Buenas!

Como están?

Gracias por las reviews, favorites, y las alerts.

Espero que este les guste, realmente ni quise leerlo antes de publicar y ver como quedó porque ya ni sé con que idea lo empecé (por eso probablemente el título no coincida)

El día de hoy es nerd!Santana y popular!Rachel...fui por el clásico...

Saludos!

Lore...que me fui a ver si peleo contra el resfrío!


Sin Querer

No es que Rachel hubiera querido ordenar una enorme lluvia de granizados en pleno casillero del equipo de football y hockey de la escuela, no. Si no, que sin querer se había enterado de lo que le habían hecho a Santana la última semana de clases y se había enojado. Y se había enojado tanto que incluso su propia entrenadora, Sue Sylvester, le había dicho que le causaba miedo, y que estaba orgullosa de ella.

Se sentó en glee y observó a su amiga latina, ex amiga latina, con tristeza. Sabía que quizás nunca volverían a ser como antes (y Rachel esperaba que no porque si no cuando le confiese lo que siente por ella sería muy incómodo) pero Santana, era la única persona en todo McKinley que se atrevía a desafiarla. Decidió observarla detenidamente, antes de que llegara Schuester a anunciar que, por fin, se terminaban las clases.

El cabello de Santana estaba claramente mojado, por lo tanto alguien iba a pagar por un granizado ("Averigua quien fue, lo quiero desnudo en el parque esta noche, atado" le dijo Rachel a Quinn quien asintió, quizás eso frenara de una vez por todas los ataques a Santana y la rubia amiga de la capitana de las Cheerios no iba a incumplir una orden)

Siguió bajando y vio los lentes de Santana, sucios y rotos. Para ser la última semana de clases, pensó, se estaban superando en idiotez. Dijo anotando en su agenda sacarle un turno con el oftalmólogo más caro de Lima. O sea su tío.

Siguió bajando y se concentró en el pecho de Santana. ¿Qué escondería debajo de esa remera de Superchica? Rachel suspiró y pensaba en los momentos que habían pasado juntas y siguió bajando la vista, porque recordó el día en que compraron esa remera en particular. Santana tenía puesto un jean, que le quedaba algo flojo, pero Rachel se acordaba del color caramelo de esas piernas y como, a veces, brillaban con el sol. Volvió su mirada al rostro de Santana para encontrarla ruborizada y mirándola fijamente ("Mierda, fui descubierta" dijo en voz baja y a su derecha Quinn y Brittany estallaron en carcajadas, que fueron silenciadas con solo una mirada de Rachel)

Nadie sabe que fue lo que dijo Schuester ese día, porque a nadie le importo.

Rachel solo sabía que tenía que pensar en una excusa antes de que Santana la alejara de su vida, ya lo había hecho dos años atrás, cuando entraron juntas al secundario.

Como Rachel ya era popular y había sido elegida la capitana más joven de las Cheerios, desde la escuela media, Santana sintió algo así como celos (así se había explicado y Rachel no era muy detallista en los recuerdos como para darse cuenta de que su superdotada y nerd amiga nunca había dicho "algo así como") y le dijo que sería mejor que no hablaran durante las horas de clases. Algo que a Rachel le había molestado, y mucho. Pero, la Cheerio, inmediatamente puso orden en la escuela y cualquiera que tocara a Santana iba a recibir su castigo. Y así fue. Por lo menos durante el tiempo en que ellas fueron amigas. De pronto, un día, mientras Rachel golpeaba la puerta de entrada de la casa de Santana, recibió la primer respuesta negativa de su amiga.

"No deberíamos ser más amigas" dijo la latina sin mirarla a los ojos

"¿Por qué?" preguntó Rachel

"Porque no. No hagas preguntas de las que sabes la respuesta, Miss Popular" respondió Santana enojada

"Tana..." dijo la cheerio tratando de controlar las lágrimas en sus ojos

"No, no lo hagas. No voy a volver a caer en nuestra amistad sin sentido, Rachel" dijo Santana

"¿Sin sentido?" preguntó Rachel mirándola incrédula

"Si, sin sentido. Soy tu maldito secreto"

"Si no recuerdas bien, Santana, eres mi maldito secreto porque quisiste serlo. No porque yo quisiera." dijo Rachel dejando la casa de su amiga.

Durante los dos días siguiente, Santana recibió granizados a cada hora, pero Rachel no se veía en ningún lado.

Hasta que volvió y puso orden. Sin mirar a Santana por más de un año.

Pero por más que no la mirara, la reconocía en el pasillo. Algo que hasta antes de las palabras que se dijeron en casa de Santana no podían hacer.

El tiempo pasó hasta que Santana fundó con unos perdedores el glee club, por pedido de Rachel, Sue dejó que sus porristas se involucraran, aunque no le gustaba mucho la idea de que estén bajo las órdenes de Schuester.

Pero Rachel podía ver a Santana. Estar en una habitación con ella. Y eso era suficiente.

Pero, no solo para Rachel eran estos pequeños momentos. Santana había llorado días después de que echó a su mejor amiga de su casa y temía por su seguridad en la escuela. Demasiada fue su sorpresa que no hubo ningún ataque por parte de la capitana de las porristas o algún miembro del equipo. Y si alguien osaba hacerle algo, esa persona siempre aparecía al día siguiente al frente de Santana, con una flor y un pedido de disculpas.

Santana, sabía que no podía esperar mucho tiempo más para recuperar a su amiga (a pesar que según su corazón, separarse de Rachel dos años atrás había sido lo más sensato) porque ya solo les estaba quedando un año de secundaria.

Sus amigos en on line, fieles asiduos de su chat room, solían retarla cuando recordaban lo que ella había hecho.

Santana, solía enojarse cuando lo recordaba.

Pero, uno siempre se sacrifica por amor ¿verdad?

Recordaba haberle dicho esa frase a sus padres, y solo su mamá entendió que quería decir. Recordo escuchar las palabras que la calmaron cuando ella ya no aguantaba más esa separación de Rachel y una vez, su mamá le dijo, que estaba segura que Rachel sentía lo mismo.

Y si sus consultas en internet o con sus amigos eran ciertas, la capitana de las porristas sentía lo mismo.

Pero, cuando empezó a sospecharlo, no era tiempo. Primero, tenía que llegar el día que debía sacarse los aparatos. Maldición metálica que durante más de un año y medio la había acosado. Pero ahora ya estaba libre, vestida con la remera que compró en la última convención del cómic, a la que fue a Columbus, con Rachel.

Y si la forma de mirarla de Rachel el día de la fecha, significaba algo, las neuronas de Santana se estaban juntando y organizando un plan de ataque con el 100% de éxito o como peor escenario el 98% de éxito. Por supuesto.


Por ser el último día de glee, todos se amontonaron en la puerta para salir. Ni siquiera les importaba que Rachel se había quedado al final esperando. Cuando, todos salieron y Rachel se dirigió hacia la puerta, vio de reojo moverse algo en la sala del coro y se frenó para ver que en realidad era Santana. Miró a Quinn y a Brittany y les pidió que se adelanten. Hoy quizás era su oportunidad.

Santana, ocupada como estaba pensando en un plan de ataque, no se dio cuenta de que el salón del coro se vació, o de que por alguna razón las sillas se movían más fácilmente, o de que había quedado sola, con Rachel Berry, en una habitación.

"Santana" escuchó tan lejos, que sabía que probablemente algo hubiera sucedido. Se dio vuelta y la vio, parada en el medio del salón, mirándola.

"Ho...hola" dijo la latina cuando reaccionó.

"Glee ya terminó. Pero vi como te estabas moviendo y acomodando las sillas, que me di cuenta que seguramente ni lo notaste." dijo Rachel

"Quería...quería hablar con vos" dijo Santana poniéndose colorada

"¿Si?" preguntó Rachel demasiado emocionada, pero no le importaba.

"Mm. ¿Te acordas de cuando compramos esta remera?" le preguntó

"San...sabes que puedo llegar a acordarme, pero que vas a corregirme porque me estoy olvidando de algún detalle." dijo Rachel dando un paso hacia su ex amiga.

"No quise usarla hasta ahora, porque antes me quedaba un poco chica, y ahora me ejercité" dijo la latina sacándose sus lentes, y detrás de ellos se sacó la remera. Solo se había quedado parada al frente de su amiga, en un corpiño negro.

"Santana, ¿qué haces?" preguntó Rachel dando otro paso, con la vista clavada en los pechos de la latina

"Te deje ir porque te amo" dijo Santana logrando que Rachel se frenara del todo y volviera a centrar su vista en sus ojos

"¿Y para decirme eso tenías que quedarte en corpiño?" preguntó la porrista entretenida.

"No, quería comprobar. ¿Por qué nunca tuviste novio?" preguntó Santana

"Siempre odié esa forma que tienes de saber que era lo que me interesaba y ponerlo al frente mío para que respondas mis preguntas" dijo Rachel "Nunca tuve novio porque solo me interesa mi mejor amiga, quien de pronto dejó de ser mi mejor amiga"

"¿En serio?" preguntó Santana dando pequeños saltitos, que no pasaron desapercibidos para Rachel.

"Yo también te amo" dijo Rachel acortando las distancias y por fin, besando a su amiga.


Todos se sorprendieron, cuando tres meses después, Santana López entró a la escuela al lado de Rachel Berry. De la mano.