Disclaimer: Nada de esto me pertenece. Los personajes de Twilight son propiedad de Stephanie Meyer. La trama le pertenece a Stephaniiie (thank you!). Yo sólo me adjudico la traducción. A quien intente robarse la traducción o la historia sin nuestro permiso, les prometo que sufrirán un tremendo castigo.
Le doy las gracias a mi mejor amiga audevon por acceder a ser mi beta reader.
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The Hard Way To Learn A Lesson
Capítulo 2 – El Proyecto.
Edward POV
"Psicología, Edward." Mason me sonrió de forma burlona, pasando su mano por su negro cabello.
"O podrías decir tortura," suspiré. "Quiero decir, en serio, ¡es el primer día después del receso de primavera y ellos decidieron dejar a ese idiota perdedor con nosotros y con un nuevo proyecto!"
Mason se estremeció y entonces sonó la campana.
"Ay querido, llegaremos tarde," dije sarcásticamente mientras empezábamos a subir los 41 escalones a la sala de psicología. "Te apuesto cinco dólares a que Marshall llegará más tarde que nosotros."
"Te apuesto que no lo hará. Él estará demasiado ansioso por su nuevo proyecto," discutió Mason.
"Tienes entonces una apuesta," le dije, estirando mi mano hacia él para estrecharla.
"Perdedor," dijo Mason, estrechando la mano extendida.
Simplemente enarqué una ceja mientras llegábamos al final de los escalones. Nos detuvimos afuera de la puerta y luego, la abrí lentamente. La gente estaba sentada en sus puestos, hablando, pero eso no era nada especial en la clase del Sr. Marshall. Me asomé por la esquina del escritorio del Sr. Marshall para verlo vacío.
"Ja, Mason. ¡Me debes cinco dólares!" Dije, extendiendo mi mano.
"Ese imbécil de Marshall. ¿Por qué nunca aparece a la hora?" se quejó Mason, poniendo un billete de cinco dólares en la palma de mi mano. Se acercó a su puesto habitual junto a Sadie Piper, su actual novia, y yo recorrí la sala por un puesto vacío.
Tomé asiento junto a Jennifer Dean, quien lucía como si hubiese muerto e ido al cielo cuando empujé la silla al lado de ella. Rodé mis ojos; no podía decirle que me senté ahí únicamente para evitar sentarme con la nueva amiga de Alice. Estaba sorprendido de que Bella no haya muerto de la impresión al tener a alguien que realmente hablara con ella, para ser honestos. Fenómeno.
Entonces, la puerta se abrió y, con diez minutos de atraso, el Sr. Marshall entró a la sala. "Hola clase. Perdón por llegar tarde. Acabo de hacer los preparativos de último minuto para realizar su proyecto…" Y entonces, toda la clase intercambió miradas inquietas. Vi a Jennifer mover su silla cerca de mí, tratando – y fallando completamente- de ser sutil.
"¿De qué trata el proyecto, Señor?" Pregunté.
"Ah, Señor Cullen." Me sonrió. "Qué bueno que preguntó." ¿Qué demonios? Este tipo nunca tiene sentido.
"¿Entonces nos va a decir?" Pregunté rudamente.
"Lo hago, en verdad." Encendió el proyector y una presentación en diapositivas apareció en la pizarra. El título de la presentación me hizo sentir incómodo: 'matrimonio'. Ahora, no me malinterpreten, pero comprometerme no es lo mío. Tengo encuentros de una noche, no una blanca y gran boda. Realmente esperaba que esto no fuera en serio.
"Este semestre," comenzó el Sr. Marshall, "ustedes tendrán que casarse con uno de sus compañeros de clase."
Vi que todas las chicas de la sala giraron su atención hacia mí y yo miré alrededor de la sala por alguna chica con la que no me importara casarme. Y severamente esperaba que fuera metafórico. Después de un día, estaría presentando el divorcio.
"¿Señor, me puedo casar con Mason?" dije.
"Será emparejado con una chica, Cullen," respondió el Sr. Marshall.
"Bueno…" nuevamente miré alrededor, "¿qué tal… Mercy, Señor?" Esperaba conseguir a una buena antes de que todas se fueran. La mandíbula de Mercy se cayó cuando dije su nombre y me miró, esperanzada. Le guiñé el ojo.
"De hecho, Edward, los he emparejado a todos yo mismo. Ahora, antes de decirle con quién fueron emparejados, les diré los detalles de esta misión." Caminó de arriba abajo frente al pizarrón. "Básicamente, tendrán que vivir con su pareja desde el Viernes – en dos días – hasta que termine el semestre…"
"¡Pero son cinco semanas!" protesté.
"Sí, ya sé eso, Edward. La tercera semana tendrán un alejamiento de su pareja para ver qué tan diferente es su vida. Este proyecto se supone que representa lo que es en verdad el matrimonio y se supone que les enseñará cómo cooperar con otras personas. El matrimonio se trata de compromiso y de resolver las cosas juntos. Considérense afortunados de que el proyecto dura cinco semanas porque el matrimonio es para toda la eternidad."
"Entonces… como estaba diciendo antes de que Cullen me interrumpiera… ustedes vivirán con su pareja, como lo hacen las verdaderas parejas y…"
"¿Eso incluye…?" habló Mason esta vez, pero el Sr. Marshall lo interrumpió antes de que dijera esa palabra que todos los profesores que no son de Biología odiaban.
"Si ustedes están increíblemente desesperados de incluir ese aspecto físico del matrimonio en este proyecto entonces no los puedo detener, pero por favor asegúrense de usar protección."
Le sonreí a Mason al otro lado de la sala.
"Ahora… tendrán que vivir juntos y deben pasar juntos tanto tiempo como les sea posible. Les daré un libro de registros en el cual ustedes deberán escribir sus experiencias y registrar sus sentimientos…"
"¿Como un diario?" Pregunté.
"¿Podrían dejar de interrumpirme ustedes dos?" gritó el Sr. Marshall. Luego aclaró su garganta y comenzó nuevamente. "Sí, algo parecido a un diario. No es obligatorio que rellenen el libro de registro, pero deben entregar un ensayo de 10 páginas al final del proyecto, aproximadamente dos páginas por cada semana, incluida la semana de separación porque tendrán que decir cómo se sienten estando separado de su 'otra mitad'."
"Libre," lo interrumpí de Nuevo, pero el Sr. Marshall me ignoró.
"El escrito no puede ser enorme o tendrán que re-escribirlo. Este ensayo será calificado y, sí, es importante así que no pierdan el tiempo." El Sr. Marshall me miró y luego se volteó a ver a Mason por un segundo. Luego se aclaró la garganta. "¿Está claro?"
"Sí Sr. Marshall," contestamos a coro.
"Perfecto. Ahora, les dire quién sera su esposo o esposa por las próximas semanas. Cuando diga sus nombres, vayan y siéntense con su pareja." Revolvió unos papeles que tenía sobre el escritorio y luego comenzó a leer en voz alta los primeros nombres. "Daniel Jackson y Megan Bailey." Vi de reojo que Megan se sonrojó y Daniel le sonrió. Rodé los ojos.
"Seth Hunter y Amy Walker." Esta vez, Amy puso mala cara, mirándome fijamente. Todo lo que puedo decir es que lo siento mucho por Seth.
"Kyle Barlow y Gabby Wilmott. Rob Wilson y Calleigh Archer. Samuel Douglas y Emilie Parker."
Hasta donde pude ver no había orden en los nombres, eran completamente al azar. No fueron ordenados alfabéticamente o algo similar, así que no había forma de que pudiera averiguar con quién me tocaba.
"Mercy Jameson y Peter Richards."
Demonios. Bueno, ahí se fue mi chica escogida.
"Mason Roberts y Heidi Pickford."
Le sonreí a Mason quien hizo una mueca. Nada peor que ser emparejado con una ex.
Y entonces escuché que leían mi nombre. "Edward Cullen y…"
Las chicas restantes se enderezaron y parecían estirar sus oídos, como si eso fuera posible.
Pero el nombre que salió de sus labios fue el último que quería oír. Esta situación era peor que ser emparejado con tu ex. Una situación que me hizo reconsiderar lo que dije sobre 'no darle importancia al Sr. Marshall'.
"Isabella Swan."
"¡¿Qué?!" Grité, pero no era el único. Toda la clase se calló y se voltearon para mirar o hacerlo con odio, dependiendo del género, a Bella. Bueno, que me dejen de una pieza y que me alimenten con partes de mi propia anatomía. La pequeña señorita santurrona acaba de gritarle a un profesor.
Bella POV
¡No, no, no! ¡De todos los chicos de la clase me tengo que 'casar' con ése! ¡¿En qué demonios está pensando el Sr. Marshall?!
"¡¿Qué?!" Grité sin pensarlo.
Una sonrisa que claramente decía que esto lo esperaba apareció en la cara del Sr. Marshall. "Sr. Cullen, Srta. Swan. Si ustedes tienen un problema, por favor véanme al final de la clase pero mientras tanto, por favor muévanse y siéntense juntos."
Incapaz de ir contra el deseo de un profesor, recogí mis libros y me fui a sentar junto a Edward, maldiciendo bajo mi aliento. Yo muy raramente maldecía, pero era una de esas ocasiones especiales.
"Qué retardado," Edward estaba murmurando a sí mismo. "Ponerme con esa odiosa, lambiscona, estúpida, pequeña…"
"Mira," bufé, "Yo no quiero esto más que tú, ¿entendiste? Así que cállate y trata de lidiar con esto."
Se veía asombrado de que haya hablado con él por un segundo, pero luego murmuró, "¿Mi patética hermana te contagió entonces?"
"Quizás," lloriquee, "o quizás solo quería decirte eso desde siempre."
Él hizo rechinar sus dientes. "Apenas termine la clase, vamos a demandar un cambio de parejas."
"Eso sería un placer para mí, Cullen," escupí.
"Está bien entonces, Swan, porque no pretendo estar casado contigo. Nunca jamás. Preferiría que bestias salvajes se comieran partes de mi cuerpo antes de pasar la eternidad contigo. Y si esperas que realmente me moleste en hacer esto por una calificación es porque estás muy mal."
"Oh, no te preocpues. No esperaba inteligencia de alguien como tú," dije
Me fulminó con la mirada. "¿Y qué se supone que significa eso?"
Sonreí dulcemente. "Oh. Nada."
Él gruñó y volvió a quejarse por lo bajo.
El Sr. Marshall terminó de leer nuestros nombres y luego comenzó a hablarnos acerca de otras cosas que teníamos que hacer en este ridículo proyecto. Mirar peces habría sido mucho mejor que esto. Inusualmente, ignoré al profesor y pasé la última parte de la clase en un concurso de miradas con mi llamado 'esposo.'
Finalmente, sonó la campana. El resto de la clase se desbordaron de la sala a toda prisa, sólo Mason se molestó en mirar atrás hacia donde estábamos Edward y yo, humeando, en frente del escritorio del Sr. Marshall. Lo vi reír una vez hacia Edward y luego siguió al resto.
El Sr. Marshal se volteó hacia nosotros tan pronto como se cerró la puerta detrás de la clase. "¿Hay algún problema con ustedes dos?"
"¿Y todavía lo pregunta?" Edward sacaba chispas. "No voy a 'casarme' con ella."
"Perdón Edward, pero es con quien te emparejé," dijo el Sr. Marshall.
"¿Me puedo casar con alguien que no desprecie?"
"No, Cullen. Tu pareja es Bella y nada de lo que tu digas o hagas puede cambiar eso."
Ahora yo hablé. "Pero Sr. Marshall… no es justo…"
Él me miró con una expresión divertida en su cara "Nunca pensé que vería el día en que discutiría con un profesor, Srta. Swan."
"Sí, pero esto es ridículo," dije. "Lo odio y él me odia. ¿No es la idea del matrimonio el pasar la eternidad con alguien que amas?"
"Bueno, entonces ustedes tendrán que trabajar en esas diferencias," dijo el Sr. Marshall.
"Pero…" empezó Edward.
El Sr. Marshall lo interrumpió. "Edward, realmente pienso que este proyecto te ayudará."
"¡¿Ayuda?!" explotó. "¡¿Ayudarme?! Perdón, Señor, pero ¿está loco? "
El Sr. Marshall se rió entre dientes. "No, Edward. Honestamente creo que así será."
"Pero ¿Qué hay de mí?" Protesté al mimo tiempo que Edward dijo,
"Casarme con ella no va a ayudarme."
"De acuerdo, chicos. Miren. El proyecto comienza oficialmente este viernes. El próximo viernes, hablaré con ustedes y si todavía intentan estrangular al otro, entonces podría considerar… "
"¿Cambiar parejas?" Edward sugirió esperanzado
"No. Pero consideraré una negociación"
Edward hizo una mueca.
"Ahora, vayan a casa y hagan lo más que puedan en sus últimos dos días de soledad," dijo el Sr. Marshall, señalando la puerta.
Suspiramos de forma simultánea y nos dirigimos a la puerta. Edward la abrió y salió primero, hacia Mason que se lanzó sobre él.
"¿Entonces?"
"Pues si que sirvió de mucho," dijo Edward, irritado y luego citó al Sr. Marshall, "'tendrán que trabajar en esas diferencias.' Agh, ¿Cuál es su problema?"
Mason se rió de él. "Ah, ¡mala suerte Edward!"
"Sabes, estoy aquí," dije en un tono cortado.
"Oh, lo sé," dijo Mason. Se dio la vuelta y me guiñó un ojo. "Entonces ¿Qué piensas acerca de estar con Edward?"
"¿Es una broma?" gruñí.
Mason se rió. "No."
"Bueno, en ese caso, esta materia puede ser la primera que repruebe" Dije bruscamente, "A propósito." Y luego me giré y bajé las escaleras.
Oí a Mason irse. "¡Oooh!" y rodé mis ojos. Imbéciles.
Despotriqué con la puerta y sobre mi camioneta, pero entonces escuché a alguien decir mi nombre.
"¿Qué?" Giré rápidamente para ver quién venía detrás de mí. Traté de mantener mi mal humor controlado cuando vi quién era. "Oh. Hola Alice."
"¿Qué sucede contigo?" preguntó.
"Nunca adivinarás cuál es nuestro nuevo proyecto en psicología," le dije, sacudiendo furiosamente mi cabeza.
"¿No tienes que mirar peces entonces?" revisó.
Me burlé. "Ja. Ojalá."
"Vaya. Debe ser malo."
"La palabra malo veintiséis veces no cubre lo terrible que es en realidad," refunfuñé.
"Entonces es malo malo malo malo malo malo malo malo malo malo malo malo malo malo malo malo…" empezó Alice, contando los 'malos' con sus dedos.
"Sí, Alice, ya entendí," la interrumpí. "Es muy-malo."
"Bueno ¿y qué es?"
"Tenemos que…" comencé, pero fui interrumpida.
"¡Hey! ¡Hermana de Edward!" llamó Mason al otro lado del estacionamiento. "¡Deja tranquila a la esposa de Edward!"
Miré casi justo a tiempo para ver a Edward empujar a Mason al suelo y salir airadamente hacia su volvo con cara de piedra.
Alice me enarcó una ceja, confundida. "¿Esposa?"
"Tenemos que pretender que estamos 'casados' con un compañero de clase. Pero con mi suerte tuve que quedar emparejada con ese estúpido cerdo."
Lejos de simpatizar conmigo como presumí que haría, Alice gritó con entusiasmo. "¡Oh Dios mío!" jadeó. "¡Eso significa que eres mi cuñada!"
"Alice!" gemí. "Me escuchaste mal o qué? Tengo que simular que estoy casada con Edward!"
"Oh." Frunció el ceño ligeramente. "Bueno, al menos no es para siempre. ¡Tengo que ser su hermana por el resto de mi vida!"
"¡Él no te odia!" Apunté.
"Él tampoco te odia" dijo Alice.
De repente, un auto plateado se detuvo junto a nosotras y la ventana del lado del conductor bajó con un zumbido. "Vamos Alice," dijo Edward de mal humor.
Ella rodó sus ojos hacia mí y me sonrió. "Nos vemos mañana." Comenzó hacia el lado del pasajero del auto de Edward, pero entonces se detuvo y se volteó hacia mí. "¿Cuándo comienza formalmente el proyecto?"
"El viernes," contesté, ignorando el resplandor del piercing de Edward.
"Ven a nuestra casa primero. Así ni siquiera tendrás que prestarle algo de atención a este idiota." Sonrió. "¡Será como una fiesta de pijamas!"
Suspiré. "Para ser honestos, Alice, estoy pensando en botar el curso completo."
"No eres la única," murmuró Edward malhumorado.
"No puedes hacer eso," predijo Alice. "Quizás este proyecto no será tan malo. No te matará si lo intentas."
No pude contestar a eso, así que sólo sacudí mi cabeza y la saludé antes de voltearme y caminar hacia mi camioneta para volver a mi casa como una chica soltera casi por última vez.
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¡Hola a todo el mundo! Les traje el capítulo 2 más rápido de lo que pensaba, mi beta se hizo su tiempo, ya que está finalizando su semestre (le pueden desear suerte en los reviews XD).
Hablando de eso, miles de gracias por las alertas, reviews y favoritos, se siente raro recibir las alertas en mi correo, pero eso quiere decir que gusta la historia. ¿Les gustó el capítulo? Les dije que Edward no sabía lo que le esperaba, me da risa su reacción, al igual que la de Bella. Les doy una pista del siguiente capítulo: Charlie se va a enterar del proyecto, pueden hacer sus apuestas de cómo va a reaccionar.
Espero traerles pronto el siguiente capítulo, y paso el aviso de que estuve corrigiendo algunas cositas de los capítulos anteriores. Se cuidan y que tengan una excelente semana.
Clefa.
