Me encerré dentro de uno de los cubículos y apoyé ambas manos en mis mejillas, que arden por la verguenza ¡¿Pero que coño he vuelto a hacer?! Realmente, debo parecer una psicópata, una pervertida, algo que no podré negar por más que llore e implore perdón a los cielos. El timbre sonó ni bien puse el pestillo, y ahora si que los pasillos serían un desierto, porque empezaba la ceremonia de apertura. No quería perderme la ceremonia de apertura, no cuando era mi primer año en educación superior, no quería porque ¿Quién quiere hacerlo? Da una mala imagen a los maestros, y de seguro que ya todos se han hecho amigos ¿Y yo? Aquí, encerrada en un baño. Dejé todo mi ánimo huir de mi cuerpo en un suspiro.
—¿Lucy?— La voz de Levy me hizo pegar un salto, y me he dado en la cabeza contra el.. el aparato que tiene confórt dentro. Pero no importa, porque estoy salvada.
—¿Natsu está fuera?— Es lo primero que pregunto, sí, no pienso salir a menos que él se haya ido. No quiero tener que dar explicaciones o volver a huir. Escucho el suspiro de la peliazul desde detrás de la puerta.
—No, pero me ha dicho que te esperará luego de la ceremonia— Tensé mi mandíbula mientras abría la puerta con lentitud. Por ahora estaba a salvo, y de todas maneras ¿Tenía las horas contadas? Solo debía de escaparme luego, entre las sombras —¿Qué ha pasado entre ustedes?—
—Antes de confesar, primero dime ¿Cómo supiste que estaba aquí?— Jet habría arrastrado a Levy antes de que Natsu me raptara, así que no tenía como saber que estaba en los baños. Entrecerré los ojos, porque alguien le ha tenido que decir, y habló con el chico de fresa antes.
—¡O-oh, Lucy! La ceremonia debe estar apunto de empezar ¡El maestro ha dicho que debemos formarmos ahora o morir!—Báh, cuando la enana empezaba así, sabía que no habría manera de sacarle el tema que deseaba, así que lo mejor era que nos apuraramos en llegar a nuestros deberes.
Corrimos hasta el gimnasio hasta quedarnos sin aliento, no he podido ver al maestro en la mañana ni antes de la ceremonia, supongo que lo saludaré de manera apropiada cuando termine la jornada. Empujando a codazo limpio a los que no se mueven de la fila, he podido alcanzar a mi grupo, y Levy se sienta al lado mío, con Sherry del otro. Jet y Ren nos miran desde las filas del frente, aunque Ren está en otro grupo se ha ido a sentar con el nuestro. Los altavoces sueltan un pitido infernal y siento un pellizco en la pierna y la mirada insistente de Sherry. AH, claro, que ella ha visto cuando Natsu me arrastró lejos de clases, y he llegado tarde, aparte de todo.
—¿Dónde has salido corriendo con ese muchacho?— Susurró desde su silla, inclinándose ligeramente a mí hombro. Chasquée la lengua, no podía ponerme a hablar sobre la historia de las mordidas ahora, con tantas personas escuchando.
—Te cuento luego, la ceremonia ya va a empezar— Y justo cuando he dicho eso, el director empieza a hablar y Sherry vuelve a acomodarse sobre su propia silla, no sin antes darme una de esas miradas de 'No te escapas de esta'. Nuevamente dejo escapar todas mis energías en un suspiro.
—''Alumnos, alumnas, profesores, bienvenidos a un nuevo año en la Preparatoria Fairy Tail, este año, como todos, será un gran evento para nuestros queridos alumnos, para los que aspiran hacer algo a futuro-''— Y blablabla, la voz del viejo retumba por todo el gimnasio, pero he dejado de escucharla ni bien me percato de que Natsu no está sentado en ninguna silla. Deseo darme vuelta para saber si se encuentra tras de mi fila, pero si no lo está, sería realmente vergonzoso toparme con el rostro de algún desconocido. Es nada más que el primer día y han pasado un montón de absurdas situaciones que he evitado toda mi vida, he estado apunto de perder mi reputación de idol y quedado como una pervertida, todo por culpa de ese estúpido muchacho de medidas perfectas.
—Lucy, el profesor te está llamando, quiere que vayas al salón ahora— El susurro de Levy me sacó de mis pensamientos, solo para hacerme mirarla extrañada ¿Ahora, en medio de la mitad de la ceremonia? Estuve apunto de protestar, pero la peliazul se acomodó en su silla y me dio una mirada ansiosa, así que supongo que no me queda de otra. Asentí y salí como pude, y por como pude me refiero a medio agachada y entre los asientos.
Toco la puerta del saón, una, dos, tres veces, pero no hay respuesta del otro lado, así que como lo suponía, el maestro no me llamaba. Realmente voy a matar al duende azul, ahora no hay manera de que pueda volver a la ceremonia sin que descubran que me he escapado más temprano, y si me descubren, seguro me suspenden. Voy a irme, o eso planéo, cuando una mano me sujeta de la muñeca y me jala dentro del salón, otra cubriendo mi boca y sofocando mi grito de sorpresa.
—Luuuuce, shh— Un reproche casi infantil, conozco esa voz demasiado bien, y enseguida siento que los nervios me hacen sudar. Ah ¿Natsu? ¿Qué demonios está haciendo?
—N-Natsu ¿Qué sucede? Estamos en medio de una ceremonia ¿Sabes? Deberíamos— Pero antes de que pueda seguir balbuceando cosas, él me sujeta con firmeza contra su pecho, rodeando mis hombros con sus brazos.
—Lo del baño, Lucy, ahora no podrás escapar— Ha ignorado todo lo que le he dicho, y ahora se encuentra pellizcando con suavidad la piel de mis brazos ¡Ah, pero que calor! Si hasta me cuesta respirar.
—Perdón por eso, pero has sido tú el culpable, simplemente deberíamos dejarlo pasar— Parece que eso le ha hecho efecto, pues se tensa y lo puedo sentir, luego, apoyando su barbilla en mi hombro, mientras pasa la lengua lentamente por mi quijada ¡Madre santa ¿Qué está pasando?! Ahora sí, mi respiración se ha vuelto irregular, pero él parece controlarse a la perfección. Agh, hombres.
—Vamos a terminar lo que empezaste en el baño ¿Te parece?— Dicho eso, pone su brazo frente a mí y me hace arquear una ceja, pero lo comprendo ni bien lo pone frente a mi boca. Y adiós autocontrol, que nunca he tenido, ni aunque nos encontremos en la sala de maestros.
Cuando lo muerdo, con más fuerza que las primeras veces, un ruido parecido a un 'Nh' sale de su boca, y me hace pensar que le gusta, así que continúo subiendo, pero la camisa me molesta. Casi leyendo mi mente, Natsu se la saca y deja a la vista su abdomen de impacto, y mi boca se mueve por innercia hasta él, pero me detiene. Confundida, lo miro expectante, que me ha cortado el rollo en el mejor momento.
—Por partes, Luce— Asiento, y mis dientes rozan sus hombros, para luego morderlos. Un jadeo escapa de mi garganta, porque vaya que estoy disfrutando esto, como jamás pensé que podría hacerlo. Incluso se me pasa por la cabeza que estoy teniendo uno de esos extraños sueños que, báh, en mi son costumbre.
Paséo mi lengua por su pecho, dando pequeños mordizcos, y cuando voy a parar a sus abdominales, me detiene y se pone sobre mí a gatas. Hasta tragar saliva se me hace difícil, sus ojos jade están encendidos, el cabello se le pega a la frente un poco, solo un poco, por el calor que ha empezado a hacer. Y una de sus manos viaja a mi blusa.
—Es mi turno— Murmura con voz ronca, y suelta los botones con agonizante lentitud. Una vez me despoja de la prenda, sus manos se pasean por mi cuello, hasta el nacimiento de mis pechos, y me observa con cautela —La verdad, es que yo también tengo un fetiche, quizás más raro que el tuyo, Luce— Susurra contra mi oreja, siento el peso de su cuerpo sobre el mío, pero es cuidadoso y no llega a dañarme. —¿Puedes aparentar ser.. mucho menor que yo?— Eso me deja marcando ocupado ¿Qué me acaba de pedir?
Cuando veo su rostro, está totalmente serio, determinado a obtener lo que quiere y sé que no hay vuelta atrás, pero yo ya he jugado con él un rato, así que me pregunto ¿Qué tan malo sería actuar un poco? Insegura, avergonzada, me llevó la mano a la boca y muerdo mis nudillos.
—O-Onii-chan ¿Qué haces?— Eso pareció gustarle, porque enseguida se ha puesto a besar mi cuello con brutalidad. Suelto un montón de jadeos, y su manos se pasean por mis costados. Aún seguimos vestidos, pero la ropa empieza a incomodarme.
Cuando estoy apunto de quitarme el brassier, suena la campana. La ceremonia a acabado y nosotros estamos en el salón de maestros. Me mira, me lanza mi blusa y él enseguida se viste. Aunque he demorado más, él se queda a esperarme y salimos por la ventana hasta el balcón, y de ahí nos deslizamos al patio trasero.
—Vamos a repetir esto, mañana, en la azotea, Luce— Su sonrisa infantil me descoloca ¿Cómo él, un chico tan inocente, puede ser así en el fondo? Pero báh, que soy igual. Asiento, y él se va dándome un beso en la mejilla. Ah, mi corazón no deja de hacer doki-doki.
—¿Lucy?— La voz de otro chico, tras de mí, me sorprende y me hace dar un saltito en mi lugar. Cuando me giro, Gray camina hacia mí con una sonrisa enorme en el rostro, y una mirada que no puedo descifrar.
—¡Gray! Que susto me has dado— Exclamo, mientras aprieto las manos contra mi falda y la retuerzo de un lado para otro. El pelinegro suelta una carcajada que me obliga a alzar una ceja ¿Pero qué demonios le pasa?
—Te he visto, Lucy— Mierda, santísima mierda —Y no creas que esto se va a quedar así, pequeña— Sus manos acarician mis mejillas, y su boca se posa en mi oreja, mientras me presiona contra la pared sin demasiada fuerza —Porque tus labios fueron míos primero—
Entonces, ya llevaba dos caps sin nada de lime(?) así que he tenido que poner ¿No? Asf. ¡Gracias por los reviús! Respondería todos uno por uno pero ando algo liada con los exámenes de la otra semana, ahí también la razón de mi atraso con el cap. Pero, aclarando algunas dudas sueltas(?) Sí, va a haber incesto, así que cuando diga LaLu, a los que no les guste, no lean(?) y y pueden llamarme Yogu. n.u Para el otro cap, igual voy a dejar opciones, recuerden votar por solo una y de las que salen, que NaLu ya hemos tenido de sobra y es un Lucy'sHarem, así que los otros chicos igual quieren salir ;;
a)GrayLu {GrayxLucy}
b)LaLu {LaxusxLucy}
c)GaLu {GajeelxLucy}
d)JelLu {JellalxLucy}
