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CAPÍTULO 3:

"Mejores Amigos"


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Había pasado una semana desde la fiesta y Kurt estaba en clase de Francés, lo cual era muy fácil para él, así que no tardó nada en terminar los ejercicios y decidió por primera vez escribirle a Blaine.

* Mensaje de Kurt:

Hola! Espero que estés muy bien. Soy Kurt y quería agradecer que te disculparas por lo que pasó en la fiesta.

* Mensaje de Blaine:

Hola Kurt! :) :) :) No tienes nada que agradecer, de verdad nunca quise lastimarte ni hacer que te sintieras mal. Fue una broma que pensé sería graciosa, pero me equivoqué.

* Mensaje de Kurt:

Tranquilo, lo estuve pensando y creo que exageré con eso. En ese momento creí que te burlabas de mí como lo hacen todos aquí en la escuela y por eso me enojé.

* Mensaje de Kurt:

Quiero disculparme también por mis palabras. Siempre me quejo de que las personas juzgan a otros sin conocerlos realmente y eso fue lo que hice contigo. No te conozco, pero luego de todos los mensajes que me mandaste, no creo que seas nada de lo que te dije.

* Mensaje de Blaine:

Se burlan de ti? No es posible! Eso no está bien! No lo permitas. Y ah! Bueno, tranquilo. Lo que importa es que ya no estés enojado. Sabes? Pensé que nunca me ibas a responder.

* Mensaje de Kurt:

Debo reconocer que me sorprendí al leer tus mensajes y más con los últimos que enviaste – se sonrojó al acordarse lo que Blaine le había escrito.

* Mensaje de Blaine:

Los últimos? Mmm… perdón si escribí algo ofensivo, es que al final ya había bebido mucho y no recuerdo todo lo que puse. Pero mis disculpas fueron sinceras.

* Mensaje de Kurt:

Oh! Ok. Bye


- Pero qué rayos pasó? Por qué se despidió así? Y ahora qué hice? – pensó Blaine confundido – Mencionó los últimos mensajes…. Qué fue lo que escribí? – sacó su celular y empezó a leer todo lo que le había enviado a Kurt ese día – Rayos! Ahora recuerdo y no puedo creer que le escribiera eso, y ya se enojó – suspiró

* Mensaje de Blaine:

Perdón, no lo recordaba, pero… 1) sí dormí pensando en ti y 2) sí creo que eres un ángel hermoso y perfecto :)

- Mierda Blaine! Por qué le escribiste eso? Qué rayos te pasa? – se increpó a sí mismo con vergüenza – Ya pasó una hora y no te contestó, de seguro no quiere saber más nada de ti. Debe ser hétero y ya lo asustaste – dijo con tristeza.

- ¿Otra vez hablando solo? – musitó Nick en tono burlón – Como que se te está haciendo costumbre eso, vas a tener que ir al loquero uno de estos días – rió

- Mira, simplemente no me molestes, no estoy de humor para tus cosas.

- Haber, 1) yo te molesto todo lo que quiera porque somos amigos, tú me aguantas mis bromas y adefesios y yo aguanto los tuyos y 2) me preocupa encontrarte hablando solo y más que estés de ese humor porque por lo general eres pura risa y el señor amabilidad.

- Lo siento, es que no sé lo que me pasa, estoy hecho un nudo. Creo que me dejé llevar y cometí un error grave.

- Embarazaste a alguien? – gritó Wes mientras reía.

- No seas tonto – dijo Jeff entre risas – ya sabes que nuestro Blainey patea con la izquierda.

- Entonces se fue con el primer motociclista peludo que se le cruzó y tuvo una noche loca – continuó Wes atacado de la risa

A lo que Jeff respondió casi gritando - Claro que no, Blaine es virgen.

- Quieren callarse los dos! Por qué no lo publican mejor por el alto parlante de la academia – respondió Blaine enojado y cruzándose de brazos.

- Uy, creo que alguien está con su periodo – soltó Thad con picardía haciendo que todos rieran a carcajadas… Todos menos Blaine, quien los fulminó con la mirada y luego se fue bufando – No los soporto, sólo déjenme en paz.

- Sí que son tontos, a Blaine le pasa algo y estaba a punto de contarme y tenían que llegar con sus bromas y ahora ya no sabré qué es lo que tiene – soltó Nick – todos lo miraron con asombro y algo de preocupación.


Sonó el celular y se escucharon las voces de los Warblers al unísono "Blaine nos perdonas?" – Blaine rió - sí chicos, está bien, sólo no he estado de ánimos, pueden venir a mi casa para conversar? – Claro! – dijeron todos al mismo tiempo.

- Y bien, qué ocurrió? Por qué has estado actuando tan raro toda la semana?

- Es que me gusta alguien y creo que cometí un gran error, le insinué lo que siento y no sé si le gustó eso, si se enojó, se asustó o qué pasó. – miró al piso

- Oh! Bueno, deberías buscarlo y aclarar las cosas, no crees? – dijo Jeff palmeándole el hombro.

- No tengo idea de dónde vive y los mensajes no los responde, así que eso está difícil… Es más, ni siquiera sé si es gay y ahí radica el mayor problema, porque si es hétero y yo le dije que me gusta, seguro no quiere ni que me le acerque y tal vez es por eso que no me responde – miró a sus amigos con tristeza.

- Ouch! Eso sí estaría bien feo amigo, pero concuerdo con mi Jeffy, debes tratar de encontrarlo y aclarar las cosas – dijo Nick con un tono de cariño.

- Tu Jeffy? – preguntó Blaine con asombro.

- Oh sí! – respondió Thad – es que tú has estado inmerso en tus cosas y no te has enterado que por fin Jeff y Nick son novios.

Blaine abrió los ojos como platos y miró a sus dos amigos para luego abrazarlos y felicitarlos – Ya era hora – dijo con una risita. – Es verdad, ya me estaba saliendo lama – comentó Nick en forma pícara y todos rieron. Luego continuó – el sábado cumplimos nuestra primer semana y queremos celebrarla en el nuevo karaoke que han puesto y esperamos que vayan con nosotros – Todos aceptaron felices.


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- Ok bebé, me vas a decir de una vez por todas por qué andas tan raro y por qué no dejas de leer los mensajes de ese celular. Ya me estás desesperando.

- Ay Mercedes, es que no sé lo que me pasa. Vas a pensar que soy ridículo, pero creo que me gusta alguien, más estoy confundido.

- Oh! A mi Kurtie le gusta alguien! Estoy feliz! Y cómo es? Está guapo? Bueno, conociéndote de seguro que lo está. Y tú le gustas? Cómo se dieron las cosas? Y…

- Para! Me estás ahogando con tantas preguntas.

- Lo siento, pero es que es la primera vez que hablamos de esto, digo, nunca te había gustado alguien o al menos nunca me lo habías contado y me emociona.

Kurt la miró con cariño – gracias por aceptarme y no pensar que es raro que me guste otro chico, de hecho por emocionarte por mí, te quiero mucho.

Abrazándolo fuerte – Bebé somos amigos y sabes que te quiero mucho también y nunca te miraría raro, tienes derecho de que te guste quien te de la gana y claro que me emociono por ti. Ahora responde mis preguntas.

- Ok, sí, está guapísimo, es un sueño la verdad – suspiró – cabello negro rizado, ojos grandes con una mezcla hermosa de colores, simplemente te pierdes en ellos, una sonrisa capaz de derretir los glaciares y esa voz que…

- Espera! Esa descripción… Detenme si me equivoco, pero estás hablando acaso del vocalista de los Warblers? Cuál era su nombre?

- Blaine – dijo suspirando – su nombre es Blaine y sí, te hablo de él. – Y le contó todo lo que había pasado. Mercedes escuchaba atenta y asentía fascinada.

- Y entonces, ¿cuál es el problema? Por qué estás confundido? No entiendo.

- Que no tengo idea de quién es ni de cómo es y si será gay o no y no debería estar haciéndome ilusiones.

- Estás loco? Claro que es gay! Qué chico hétero le manda esos mensajes a otro chico?

- Sam me dijo que Blaine es así con todo el mundo, no hace distinciones entre chicos y chicas, él sólo es como un huracán de cariño y amabilidad con todos, así que eso me tiene confundido. Es más, Santana me dijo que en la fiesta a la que fuimos, Blaine andaba abrazado con otros chicos y uno de ellos lo besó, pero Blaine también besó a la chica del cumpleaños.

- Oh! No sé qué decirte! Tal vez es bi.

- Exacto! Ahora entiendes mi punto!

- Lo mejor que puedes hacer es hablar con él y poner todas las cartas sobre la mesa.

- Imposible! A más de que no sé dónde vive, sabes que soy demasiado tímido, jamás podría ir a buscarlo y preguntarle lo que siente por mí.

ENTREGA PARA KURT HUMMEL se escucha en todo el pasillo de la escuela. Ambos miran asombrados. Kurt responde – Soy yo – y muestra su identificación al mensajero cuando se la pide y luego éste le entrega un arreglo gigante de rosas de todos los colores, el cual recibe sin entender todavía que estaba pasando.

- Hay una tarjeta Kurt.

- Léemela por favor. No puedo ni siquiera alcanzarla, este arreglo es gigante.

Kurt si te he ofendido o molestado nuevamente,

esta es mi forma de disculparme.

Si me lo permites, de corazón te digo

que quiero conocerte

y llegar a ser tu amigo.

Blaine XOXO

- Me mandó flores! Nunca nadie me había mandado flores! – Kurt se sonrojó y sonreía feliz mientras Mercedes aplaudía.

- Era lo único que faltaba! Que al homo le manden flores a la escuela – gritó Karofsky – Hoy no te he lanzado tu slushie, verdad? Creo que será doble – se alejó por el pasillo y Kurt se puso pálido.

- No le hagas caso, es un idiota. No permites que te quite la alegría por tus hermosas rosas.

- No lo entiendes Mercedes, desde que se enteraron aquí en la escuela que soy gay, a diario me molestan, me miran mal, me dicen palabras ofensivas y lo de los slushies es lo peor. Claro, no son todos, pero sí muchos los que lo hacen, incluso un par de maestros me miran feo ahora.

- La gente puede ser muy ignorante bebé y tú vales más que todos ellos y eres superior a cualquier cosa que te digan o hagan. No dejes que te afecte, al final sólo tú decides como tomar las cosas que llegan a ti. Y sobre esos profesores, deberías hablar con el director.

- Y eso de qué serviría, lamentablemente hay muchos homofóbicos en el mundo y una queja no va a hacer que dejen de ser tan superficiales, huecos y sin sentido común y de decencia – suspiró pesadamente.

- De nada – dijo Sam con una amplia sonrisa al ver que Kurt sostenía las rosas. Él había sido quien le dio la dirección de la escuela a Britt y a su vez, ella se la hizo llegar a Blaine.


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Después de intercambiar varios mensajes, Kurt aceptó que se vieran y empezar a conocerse, la química entre los dos era absoluta y aunque al comienzo Blaine tenía que sacarle las palabras a Kurt casi con un tenedor cada vez que se veían, les bastaba con sólo mirarse a los ojos para sentirse en el cielo y completamente a gusto a pesar de que estaban en plan de amigos. Nunca ninguno de los dos dijo o insinuó nada que hiciera pensar al otro que habían otra clase de sentimientos de por medio y aunque les resultaba difícil contenerse, ambos eran felices compartiendo esa amistad.

Al cabo de dos meses, Kurt se encontraba sentado en una banca del parque pensando, cuando sintió una mano en su hombro y una corriente recorrió todo su cuerpo. Sin voltear, ya sabía que era Blaine, pues era la única persona capaz de hacerlo sentir eso sólo con un ligero roce.

- Hola Kurt! Qué haces aquí a esta hora? No deberías estar en clases?

- Blaine hola! Hoy salimos temprano. Se reventó una de las cañerías del baño, así que nos enviaron a casa, pero quise venir al parque un rato a pensar – Blaine lo contemplaba embelesado – Y tú, qué haces a esta hora fuera de Dalton, además aquí en Lima? Eso sí es raro.

- Oh! Bueno, nos dieron unos días libres ya que van a haber unas reuniones de los directivos con los maestros y unas personas extranjeras… No sé bien la verdad, pero regresaremos hasta el próximo lunes, así que quise venir y esperarte a que salieras de clase para ver si querías ir conmigo a algún lado.

- Ah! – dijo Kurt emocionado al repasar las palabras de Blaine en su cabeza… "quise venir y esperarte a que salieras de clase para ver si querías ir conmigo a algún lado" – Pues qué coincidencia que los dos estemos libres desde tan temprano, podemos hacer muchas cosas – sonrió tímidamente.

- Siii! Lo sé! Es genial! Me encantaría estar contigo todo el día! – sus ojos brillaban y su sonrisa era amplia y hermosa. Kurt correspondió la sonrisa y Blaine se ruborizó, algo que no era común en él.

Pasaron todo el día juntos, fueron al museo, aunque para otros hubiera sido aburrido a ellos les encantaba la historia, luego compraron helados, fueron a una pequeña feria y participaron en los diferentes juegos, rieron, se divirtieron, después fueron a comer y posteriormente al cine en donde vieron 3 películas consecutivas ya que los horarios eran casi seguidos y ellos salían de una sala y entraban a otra. Los dos eran tan felices así, estando juntos, compartiendo momentos, riendo. Blaine amaba la forma en que Kurt se había soltado con él y ya no era más el chico tímido que no le decía ni 5 palabras antes de quedarse callado. Con Kurt no tenía que ser perfecto ni fingir que ser popular era lo mejor, sólo era él con todas sus virtudes y defectos y no era juzgado por ello. Por su parte, Kurt estaba fascinado en la forma en la que Blaine se había ganado su confianza y lo alentaba a ser más espontáneo y no tener miedo de expresarse y ser él mismo todo el tiempo. Sí, ambos sacaban lo mejor del otro!

Aprovecharon el último día libre de ambos y se fueron en el auto de Blaine a conocer diferentes lugares, luego Kurt sugirió que lo llevara a Westerville para que le muestre cómo era todo ahí, así como él lo había hecho en Lima los días anteriores. Durante todo el camino estuvieron conversando, cantando y riendo con anécdotas.

- ¿A dónde vamos? ¿Falta mucho? Estoy algo cansado.

- Tranquilo Kurt, falta poco, es un lugar apartado pero hermoso. Ahí siempre voy cuando necesito pensar o quiero estar solo. Nunca he llevado a nadie ahí, eres la primera persona con la que quiero compartir mi lugar favorito. – Kurt sonrió feliz y puso por unos segundos su mano encima de la de Blaine, ambos sintieron electricidad en sus cuerpos – gracias por compartirlo conmigo - quitó rápido la mano y se arrimó al vidrio para contemplar el paisaje.

De pronto Blaine detuvo el auto y se bajó, Kurt no entendía por qué no le había dicho nada hasta que lo vio al pie suyo abriéndole la puerta para que se bajara, Kurt se ruborizó ante este gesto y le sonrió.

- Wow! Es simplemente hermoso! Me encanta! – El lugar parecía sacado de una postal y Kurt no dejaba de contemplar la belleza de todo el paisaje mientras Blaine no dejaba de contemplarlo a él.

- Me alegra que te guste! Como te dije antes, este es mi lugar favorito y ahora es más especial que nunca porque lo estoy compartiendo contigo.

Kurt sentía como le quemaban las mejillas mientras se ponía más rojo que un tomate y Blaine sonreía ante esto, en verdad amaba la facilidad con la que Kurt se sonrojaba – Gracias Blaine! De veras, nunca nadie se ha portado así conmigo, bueno están mis amigos del club Glee, y todos son geniales, pero esta amistad que tengo contigo es diferente, especial, única – sentía que su cara iba a explotar en cualquier momento y vio a Blaine sonrojarse, lo cual le parecía tierno, pues eran contadas las veces que lo había visto hacerlo.

- Sí Kurt, tú eres un amigo muy especial – lo tomó de la mano y ambos se sonrieron. Luego lo llevó hacia una parte alta de la ladera, todo el trayecto caminaron tomados de la mano luego se sentaron para contemplar el lugar y empezar a conversar. Ambos sentían que podían hablar de cualquier cosa con el otro, la confianza que se tenían era total, así que no les costaba contarse todo. Luego de comer y jugar un rato con un frisbee, se acostaron en el césped a contemplar el cielo.

- Hiciste trampa Hummel!

- No es cierto Anderson!

- Debías lanzarme el frisbee a mí no al aire

- No es mi culpa que seas tan bajito y no lo alcanzaras – soltó una risita

- Ah sí? Ahora verás – se lanzó sobre su amigo y empezó a hacerle cosquillas, Kurt trataba de defenderse pero era casi imposible, Blaine atacaba ferozmente haciéndolo reír a carcajadas hasta que soltó un grito ahogado – Basta! Detente! Ya no puedo más, no puedo respirar, me duele el costado – trataba de empujarlo sin éxito.

- Pero sólo si admites que hiciste trampa – seguía atacando

- Eso nunca! Está bien, está bien, hice trampa… Ya no resisto – Blaine se detuvo y luego de unos segundos Kurt se le lanzó encima gritando – esta es la venganza Hummel – y empezó a hacerle cosquillas por todas partes, ambos reían sin parar, como si nada más importara en el mundo, como si no tuvieran problemas y como si ese fuera el momento más feliz de sus vidas.

Ya cansados se quedaron un rato recostados, quietos y en silencio, contemplando el cielo como se volvía de un color naranja y violeta, por momentos se miraban a los ojos y luego volvían a mirar hacia arriba. Repitieron esa acción en varias ocasiones hasta que Blaine sujetó la mano de Kurt y éste volteó a verlo – Gracias por este día! Gracias por todos estos días! Gracias por ser como eres! Gracias por dejarme ser quien soy! – los ojos de Kurt empezaron a llenarse de lágrimas – No me sentía tan feliz desde hacía mucho tiempo. Kurt eres mi mejor amigo y no quiero perderte nunca, quiero que siempre seas parte de mi vida.

- Bla… Blai… Blaine yooo…. – respiró profundo – también eres mi mejor amigo, ya te lo he dicho antes, nunca nadie me ha tratado como tú, nunca me había sentido tan libre. Gracias a ti por ser como eres conmigo! Gracias por demostrarme quien eres y cambiar mi opinión de los niños ricos y de los populares, bueno al menos ya sé que no todos son iguales. Qué posibilidad hay de que un niño rico y a parte el más popular de su escuela sea además maravilloso, gentil, amable, cariñoso y genial… Uno en un millón Blaine y ese eres tú y yo tuve la suerte de conocerte. – lágrimas rodaron por ambos rostros, de pronto enlazaron sus dedos y se quedaron contemplando como lucían sus manos, las cuales encajaban a la perfección, como si hubieran sido hechas para sujetarse la una a la otra. Un silencio agradable llenó el lugar, de pronto Blaine se acomodó quedando de lado sobre su hombro y mirando a Kurt mientras que éste sólo lo contemplaba con los ojos bien abiertos y su corazón latiendo aceleradamente.

- Kurt, no quiero que nada arruine nuestra amistad, esto es lo más hermoso que me ha pasado, tú eres lo más hermoso que me ha pasado, en verdad me importas y sólo espero que lo que te voy a decir no cambie esto que tenemos – A Kurt se le hizo un nudo en la garganta que no le dejaba pasar la saliva – Tu y yo nos decimos todo – continuó – y por eso creo que es el momento indicado de que te diga lo que siento desde el día en que te conocí…

Me gustas, y mucho, como nunca nadie me había gustado, me gusta TODO de ti, desde lo físico, empezando por tu cabello castaño siempre bien peinado, tu hermosa piel que parece haber sido fabricada con la más fina porcelana, tus ojos que son un pedazo arrancado del cielo y que fueron depositados en ti y la forma como cambian de color según la luz o tu estado de ánimo, jamás vi algo igual, tu nariz perfecta y fina, tus labios delineados y rosados que lucen tan suaves y tu sonrisa que es como ver el sol nacer, no hay palabras para describirla… En verdad tu rostro es lo más hermoso que han contemplado mis ojos. Y tu cuerpo, simplemente me encanta, tus brazos delineados, tu pecho bien formado, tu abdomen ligeramente marcado y esas caderas perfectas que terminan en el más hermoso y redondo trasero que puede existir, eso sin hablar de tus piernas largas y bien formadas. La verdad es que eres un ángel.

Y si lo físico me fascina, tu interior me encanta! Tu timidez absolutamente adorable, esa forma de tartamudear algunas veces cuando estás nervioso, tu personalidad vibrante cuando agarras confianza, eres tan inteligente y sagaz, irónico, divertido, noble, honesto, tierno, cariñoso… Esa forma que tienes tan hermosa de sorprenderte ante las cosas más sencillas y como te emocionas y das pequeños saltitos cuando estás feliz. El cómo te esfuerzas por todo lo que deseas y te preocupas y cuidas a los que quieres.

Simplemente soy la persona más afortunada del mundo entero por haberte conocido y cada día doy gracias porque me das fuerzas y energía para seguir viviendo con alegría, porque me iluminas con tu luz y me motivas a querer ser mejor cada día – Kurt estaba en shock al escuchar todo lo que Blaine decía mientras un mar de lágrimas rodaban por sus mejillas – las manos de Blaine temblaban, respiraba con dificultad y sentía un fuego quemándole el corazón al tiempo que varias lágrimas se acunaban en sus ojos dejando escapar algunas que terminaban en sus labios – Kurt, me gustas demasiado y te quiero, te quiero como no he querido nunca, te quiero con todas mis fuerzas y soy muy feliz contigo, más de lo que hubiera podido imaginar que fuese posible.

Kurt se abalanzó sobre él y lo abrazó tan fuerte que sentía que su cuerpo se rompería – Blaine, Dios! Gracias! Eres el mejor amigo que podía haber deseado. Me haces inmensamente feliz. Te quiero tanto, tanto que no me cabe en el pecho – temblaba y lloraba.

Mejor amigo? Yo quería pedirte que fueras mi novio - Blaine pensó confundido.