes que lo miraban con ese brillo que tanto le gustaba. –Sí, Sakura.- musitó el morocho. Sacó dinero y le compró el algodón de azúcar a la chica. Siguieron caminando y salieron del lugar, con dirección a sus hogares. Iban comiendo la golosina entre los dos, compartiendo como cuando eran pequeños. En pocos minutos llegaron a sus casas y se despidieron con un 'hasta dentro de un rato' y Sasuke vio como la pelirosa entraba a su casa, para después entrar él a la suya. Vio a su hermano acomodar el lugar y preparar todo para la fiesta y decidió darle una mano, ya que también era su fiesta de alguna manera.
Las horas para Sakura pasaron más rápido que lo normal, tal vez porque se sentía contenta por la tarde divina que pasó con su amigo. También porque encontró un maratón de su banda favorita en la tv y cantó a todo pulmón las letras que se conocía de memoria, hasta imitaba tocar el piano como si fuera Chris Martin. En fin, las dos horas pasaron y ella subió a cambiarse porque dentro de poco llegarían Ino y Hinata para ir juntas a la fiesta. Se puso el chupín de jean que a la tarde había guardado, con una camisa de mangas cortas, de cuadrille rojo y rosa, con un pequeño escote formado por dos botes desabotonados, y en los pies unas valerinas rojas. Se peino otra vez y se retoco el maquillaje, se puso un poco de perfume y bajó las escaleras. Llegó a la planta baja y agarro su bolso para sentarse un rato más en el sillón a ver tv.
21:40hs sonó el timbre de su casa, sabían que eran sus chicas. Abrió la puerta y se encontró con la rubia y la morocha. –Hola, frentona.- la saludó Ino. –H-hola, Sakura.- saludó la ojiperla. –Hola, cerda. Hola, Hinata.- devolvió sonriéndoles. -¿Vamos?- preguntó la pelirosa, pero la rubia la frenó. –No, no. 1º inspección.- ordenó la chica. Sakura y Hinata se miraron y no les quedó otra que aceptar, entraron a la casa de la pelirosa y la rubia empezó con el veredicto. –Hinata, me gustas como estas vestida, pero hubieras elegido algo más… sensual.- dijo Ino mirando a su amiga, quien sólo se ruborizó. –Y vos no estás nada mal, frentona.- contó mirando a su otra amiga. Sakura rodó los ojos, ¿para qué hacían eso? De cualquier manera no se iban a cambiar la ropa. –Aunque yo desabotonaría uno más…- dijo haciéndolo. -¡Ino!- chillo la pelirosa sonrojándose. -¿Qué? Así es más sexy.- comentó guiñándole un ojo.
-Está bien, ¿podemos irnos ahora?- preguntó molesta la pelirosa. –Sí, frentona. Sólo no te abotones el último, ¡te queda genial!- exclamó Ino. –Lo que sea.- musitó Sakura, y las tres salieron del lugar. Las chicas caminaron un par de pasos y tocaron el timbre de la casa Uchiha. -¡Sakura!- dijo Itachi alegremente al ver a la pelirosa. –Hola, Itachi.- saludó la aludida. –Pasen, pasen.- ordenó el morocho con confianza, dándoles lugar. Las chicas pasaron y después Sakura les presentó al Uchiha mayor a sus amigas. –Sasuke nos invito.- contó la pelirosa. –Está bien, le dije que invitara a quien quisiera.- comentó Itachi. -¿Y dónde está?- preguntó Sakura. –Mmm…- pensaba el morocho mirando por todo el lugar, buscando a su hermano. -¡Allá!- señalo cuando lo encontró. Las chicas buscaron y dieron con el lugar. –Está con sus amigos, y yo me tengo que ir con los míos.- contó Itachi. –Chicas, siéntanse como en sus casa. Pueden servirse lo que quieran, y debo decir que están hermosas las tres.- halagó el Uchiha, cosa que a Hinata apenó. –Muy chistoso, Itachi.- bromeó la pelirosa, y empezó a caminar en dirección a sus amigos.
En pocos minutos llegaron donde se encontraban Shikamaru, Naruto y Sasuke. Los saludaron a todos y se dispusieron a hablar. Naruto ofreció traerle algo de tomar a Hinata, quien aceptó tímidamente, y Sasuke hizo lo mismo con la pelirosa, quien respondió igual que su amiga. Los chicos se fueron a buscar las bebidas, mientras Ino tomaba su Coca-Cola que su novio le había dado. El rubio y el morocho llegaron a la improvisada barra y el ojiazul buscó las gaseosas. -¿Viste que hermosa está Hinata?- preguntó Naruto, dándole la lata a su amigo. Sasuke solo miro a su amigo y asintió. –Pero Sakura está increíble, nunca la había visto vestida así.- agregó el rubio. –Sí, en eso tenes razón…- concordó el morocho. Al ver a su amiga se había quedado impresionado por lo hermosa que se veía. De más está decir que sus ojos bajaron 'sin querer' hacia el escote de la chica, provocándole una imagen que le agradó demasiado.
-¿Tendría que decirle esta noche lo que siento?- le preguntó Naruto. –Ay, dobe. Se lo tendrías que haber dicho hace mucho.- contestó Sasuke con voz cansada. –Bueno, tampoco para que me lo digas así.- se quejó el rubio. –Aparte vos no podes decir mucho, porque dentro de poco alguien puede robarte a Sakura.- agregó el ojiazul, sonriendo con burla. –No pueden robarme algo que no es mío, baka.- respondió el Uchiha molesto. –Bueno, entonces te van a robar algo que queres que sea tuyo.- corrigió el rubio. – ¿Qué insinuas?- preguntó Sasuke, entrecerrando los ojos. –Que te gusta Sakura, teme.- contestó Naruto. –No me gusta Sakura.- negó el morocho entre dientes. –Ay, teme. Mejor vamos, sos tan terco…- comentó el rubio, abrazando a su amigo por los hombres y empezando a caminar. Sasuke se soltó rápidamente del abrazo de su amigo, pero siguió caminando.
Los chicos llegaron y les dieron las gaseosas a las chicas, quienes agradecieron con una sonrisa, cada una a su manera. –Shikamaru, vamos a bailar.- pidió la rubia. –Qué fastidio…- comentó el morocho. -¡Por favor, Shikamaru!- rogó Ino. –No.- negó cansado su novio. -¡Jum!- se 'quejó' la chica y se cruzó de brazos. –Ino, vamos a bailar.- pidió Sakura al ver a su amiga sufrir por las ganas de bailar. -¡Sí!- gritó con emoción la rubia, agarro de la mano a su amiga y la arrastró a la 'pista de baile' La pelirosa atinó a dejar su gaseosa en una mesita, y con suerte no se cayó. Las chicas se posicionaron en el medio del lugar, bailando al compás de la rítmica música. Se notaba bastante la diferencia entre el baile de Ino y del de Sakura: la rubia bailaba sensualmente forzado para llamar la atención de todos, y se notaba por como miraba a las personas para ver sus reacciones. En cambio la pelirosa bailaba naturalmente sexy, dejándose llevar por la música, y se notaba porque bailaba con los ojos cerrados y si los abría era para mirar a su amiga y sonreír divertida.
Nada de eso pasó por alto cierto morocho que estaba mirando a la pelirosa bailar, el movimiento de las caderas de Sakura lo estaba hechizando de una manera que nunca sintió. Su cuerpo bailando al son de la canción lo hacía imaginarse cosas que no debía imaginarse con su mejor amiga. "Autocontrol…" se recordó. "Sasuke, es tu amiga…" se trataba de convencer. Pero la danza de Sakura era más fuerte que cualquier pensamiento para negarlo, y así se quedó mirándola sin descaro. –Ey, limpiate las babas, teme.- bromeó Naruto a su lado, pegándole ligeramente un codazo. –Mmm…- musitó saliendo de sus pensamientos. Vio a su amigo sonreía triunfal y frunció el cejo –Callate, baka.- ordenó el morocho mirándolo fijamente. El rubio no hizo caso a las amenazas de su amigo y siguió con su sonrisa burlona.
Ino bailaba mirando a todos, pero en especial al Uchiha menor, y sonrió pícaramente al ver la cara del chico. –Sakura, no mires. Pero a Sasuke se le están cayendo las babas por vos.- contó la rubia. -¿Qué?- dijo sorprendida. –Sí, parece que le encanta como bailas.- comentó la chica. –Ay, Ino… seguro estás inventando.- negó algo sonrojada. –No, frentona. Es la verdad, miralo disimuladamente.- ordenó Ino. La pelirosa rodó los ojos, su amiga era una exagerada a la décima potencia… pero nada perdía con echar una miradita, ¿no? Meció su cabeza al ritmo de la música, de un lado al otro, y con precaución miro a su amigo. "Kami-sama, ¡la cerda tiene razón!" pensó incrédula la muchacha. -¿Y?- preguntó la rubia, sonriendo triunfante. –Sí, es verdad…- murmuró apenada.
Ino miro para todos lados como buscando algo o a alguien. –Ya tenemos la reacción de Sasuke al verte bailar.- dijo todavía buscando. "¡Bingo!" pensó cuando divisó lo que buscaba. –Y ahora vamos a ver la reacción de cuando hables con los amigos de Itachi.- comentó sonriendo picara. -¿Qué?- musitó la pelirosa sin entender. Su amiga no le respondió, solo la agarro de la mano y la guió hasta donde se encontraban los chicos, que para 'suerte' de la rubia, era en la barra. -¡Hola!- saludó divertida. –Ino…- masculló Sakura soltándose del agarre. –Hola, chicas.- las saludó Itachi. –Hola, Itachi.- devolvió la pelirosa con una sonrisa. -¿Nos dan una gaseosa?- pidió amablemente Ino. –Claro, ¿de qué quieren?- preguntó un rubio. –Coca Cola.- contestó por las dos. –Ah, él es Deidara.- presentó el Uchiha. –Deidara, ellas son Sakura e Ino.- prosiguió el morocho. –Un gusto, chicas.- contestó el rubio muy galante, dándoles sus gaseosas. A lo que Ino rió tiernamente, y Sakura se sonrojo un poco. –Y él es Sasori.- dijo señalando al otro chico pelirrojo, que hasta el momento estaba callado. –Hola, chicas.- saludó tranquilo. – ¡Hola!- saludó la rubia
. -¿Vos no eras el chico de hoy en Educación Física?- preguntó la pelirosa. –Sí…- afirmó el chico. -¿Y cómo terminó el partido?- cuestionó con interés. – ¡Ganamos!- contestó Deidara con emoción. –Jaja, qué bueno.- comentó la chica. -¿Y ustedes?- curioseó el pelirrojo. –Perdimos.- contestó bajando la cabeza. –Tampoco es para tanto, Sakura.- dijo Itachi divertido. –Decís eso porque vos siempre ganas.- devolvió la chica. –Jaja, que no te escuche Sasuke.- comentó riendo. –Sakura, ¿sabías una cosa?- preguntó el Uchiha. -¿Qué, Itachi?- contestó interesada. –A Sasori le gusta Coldplay tanto como a vos.- contó el morocho. -¿En serio?- dijo mirando al susodicho con emoción. –Sí…- contestó éste. –Ya me caes bien, jaja.- dijo dulcemente la pelirosa. –Mmm…- musitó Sasori, mirando embobado a la chica.
–Yo tengo que irme porque Shikamaru me llama.- dijo la rubia retirándose. –Ino…- musitó Sakura, mirando a su amiga. –Está bien, frentona. Quedate hablando con los chicos.- fue lo último que dijo antes de irse. –Creo que aquella morocha me está pidiendo que hable con ella, nos vemos después.- saludó Deidara, yéndose. Sasori miró a Itachi disimuladamente. –Yo voy a… buscar más hielo.- se excuso el Uchiha. –Y… ¿qué vas a estudiar en la universidad?- preguntó la pelirosa. –Arte.- contestó el pelirrojo. –Qué lindo, ¿pintas?- cuestiono con interés. –Sí, pero me gustan más las marionetas. De hecho, trabajo animando fiestas infantiles.- contó Sasori. -¿Sí? Eso es muy divertido, como las marionetas del video Life in Technicolor de Coldplay.- comentó la chica. –Esas son marionetas muy bien hechas, y son fáciles de manejar.- dijo el pelirrojo. -¿Algunas son más difíciles de manejar que otras?- preguntó extrañada. –Sí…- afirmó el chico, y empezó a informar a la pelirosa de todo lo que sabía acerca de las marionetas, y ella lo escuchaba atenta.
Unos cuantos pasos más alejados de ésa escena, se encontraban un rubio hablando con una peliazul, un chico con cara de aburrido y su novia rubia, y 'ajenos' a ellos un morocho que miraba a su amiga y al chico pelirrojo, con el seño fruncido."¿Por qué Sakura está TAN interesada en ese?" se preguntó el morocho. "Según Itachi juega con marionetas, esos es raro." Decía en su mente. "¿Le gustará a Sakura?" interrogo. "No creo… aunque todo lo que sea 'fuera de lo común' a ella le gusta" analizó. "¡No me importa! Mientras él no la toque, está bien" finalizó. Pero el 'desinterés' y fingir que no estaba celoso, se fueron por la borda cuando vio que la 'parejita' empezaba a bailar. Ino miraba al Uchiha analizando sus expresiones, y claramente estaba celoso. "¡Cuando lo sepa la frentona!" pensó emocionada. "Solo espero que me crea." Decía cansada.
Sakura bailaba tranquilamente con el pelirrojo. Sasori, a su parecer, era un chico divertido, misterioso, sumamente interesante, inteligente, le gustaban los deportes, amaba a Coldplay igual que ella, y un chico muy lindo. "Si no estuviera enamorada de Sasuke, tal vez podría darle una oportunidad a Sasori." Pensó con algo de tristeza. –Sakura, no soy muy bueno en esto.- comentó el pelirrojo, bailando torpemente. La pelirosa sonrió y le dijo –Es así, Sasori: nos agarramos de las manos.- explicó. –Las subimos a la altura de los hombros.- continuó. –Y cuando mi pie derecho va para delante, tu pie izquierdo para atrás. Y al revés.- finalizó Sakura, como si fuera lo más fácil del mundo. –Voy a tratar.- dijo Sasori, no muy seguro.
Aparte de ti tu boca
Tus labios color de rosa
Aparte de ti tu boca
Amo tu forma de bailar
Aparte de ti tu boca
Tus ojos me dicen cosas
Las cosas que me provocas
Le dan a mi cuerpo un compas
Sonaba la canción, muy melosa por cierto. Sakura no se percataba de la letra, sólo sentía el ritmo. Sasori, por otro lado, estaba embelesado por como bailaba la chica; si verla bailar era un deleite, bailar con ella era un manjar. Mientras que Sasuke estaba que moría de los celos y la bronca.
Cuando tu das un paso para alla
Me muevo como tu sombra
Pero si pones tu mano aca
Es cuando muero de placer
Cuando tu das un paso para alla
Me muevo como tu sombra
Pero si pones tu mano aca
Es cuando muero de placer
Y todo en mi comienza a arder
Aparte de ti tu boca
Me quemo cuando me tocas
Me gusta cuando caminas
Y quiero ir adonde vas
Aparte de ti tu boca
El mundo es muy poca cosa
Las cosas que me provocas
Le dan a mi cuerpo un compas
¡Cha,cha,cha!
-¡Bien, Sasori!- felicitó la pelirosa, una vez que el tema termino. –Jaja, gracias.- rió algo nervioso. –Sos muy buen aprendiz.- halagó la chica. –Es que tengo una gran maestra.- devolvió el chico. –Mmm… gracias.- contestó algo sonrojada. Sasori le regalo una sonrisa, que a la pelirosa le gustó muchísimo; y devolvió el gesto.
-Creo que tengo que irme, no quiero que mis amigos se enojen.- comentó Sakura. –Está bien, a mí me pasa lo mismo.- contó el pelirrojo. –Nos vemos, Sasori.- lo saludó con un beso. –Nos vemos, Sakura.- devolvió tranquilo. Se miraron unos segundos más, y después ambos se fueron por caminos diferentes. -¡Sakura-chan!- gritó el rubio cuando la vio llegar al grupo. –Naruto.- 'saludo' la chica. –Qué lindos se veían juntos, frentona.- comentó Ino. –Jaja, ¿sí?- rió nerviosa. -¿Te gusta ese chico, Sakura?- preguntó el rubio. -¡Recién lo conocí!- dijo la pelirosa. -¿Y? Para mí que te gusta, eh.- bromeó el chico. –Ay, Naruto…- murmuró Sakura. El rubio se acercó a su amiga para decirle algo. –Sakura, creo que el teme se siente celoso porque lo dejaste de lado.- bajo para que sólo ella lo escuche. -¿Qué?- dijo la pelirosa sin entender. –Hablale, hace rato que tiene cara de amargado.- fue lo último que le dijo antes de ir con Hinata.
Sakura miró al morocho, y si tenía cara de amargado. Se acercó a él –Sasuke…- lo llamó poniéndose enfrente. –Hmp.- musitó desviando la mirada. -¿Pasa algo?- preguntó la chica. –No.- negó con voz fría. -¿La estás pasando bien?- cuestiono la pelirosa. –No.- volvió a contestar. -¿Queres que busquemos a Karin para que estés con ella?- ideó Sakura. –No.- contestó todavía sin mirarla. -¿No la extrañas?- preguntó extrañada. –No.- respondió otra vez. -¿Hoy es el día de los 'no', ¿eh?- preguntó divertida. –Tsk.- musitó molesto. –Bueno… supongo que tampoco queres bailar conmigo…- dijo con voz insinuante. Sasuke la miro sorprendido. –Es una lástima, yo quería bailar con vos, pero bueno… supongo que puedo bailar con Sasori otra vez.- comentó girando para irse a buscar al pelirrojo. Pero sintió una mano agarrando la suya y llevándola hasta la pista: Sasuke.
El morocho la dejo en frente de él y después la abrazó por la cintura, sorprendiendo a la chica, y haciéndola sonrojar. –Sasuke…- musitó ella. –Vamos a bailar, Sakura.- anunció con voz ronca, mirándola fijo. La pelirosa estaba perdida en sos pozos negros, y en esa voz que la hacía temblar, sólo pudo asentir con la cabeza, mirándolo atontada. Se abrazó al cuello de Sasuke y se quedaron mirando hasta que la música caribeña los hizo 'despertar'.
Procura seducirme muy despacio
y no reparo de todo lo que en el acto te hare
procura caminarme ya, como ola del mar
y te aseguro que me hundo para siempre en tu rodar
Quizas convega que te alejes
quizás, me domina la tentacion
de imaginar que estoy tan cerca de ti
tan cerca...sin poder resistir
Los cuerpos de los dos se movían al compás de la canción, el del morocho torpemente, mientras que el de la chica era casi experto.
Procura coquetearme mas... y no reparo de lo que te hare
procura ser parte de mi y te aseguro que me hundo en ti
procura no mirarme mas y no sabras de que te perderas
es un dilema del que tu ni yo no podemos escapar
Sasuke miraba como Sakura bailaba, y volvía a caer en el hechizo de sus caderas. La pelirosa solo bailaba, disfrutando del ritmo y de estar bailando con el chico que amaba, y al parecer a él le gustaba…
Procura mujer que se aceleren mis latidos, ay procura mujer
procura mujer,
y te aseguro que me hundo en ti, procura mujer.
procura mujer,
mi corazon se acelera,
procura mujer,
porque tu dia te llega ,
procura mujer,
sabes que hay luna llena,
procura mujer,
que se aceleren mis latidos
El tema terminó y ellos se quedaron mirándose un momento. –Nada mal, Sasuke.- comentó Sakura con burla. –Hmp, soy bueno en todo.- contestó con orgullo. –No dije que fueras bueno, dije que no bailas nada mal.- aclaró sonriendo con burla. –Bueno, vos tampoco sos una profesional.- contraatacó el morocho. –No, pero a tu lado soy Jenifer López o Beyoncé.- contestó sacándole la lengua. –Jaja, cómo digas.- rió rodando los ojos el Uchiha. Volvieron donde supuestamente estaban sus amigos, pero todos se habían ido. –Bueno, yo también me voy.- avisó Sakura. –Te acompaño.- dijo Sasuke, y caminaron hasta la salida de la casa. Salieron del lugar, caminaron un par de pasos y segundos después estaban frente a la puerta de la chica.
-Gracias por acompañarme.- la dio la pelirosa con una sonrisa, al chico en frente de ella. –De nada…- contestó tranquilo el Uchiha. -¿La pasaste bien?- preguntó la chica. –Podría decirse que sí.- respondió sin mucho interés. –Jaja, yo la pasé muy bien.- contó Sakura. –Me imagino, parecías muy cómoda con el amigo de Itachi.- musitó algo molesto. –Sasori me cae bien.- comentó la pelirosa. -¿Bien? ¿En qué sentido?- curioseó el morocho. –Mmm… en todos los sentidos, tenemos muchas cosas en común.- contestó tranquila. -¿Ah, sí?- musitó conteniendo el enojo. –Sí, la verdad que es un chico inusual… me gusta.- dijo la chica. Sasuke tenía una mirada asesina en su sus ojos, el ceño fruncido y casi, casi le salía humo por las orejas. –Hmp, me alegro por vos.- contesto fingiendo. Sakura lo miro sin entender ¿se alegraba por ella? -¡Sasuke!- se escuchó un chillido. Ambos miraron para todos lados y la pelirosa encontró la causa del grito. –Te buscan.- dijo molesta, señalando el balcón de la casa Uchiha, donde estaba una pelirroja. El morocho miro el lugar señalado, y tampoco le gustó lo que vio. –Buenas noches, Sasuke.- saludó la chica y rápido entró a su casa. Sasuke se quedó mirando unos segundos la puerta y después fue a encontrarse con su novia.
