Disclaimer todos los personajes pertenecen a Stephenie Meyer. Y la historia pertenece a Jayeliwood. Yo solo hago la traducción que ella me permitió hacer. Si quieren leer la historia original se encuentra entre mis favoritos.
Hola chicas mil gracias por todo su apoyo, no crei que les gustara tanto la historia, pero me dio gusto saber que si, aqui esta el siguiente capitulo, espero que lo disfruten.
Capitulo 3
Dejo salir un fuerte suspiro, y su esencia me llego directa a la cara. Inhale su dulce aroma, dejándolo cosquillear mi boca, con su inigualable sabor. Finalmente toque su delicada piel de la cara, mis dedos recorrieron esa pequeña área tratando de no lastimarla. Su corazón latía de forma errática en su pecho y sus labios temblaron. Quite mi mano intentando no asustarla más de que ya estaba.
"No te detengas" Me susurro.
Me sorprendió, y toque de nuevo su mejilla. "Pensé que después de esta noche no querrías que nadie te tocara de nuevo"
"Solo tu. Tus caricias… adormecen el dolor de las otras" Cerro sus ojos y suspiro. Mis dedos recorrieron sobre sus labios, ella los beso cuando pase sobre ellos.
"Solo te tocare cuando tu lo quieras" Le susurre "Nunca te lastimare"
"Lo se" Despacio se sentó en mi regazo. La sujete contra mí. Su cabello me hacia cosquillas en mi nariz, mientras su esencia me llenaba. Nunca había sentido tanto placer como en este momento, era un tipo de tortura.
No paso mucho tiempo cuando se quedo dormida en mi abrazo. La sujete más hacia mí, sintiendo su dulce sangre recorriendo sus venas, incluso a través de mi ropa. Pase mis dedos sobre sus muñecas, tenían unos horribles moretones. Levante su muñeca y la bese. Sentí su pulso sobre mis labios.
La deje dormir alrededor de una hora y después la cargue de nuevo hacia su cama. Su padre parecía muerto para el mundo. La recosté suavemente en el colchón y la cubrí con la manta. Pase mi mano sobre su frente quitando unos cabellos de su rostro.
Tan pronto mi mano dejo su piel dejo escapar unos quejidos. Se sacudió y lágrimas salieron de sus ojos rodando por sus mejillas. No se despertaba y empezó a sacudirse en sueños y a gritar. "No… por favor no…. Detente… no, no, no, no… Edward… sálvame…. Por favor…. No, no, no, no… EDWARD…." Mi nombre salio de sus labios.
Me quede quieto, viéndola. Su padre despertó y se giro hacia mí.
"Solo… entre a verla… a checarla…" Le dije "Creo que esta soñando"
Charlie corrió a su lado y la toco en el hombro. "¡Bells, despierta!"
Grito y se alejo de su agarre, pero no despertaba. "NO… ¡Edward! ¿Dónde estas? ¡¿Donde estas?!"
Vi la expresión aterrada de Charlie y me agache, para sujetarla. La abrase y le murmure hasta que se tranquilizo poco a poco
"Despierta. Es solo un sueño, estoy aquí, es solo un sueño" Le dije al oído meciéndola en mis brazos como una niña, bueno en realidad era una niña.
Sentí sus pestañas contra mi pecho cuando abrió los ojos. Se sujeto de mi camisa con fuerza y escondía su rostro en mi pecho. Empezó a sollozar, sollozaba de terror. Sus lágrimas y su aliento cálido mojaron mi camisa, no que me importara, si ella quería me la podía arrancar y no me molestaría.
"No me dejes Edward" Me rogó con sus ojos rojos por el llanto.
Me incline y bese su frente. "Esta bien, lo prometo"
Los pensamientos de Charlie eran confusos. Al mismo tiempo esta contento y enojado conmigo, por un lado me odiaba por que podía consolar a su hija cuando el no lo podía hacer. El solo quería que Bella fuera feliz, y si yo la hacia feliz me raptaría y me encerraría en su casa hasta que ella no me quisiera su lado. Si ella se sentía a salvo junto a mi se tragaría su orgullo y me dejaría estar a su lado.
"Charlie, me podría dar un paño húmedo por favor" Le dije suavemente
Asintió y rápidamente lo trajo. En este punto solo quería poder hacer algo. Me lo entrego y su mirada se veía triste por no poder ayudar. Suavemente comencé a limpiar la cara de Bella sin dejar de verla a los ojos
"¿Sabias que tienes unos ojos hermosos?" Le comente mientras limpiaba su frente.
"Si… claro…" resoplo, su voz era rasposa.
"También tienes una nariz hermosa" Le pase el paño sobre su nariz. Sus mejillas empezaban a tomar un color rojizo, le sonreí.
"Se que estas tratando de hacerme sentir bien" Se tallo bajo sus ojos.
"¿Realmente crees que esa es la razón?" Levante su mentón para que me viera directo a los ojos.
"No…" Me murmuro
"Bien… Ahora quiero que te acuestes y realmente te duermas, si no lo estas en diez minutos llamare a la enfermera. ¿Me entendiste?"
Bella se dejo caer la cabeza sobre la almohada y sus ojos no dejaban los míos. "No te vayas"
"No me moveré de aquí" Me incline y bese su suave mejilla.
Asintió y cerró los ojos. En cuestión de un minuto quedo profundamente dormida. Su mente y su cuerpo estaban exhaustos, mantuve su mano entre la mía.
Charlie tosió a mi lado, lo mire lo mas inocentemente que pude.
"¿Te gusta mi hija?" Trato de sonar severo, aunque hablaba en voz baja.
"Desde el primer momento que la vi" Le dije honestamente.
"Ha pasado por mucho, no va a estar lista para una relación. Quizá nunca este lista. Y no quiero verla mas lastimada de lo que ya esta." Su voz sonaba triste al hablar.
"Me iré cuando ella así lo quiera. Haré cualquier cosa que ella quiera" Regrese mi vista de nuevo a Bella que ya dormía. Su respiración era suave y lenta.
"No dejare que la lastimes. ¿Me entiendes?"
"Nunca lo haría… Ella merece el mundo" La toque suavemente.
"Si… lo merece" Me susurro, froto su cara con sus manos.
"Jefe Swan, vaya a casa. Duerma un poco. Yo estaré aquí y también mi padre. Le llamare en cuanto ella despierte. Lo prometo"
"Estoy bien…" Me mascullo.
"No la va ayudar si se queda dormido de pie"
"Esta bien. Creo que tienes razón. Por favor llámame si algo sucede. Y me refiero cualquier cosa" Se dio la vuelta y salio de la habitación. Me preocupaba que tuviera algún problema para regresar a casa, pero lo bueno es que no estaba lejos.
Cuando ya había salido del hospital, me acosté al lado de Bella. Ella se pego a mi cuerpo aun dormida. Pase mi brazo por su cintura acercándola a mí.
"Edward…" Susurro suavemente. Me sonó como música saliendo de sus labios. Haría cualquier cosa por escuchar mi nombre salir de sus labios otra vez.
Pasaron algunas horas y ella no se movió ni un centímetro. Cuando la tenue luz del amanecer empezó a filtrarse por la ventana, me levante rápidamente para cerrar las cortinas. Apenas me había separado de ella unos segundos cuando la escuche otra vez.
Las lágrimas volvieron a recorrer su piel. Empezó a quejarse otra vez. Regrese a ella y la sostuve entre mis brazos.
"Shhh todo esta bien" Respire sobre sus cabellos.
"Oh Edward te quedaste" Presiono su cara contra mi pecho.
"Claro te dije que no me iría" Me reí "No te sorprendas"
"Yo solo…" Sacudió su cabeza y rodeo mi cuello con sus brazos, en un fuerte abrazo. "Me gusta tenerte aquí. Me mantiene tranquila"
"Me gusta estar aquí, así que pienso que nunca me iré. ¿Estas de acuerdo con eso?" Le dije sonriendo
"Si por favor. ¿Para siempre?"
Mi sonrisa se agrando en respuesta y apreté el abrazo. Giro su cabeza un poco, sus labios solo estaban a centímetros de los míos. Se empezóa inclinar.
"No, todavía no. No ahora, no quiero que nuestro primer beso sea en el hospital, mientras pasas por tanto dolor. Quiero darte tiempo para que pienses acerca de esto" Me aleje aunque me matara hacerlo. Sus ojos se tornaron tristes, y mentalmente me pateé a mi mismo, por decir eso. Puse mi mano en su cara y bese su frente, dejando mis labios un poco más. "Te besare cuando sea el momento correcto"
Escuche los pensamientos de una mujer antes de que entrara. Se preguntaba que tan difícil iba a ser y si debería de preparar algunos sedantes. "Alguien viene" Me trate de alejar un poco, pero sus manos agarraron fuertemente mi camisa.
Tocaron suavemente a la puerta. La mujer no espero respuesta y entro. Sostenía una pluma y un bloc entre sus manos. Me miro con confusión en sus ojos, pero enderezo su postura.
"Soy la doctora Grace y soy tu consejera aquí en el hospital. Quisiera platicar sobre lo que te paso. ¿Si te parece bien?" Aunque no parecía una pregunta la forma que lo dijo. No le gustaba el hecho que yo estuviera ahí, no creía que le haría ningún bien.
"Hola doctora" Bella saludo débilmente. Sus ojos miraban a la doctora y a mí. Sujete su mano y trate de verme tranquilo.
"Estaré afuera. Llámame y estaré de vuelta antes de que puedas notarlo. ¿De acuerdo?" Presione un beso en su frente.
Asintió con la cabeza, pero las lágrimas se empezaron a formar en sus ojos. Sentí lastima por ella. Desearía poder quitar todo su dolor. Me levante y camine despacio fuera de la habitación. Me senté a un lado de la puerta. Bella comenzó a llorar tan pronto como salí de ahí. Suspire y me abrase de mis rodillas.
Escuche cada una de las palabras, aunque hubiera un puerta de por medio. Podía escuchar sus lágrimas cuando caían. Pero no me llamo. Simplemente quería entrar y sujetarla. Sentí una fuerte emoción que me abrumo. Enterré mi cara en mis manos y comencé a sollozar. Sentía mi garganta seca y sabia que ojos también lo estarían, pero no podía contener los sollozos.
"Necesitas ir a casa Edward" Dijo Charlie cuando entro por la puerta.
"Se lo prometí a Bella" Le dije entre mis manos "No la voy a lastimar"
"¿Esta con la consejera?" Me ofreció su mano, y aunque la rechace me puse de pie ágilmente.
"Esta con ella. Tienen como una hora" Me limpie la cara con la mano y camine a la silla de la sala de espera frente a la habitación.
"¿Crees que estará bien?" Me pregunto sin rodeos.
Me encogí de hombros. Dudaba que alguna vez lo superaría, solo podía desearlo. Sabía que si yo necesitaba esperanza su padre la necesitaría más. "Yo lo creo"
"Espero que tengas razón" Me susurro y se sentó frente a mi.
La doctora atravesó la puerta. Podía escuchar a Bella sollozar silenciosamente. Su cara debía estar enterrada en la almohada, por el que el sonido se escuchaba apagado.
"Edward, me gustaría hablar contigo" Se acerco a mi. Podía escuchar las palabras antes de que sus labios las formaran. Charlie nos dio un poco de privacidad y entro a la habitación de Bella.
"¿Dígame señora?"
"Isabella esta en un estado muy sensible. No va a poder manejar una relación en este momento. Especialmente una física. Yo pienso que es bueno que seas su amigo, pero algo mas que eso…" Dijo con una mirada severa.
"Estoy de acuerdo. No tengo intenciones de llevar algo físico con Bella. Seré lo que ella necesite de mí. Siempre estaré para ella, no importa lo que sea"
Mi franqueza la sorprendió. Se detuvo pensando lo que le había dicho. "Bien, ella necesita en este momento amigos. Especialmente necesita saber que no todos lo hombres son malos."
Asentí y ella se fue dando un rápido adiós. Entonces escuche.
"¿Dónde esta Edward?" Pregunto Bella
Un segundo después yo estaba entrando a la habitación cerrando la puerta tras de mi. "Lo siento la doctora quería hablar conmigo"
"A mi me dijo que podía irme a casa después de que me firmaran el alta" Bella dijo jugando con el dobladillo de su bata.
"Eso es fantástico. Vas a estar más cómoda en tu casa" Me senté en la orilla de la cama, ella se mordió el labio inferior pensando. Levanto la vista y me vio a través de sus pestañas negras.
Me gire hacia Charlie. "Si Bella va a poder regresar a casa, lo mejor seria que le trajera algo de ropa"
Se sorprendió y luego volteo a ver a Bella "Tienes razón. Ahora regreso" Y sin otra palabra salio de la habitación.
"¿Qué sucede Bella?" Le dije acariciando su mejilla.
"No quiero estar sin ti" Me susurro.
"Te dije que no me iría" Moví mi pulgar sobre su mejilla.
"Mi papa no quiere que salga lo que queda de la semana. Y no se si podré esperar dos días" Fijo su vista en la sabana que tenia entre sus dedos.
"Escúchame bien. No me iré. Siempre voy a estar cerca de ti, incluso aunque no estés entre mis brazos" Levante su mentón y ella sonrió.
"¿Qué va a pasar con la escuela?" Me pregunto con curiosidad.
"Ya he estado ahí. La he hecho muchas veces, no me importa perderme una semana"
Su sonrisa ahora enorme. Se inclino hacia mí presionando su mejilla caliente contra mi cuello. La sostuve cerca de mi cuerpo.
"Hueles delicioso" Dije mas para mi que para ella.
"Huelo como que necesito una ducha" Gruño y yo reí.
"De todas formas digo que hueles muy bien" Bese su cabeza.
"Listo o no…" La mente de Carlisle me dijo, caminaba por el pasillo con los papeles del alta de Bella de este espantoso lugar.
"Mi padre viene para acá…" Susurre en su pelo.
"¿El sabe que yo estoy enterada?"
"Lo entiende. No estoy seguro que sepa que te lo dije" Moví su cabello de su cuello.
"¿Se enojara?" Me dijo suavemente.
"No. El sabe lo que es el amor. El entenderá como te lo dije"
"¿Amor?" Susurro la palabra.
Simplemente asentí. Pude sentir su sonrisa contra mi piel, pero no dijo ninguna palabra. Frote su espalda. Carlisle entro y al vernos puso los ojos en blanco.
"¿Que?" Pregunte inocentemente.
"¿Así que le dijiste? ¿Yo conozco el amor? Uhhh" Sonrió de lado "No necesitas adularme. No estoy enojado. No te puedo decir lo que la familia piensa…"
Se giro hacia Bella con una pequeña sonrisa en sus labios. "Bueno señorita Swan, vengo a liberarla ¡otra vez!"
Continuara...
Bueno espero que les gustara el capitulo, mil gracias por todas sus palabras de apoyo, me alegran muchismo, he contestado a todos los mensajes que estan firmados y a los que no puedo contestar los leo y me alegran muchismo saber que me apoyan asi que gracias por tomarse la molestia de leer mi traduccion y de dejarme un mensajito, en serio lo aprecio. Ahora si nos leemos la proxima y cuidanse.
Y Recuerden "Un review no lastima a nadie pero si alegra mi día"
Ale Snape Li :)
