(Continúa Flash-back)
Cuando Edward me beso me sentí momentáneamente en el paraíso, como si todos mis problemas o preocupaciones hubieran desaparecido pero de inmediato pensé en mi hermana y me aparté de él.
-¿pasa algo?-dijo hipócritamente.
-eres el novio de mi hermana ¿estás loco o qué?-respondí casi gritando.
-esa perra no me interesa-dijo tratando de que nuestras caras vuelvan a acercarse y le respondí con una gran cachetada.
-nunca vuelvas a llamar a mi hermana así, le diré toda la verdad-dije muy enojada y cuando quise bajarme del auto Edward me tomó muy fuerte mi brazo.
-escúchame pendeja si llegas a decirle una sola palabra a tu hermana haré que tu vida sea miserable-en sus ojos se veía una furia inimaginable, tenía mucho miedo de lo que pudiera hacerme.
-¿acaso me estás amenazando?-
-tómalo como quieras-dijo soltándome el brazo, apenas lo hice bajé rápidamente de allí. Él aceleró y se alejó del lugar.
Aunque estaba a pocas cuadras de mi casa el camino se me hizo interminable, a la vez que temblaba por la reacción que tubo Edward conmigo me sentía cada vez mas atraída por él, realmente estaba muy enferma.
-Bells ¿estás bien?-dijo Nancy recibiéndome en la puerta.
Solo solté un sollozo y la abracé.
-¿quieres que llame a nuestros padres?-dijo ella sin saber cómo ayudarme.
-no, estoy bien, solo me asusté un poco-dije fingiendo sonreír y Nancy me llevó a la cocina. Luego de tomar un té que ella me había preparado ya me sentía más tranquila.
-¿quieres contarme ahora que te pasó?-de pronto miró mi mano vendada y se tapó la boca-¿y qué te ha pasado en la mano?-
Las palabras de Edward seguían sonando en mi cabeza "haré que tu vida sea miserable" temía por mi hermana así que decidí no decirle nada.
-en la mano me corté lavando una probeta y lo demás…nada, solo fue una estupidez…estaba caminando hacia casa y un perro me persiguió un par de cuadras, pensé que me iba a morder y sabes que tengo pánico a los perros-
Ella sonrió y me abrazó.
-nada que te haga poner mal es una estupidez-susurró ella y sentí todavía una culpa mas grande, me alejé hacia mi habitación.
Traté de conciliar el sueño durante horas pero me fue imposible, solo podía pensar en el beso que nos dimos con Edward. Lo deseaba mucho, quería tenerlo conmigo y a la vez todo en mi susurraba "debes tener cuidado con él, es peligroso" además su repentina amenaza demostraba que no estaba bien de la cabeza pero sin embargo, ¿por qué tenía esas ganas casi incontrolables de llamarlo?
De pronto escuché ruidos provenientes de la sala. Me acerqué a ver quién era.
-estoy preocupada por ella Edward, no sé si me mintió con lo que dijo-escuché que Nancy hablaba con Edward y sentí un escalofrío recorrerme por la espalda, me quedé escondida escuchando la conversación.
-¿qué te dijo?-dijo él obviamente nervioso.
Ella le contó mi patética historia inventada y él suspiro, obviamente relajado.
-debes creerle, pero yo que tú la vigilaría, quizás ese corte en la mano era producido por ella, hasta pudo haber intentado suicidarse-
"eres una basura Edward Cullen" quería gritar pero sabía que era muy tarde para cambiar la versión de mi historia. Él quería hacerme quedar como una loca suicida y yo no lo permitiría, debía ser más inteligente que él.
-Bella nunca haría algo así-dijo Nancy disimulando su cara de susto por la situación.
-tú misma me dijiste que tu hermana estaba rara…yo solo la vigilaría-dijo él abrazándola y dándole un apasionado beso.
Volví arrastrándome a mi habitación, sentía odio, odio hacia mi hermana por besar libremente los labios de Edward mientras yo solo debía observar, estaba cada vez peor.
"debes odiar a Edward es una basura, tu hermana no tiene la culpa de enamorarse de él…OLVIDALO" pensaba una y otra vez al mismo tiempo que solo deseaba estar en sus brazos.
FIN FLASH-BACK.
Lástima que leyeron el Flash back, se perdieron mi interesante conversación con Ariel, ¿quieren que se las cuente? Pues yo no quiero, así que solo les interesará saber que luego de horas de plática aceptó ayudarme en mi plan.
-bienvenido a tu peor pesadilla Edward- le dije a Ariel quién lanzó una sonrisa y se alejó del lugar. Yo esperé media hora y me dispuse a ir a casa. Al llegar a todos se los veía muy alegres.
-¿pasó algo?-dije entrando al lugar y todos sonrieron al verme.
-hija, debiste habérnoslo dicho-dijo mamá agarrando mis manos.
-¿qué cosa?-dije sin comprender y de inmediato vi a Jacob en el salón, solo sonreí.
-hola mi amor, disculpa que les di la noticia sin ti, solo que no podía aguantar las ganas de verte-dijo él tomando mis manos.
Con Jacob habíamos acordado fingir un supuesto noviazgo, para que nadie sospeche cuando comenzaran a pasar cosas raras por casa.
-está bien mi vida, alguien debía decírselos ya-dije sonriendo y besando el cachete de mi "novio". Edward estaba a un costado del salón, se lo veía muy enojado.
-¿Dónde está Nancy?-dije extrañada de que no se encontrara con su amorcito.
-acá estoy hermanita-dijo Nancy trayendo consigo una pila de revistas-y por cierto, te felicito-agregó abrazándome.
-muchas gracias, elegí al mejor-dije mirando de reojo a Edward mientras recordaba la conversación que había tenido con él hace horas atrás.
Jacob me abrazó volviéndome a la realidad.
-¿te quedas a comer, Jack?-dijo mi madre sonriendo.
Él me miró y yo asentí.
-seria un honor, señora-contestó sonriendo y todos comenzaron a alejarse de la habitación para preparar la cena.
Cuando quedamos solos con Jack él me dijo:
-siento lo del abrazo, sé que no te gustan esas cosas-
-podría acostumbrarme a ellas-contesté sonriendo y él me besó tiernamente, abrí los ojos y vi como Edward me miraba furioso, solo abracé a Jacob y seguí con el beso.
-sabes, aunque solo me estés utilizando me encanta tenerte conmigo-me susurró Jacob al oído.
Él es el hombre perfecto, pero mi corazón ya tenía otro nombre gravado con fuego y seria un nombre muy difícil de borrar.
-haré todo el esfuerzo posible por enamorarme de ti, de verdad me gustaría hacerlo, pero…-
-yo te ayudaré en todo lo que pueda-dijo él cortando mi frase y volviendo a besarme.
La comida pasó rápida y tranquila, parecía que de un instante al otro Jack ya se había ido del lugar. Solo quedábamos en la sala Nancy, Edward y yo.
-bueno chicos, me voy a acostar-dije dándole un beso a Nancy y luego un sexy beso a Edward en la mejilla que duró una fracción de segundo pero sabía que eso bastaba para volverlo loco.
-que descanses, sueña con Jacob-dijo Nancy riendo y Edward la miró de mala manera.
Ya en mi habitación pude sonreír, hasta ahora todo iba saliendo bien, solo debía hacer una llamadita y luego de arreglar unos asuntitos empezaría con mi plan…
La puerta de mi habitación se abrió de inmediato haciéndome distraer de mis pensamientos, era Edward.
-¿qué rayos…-comencé a decir pero él me interrumpió para besarme, extrañaba tanto sus besos pero debía mantenerme firme en todo lo que tenía pensado hacer.
Lo aparté de pronto y le dije:
-vete o grito-
-nunca gritarías-dijo él sonriendo.
-¿estás seguro?-dije en tono amenazante y él cambió su sonrisa tranquila por una mirada más profunda y fría.
-ya hablaremos-dijo en un susurro y se alejó de la habitación.
Cuando él ya estaba fuera pude volver a respirar, no debía dejar que mis sentimientos se entrometieran en mi camino.
Esa noche no pude dormir casi nada, pensaba en el beso que me había dado con Edward y sentía un profundo dolor mesclado con un ardiente deseo, era como caminar sobre el fuego para segundos después hundir los pies en el hielo. Cuando pude cerrar los ojos ya era de día, Nancy entró rápidamente a mi habitación.
-hermana quiero que seas mi dama de honor-dijo ella sonriendo mientras mi madre nos miraba desde el pasillo.
-pero…-
-no digas nada, sé que serás la mejor así que ayúdame con los preparativos-dijo ella sonriendo y se alejó de allí.
Me vestí rápidamente y la acompañé al centro. En una tarde ya teníamos los suvenires, los globos y toda la decoración, inclusive habíamos averiguado por una banda para que tocara en la boda, la verdad es muy fácil adquirir cosas cuando no te importa el dinero que gastes.
-¿esta noche irás de Edward hija?-dijo mamá mirándola a Nancy.
-si, así que no me esperen despiertos-dijo ella sonriéndome y yo fingí una sonrisa.
-¿viene Jack a casa?-
-no, debe ocuparse de un asunto que le pedí-respondí sonriendo y de pronto sonó mi teléfono. Era Jack.
-¿ya lo tienes?-dije rápidamente temiendo de que algo hubiera salido mal.
-costó mucho pero si, ya lo tengo-
-hay eres único-dije sonriendo-te lo recompensaré esta noche, cuando hayas terminado el trabajo que te pedí-
-ya lo terminé Bells-dijo él extrañado.
-el otro trabajo Jack-dije en un susurro y como vi que mi papá se acercaba agregué-te amo, yo mas, te re amo y extraño, besito chau-
-¿están muy enamorados no?-dijo papá sonriendo.
-seguro-dije alejándome de él. Mi padre guardaba un secreto que me repugnaba pero no podía decir nada, había jurado no hacerlo.
-bueno, me voy, nos vemos mañana-dijo Nancy y yo corrí abrazándola muy fuerte.
-te quiero ¿si?-dije en un susurro y ella rió.
-yo también-dijo y se alejó del lugar.
"dulces sueños…hermanita" pensé sonriendo y me fui a dormir.
