Nota de Autora: Sé que he tardado un poco en continuar esta historia. Lo siento, pero he tenido mil cosas en la cabeza estos últimos días. Ya actualizaré las otras historias por favor tengánme un poquito de paciencia. Mis agradecimientos especiales a: lira21, Patita Lupin73, Diluz, mariana weasley7, Nixi Evans, bitchyhelly y Evasis. (Son geniales :)


Dilatación

Ha soportado estoicamente todo el verano sin verla, sin escribirle y tratando de no pensar en ella. Cuestión que casi logra. Casi, porque cuando por fin la vió subir en el Expreso de Hogwarts y ella le sonrió durante un segundo, todos sus esfuerzos se fueron al suelo y él sintió que el corazón se le iba a salir del pecho si continuaba latiendo tan fuerte y rápido.

Aún así, aunque no pueda olvidarla, se supone que no se le acercará cada vez que pueda, ni tampoco le hablará (y por supuesto, tampoco le gritará que están hechos el uno para el otro y que su destino es tener quince mil hijos con él) pero el inconveniente de ser amigo de Remus John Lupin es que siempre de un modo u otro, éste se las ingenia para arrastrarle a la Biblioteca y el muy cabrón elige aquella mesa donde está sentada ella.

Justo lo que necesito, ponerme a prueba una y otra vez. Ya me estoy hartando de esto.

Lily les mira y les sonríe brevemente, vuelve a bajar la cabeza y continua escribiendo en silencio lo que parece ser una larga carta. No es que él se fije mucho en lo que ella hace, es sólo que la tiene de frente y es inevitable notarlo, además él con sus lentes ve más que perfectamente.

Remus consulta dos libros gordos y hace anotaciones en un arrugado trozo de pergamino, Lily sigue ocupada y James se aburre, como siempre que está en ese lugar. Cuando involuntariamente resopla por tercera vez y cree que se quedará dormido ahí mismo si no hace algo, ella estira su brazo, busca algo dentro de su mochila y le pasa El Profeta del día.

- No hagas el crucigrama, por favor. La sopa de letras es toda tuya. -Lily le habla sin despegar los ojos de su carta pero las palabras suenan con aquel tono de voz que ella ha estrenado desde que él no la invita a salir todas las mañanas y noches.

James está seguro que Lily se ha sonrojado un poco y para comprobarlo ladea brevemente la cabeza y frunce el ceño tratando de identificar el color de su cara. No sabe por qué pero eso le hace sentir una pequeña y agradable sensación de calor en el estómago y un poco más animado comienza a hojear el periódico sin ningún interés.

- No me gusta el invierno. -Comenta en un tono de voz elevado, y cuando todos los alumnos se dan vuelta para mirarle mal, él no acusa recibo pero se acerca un poco más a Lily por sobre la mesa y le dice casi en susurros. -No es que no me guste el frío, ni la lluvia.

Y Lily sigue escribiendo, James cree que fue una estupidez comentar aquello y se está pateando el trasero mentalmente por eso, pero de pronto ella levanta sus ojos verdes, incrédulos, y le contesta. -¿Por qué lo dices?

- Porque acabo de ver en El Profeta que lloverá toda la semana. Eso significa estar encerrado en el castillo todos los días.

- Y también significa no jugar quidditch, ¿cierto? -Y a James le parece que la sonrisa de Lily es algo burlona y para librarse le quita la pluma de las manos y busca la sección de entretenimiento del Profeta. -Tú dependes mucho de estar al aire libre. A mi no me molesta la lluvia, de hecho me gusta.

- Lo sé. -Responde más rápido de lo aconsejable y para disimular que él lo sabe todo de ella, continua por otros caminos, mientras encierra las respuestas de la sopa de letras. -Cuando me vaya de Hogwarts me iré a vivir a un lugar asoleado, y tendré un jardín enorme para...

- ¿Jugar quidditch? -Y otra vez está esa sonrisilla media divertida y media sarcástica en los labios de Lily.

- Sí, y además para plantar...

- ¿Marihuana? -Y la sonrisa de Lily es amplia y brillante. James se ríe son ese murmullo ronco que le brota del pecho y Remus simula estar ajeno, sumido en sus libros. Los ojos de Lily son tan resplandecientes cuando sonríe que James cree que podría contemplarlos durante toda la tarde sin aburrirse. Como un astrónomo contemplaría las estrellas.

- En realidad estaba pensando en manzanos.

- ¿Manzanos? ¿Por qué manzanos? Los naranjos son mejor. Tienen esas hojas gruesas y oscuras que parecen impenetrables por la lluvia y cuando están en flor son tan fragantes. Además cuando tienen frutos se ven impresionantes, es que ese fuerte color naranjo mezclado con el verde profundo causa un contraste llamativo. Sin contar que siempre tendrás pajaritos cantando por las mañanas porque los naranjos son como el centro social de las aves.

- ¿Y también tendré que limpiar los baños de las aves? -Y James ya no resuelve la sopa de letras ni nada, porque cuando Lily Evans se ríe de sus bromas qué importa el resto del mundo. Se podrían morir todos en un segundo más y a él le daría lo mismo porque Lily se ríe en la Biblioteca con él. No es Sirius, ni Peter ni Remus, sino él. James Potter.

- No, esa es la mejor parte. Cuando necesitan un baño van a los manzanos.

- Me has convencido. Plantaré naranjos.

- ¿Y limoneros?

- ¿Limoneros? ¿Te gustan? -Pregunta James y Lily asiente. -Entonces también habrá limones.

- Y le regalaremos un manzano al vecino. -Y James puede ver cómo Lily justo después de pronunciar esas palabras abre muchos los ojos, como esas pupilas increiblemente verdes se dilatan mientras su rostro se torna pálido para luego sumirse en un violento rojo, y ella se muerde el labio inferior mientras mira hacia cualquier lado menos a él. -Er...Es decir...Cuando te mudes, yo te regalaré un manzano para que se lo des a tus vecinos...Eh...¡Qué tarde es, me tengo que ir! -También James nota como recoge sus cosas rápidamente y las coloca sin ningún cuidado dentro de su mochila. Se despide con un gesto de mano y camina muy aprisa hasta desaparecer de la Biblioteca.

James cree que lo que acaba de suceder es una de las cosas más extrañas y fantásticas de su vida. Se instala en su cabeza esa idea perversa que le ha rondado desde siempre, pero que ha surgido con nuevas fuerzas desde un par de semanas atrás. Sin embargo la desecha de inmediato cuando considera lo mucho que le gusta como Lily Evans trata al James que intenta pensar las cosas dos veces.

Lo malo, es que Remus no lo ha visto ni lo ha escuchado, según él, estaba demasiado concentrado.

Lo bueno, es que James sabe que no lo imaginó.


/

Ok. Sólo quedan dos viñetas más y se me acaba la tabla (T.T) La viñeta que continua la tengo a medias. Qque no se me vaya la inspiración, oh gran musa, por favor.

Quizás esta parte de la historia les resulte un poco rara, pero la verdad es que ya estoy cansada de ver a una Lily beligerante y he tratado de verlos como dos seres más o menos civilizados que pueden conversar, intentando disfrazar el coqueteo soterrado que se traen. Espero que les haya gustado.

Muchas gracias a la gente que ha esperado (los siglos que tardé en actualizar) esta historia y que se atreven y me dejan un review. (¿Saben? Sólo ladro, no muerdo)

Besos gigantes!

maite