DISCLAIMER: Rozen Maiden no me pertenece (por desgracia ¬¬), es propiedad de Peach Pit (que envidia ¬¬) simplemente soy una fan más perdida en el infinito (pero muy feliz de serlo n.n) pero eso no me quita la oportunidad de jugar un poco con mis personajes favoritos (y ponerlos en las situaciones más extrañas que puedan imaginar X3).

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Llegó el sábado y con él la visita de Franz a los hermanos Sakurada, sonó el timbre

– ¡yo abro! –Gritó Nori corriendo hacia la puerta, pero al abrir casi se desmaya (con todo y corazoncitos) al ver a Franz en la puerta

–buenos días ¿es la casa de la familia Sakurada? –preguntó él amablemente, Nori asintió y se hizo a un lado torpemente para dejarlo pasar, llevaba a Heidi, muy quieta en sus brazos

– ¿Quién es? ¿Quién es? ¿Quién es? –preguntó Suiseiseki bajando las escaleras lo más rápido que pudo, pero se congeló al ver a Heidi y rodó escaleras abajo hasta los brazos de Nori

–Buenos días –las saludó la muñeca con una ligera inclinación de cabeza y Franz la puso en el suelo

Heidi miró fijamente a Suiseiseki.

Vio a la misma mujer de su visión anterior, sentada en una mecedora, cosiendo un traje verde, el mismo que llevaba la muñeca. Llevaba una bata ligera, pero aún así podía notarse un abultado vientre de embarazada.

–Mi nombre es Adeleide –se presentó la muñeca regresando a la realidad

–Soy Suiseiseki –contestó la muñeca de ojos bicolor

–un placer –respondió la ojiazul

– ¿Quién era? –preguntó Jun bajando las escaleras, con Shinku

–Joven Sakurada, es un gusto verlo despierto a esta hora –le dijo Franz con una amplia sonrisa (eran como las nueve ¿Quién está despierto los sábados a las nueve?)

–Profesor Von Munjertz, me alegra verlo –lo saludó el chico mientras la muñeca examinaba a Heidi con la mirada

–Preséntanos –ordenó Shinku mirando a Jun

–profesor, ellas son Shinku, mi hermana Nori y Suiseiseki, chicas él es el profesor Franz Von Munjertz, nuestro nuevo profesor de Literatura, y ella es Adeleide –les dijo el chico de los lentes

–Pueden llamarme Heidi –contestó la muñeca con una sonrisa y una inclinación.

De nuevo su mente se desconectó de su cuerpo y se vio a la mujer de sus visiones anteriores junto a un hombre alto y rubio, le estaba mostrando una libreta de dibujos. En la hoja que estaban viendo estaba un dibujo de Shinku.

Y luego todo se volvió oscuridad, las energías comenzaron a fallarle y sintió que caía en el vacío.