ÉPILOGO

Aquí tenéis el epilogo de "amor electrizante" :D

Después de derrotar a Enel, Luffy y Nami se besaron, olvidándose por completo de todo lo que había a su alrededor, incluso de sus malheridos compañeros. Entonces un Chico con pelo verde, todos lo conocemos, Zoro Roronoa, se levantó dolido por el ataque anteriormente recibido.

-Ha, me duele la cabeza...-dijo Zoro.

-Esto con una siesta se me pasa- aclaró.

Entonces abrió los ojos, y aún rascándose la cabeza vio a Nami y Luffy uniendo sus labios, y su shock fue tal, que no pudo articular palabra. Luffy y Nami se separaron aún con los ojos cerrados y al abrirlos se quedaron mirando a Zoro, que tenía cara de "¿qué cojones hacéis?".

-Que…Que….-logró decir Zoro, a duras penas.

-Ahora somos novios…-dijo Nami, acariciando el rostro de Luffy.

-¿Qué?- dijo una voz familiar.

Sanji también estaba llegando, y al oír eso se quedó paralizado. Después fue corriendo a Nami, y soltó lo de siempre.

-Mi pelirroja, ¿me has cambiado por este idiota de goma?, Las rosas no tendrían que estar con las ruedas de goma…- soltó Sanji, dándole una flor a Nami.

-¡Calla ya pesao!- dijo Nami, asestándole un puñetazo en la cabeza, que le hizo un chichón.

-¡Viva los novios!- decía el rubio desde el suelo, alargando la mano.

Más tarde vinieron todos los demás, nadie había muerto y se enteraron de la noticia, aunque Sanji seguía triste y Zoro no podía articular palabra alguna. El shock había sido tremendo.

-Espera…- dijo Robin.

-¿Y Enel?- añadió, poniéndose en posición de combate.

-Tranquila, Luffy le ha vencido…- dijo Nami.

Los sombreros de paja se fueron hacia el alma de Merry y emprendieron el viaje de vuelta a casa. Pero antes de desaparecer del mar del cielo, para caer al inmenso mar azul vieron un gran rayo proveniente de la isla del cielo.

Enel se estaba dando otro masaje cardíaco, y había revivido, sin embargo nuestros piratas ya habían caído al mar azul, pero Enel no podía asimilar que una panda de insignificantes mortales hubieran arruinado sus planes, él era un dios, un ser superior.

-Me vengaré- dijo con la mirada ensombrecida.