Hola chicas y chicos (estoy segura que al menos un chico lee esto) Neko-chan ha vuelto… perdón por la demora, pero… más explicaciones al final del capítulo ¬W¬

DISCLAIMER: ningún personaje me pertenece, son propiedad de… alguna empresa.

CAPITULO 3: UN "TÍPICO" DIA

(Rin POV).

Después de despedirme de Lenka me dirigí a mi casa, ¿una casa no es un lugar en donde pueda relajarme y sentirme segura?... pues, para mí, no.

En fin, este dia no ha sido tan malo ¿verdad?, después de todo ahora tengo una amiga que me acepta y sobre todo entiende mi situación, solo espero poder ser amigas por un largo tiempo.

Ya casi llego espero que el no esté ahí.

Al parecer mi vecino ha llegado, vamos en la misma escuela y salón.

-¡Hey, Rin-chan!- el chico me saludo alegremente.

No conteste, si no le hablo en la escuela, ¿Por qué habría de hacerlo aquí?, camine hacia mi casa sin siquiera dignarme a mirarlo.

-oh, entiendo, ¿no me perdonaras verdad?- voltee a verlo, pero en lugar de verme a mí veía hacia el suelo.

El cabello verde aqua le tapaba levemente su rostro… si, el chico es nada más y nada menos que… Mikuo, Hatsune Mikuo, mi antiguo "mejor amigo de secundaria".

-mira, Mikuo, olvídalo ¿quieres?, yo ya lo he olvidado.- le dije con un tono de voz frio.- no tiene caso que sigas haciendo esto.- mi voz amenazaba con quebrarse.- olvida nuestra "amistad".- ya no pude aguantar y mi voz se quebró por completo.

Dos pequeñas lagrimas recorrieron mis mejillas, Mikuo levanto la cabeza, evite mirarlo directamente y me seque las lagrimas bruscamente con el dorso de mi mano.

Decir que olvidara nuestra amistad era doloroso, después de todo teníamos una linda historia de amigos de la infancia, el, yo y… Rinto.

Pensar en el hizo que mas lagrimas trataran de salir, pero no lo permití.

-está bien, pero aun así, lo siento Rin-chan.- dijo mientras abría la puerta de su casa.- en verdad, lo siento.- entro a su casa.

Suspire. Desde que todos comenzaron a odiarme -sin una razón en especial- Mikuo comenzó a alejarse de mí. Sé que él está arrepentido, sin embargo si volvemos a ser amigos el sufrirá el rechazo de los demás y eso no me hace feliz. Desde hace mucho tiempo lo perdone, solo que no se lo he dicho.

Entre a mi casa tratando de no hacer ruido, me dirigí a la sala después de haber dejado mis cosas en el suelo de la entrada. No estaba en la sala, a la cocina tampoco, a su habitación –arriesgándome.-, a mi habitación –otras veces lo he encontrado ahí.- ni un solo rastro de él. Solté todo el aire que retenía aun sin saberlo.

-será mejor darme un baño, después puedo comer y al terminar hacer mis deberes.- pensé en voz alta, cosa que suelo hacer mucho cuando estoy sola.

Entre al baño que se encontraba en mi habitación, salí del baño después de 20 minutos aproximadamente, busque mi ropa, cuando me cambie baje a la cocina directamente, me hice un sándwich, cuando termine recogí mis platos, lo lave y me dirigí a mi habitación.

Escuche un ruido y supe que él había llegado, me apresure a bajar y cuando estuve en el ultimo escalón el me quedo viendo desde la entrada.

-¿Qué es lo que ves?, ¿ya hiciste la cena?- mi padre hablo de mala gana.

Negué con la cabeza.

-¿¡qué esperas para hacerlo!?- se acerco a mí, cerré los ojos y espere el impacto.

Un fuerte dolor se extendió por mi mejilla izquierda y sentí un liquido caliente descender por mis mejillas.

Murmure un lo siento y salí corriendo con dirección hacia la cocina y comencé a hacer la cena, de mis ojos seguían brotando lagrimas silenciosas, la verdad esto siempre pasa al principio trataba de controlarlo, pero ahora ya no me importa. Nada me importa, excepto mi bebe.

Sentí una patadita, es como si él me entendiera. Sonreí. La única persona que puede lograr sacarme una verdadera sonrisa es él o ella.

Cuando termine de preparar la comida lo llame, se acerco y yo retrocedí un paso por inercia.

-lo siento… ¿te lastime mucho?- me pregunto mientras acariciaba mi mejilla que aun seguía roja y estoy segura que no se borraría.

-n-no… no m-me duele.- conteste con una sonrisa fingida, pues no quería que volviese a golpearme.

-que bien, no queremos que a MI hijo le suceda algo… ¿verdad?- sonreía cínicamente.

Negué con la cabeza y tuve que tragarme los insultos que luchaban por salir de mi garganta, se sento y comenzó a comer.

-me retiro… con permiso.- dije con una voz fría y distante.

-¿no cenaras, mi amor?- tenía una mirada y sonrisa "tierna" que a mí me causaba terror.

-no, gracias, ya cene.- me retire a mi habitación.

Aun no me acostumbro a los cambios de humor de mi padre, estoy segura que es bipolar, pero como no ha ido con un psiquiatra no sabría si mi teoría es 100% real.

En cuanto llegue a mi habitación no tenía nada que hacer así que decidí dormir.

Mañana espero sea un mejor dia, aunque ya perdí las esperanzas.

~ Al siguiente dia~

Los rayos de sol golpeaban directamente mi rostro evitando que pudiera seguir durmiendo.

Me senté en mi cama, me estire, vi la hora: 7:00 am.

-espero no esté despierto, aunque a estas horas… no lo creo.- me levante y me dirigí al pequeño baño y tome una ducha rápida, al salir me vi en el espejo de cuerpo completo que se encontraba a lado de mi tocador.

Mi barriga estaba de un considerable tamaño, ya que hace poco cumplí el quinto mes. Sonreí. No me sienta tan mal el embarazo.

Me vestí con el uniforme que tuve que comprar hace poco. El embarazo no es TAN bueno, pero que se le va hacer.

Cuando me vestí, baje directo a la cocina y me serví un poco de cereal, al acabar me dirigí al baño de la planta baja y me cepille los dientes.

Revise la sala y me encontré con mi padre dormido en uno de los sillones.

Tenía un mal aspecto. Mi padre es rubio aunque con algunas canas no muy notorias, ojos azules como el mar, pero han perdido el brillo que antes tenía… cuando ella aun estaba aquí. Siempre de pequeña lo considere un hombre muy apuesto, pero con el tiempo comencé a verlo como el ser más horrible en el mundo.

Tome mi mochila y me dirigí a la puerta, cuando salía mi vecino también había abierto la puerta de su casa, pase de largo y seguí con mi camino.

Al llegar a la escuela muchas chicas entre ellas Miku me rodearon, las mire fríamente esperando que se largaran, pero no lo hicieron.

-oh, miren quien está aquí… la zorrita de la escuela.- Miku fue la primera en hablar.

-y está sola… como siempre.- se burlo una chica de cabello largo y rubio fuerte atado en una coleta de lado, la reconocí como Neru, una chica que se la pasa en su celular y molestando a los "débiles". Solo una más de las perritas falderas de Miku, la perra líder.

No respondí nada, después de todo tenía que ignorarlas aunque por dentro sintiera un profundo dolor al saber que estaba sola, como siempre.

Mire a los lados con lentitud y pude notar como Mikuo estaba con sus amigos, por ende mis ex amigos. Gumi se encontraba claramente enojada.

Gumi y yo éramos amigas de la infancia, la única en realidad, nunca me gusto tener tantas, solo con una bastaba, podía confiar en ella y la verdad aun podría hacerlo, pero no puedo estar cerca de ella.

Gumo trataba de calmar a su hermana gemela, ellos siempre fueron muy amables, Gumo en realidad no era mi mejor amigo, pero aun así nuestra relación era muy buena, con respeto y admiración, Gumo siempre fue más calmado que Gumi, ella enérgica y divertida y el relajado y callado.

Mikuo me veía con algo de temor, desesperación, furia y preocupación. Muchos sentimientos para mi gusto. Mikuo y yo solíamos ser muy buenos amigos, era mi segundo mejor amigo después de Rinto.

Rinto. Mi mejor amigo, la persona más importante en mi vida, el único que sabía sobre el maltrato de mi padre hacia mí, aun sabiéndolo él decidió protegerme y estar a mi lado para siempre. Claramente eso no paso, el tuvo que irse con su familia al extranjero, prometió siempre recordarme, la verdad no sé si aun lo hace, pero yo nunca romperé mi promesa.

~ FLASH BACK ~

Una niña rubia y un niño igualmente rubio se abrazaban debajo de un árbol de Sakura.

-Rinto… no te vayas… n-no me dejes.- la niña rogo con la voz quebrada por el llanto.

-lo siento, pequeña… debo hacerlo, se que tú me entiendes.- el niño hablaba con voz calmada pero la niña sabia que por dentro estaba destrozado.

-s-si, pe-pero… no te ol-olvides de m-mi… por favor.- la niña deshizo el abrazo suavemente, no queriendo soltarse, pero no tenía otra opción.

Si no lo dejaba ir ahora después no podría hacerlo… simplemente no podría.

-claro que no, mi pequeña naranja… siempre estarás aquí.- dijo apuntando a su lado izquierdo del pecho.

-y tu aquí.- la niña apuntaba en la misma dirección pero en su pecho.

-¡ya se!... te prometo que nunca te olvidare, siempre estarás en mi corazón y mente… lo juro por todas las naranjas del mundo… no, del universo.- dijo Rinto sacándole una pequeña sonrisa a la niña.

-y yo prometo siempre recordarte… prometo cuidarme, para así algún dia volver a vernos… lo juro por todas las naranjas del universo… y por el meñique.- la niña alzo su meñique de su mano derecha.

El niño hizo lo mismo, entrelazaron sus meñiques y después juntaron sus frentes.

-nunca te olvidare, pequeña naranjita.- dijo el niño para después darle un fuerte abrazo que solo duro unos segundos, después le dio un beso en su mejilla y se fue.

Se fue… como todos.

La niña lo vio alejarse y después de ya no poder verlo rompió en llanto… de nuevo, se sentó y abrazo sus rodillas.

Lo extrañaría, mierda que si lo haría. Después de todo era como su hermano, su amado y preciado hermano.

~ FIN DEL FLASH BACK ~

Mierda.

¿Por qué tengo que recordarlo ahora mismo?

Sentía un nudo en la garganta, mis ojos picaban al tratar de contener las lágrimas, pero no sirvió.

Las lágrimas gruesas salían de mis ojos, siempre fui débil con ese tema.

-oh, pero miren la zorrita está llorando.- dijo la maldita de Miku.

-solamente para eso sirve, oh espera… claramente sirve para otras cosas.- dijo Neru y apuntaba hacia mi barriga de tamaño considerable.

Maldita sea, no puedo hablar… Rinto, te extraño tanto, me gustaría poder estar a tu lado y que tu me protejas.

Cerré los ojos, pero escuche una tierna, pero a la vez temible voz.

-¡DÉJENLA EN PAZ!- decía la dueña de la voz.

Abrí mis ojos y me encontré con una chica un poco más alta que yo y con el cabello amarrado en una coleta.

-Len-ka…- fue lo único que pude decir.

Lenka se volteo hacia mí y me dio una fugaz pero amable sonrisa.

-descuida, yo te protegeré.- dijo calmadamente para después voltear a ver a esas asquerosas chicas.

-jajaja… ¿tu?, ¿la protegerás?, ni siquiera sabes cuidarte a ti misma… ¿o me equivoco, Lenka?- Miku tenía una sonrisa malvada.

Lenka se quedo estática, sabia a que se refería y ella también lo sabía, lo que aun no entendía y al parecer Lenka también es como la maldita de Miku lo sabía.

-no se metan con mi hermana y mucho menos con Rin.- una voz fuerte hizo que todas volteáramos, bueno el grupo de perritas.

En frente de todas se encontraba Len con una expresión escalofriantemente seria.

-¿y qu-que pasa si no lo hacemos?- contesto Neru tratando de no mostrar miedo. Terrible fallo.

-puedo hacer muchas cosas, pero solo por ser chicas las dejare esta vez… pero si las molestan de nuevo no me importara que sean chicas.-

Len tenía una actitud seria y amenazadora, sus hermosos ojos azules ahora parecían dos témpanos de hielo… espera… ¿hermosos?... bueno, son lindos, pero… NO, Rin, no te desvíes de la conversación.

Len avanzo hacia donde estábamos Lenka y yo, agarro una mano de Lenka y con la otra agarro mi mano izquierda.

Al sentir el calor de su mano, un escalofrió me recorrió toda mi espalda.

Raramente eso me agrado.

Al parecer nos dirigíamos al salón, pero en mi mente no había otra cosa más que el inmenso sentimiento de calidez que recorría mi cuerpo al estar en contacto con Len… me pregunto… ¿Qué será?

Escuche la voz de Lenka y después el sentimiento de calidez desapareció al igual que el contacto de la mano de Len, devolviéndome a la cruda realidad.

-¿estás bien, Rin?- me pregunto en tono maternal.

-si… gracias Lenka… gracias Len.- pronuncie tímidamente.

Sentí un calor en mis mejillas al notar que él me veía con una mezcla de sorpresa y alegría, sus ojos ya no parecían hielo que puede cortarte en trocitos con solo una mirada. Tenía una sonrisa, una hermosa sonrisa a mi parecer.

Rin, debes dejar de pensar así de él.

-d-de nada, Rin… bu-bueno, ¿Por qué no van al baño?- pregunto tímidamente y con un sonrojo.

Sin haberme percatado tenía una sonrisa dibujada en mi rostro.

-¿eh?...pero ¿Por qué?- pregunte confundida.

-has llorado… no quieres que te vea así Kaito-sensei, ¿verdad?- pregunto amablemente y con algo de… ¿ternura? Reflejado en su mirada.

-oh, lo olvidaba… eh, bueno ahora regreso.-

Estaba a punto de ir al baño pero Lenka me detuvo delicadamente.

-te acompaño.- dijo dulcemente.

Nos dirigimos al baño y al llegar Lenka miraba hacia ningún punto especifico, parecía reflexionar mientras yo me lavaba el rostro.

-no dejes que te afecte… ellas no saben la verdadera historia.- dije con voz maternal.

-gra-gracias, es solo que… es la verdad.- Lenka tenía la voz quebrada.

Me acerque a ella y la abrace, se que ella lo que más necesitaba era sentirse segura… protegida y comprendida.

-tienes a Len y… a mí, no te preocupes, siempre estaremos a tu lado.-

-eres una buena persona… no entiendo porque todos piensan que no es así.- Lenka se aferraba a mí como si temiera el que yo desapareciera aunque con un poco mas de delicadeza por el bebe.

-bueno, mi estado no es el de una puritana y además Miku y su bola de amigas se han encargado de que todos crean cosas malas de mí, pero en realidad no me importa.-

Mentira. Si me importa, pero no puede saberlo nadie… solo Rinto podría, pero no está conmigo… el único con quien puedo ser yo… frágil, completamente frágil.

-te admiro.- Lenka se separo de mi para verme a los ojos.

-y yo a ti… en serio y gracias por protegerme.- las dos teníamos una sonrisa sincera.

-sabes… esto parece una escena yuri.- tenía una sonrisa burlona.

-jajaja, es cierto.- me reí por su ocurrencia.

-deberíamos apresurarnos, Kaito-sensei puede castigarnos.-

-mmm… no lo creo, pero está bien.-

Salimos del baño y fuimos directamente a nuestro salón.

Al llegar Kaito-sensei nos miro fijamente por un largo minuto y después nos indico que fuéramos a nuestros asientos.

Durante la clase sentí la mirada de Len que al voltear levemente hacia su dirección pude notar cómo me miraba, con una mezcla de alegría, preocupación y ternura. No pude evitar sonrojarme.

Al terminar las clases Kaito-sensei me indico que quería hablar conmigo, Lenka y Len se ofrecieron a quedarse para después acompañarme a casa, pero les dije que no era necesario y después de varios minutos tratando de convencerlos ellos se fueron resignados.

-Kaito-sensei, ¿de qué quería hablar conmigo?- pregunte tranquilamente.

-dos cosas, primero ¿Por qué llegaste tarde a la clase?- trataba de sonar enojado, pero solo pude notar preocupación.

-estaba… en el baño, solamente un poco de nauseas matutinas.- tenía una sonrisa en mi rostro un tanto burlona.

El rostro de Kaito-sensei se torno de serio a uno que dejaba notar su total repugnancia sobre el tema.

-u-uh… entiendo, la segunda cosa es sobre tu cita de este mes con la doctora.-

-oh, cierto… ¿Meiko le dijo cuando seria?-

-oh, sí, mañana estará libre, tu cita será a las… 10:00 am, ni se te ocurra no acudir, ¿está bien?- pregunto en tono serio.

La última vez no pude acudir y Kaito-sensei tuvo que ir por mí hasta mi casa, suerte que mi padre no estaba ahí.

-está bien, no se preocupe, acudiré.- con una sonrisa me despedí de él.

Después de despedirme y salir de la escuela me dirigí a mi casa, al llegar estaba vacío como la mayoría de las veces que llegaba, al ir a la cocina encontré un papelito pegado en el refrigerador:

-no llegare a casa.-

Atte.: León.

Sí, mi padre era tan comunicativo… nótese el sarcasmo.

Estaba cansada así que al llegar a mi habitación lo único que pude hacer fue darme una ducha rápida, ponerme mi pijama y acostarme, caí rendida rápidamente… efectos del embarazo.

¡Ho-hola!... perdón por la tardanza (a los que les interesa), no pude subir este capítulo hace mucho tiempo, pero es que la inspiración está de viaje y se niega a regresar, al parecer se la está pasando bien ¬-¬… solo espero no decepcionarlos, porque la verdad no me convenció TANTO este capítulo, siento que pude hacerlo mejor, y la verdad es que lo deje así solo porque me mata la culpa de ser una escritora irresponsable… dije que cada semana, pero paso más tiempo y la verdad aprovechare para avisarles que tardare más tiempo en las actualizaciones, pero tratare que no sea más de un mes… además de la obvia falta de inspiración sucede que ahora estoy en época de exámenes, me dejan mucha tarea… ok, no tanta, pero aun así estoy ocupada, solo espero que sigan queriendo que continúe esta historia aunque tarde un poco más de lo planeado.

Oh, pasando a otro tema… hoy es el cumple de una de mis mejores amigas (tengo tres mejores amigas), Angela-sempai (por ser un año mayor que yo… ahora) si estás leyendo esto, te quiero felicitar una vez más… y agradece que no te tire agua o huevos ¬-¬. Una vez le tiramos harina mezclado con agua, tierra y según un amigo, bueno ex amigo, tenia popo. En esas épocas, que fue cuando estaba en primero… ahora estoy en segundo de secundaria, una amiga y yo empezamos a decir mucho el "y… y que coma tierra" de la burbuja mala de Bob esponja y a esa frase le sumábamos "con popo" así que le tiraron tierra (que lógico…). ¡FELICIDADES ÁNGELA!

Ahora contestare sus reviews:

Cris-chan12: Hola UPUPUPU... mi nueva risa, ¿te gusta?, como sea ¡te vuelvo a encontrar!... es un gran gusto que tambien hayas leido esta historia y mas si te gusto... creo que te estas convirtiendo en mi lectora favorita w, jeje el mundo es cruel TT-TT, pero es la triste realidad, me alegra tanto que lo AMODORES :3 pero si este capitulo te decepciona no te culpare, yo misma pienso que pude hacerlo mejor, pero prometo que el proximo sera mucho mejor. cuidate y sigue dejando reviews (owo) tratare de no tardar en actualizar ¿vale?.

Hikari Vits: OH, que bueno que te guste, sabes siempre he considerado a Lenka como un personaje tierno, asi que la hice asi y si pobre Rin pero es por lo que muchas chicas pasan y la verdad queria hacer ver ese aspecto, no todas son malas porque hay muchas que en realidad los aman (a sus bebes), oh, te tomare la palabra, pero tratare de actualizar lo antes posible y lo del trato... perdon, pero no se a que te refieres, si es algo que puse en el cap. me disculpo por no recordar, a veces puedo llegar a ser demasiado despistada, pero si me lo dices comprendere, ¿ok?, por lo pronto cuidate y espero que no te decepcione tanto el capitulo. ¡no olvides dejar reviews!

No olviden dejar reviews y díganme si les gusto o lo odiaron completamente… oh y pueden hacerme cualquier pregunta (no tiene que ser especialmente de la historia) que deseen, con gusto las responderé… y si tienen alguna anécdota graciosa sobre algo que paso en su cumpleaños también pueden contarla, Neko-chan estará contenta de escucharlos o en este caso leerlos (owo).

~ Se despide Neko-chan ~