SUEÑOS

Vale mis sueños suelen ser muy vividos, y claro esta que, a ver tengo diecisiete años, ya he tenido algunos bastante "subidos de tono" más este se llevaba la palma.

Me encontraba sentada en la barandilla de una balcón con vistas al mediterráneo, y la luna llena se reflejaba en el mar, estaba escribiendo en un grueso libro con la portada forrada en raso color salmón cuando note que unos brazos rodeaban mi cintura y que unos labios se posaban en mi cuello y murmuraban algo, cerre el libro y lo deposite con cuidado en el suelo, me di la vuelta y ahí estaba Nick mas hermoso que nunca, me cogió en volándas y me dejó de pie frente a una mecedora donde el se sentó, tras esta había un espejo enorme en el que me encontraba reflejada, tenia el pelo tan negro y rizado como siempre pero en este estaban colocados primorosamente cientos de perlas blancas como gotas de rocío, y mi ropa era preciosa, lucia un corpiño negro con bordados plateados en forma de rosas y un escote en forma de corazón muy favorecedor , unos preciosos brazaletes de oro blanco tintineaban graciosamente al menor movimiento y la ligera falda de seda negra se movía con la brisa marítima dejando ver mis pies descalzos, le di la espalda a Nick y me contoneé coquetamente, mientras tiraba del cordón de seda que cerraba el corpiño, dejando entre ver el nacimiento de mis pechos, me volví a mirarle y el me sonrío lujuriosamente, me senté sobre su regazo mirándole a los ojos y le di cálido beso en la frente.

-Sabes Jessa...- me dijo con la voz mas dulce que os podáis imaginar- Creo que estoy totalmente enamorado de ti.

Y tras eso me dio el beso mas sensual que os podáis imaginar: Su lengua se asemejaba a una anguila dentro de mi boca, que luchaba con mi lengua para obtener el control, era en una palabra, ardiente.

Lentamente me fue despojando del corpiño, mientras me besaba en el cuello y yo con una mano le desabrochaba los botones de la camisa, y con la otra le sujetaba fuertemente la nuca, dejo mi cuello para mas tarde y paso a mi cara, depositando pequeños besos por ella hasta llegar a mis labios, bajo las manos a mi espalda hasta dejarlas en mi trasero agarrándomelo fuertemente, enrede mis manos entre su cabello para hacer más profundo el beso, cuanto mas nos acercábamos mejor notaba su virilidad intentado salirse del pantalón, y yo para aumentar la excitación comencé a frotarme con movimientos sensuales contra su miembro. Me levante y con un ademán brusco le puse en pie tirando de sus muñecas, y de un tirón le arranque la camisa, le empuje contra la cama y me tire encima de el como una leona a su presa, recorrí el torso desnudo de Nick con mi lengua deteniéndome en los pezones mordiéndoles levemente provocando que sangraran y después lamí morbosamente la sangre que manaba del pezón.

Con un movimiento rápido se coloco encima mío, sujeto con una sola mano las muñecas por encima de mi cabeza, mientras que con la otra levantaba mi falda y su boca se entretenía mordiéndome el cuello, soltó mis muñecas y lentamente empezó a dar pequeños besos por mi cuerpo hasta llegar a la cadera, al parase en la cadera me miro a los ojos y me sonrió de forma morbosa, viendo que yo le daba mi consentimiento a hacer conmigo lo que quisiera separo mis piernas y metió la cabeza debajo de la falda mordiendo el interior de mis muslos. Viendo mi latente excitación decidió que era hora de que su virilidad entrara en mi, por lo que me rasgo la falda y se bajo lentamente el pantalón, ya estábamos totalmente desnudos, el sudor recorría su pálida piel hasta su bien dotado miembro, se deposito con cuidado encima mío y el contraste de su piel, con la mía, era impresionante, el tan blanco como la leche pura y yo tan mulata; cuando estaba apunto de entrar en mi, un golpe en la puerta nos sobresalto y nos separamos bruscamente tapando nuestro cuerpos con las cortinas del dosel, el se coloco enfrente de mi protegiéndome de la tromba de gente que acababa de entrar en la habitación armada con antorchas, rodeándonos, golpearon fuertemente a Nick en la cabeza, dejándole inconsciente y me sujetaron de los brazos y me arrastraron hacia la puerta, mas como yo me resistía me golpearon también dejándome inconsciente.

Me desperté sobresaltada, asustada y algo húmeda no solo por el sudor, por lo que para despejarme decidí abrir la ventana y deje que la brisa de la noche azotara en mi rostro y escudriñe la oscuridad que rodeaba mi casa, buscando una señal de Nick aunque sabia que era imposible que estuviera allí, mis sorpresa fue mayúscula cuando vi brillando en la oscuridad unos ojos amarillos que llamaron mi atención, los mire fijamente y note como si algo se adentrara en mi mente, sometiéndome a todos sus deseos, la "voz" me ordeno que bajara hasta el linde del bosque, por lo que aun descalza me encarame a las ramas del árbol que había junto a mi ventana, todavía no se como no me mate, pero en un momento estaba en el suelo, avancé por el pedregoso camino que llevaba a la carretera y la crucé como una autómata y me adentre en el bosquecillo, hasta llegar al ser que poseía esos ojos, cuando llegue no me pareció extraño ver a Dave hay parado, sonriéndome como la ultima vez, se acerco con pasos etéreos y m cogió la mano como la primera vez, depositando en ella un húmedo beso.

-Señorita Jessica, le dije que volveríamos a vernos.

Me acerco a el y apretándome contra su pecho y paso olió el cuello como si de vino me tratase.

-No se porque mi hermano aun no te ha matado, eres embriagadora, tan dulce.

Un gruñido animal salió de su pecho como un león que acecha a su presa, y unos afilados colmillos se posaron en mi cuello, produciéndome un leve dolor, cuando estaba a punto de clavármelos por fin una, una pequeña figura nos empujo haciéndonos golpear contra un árbol , era pequeño como si de un niño se tratase y muy rubio, hoy como Dave le gruñía algo y el pequeño le golpeaba en la cabeza dejándole inconsciente, lo ultimo que vi fue como ese pequeño ser se acercaba a mi y tocaba delicadamente mi rostro, haciéndome quedar inconsciente.

Cuando me desperté me encontraba en mi habitación, me dolía horriblemente la cabeza y la espalda, no entendía nada, ¿Cómo había llegado a mi cuarto?, o es que lo que paso la noche anterior fue un sueño bastante bizarro, eso era lo mas probable, por lo cual simplemente me desperece y baje hasta la cocina, Joder las escaleras estaban heladas, es que mi madre no había echado leña a la estufa. Mi casa no era lo que se dice moderna, era un viejo caserón de tres pisos hecho de piedra y adobe, bastante grande, pero eso si muy acogedora; La decoración era bastante dispar, el piso inferior era muy moderno, decorado a la ultima moda, mientras que las habitaciones estaban decoradas al estilo victoriano, realmente era una casa extraña, lo que si me llamaba bastante la atención era el desván, solo había entrado en el un par de veces, pero me había dejado una impresión bastante inquietante, estaba repleto de animales disecados, cuadros viejos, ratones y millones de arañas repugnantes, (Puag como las odio). La cocina era mi parte favorita de la casa, sobre todo porque allí hacia calor, no como en el resto de la casa, cuando me senté en la pequeña mesa para desayunar, mi madre me miro inquisitoriamente mientras me servia las tortitas y cuado me sirvió el café no puedo aguantarse mas:

-Jessica Rejane Menéndez Rodríguez, se puede saber que hacía usted ayer sola y hasta las tantas, por lo que yo recuerdo dijiste que no ibas a tardar mucho y además de llegar tarde, ¡acompañada! .

-Eh.. ¿Acompañada?, ¿Qué dices mamá?

-Sí, lo que estas escuchando, ayer te oí hablar con alguien, soy tu madre puedes contármelo.

-Ya claro, te lo puedo contar todo, para que después me traiciones y se lo cuentes a la vecina, además mamá hoy tengo muchas cosas que hacer, e de ir al pueblo a comprar unas cosas e inscribirme en el instituto.

-Vale, pero después ya hablaremos.

-Sí mamá.

Me levante y fui directa a mi habitación para cambiarme, mire por la ventada, para ver el tiempo que hoy me deparaba, nublado, que raro por aquí, abrí mi armario y como siempre cogí lo primero que vi, esta vez un chándal gris, una camiseta de tirantes negra por supuesto, mis converse negras también y una sudadera de cremallera negra, me hice una coleta lo más rápido posible y baje las escaleras, me despedí de mis padres y cogí mi súper bici de la época de los años treinta, era azul, oxidada y por si no pudiera ser mas ridícula con una cestita, metí los impresos en ella rezando para que no volaran.

Seguí la carretera que llevaba hacia el instituto, un edificio antiguo de piedra gris y repleto de hiedra, deje mi súper bici en el aparcamiento y fui hacia el instituto, me puse los impresos bajo el brazo y abrí la enorme puerta y antes de entrar oí el bullicio que reinaba allí; cientos de alumnos iban para ya y para acá recogiendo impresos, apuntando el nombre de los libros etc.., me dirigí hacia el mostrador de secretaria que estaba al fondo a la izquierda y espere pacientemente a que llegara mi turno, mientras observaba mi nuevo entorno, por un momento me acorde de toda la familia de mis padres, ese sitio era realmente pijo y para colmo, ¡Tenia que llevar uniforme!, la gente me miraba cuando pasa por mi lado, que pasa ¿Nunca han visto a alguien con chándal?, me sentía como una atracción de feria, por fin llego mi turno me atendió una señora bajita con gafas culo de botella y una agradable sonrisa en la cara.

-Bienvenida querida ¿qué deseas?

-Vengo a inscribirme al instituto.

-Bien, ¿a que grado?.

¿Grado? Que grado, en España no había de eso, bien por un momento había olvidado, que ya no vivía en España, que ahora estaba en un lugar diferente, con lengua diferente. Ella al ver que tardaba en contestar, me pregunto.

-¿Qué edad tienes querida?

-Diecisiete

-Vale, pues este es tu grado, ahora firma aquí y estarás inscrita y recuerda las clases empiezan el día uno.

Me hecho la ultima sonrisa y me entrego mi carnet de estudiante, me di la vuelta mires las clases que tenia y me apresure a apuntar los libros que debía de comprar.

-Veamos, tengo; Matemáticas A, con la profesora Felton, Filosofía, con el profesor Warner, Historia, con la profesora Felisian, Música con la señorita Lee, Literatura con la profesora Banish Educación física con el profesor con el profesor Lamp, Lengua con el profesor Stell y Informática con el señor Bonald.

Saque mi agenda para apuntar los libros, pero me di cuenta de que no había traído bolígrafo, rebusque en los bolsillos de la sudadera pero sin éxito, cuando una voz aguda y ligeramente pedante me pregunto:

-¿Puedo ayudarte en algo?

-Eh, ¿tienes un bolígrafo?

-Si, un momento

Se dio la vuelta y le pregunto al corrillo de chicas que la rodeaban, volvió a mirarme y con una sonrisa me entrego el bolígrafo.

-Aquí tienes, por cierto soy Amanda, encantada

-Igualmente yo soy Jessica, pero por favor llámame Jessa

-Bien, ¿hace mucho que estas aquí?

-No, llegue hace dos semanas- Amanda parecía muy interesada en saber de mi, mientras que el corrillo de amigas se limitaba a mirarme y sonreír

-Vaya, ósea que aun no as visto del todo al pueblo y a su gente.

-Si, conozco a poca gente y entre ellos a un chico bastante extraño- las demás al oír esto se acercaron mucho mas, una de ellas vestida totalmente de rosa dijo.

-¿Extraño?- Sonrió a las demás

-Si, en una ocasión, digamos que, me salvo la vida, se llama Nick

Abrieron los ojos como platos y empezaron a reír de forma bastante estúpida

-¿Parker?, as estado con... ¿Parker?- me dijo una de ellas

-Si, me llevo a su casa- yo la verdad no entendía nada, ¿que tenia Nick de especial?, vale si, era sumamente guapo e irresistible.

-¿A su casa?, as... estado.. en SU casa...

-Eh... si- dije avergonzada

-¡Dios mio!- dijeron todas a la vez

-Nick Parker es aquí el chico mas guapo de todo el instituto, todas babeamos por el y por su hermano Dave ni te cuento, es tan dulce con nosotras- todas soltaron un leve suspiro y pusieron caritas de atolondradas, a mi la verdad Dave no me parecía dulce.

-Ah, si... Dave- dije con tono despectivo- también le conozco y por supuesto a su adorable hermanito Adam.

-Creo que nos vamos a llevar muy bien- aclaro Amanda- ah por cierto que maleducadas que somos, no te presentado a mi amigas, La de rosa es Dayana, esta alta de aquí Verónica y la que esta a su lado es su hermana Mari.

-Encantada, gracias por el bolígrafo, ahora tengo que irme, hoy me espera un día ajetreado, nos vemos.

Le devolví el bolígrafo y salí del instituto, cogí mi súper bici y me dirigí al pueblo.

Me paseé por la tiendas buscando algo que regarle a mi madre, para que dejase de darme la tabarra, cuando un anticuario captó mi atención, ate mi súper bici a una farola y mire detenidamente el escaparate, estaba repleto de corsés de seda, muebles, cuadros pequeñas joyas y mas cosas antiguas, entre y el sonido de la campanilla me sobresalto, el olor de la tienda era embriagador, incienso, moho, madera y polvo; curioseé la estancia y un pequeño guardapelo me llamo la atención, me dirigí hacia el, era dorado con filigranas negras que formaban una extraña flor estrella, cuando me di la vuelta una mujer me miraba con sus enormes ojos verdes a través de unas gafas redondas y muy brillantes, el pelo le caía desordenado enmarcando su rostro, sus ropas no combinaban del todo con su pelo, su blusa era amarillo pollo, una falda vaporosa de color naranja butano y unas sandalias de cuero marrón oscuro, y las uñas del pie estaba delicadamente pintadas cada un de un color, se acerco a mi de tal forma que su pelo rojo como el fuego, rozaba contra mi piel, entre esos ropajes tan extraños había una mujer muy hermosa.

-Fienbenida, señorrita a mi humilde anticuarrio, ¿puedo servirrla en algo?- dijo con un fuerte acento alemán.

-¿Cuánto cuesta este guardapelo?.

-Oh, si el guarrdapelo de los Landeau, lleva aquí varrios años, erres la primera que lo encuentrra es un objeto muy especial, fue de una dama muy bella, tal vez, si te vuelves a pasarr porr aquí, te enseñe su rretrato, os parreseis mucho, perro el prrecio es carro qerrida niña, son 500 librras.

-Oh, mi presupuesto no para tanto.

Me observo con interés como si en mi encontrara algo extraño, como si mi rostro le recordara a algo.

-Puedo, aserrte un descuento, muy generroso, con la condición de que compres algo más, clarro esta, que te parreserria, ¿60 librras?.

-¿60?, ¿es una broma verdad?

-No querrida te lo digo muy enserrio- dijo de una forma que no contenía ni una pizca de que fuera una broma.

-Bien, me parece bien- dije por fin.

Me metió el guardapelo en una bolsita de terciopelo y me lo entrego, también compre una mascara de fiesta para mi madre, esas cosas le chiflaban, antes de irme la mujer me dijo:

-A sido un placerr tenerrla aquí Jessica y recuerrde que su amiga Sapphire,siemprre estarra a su disposición.

Me quede atónita cuando dijo mi nombre, no recordaba habérselo mencionado en ninguna momento, desate mi súper bici y volví a mi casa, pensando en lo rara que era esa mujer y mi encuentro con ella.


Notas de la autora: Gracias por los R/R, a mi B&r muchas gracias también, a partir de ahora solo subo capitulo si hay dos comentarios nuevos , lo siento, asi que ya sabeis ¡a comenter!