Tomando precauciones

Bella pov

Me desperté recordando mi platica de anoche con Edward, tenía que haber alguna forma de sacarlo de aquí.Tal vez los curas o sacerdotes ayudarían , eso haría no importa lo que me diga.

Decidí pensar en eso mas tarde, ya que aún tenía que hacerles mis toques personales al departamento y desempacar algunas cajas. Pero primero un baño.

Estaba entrando en la ducha, cuando recordé que vi a Edward en el espejo y yo tan solo estaba envuelta en una toalla. No podía tomar mas riesgos no sabía que de era capaz esta vez.

-¿Qué hago?-Pensé en voz alta .Entonces me pregunte que dirían mis padres si les contará lo que me estaba pasando, seguro estaría internada en algún sitio o hablando con alguien sobre mi visitante. Moví mi cabeza velozmente con la intención de enfocarme en mi problema.

¡Bingo! Bañarme en bikini, no tenía nada de malo, además no quiero encontrarme en una situación algo incomoda con Edward.

Me puse el bikini que Alice me había dado por mi cumpleaños, aunque explícitamente le había dicho nada de regalos, odiaba que gastaran cantidades excesivas de dinero.

Entre a la ducha algo concernida sobre donde podría aparecer Edward.

Me baño lo más rápido que podía y salí, me seque y crucé todo el departamento, ya que el baño estaba al otro extremo del dormitorio principal, el cual se encontraba en un hall.

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Estaba viendo la televisión tirada en la cama, pues hoy día era feriado; cuando tocaron la puerta. Me levante de un salto de la cama y fui corriendo hacía la puerta. Abrí la puerta. Jasper, mi primo y el novio de Allie.

-Hola Bells.

-Hola Jazz. Pasa.- Jasper tenía una habilidad para detectar las emociones de los demás, era como si te leyera las expresiones y supiera exactamente lo que te pasaba. Jasper y yo nos sentamos en los cómodos sofás de la sala.

-¿Un poco tensa no?- ¡No, que va!

-Si, es que…- No, mejor no.

-Vamos Bells, somos primos puedes confiar en mí.

-Primero: no me juzgues y segundo: todo lo que digo es verdad. Ya la historia es que me mude a este departamento y bueno, el dueño ha desaparecido hace seis meses para ser exactos. Y ahora se me esta apareciendo y dice que no esta muerto, pero la otra vez quiso alcanzar el teléfono y lo traspaso, entonces si esta muerto ¿Verdad?

-Se supone que sí, pero Bella ¿No te ha dicho nada mas?

-Sí, me dijo que por favor lo ayudará a saber que es lo que le ha pasado, por que no recuerda nada, ni siquiera su nombre.

-¿Y por que no lo ayudas?

-Es que yo no ayudo a los muertos.- Me apresure a decir. El me quedo mirando con una ceja levantada exigiéndome que le dijera la verdad.

-No sabes mentir, prima.

-Esta bien.- Suspiré, rendida.- Tengo miedo.- Entonces me sonrojé y bajé mi cabeza. Me sorprendía la rapidez de mi cuerpo al responder a mis emociones.

-¡Hey! Bella, es normal tener miedo, es decir no lo conoces, pero necesita de tu ayuda y si tu necesitarás la ayuda de alguien urgentemente ¿Querrías que te tomará atención, no?

-Si.- Jasper era genial dando consejos, era como si una onda de tranquilidad se esparciera por tu cuerpo, relajándote. Estar con el era magnifico.

-¿Y como es?

-¿Huh?-Su pregunta interrumpió mi ensoñación.

-Me refiero al visitante ¿Tiene nombre?-Señalé a los diplomas colgados en la pared.- Edward Cullen.- Murmuró para si mismo.

-¿Lo conoces?

-No lo se, creo haber oído su nombre en algún sitio, seguro me estoy confundiendo.

-De repente.-Entonces Jasper miró a su elegante reloj de mano, que su madre le había regalado.

-Bells, ha sido un horror…digo un honor hablar contigo.- Y sonrió como habitualmente lo hacía.- Tengo que irme, Esme dijo que tenía que estar a las tres y media en punto , quiere que la ayude a ir de compras, adiós.

-Adiós, Jazz.- Nos paramos y lo dirigí hacía la puerta, salio con una gracia que desearía tener, pero antes de irse me despeino un poco los cabellos, después de eso fue camino a casa.

Me fui a mi dormitorio y me eché en la cama, con la cara hacía el techo, apreté mis sienes con mis manos. Si quería decirle a Edward que lo ayudaría, tendría que dar en su punto débil. Al frente de la cama estaba un estante grande con los discos de Edward, me levante y cogí uno.

-No hay necesidad de eso.- Dijo una aterciopelada voz, su voz. Estaba calmado.

-Lo siento, es que no se como…-No sabía que palabra utilizar.- Comunicarme contigo.- Sí, comunicarme se adaptaba perfectamente.

-Bueno, en vez de amenazarme podrías tocar uno de mis discas y vendré al instante.- Y sonrió de una manera cálida.

-Esta bien, lo que quería decirte es que te voy a ayudar.

-Gracias.- Me dijo de forma muy amable. Había una pregunta que pugnaba por salir de mi boca, pero me mordí la lengua; no quería que se molestara.

-Puedes preguntármelo.- ¿Había pensado en voz alta?

-¿Cómo sabes que te quería preguntar algo?

-Se me es muy fácil leer las expresiones de las personas, pero las tuyas no; solo lo adivine.- Y volvió a sonreír de una manera que debería ser ilegal y que hizo que yo me sonrojara.

-Bueno, ¿Dónde estas cuando no estas aquí?-Entonces adopto un gesto de pensativo.

-No lo se.- Dijo encogiéndose de hombros.- Por mas que quiero recordar, mas lo olvido. Lo siento.

-No tienes por que disculparte. No es tu culpa no recordar.- El negó con la cabeza.

-No por eso, por ser una molestia. Lo lamento mucho.-En su rostro se leía la pena que sentía, forme un puño con mis manos, ya que de no ser así lo acariciaría en este mismo instante.

-No te preocupes.- Edward paso su mano por sus ya desordenados cabellos.-

-No me haz dicho tu nombre.- Ahogué una risa, no podía ser que me hubiera olvidado de ese detalle y el sonrió.

-Isabella Swan, pero dime Bella.

-Bien, ahora yo tengo una pregunta.

-Dime.

-¿De veras crees que soy tan malo, que te espiaría mientras te bañas?-Entonces mi cara se volvió en un autentico tomate.- Es bastante absurdo que te hallas puesto bikini para eso.

-¿Cómo sabes eso?- Se apoyó en la pared con los brazos cruzados.

-Estaba contigo en la mañana, solo que yo estaba en la cocina y no te diste cuenta.

-Oh.- Entonces me sentí como una completa idiota. Baje mi mirada y cuando la volví a subir ya no estaba.

Maldito fantasma que hace que mi corazón de un vuelco cada vez que lo veo. No me podía sacar esos hermosos ojos verdes de mi cabeza. ¿Donde esta cuando no esta conmigo? No es que me importaba que el no estuviera aquí conmigo irritándome, era tan solo que me da curiosidad.

Me decidí , ayudaría a Edward pero antes...


Hola chicas, espero que les halla gustado el cap. Esta un poco corto, trataré de hacerlos mas largos la prox.

Besotes estilo Edward

Abrazos

Ale

Cullen.