Capitulo3: True Heart

La inocencia de Sai me hacia envidiarlo. Por lo menos no tenía la cabeza atormentada para dibujar esos garabatos en forma de jutsu, que para él significaban el mensaje de su corazón. Mi mente bloqueada en tantos problemas adolescentes y adultos (esto por el tema de la villa) no me dejaba explayarme más, estaba muy estresada.

Observe el contorno de mi paisaje manipulado a mano propia alzada por Sai. Las pequeñas siluetas de los niños estaban un poco deformadas, pero a medida que la tempera se fue espesando, el grosor de sus rostros se intensificó. Me gusto como había quedado, las casas eran bastantes reales, solo que les separaba de la realidad por el rastro de las pinceladas anteriores. Dejando de lado eso, el espejo aguarino del agua relejaba los árboles con gran calidad de racionalismo, lo que me hizo disfrutar de aquella pintura.

- Iré a fabricar más pintura¿quiere practicar algunos bocetos? – dijo Sai, cuya voz recién percate después de ese trance pacifico que me dominaba.

- ¿Disculpa?-.recién procesaba sus palabras-. ¿Has dicho "fabricar"?-Mi rostro demostraba las mas sincera de las ignorancias.

Él asintió, y me sonrió con cordialidad.

- Es difícil, pero se puede hacer – ordeno unos cuantos botes de pintura seca, que yo ni me había fijado en ellos mientras realizábamos la pintura-. Te dejo por hoy, mañana veré los bocetos para ver como lo vas haciendo.

Cargo los botes en su cuerpo y se dispuso a irse. No estaba preparada para que me quedara sola, al menos… no todavía.

- ¡Espera, Sai-kun! –lo detuve, el toque de queda podía esperar. No consiliaria el sueño de todos modos-. ¿Eso no puede esperar hasta más tarde?

Mi miro con asombro, pero luego descargo todos los barriles a un lado y puso mi pincel y el suyo dentro de los mismos. Se incorporó a mi lado.

No hablamos de nada por un rato. La noche caía…y yo ya me estaba hartando…. ¿Acaso no tenia ganas de charlar?

- ¿Sai-kun…?

- Dime –su voz sonaba firme, inocente, igual.

- ¿Tienes algo para contarme? –sonreí para incitarlo-. ¿Algo interesante para charlar entre los dos?

- ¿Qué tal si tu me cuentas algo, eh? Seria bueno escuchar lo que puede decirme una chica – se rió.

La perplejidad domino mi cuerpo, bueno, siendo sincera…creo que fue un escalofrió. Mi rostro se torno medio rosado. ¿Qué quería saber…?

- No entiendo lo que me estas tratando de decir, Sai-kun.

Sus ojos negros se volvieron a perder en el cielo estrellado que se nos presentaba. En verdad anteriormente creía que era como un hermano lejano de Sasuke, y eso me hizo recordar mi insensatez al principio. Pero era Sai…una persona completamente diferente. Muy diferente a…Sasuke-kun.

- Tu sabes, – sus pupilas se escondieron bajo sus parpados en forma encorvada hacia arriba, sonriendo- ¿Por qué ese extraño acercamiento a los chicos¿Qué le ven de especial¿Por qué se enamoran¿Por qué no serán todas iguales¿Qué las diferencias en el tipo de gustos con los chicos? –Me miro sin deshacer esa mueca-. ¿Por qué justamente te fijaste en mí?

- ¿Ohoeee¡Que preguntas!-. Realmente me agarro desprevenida, pero mi sorpresa fue realmente el interés de Sai. Creo que…mi sonrojo lo ocasiono la última, sin embargo trate de evitarlo.

Pensé en como responderle sus preguntas de una manera inteligente, menos tonta…pero era Sai¡algo de él me atraía mucho¡Y su inocencia por ahí no lo entendería¡Además seria divertido ver sus reacciones!

- Como te explico –dirigí mis ojos hacia arriba, pensativa-. Las chicas…bueno, los chicos, bueno, es decir….- ¿Porque vacilaba tanto? Ese tipo de explicaciones tendrían que ser muy fáciles de procesar-. Bueno, el tema es que…cuando una chica se enamora es muy extraño. Es normal que no nos entiendas. Eres hombre.

- Dime -me miro, atento-. Me gustaría entender porque se enojan cuando las tratas mal, o les dices la verdad.

- ¡¿Entonces es verdad que piensas que Sakura es horrible?!

- No es de mi preferencia. Es muy gritona y…violenta. Si las chicas son como ella, no me gustaría intentar nada…En la red del ANBU donde estaba, no había mujeres, y me enseñaron que te podían estorbar. Pero ahora con la indicación de Naruto-kun, estoy dispuesto a entenderlas…aunque me sea difícil –se encogió de hombros.

- Vaaayaaa… ¿y porque no tenían mujeres¿Qué son tan estrictos que no son mixtos? Las mujeres somos importantes, y somos esenciales para los hombres -alcé mi dedo índice con sabiduría-. Los chicos tienen que proteger a la mujer hasta un cierto punto. No tratarlas de inservibles, ser pacientes y sensibles con ellas. ¿Sabes que hasta el más duro, por difícil que sea, al final es muy domable? Es una capa que se pone por miedo a nosotras, pero eso hace interesante saber como actúa y eso…-.No sabia porque, pero estaba pensando en Sasuke-kun en ese momento.

- Hum¿y yo porque soy tan popular si ni siquiera las he protegido ni he hablado con ellas? –volvió a observarme, esta vez sin expresión en el rostro.

- Bueno, hay gente que solo se fija en lo físico primeramente. Yo soy una –cerré mis ojos, apenada-. Por eso me acerque a ti, eres muy guapo – reí divertida. Esa actitud era incontrolable, era mi personalidad odiosa-. Pero parece que me gustas más por lo inocente que eres.

- ¿Y eso? –Rió entre dientes-. Yo pensaba que eras odiosa, pero ahora me pareces bastante simpática… –escuche un "ught" después de eso.

- ¿Cómo odiosa? –una cólera inconciente se apodero de mí-. ¡¿Eso de preciosura era mentira?!

- Naruto-kun me había advertido de los gritos que pegaban cuando tú y tu amiga se enojaban –empezó a llevarse las manos a las orejas-. Son iguales.

- ¡No nos compares! –grite, junto con una cachetada que sonó fuertemente en la mejilla de Sai. Me hele completamente, pero esa ira no podía ser controlada. Aunque fuese una estupidez-. ¡Y menos con esa frontuda! –subí las voz aun más, y Sai demostró total desacuerdo a seguir con esa conversación.

- Eres odiosa…igual que ella…-sus ojos me miraban despectivamente-. ¿No puedes darte cuenta que son la misma persona con diferentes cuerpos? –una pausa que hizo perder el control-. ¿Quién eres, Ino?

- ¡¿Qué estas diciendo¡Yo soy yo¡Nadie puede compararse¡Esa frontuda es mucho peor que yo! – me pare, y apreté mis puños. Esas comparaciones con Sakura me tocaban mucho mi orgullo. ¿Por qué permitía que ella me pasara¡Era mucho mejor¡Un partido diferente!

- Tienes su misma personalidad. En este momento, estoy hablando con…Sakura Haruno –se puso a mi altura, y intercambio una mano de sus orejas a su mejilla enrojecida-. ¿Tan débil eres que dependes de ser alguien más¿Tomar la vida de otra? –sonrió, pero esa era una sonrisa odiosa…-. Que estupidez…

- ¡Cállate!

- ¿Lo ves? Otra vez te pregunto¿Por qué las mujeres se molestan cuando les dices la verdad? Al fin y al cabo, se van dando cuenta solas pero… ¿Por qué no ayudarte? Sé tu misma, Ino –se dio vuelta y agarro los botes de pintura.

"¿Tomar la vida de otra?"

¿Cómo es que sabía tanto de esas cosas¿Su inocencia era un telón para no salir a flote su verdadera personalidad? Lo que me había dicho era muy cruel. Esas ilusiones y buenos modales. La ayuda que me brindo y todo… ¿era mentira¿Solo para recriminarme algo que…sé que no es cierto? Mi personalidad era mi problema. Entonces¡¿Por qué me molestaba tanto¿En verdad era igual que Sakura?!

Apreté mis puños con más fuerza. ¿Qué significaba tener personalidad? Algo con que agarrarse, con lo cual enfrentabas el mundo. Demostrabas tus gustos, sin miedo a que se quejaran de ello. Mi padre no era ningún tonto, y sus consejos me habían guiado hasta aquí. Aún sin mi madre, yo logré ser alguien femenina. Mucho más fuerte que Sakura, claro.

Sakura…Sakura… ¿Qué significaba para mí¿En verdad una amiga de verdad? Después de todo lo que pasamos. O Mejor dicho, de lo que me hizo pasar. Esa actitud de temerosa frente a todo. La decisión de dejarme por un chico. De hacerse la fuerte cuando verdaderamente era una perdedora. Obviamente, todo le salio genial. Ahora era fuerte, madura, decidida, incluso hermosa. ¿Y Yo¿Era igual¿Era madura, fuerte y decidida? Me había dejado atrás, o yo me había dejado. La confusión de darme cuenta de que Sakura era alguien y yo nada, me hizo tomar la iniciativa a seguirle el paso. ¿Era un signo de debilidad¡¿Tan malo era seguir sus pasos¡¿Probar esa gloria que todavía no siento?!

Lloré molesta, pero también por darme cuenta de que mi personalidad definida…aun no estaba tanto. Era inferior a Sakura, mucho más de lo que me había dado cuenta. Mucho más de lo que traté de ignorar por miedo a perderme en las decisiones de la vida. Me abrace a mi misma, tratando de buscar un calor que me ayudará a no hacer que mi tristeza se demostrará. Era un shinobi, tenia que aguantar. La debilidad era algo que debía tirarse a la basura.

Mi corazón me lo pedía, pero trataba de impedirlo; lo cual contraía el órgano en una manera dolorosa, algo inaguantable de soportar, algo que mis lágrimas demostraron. ¿Quién era yo al lado de Sakura¡Su doble¡Su gemela¡Su clon! No merecía protagonismo alguno sino era más de la copia original. Siempre me dejaba de lado para irse con su grupo. Tan sumisa en conquistar a Sasuke, con ese fanatismo que le teníamos. ¿Pero acaso ella no me copio al enamorarse de él¡Era mió¡Le tenia la mirada fija en él! Y ella me lo quito. Ella siempre tuvo lo que quiso, y yo siempre tuve que buscarlo por mi cuenta. Igual que con Tsunade-sama, tuve que pedirle que me ensañará. En cambio, a Sakura, fue ella quien se lo pidió. ¿Acaso servia para medico¿Era realmente lo que había querido?

Empecé a escuchar los leves golpeteos que hacían mis lágrimas al caer por mi barbilla, pensando en todas las cosas que me faltaban para llegar a ser Sakura. Para poder superarla, para poder ganarle, para no perder ni en el amor…ni en nada. Tal como había dicho…Asuma-sensei. Estaba muy confundida, pero mis pensamientos no llegaban a ningún otro lado en ese momento. Quería descarga todo lo que llegaba cargando. Tirarlo por la borda.

-¿Ino?

Me exalte un poco, y paré de llorar al instante. Esa voz era la del compañero de mi enemiga a derrotar, alguien que…conocí por ella: Naruto Uzumaki.

Mi mente estaba en otro lado, la confusión y la tristeza no me dejaban pensar. Pero no quería que él se encarase¿Qué iba a poder hacer? Solo sentir lastima.

- A-eh…eres tu Naruto –recuperé mi voz del sollozo, buscando la dura de siempre-. ¿Qué sucede¿Encontraron algo? –.Limpié con rapidez mis lagrimas, pero no pude evitar que mis ojos siguiesen enrojecidos.

- ¿Estabas llorando? –su voz sonaba preocupada. Obvio, era Naruto. Siempre preocupándose por los demás, sea estúpida o no la razón. Sea hombre o mujer. Sea alguien o no.


Este día era realmente extraño. Primero la información que me había dado Sakura, según la cual, alguien nos estaba siguiendo. Luego encontrar a Sai bastante perturbado murmurando algo así como "Mujeres…Ino, Sakura y bruja". Y ahora esto:

Encontrarme a Ino Yamanaka llorar a moco tendido, como una niña pequeña y asustadiza. Era raro ver a Ino, una mujer tan fuerte y decidida llorar de esa manera. Daba miedo.

- Nada de eso, es que se me ha metido algo de arena en el ojo…- susurro mientras se levantaba y me observaba fijamente.

La verdad es que no sabía exactamente qué hacer cuando una mujer estaba así. Sakura normalmente se echaba a llorar e intentaba pagar su frustración en mí. La verdad es que no me apetecía que Ino intentase pegarme o peor aun, meterse en mi mente y controlarme. Así que hice lo que mejor creía posible hacer: Me acerque y la rodee con mis brazos. Según Ero-sennin, darle cariño a una mujer era lo mejor y más practico que podía hacer un hombre.

Al principio se puso rígida e intento escapar pero yo le susurre que se tranquilizase por un momento.

- Naruto… ¿Por qué…? – empezó a susurrar pero callo.

- Cuando yo me sentía solo, a veces lo único que quería era que alguien se preocupase por mi, pensaba que ojala tuviese un amigo para ayudarme a sonreír y abrazarme para darme ánimos. No me gusta ver llorar a nadie, Ino –

Ella no respondió. Pero apoyo su cabeza sobre mi pecho y me rodeo con fuerza mientras poco a poco, su respiración iba tomando un ritmo lento y tranquilo.
Era sumamente extraña esta sensación para mí. Nunca había tenido a una mujer de esta forma. Mi corazón se aceleraba a ritmos insospechados, como cuando entrenaba y la adrenalina se disparaba.

Olisquee su cabello y olía bien, demasiado bien. Era como una mezcla de rosas y lavanda.

- Gracias Naruto – Dijo mientras comenzaba a apartarse de mi. – Ahora estoy mucho mejor – Me sonrió mientras sus mejillas se tornaban rosadas.

- De nada Ino – Le sonreí, aunque me hubiese gustado que nos hubiésemos quedado más tiempo abrazados.

"¿Pero que estoy pensando¿Abrazar a Ino¿A la doble de Sakura? "

- Déjame agradecerte lo que has hecho Naruto – Dijo mientras se ponía en puntillas mientras que podía sentir su cálido aliento en la cara.

Y luego paso algo que juro por mi vida que nunca olvidare. Ino Yamanaka, la odiosa, la terca, la problemática, se acerco a mí y presiono sus finos labios rosados sobre mi mejilla.

Su tacto fue suave, pero hizo que una especie de descarga eléctrica recorriese mi cuerpo.

Ino me observo por un momento; podía percibir un extraño brillo en sus ojos.
Sabía que era lo que sentía. El sentimiento de la duda. ¿Pero de qué dudaba?

"Vaya, el pequeño zorro comienza a experimentar cosas nuevas"

Susurro una voz grave con tono juguetón en mi cabeza.

Era el Kyubi. Solía hablarme cuando se aburría y esta era una ocasión.

"Piérdete… ¿es que no te cansas de molestarme?

El Kyubi gruño, pero luego añadió:

"Me parece que empiezas a sentir algo más que amistad por la rubia"

Sus palabras me dieron de lleno en el alma, choco con mi cerebro y dejo desprotegido mi corazón.

"Cierra tu hocico y déjame en paz"

Se hizo el silencio. Seguramente había echo caso a mi advertencia.

O tal vez no.

"Yo que tu me daría la vuelta"

"¿Qué¿Y eso por que?"

"Cierta pelirrosa te esta observando"

Y su carcajada quedo apagada por los gritos de Sakura.


No podía creerlo.

Naruto y la odiosa de Ino. Juntos. Primero intenta quitarme a Sasuke-kun y ahora pretende algo con Naruto. ¿Pero Ino no estaba con Sai?

- Siento si interrumpo algo, chicos – Dije mientras aguantaba con todas mis fuerzas no golpear el suelo y provocar un terremoto.

Naruto se sonrojo a una velocidad pasmante. Se separo de Ino mientras susurra "Maldito Kyubi" y luego me observaba con una media sonrisa.

- Sakura-chan, no es lo que parece…lo que pasa es que…-

Ino se abalanzó sobre él y le tapo la boca con ambas manos.

- ¡Ni te atrevas a decir palabra! –

- ¿Palabra¿Sobre qué? – Pregunte curiosa, aunque la ira y el enfado dio un énfasis bastante espeluznante a mis preguntas.

- No te interesa frentuda…- Respondió la rubia oxigenada.

- Deberías tenerme más respeto cerda, que tengo mucho más rango que tú – Dije satisfecha de mi misma.

Ino me observo por un momento. Yo esperaba que se pusiese a gritar como siempre pero no lo hizo.

Pude ver como sus ojos brillaban intensamente y podía sentir la melancolía rodearla como un sentimiento compañero.

Había puesto el dedo en la herida.

Una parte de mi sintió remordimiento al soltarle tal cosa a mi extraña enemiga-amiga; pero la otra disfruto del dulce sabor de la venganza.

- Me voy – fueron sus únicas palabras, mientras desaparecía al cruzar la esquina del parque.

La observe marchar mientras sentía la mirada de Naruto clavada en mí.

- Espero que algún día dejen de pelear…el odio no es bueno para el corazón Sakura-chan, y tu lo sabes casi mejor que nadie…- Su voz sonaba triste y mientras se alejaba de mi, sentí lo mismo que cuando Sasuke-kun se fue, aquella fría noche en la que decidió convertirse en nuestro enemigo, al unirse a Orochimaru.


Corrí con todas mis fuerzas, o mejor dicho, salte lo más rápido que podía. Sabia que tenia que quedarme a escuchar la información de Sakura, pero, pero tener a Naruto al lado, después de lo que avía hecho…y…Sakura. Era demasiado, tenia la necesidad de escapar, safarme del problema de mi personalidad.

¿Por qué me había dejado llevar por las palabras de Sai? Si, era inevitable. Mi personalidad era igual. No podía mentir. Mi sinceridad pegaba fuerte, pero era verdadera. Detuve mis pasos poco a poco. Mi cabeza no dejaba que la fuerza cediera a mis pies, por lo que poco a poco me abandonaba. Termine frente al hotel, nuevamente.

- Ino-san – la tímida voz de Hinata, me volvió en si. Aunque seguía en otro lado-. ¿Recibiste la nueva información?

- No, la vi a Sakura, pero no me dio nada de información – soné enérgica, eso me alegraba-. ¿Cuál es nuestro proximo movimiento?

- Bueno –comenzó a juguetear con sus dedos-. Al parecer, una pareja de akatsuki nos esta…-su voz cambio a una serie, que pensé que no me estaba dirigiendo a la callada de Hinata-…siguiendo.

- ¡¿Cómo¿Desde cuando?

- Ayer en mis caminatas nocturnas confirme que dos de esa organización se ocultaban a unos metros del hotel -. Neji se puso al lado de Hinata, como todo un protector. Realmente no me había percatado de su presencia, o eso pretendía-. No los ataque porque no quise levantar sospecha. Yo creo que deberíamos tomar recado de eso. Kakashi-sensei esta analizando la situación.

- ¡Neji-niisan¡¿No sabes que es muy peligroso atacar en estas condiciones?! Dos miembros de ellos podrían destruirnos – se puso enfrente de su primo, y juro por dios que a él lo vi con un brillo especial en los ojos. Era muy extraño, ya era la segunda vez.

- No podemos permitir más perdida de tiempo, Hinata-sama. ¿Qué tal si toman cartas en el asunto y nos atacan por sorpresa? Seria más riesgoso, y además la aldea quedaría sin nadie que pudiese avisarles. Conociendo el numero de miembros, los otros estarán buscando a los jinchiriku que faltan. Naruto esta en nuestro equipo, así que podemos usarlo como anzuelo para evitar más muertes.

- ¡¿Cómo te atreves a decir eso¡Naruto es nuestro compañero! – realmente Hinata estaba por enojarse, me dio miedo ver su rostro enfrentándose a Neji. Sin mencionar, que Neji parecía mi gemelo por la misma cara.

- P-Pero Hinata-sama…-iba a replicar, pero quise detenerlos.

- Ustedes parecen una linda pareja de casados, eeh –dije picadamente. Quería sacar ese ambiente tenso, por más que estuviésemos en una situación peligrosa.

Rápidamente los rostros de los dos se volvieron rojos hasta las orejas. Me reí de sus mismos gestos al mirarse.

- ¡¿P-Porque no metes tu cerebro en la misión, idiota?! –-grito Neji nervioso. Jamás lo había visto así, era un espectáculo.

- ¡I-Ino-san! -.Hinata volvió a esa posición tímida de antes, la única diferencia era su rostro rojo.

Reproduje una carcajada que salio de mi corazón, destrozado y triste. Me estaba recuperando, gracias a ellos. Los problemas se me fueron un poco de la mente.

Neji hizo un movimiento con la cabeza, y carraspeo momentáneamente. Atrajo mi atención y al ver que elevaba su dedo índice con sabiduría, levante una ceja.

- Aunque si hablamos de eso, yo…-.Vi a Hinata abalanzarse sobre él, la vergüenza volvió a su rostro y el sudor frió hizo que volviese a carcajear-. ¡¿Hinata-sama?!

- ¡Cállate!- grito una avergonzada Hinata.

Meneé con la cabeza sin saber muy bien que pasaba. Pero sabia que entre esos dos había algo. ¡Quien iba a decirlo! Neji Hyuuga, el cual alguna vez lo concidere el ser más frió después de Sasuke-kun, ahora estaba con Hinata Hyuuga, la chica que estaba loca por Naruto.

Mi animo se apaciguo un poco mientras veía discutir a la pareja de primos, y al resonar el nombre de Naruto en mi cabeza. Tal vez, ser amiga de él me ayudaría a contar con alguien para cambiar. Ya que Sai…me había decepcionado por completo.

Sentí una punzada en el corazón, tanto que tuve que presionarlo con un puño para que se disminuyera. ¿Podría seguir hablando con él¿O iba a seguir pensando en mí como Sakura?

La idea de que Naruto pensase sobre mi de otra forma me resultaba demasiado tentadora. Muchas veces había querido introducirme en su mente para saber como pensaba, que sentía, para averiguar mas sobre él.

Pero lo que la sed de la curiosidad mas quería saciar era una cosa:

¿Cuáles eran sus verdaderos sentimientos hacia mi?