Capítulo III.
Día 3
Cuando abrí los ojos la mañana siguiente pude sentir una extraña sensación… no sé… algo así como una corazonada.
Desde el fondo de mi ser presentía que éste día sería fantástico… o por lo menos mejor que el anterior.
*Mente positiva Hayley, mente positiva* me decía a mí misma.
- ¡Auch! –dije al golpearme con el techo del pequeño cubículo en el que me tocaba dormir. Bueno ¡eso no cuenta! Este nuevo día sería mejor, pase lo que pase.
Fui a desayunar con la ganas de comer algo delicioso como un cruasán o algo por el estilo…
- ¿Qué hay de desayuno? –pregunté con una sonrisa en el rostro.
- Cereal –respondió Jere arrojándome la caja de esas estúpidas hojuelas de maíz tostado.
*¡Mente positiva!* recordé.
…
11:52 am.
Segundo y último día de ensayo. Eso me tenía los nervios a millón. Tanto así, que de repente mientras practicábamos Born for this me dió un terrible dolor de vientre, tan fuerte que tuve que dejar de cantar y tirarme en el suelo.
- ¿Qué te pasa Hayley? –pregunto Zack.
- Nada… sólo me duele el vientre… -respondí y luego respiré hondo- ¡auch!
- ¿Por qué no tomamos una pausa? –sugirió Josh.
- Si eso sería… -hice una pausa- ¡un momento! –dije poniendo los ojos como platos- ¡¿Qué fecha estamos?
- 7 de Julio, ¿por qué preguntas? –habló Taylor.
- ¡MALDICIÓN!
Luego corrí como una loca hacia los baños.
Está bien…
Éste día definitivamente no sería el mejor. Pero es sólo porque "estoy en mis días"
… eso era lo que me faltaba.
¡Lo bueno fue que ya terminamos todo! El intro y el setlist están preparados. Todo perfecto para mañana, nuestro primer concierto de la gira que se realizará en San Diego, de ahí iríamos a Los Ángeles, después un largo viaje a Seattle, otro viajesote a New York y por último Chicago.
5:20 pm.
- Tienes… ¿un dos? –preguntó Jeremy.
- Mmm… no. A pescar.
Luego del trabajo duro nos encontrábamos en el autobús jugando cartas.
- Zack… ¿tienes un 6?
- A pescar…
- ¡Ash! Estúpido juego –se quejó Jere.
- Hey ¿Alguno de ustedes sabe donde está Josh?
- Está en el baño… creo. –dijo Taylor.
- ¿por qué está así?
- ¿Así cómo? –preguntó Zack mientras tomaba un sorbo de redbull.
- Pues… no sé. Lo he notado extraño últimamente.
- ¿Y no has hablado con él?
- No… ¿y por qué no hablas tú con él? ¡eres su hermano!
- ¿Y qué? ¡Háblale tú!
- Tu eres su ex novia –agregó Taylor.
- ¡Uich! ¿Pueden… sólo ¡dejarlo hasta ahí! Saben bien que lo nuestro ya llegó a su fin –dije con la cabeza baja. Pues, sinceramente me sentía apenada y arrepentida ¿cómo pude haber sido yo quien terminara con él?
- Hayley…
- Ya Taylor… no me vengas con sermones…
- Hay…
- ¡Ya! ¿Saben qué? ¡yo misma hablaré con él! –dijé un tanto molesta parándome del asiento.
- Hayley –dijo Jeremy tomándome por el brazo- te recomiendo que le bajes a esos humos…
Suspiré.
- Ok –dije con calma.
Nunca me imaginé que esto le afectaría tanto. Ni que hubiésemos permanecido toda una vida juntos; pero, a decir verdad, creo que dos años son más que suficientes como para que una relación madurara y se fortaleciera; claro… la falta de comunicación, ni la desconfianza y mucho menos la infidelidad fueron parte de nuestros problemas. Miles de cosas nos pasaron en el transcurso de esos dos años; como la navidad antepasada… diría que fue una de las mejores navidades de todas y la pasada… mmm… bueno, a excepción de la pequeña discusión que tuvimos… se podría decir que fue casi perfecta.
Ahora que lo pienso mejor, la causante de que todo llegase a su fin… fui yo. Pero ¿Qué más se podría esperar de mí? … Vamos, la relación más duradera que tuve fue de 3 meses con Jimmy Hank, EN EL JARDÍN DE NIÑOS. Y ¿cómo iba a saber yo que mis promesas nunca durarían para siempre? No soy buena para tomar decisiones ¡ni siquiera me decido que marca de detergente comprar cuando voy al supermercado!
Woow, ahora es que me acuerdo la razón por la cual escribí "Teenagers"…
Por mucho que lo deseara en estos momentos, no podía huir de este embrollo.
Pues las cosas no se arreglarían solas.
Justo antes de tocar la pequeña puerta del baño, Josh salió topándose sorpresivamente conmigo.
- Hola –dijo de pasada.
- Perdón –dije automáticamente. El me observó un tanto confundido y alzo una ceja.
- Perdón por… por haberte hecho daño…
- Aaahh, eso…
- Lo siento… se que con un simple perdón no arreglaré las cosas. –dije con la mirada baja.
- Dos años no se olvidan fácilmente
- No-no… no te estoy pidiendo que lo olvides… -dije volviendo a mirarlo a los ojos- además… no creas que para mí esos dos valiosos años fueron un desperdicio –callé por unos segundos esperando a que él comentara algo, pero al ver cómo me miraba fijamente sin siquiera parpadear, opté por continuar con mi "discurso" - ¿recuerdas la navidad pasada?
- Si…
- ¿Recuerdas lo bien que la pasamos con mi familia, tu hermano y los otros chicos?
- sí, fue excelente –dijo con una sonrisa que de inmediato se borro de su rostro- … a excepción de esa discusión que tuvimos.
- Vamos… fue una mini-discusión.
- Me arrojaste una secadora.
- Ohh… si, eso… disculpame… al fin y al cabo aprendí mi lección.
- ¿Cuál? ¿no arrojarme más secadoras? –sugirió sonriente.
- Mmm… iba a decir que debería pensar dos veces antes de tomar decisiones importantes; pero lo que mencionaste está mejor –bromeé. Los dos reímos.
- Ahora se lo que nunca te regalaría en navidad...
- ¿Qué cosa?
- Una secadora. No pienso arriesgarme. xD
Luego de un prolongado silencio Josh habló:
- Eso significa… ¿Qué te arrepientes? –preguntó Josh.
- … Si –respondí al cabo de unos segundos.
- ¿Y pretendes volver y hacer como si nada de esto hubiese pasado?
- Supongo...
- Pues… esta vez perdona por decepcionarte... Adiós, voy a dormir. –dijo con un tono frío y triste al mismo tiempo.
*Golpe bajo*
Eso de verdad que no me lo esperaba.
