Olaaaa... Si lo se probablemente esten enojados y si me tarde mucho ... Pero hay una buena explicacion... de veras... Me fui de viaje y olvide (Mi cabeza generalmente esta en la luna) del disco duro externo...Hahahahahaha. :P... En serio Srry:/. Como sea subire este cap y como recompensacion intentare subir el proximo mañana. Pero.. no prometo nada...(Por si acaso tambien estoy subiendo esto en otra pagina, asi que si lo veen no piensen que es plageado ni nada)
Harry estaba molesto, quería romper el cerro cercano con la cara, romper tantos arboles con la cabeza con tal de que los humanos tuviesen que reforestar toda el área. Los Cullens luego de la batalla le habían mantenido alejado, confinado en un pequeño apartamento en Seattle, con un idiota rompe-cabezas y una rubia malhumorada como una pobre escolta, hasta que ellos terminasen de lidiar con sus problemas. Mientras lo único que él quería era que los Cullens respondieran un par de preguntas y así se podría largar en busca de venganza nuevamente, sin embargo sus guardaespaldas no parecían ser demasiado habladores.
Y entonces al fin cuando los Cullen habían resuelto sus problemas y lo habían mandado a llamar, cosa que a Harry no le gusto- él no era el sirviente de nadie-, le hacían esperar a que el jefe del aquelarre volviese para empezar a hablar cuando cualquier vampiro de la habitación podría haber respondido sus preguntas. Sin embargo sabía que si quería saber que había sido de Santiago debía tener paciencia, aunque esta nunca había sido su fuerte. Pudo escuchar entonces el tenue sonido de un motor y sabía que aun tendría que esperar un rato. Miro a su alrededor, se hallaba en una sala, dispuesta con sillones blancos de cuero sintético, parecía haber sido decorada con dedicación y exquisitez que solo una mujer podía tener, los personajes que ocupaban el sillón frente a él, eran Rosalie y Emmett sus burdos guardias con unas caras rejuvenecidas y unos brillantes ojos dorados, Esme, luciendo sumamente preocupada y algo deprimida y Alice, con su cara diciendo, soy miserable. Harry se preguntaba si él había tenido esa cara alguna vez, de seguro si, como cuando murió Sirius, o cuando se enteró de lo de Dumbledore, o luego de lo de Fred, Remus y Tonks. También podría haberla tenido cada vez que miraba a su ahijado, recordando que él nunca tendría padres, a pesar de que Harry habría hecho lo que fuese por que así fuera, y aunque no fuera así el mismo habría intentado ser padre del muchacho, si todo esto no hubiese pasado. Se preguntó también, con un morboso intereses, si alguno de sus hijos o Teddy tendría aquella mirada al recordarlo a él, quizá James y Teddy, pero su hijo menor nunca lo conocería. Si lo pensaba bien, ahora mismo James debía tener unos 11 y el menor, Albus, debía haber cumplido recientemente 10 y Teddy algo así como 13. Entonces se dio cuenta, se había perdido la carta de Teddy y la de James, junto a sus respectivos primeros años, para Harry el pequeño metamorfomago siempre iba a ser su primer hijo, no importaba si no tenía realmente su sangre. La tristeza lo asalto, ¿podría algún día volver a ver a sus hijos?, lo dudaba.
Entonces escucho al auto claramente afuera, el motor deteniéndose, las puertas abriéndose suavemente, el par de pisadas de los recién llegados, el paso molestamente lento de los vampiros, y abrir de la puerta de la entrada. Y entonces se enderezo de su posición, había estado con la espalda apoyada en la pared. Miro hacia la entrada de la sala que estaba justo después de la entrada y vio como pasaba Edward con la mirada baja, luego Carlisle mirando alto, Harry busco su mirada y vio claramente como el vampiro recordaba un pedazo de conversación que había mantenido con Edward en el auto.
-Justo antes de lo que le paso a Jasper, pude captar sus pensamientos…-decia Edward.- la razón por la que vio a Harry con tanta facilidad fue por el ambiente que emanaba de el en ese momento.
-A que te refieres Edward.- dijo Carlisle mirando hacia afuera mientras manejaba.
-Por lo que pude captar…-empezó dubitativo.- para Jasper el aura de Harry era totalmente… desagradable, de él emana mucha furia Carlisle, furia, tristeza y oscuridad. Tiene una sed de venganza horrible, pero lo peor es que parece muy normal en él, como si lo hubiera estado cargando desde su nacimiento y no me refiero a su nacimiento como vampiro.
Harry rio a carcajadas, no sabía porque pero encontraba esto sumamente gracioso. Sintió como todos lo miraban como si estuviera loco.
-Indudablemente dieron en el clavo Edward, Carlisle.- dijo aun riendo.-He cargado desde mi nacimiento con la venganza, ajena y propia.
Edward lo miraba con los ojos muy abierto, pero Carlisle no parecía intranquilo, pareciese que esto era cosa de todos los días para él. Entonces sintió una molesta sensación en la parte de atrás a su cabeza, algo que ya había sentido recientemente en el claro donde había ocurrido la batalla. Era un ataque a su barrera mental, la cual había establecido mediante la Occlumancia. En el claro no había sabido quien era y entonces cuando Jane le había intentado atacar había sucedido lo mismo por lo que pensó que quizá había sido algún neófito que quedaba vivo o quizá Alec, desde la lejanía. Pero ahora tenía una idea bastante formada de quien era.
-Para de intentar escudriñar mis pensamientos Edward.-dijo Harry con severidad mirando al vampiro, odiaba a los entrometidos y es por eso que el mismo intentaba no inmiscuirse con las mentes de los demás, pero bueno si no podía hacer una excepción cuando estaba rodeado de 5 vampiros potencialmente peligrosos y una sumamente deprimida, entonces nunca podría hacer excepciones.
Entonces cayo el silencio y nadie de la familia parecía saber cómo romperlo sin hacer algún tipo de incomodo comentario.
-Miren tan solo quiero hacer un par de preguntas y luego me iré por donde vine.- dijo Harry
-¿Porque deberíamos responder tus preguntas?- le contesta afiladamente Rosalie.
-No tienen ni una obligación, de hecho es una petición.- Harry miro a la rubia con ganas de matarla, pero sonriéndole.-pero como intuirán, si no me dan respuestas deberé quedarme por aquí una temporada haciendo investigaciones y podría dar algunos problemas, porque la verdad siempre fui considerado como… problemático.
Harry hizo una pausa para que entendieran el peso de la amenaza, pero antes de que el pudiese hablar alguien le interrumpió.
-Responderemos tus preguntas, si tu respondes las nuestras.- hablo Alice por primera vez.
Harry ladeo la cabeza sumamente interesado y ligeramente empático.
-Como tú quieras.-Harry medio sonrió.-pero me reservare el derecho a responder algunas preguntas
-Nosotros igual.-Alice entre cerro los ojos y se llevó las manos a las cienes. Harry se apiado, parecía bastante cansada. El joven asintió con la cabeza indicándole que ella preguntase primero.
-¿Quién eres?- empezó Carlisle.
Harry entrecerró los ojos, intentando ver más allá de aquella pregunta, sin embargo su mirada nunca dejo el rostro de Alice. Al sentir que la pregunta era honesta y no iba más allá de la cortesía, la respondió
-Harry James Potter, ese soy o era yo.- dijo sonriendo y añadiendo luego.- hay varias teorías interesantes acerca si ese soy o era yo.
-¿Se supone que ese nombre debería significar algo para nosotros? O que…-
-Mi turno rubia.-le corta agresivamente Harry oyendo como Rosalie y Emmett le gruñen
-Supondré que ustedes son los Cullens.- el joven suspiro, pensando como formular su pregunta.- El otro día frente a Jane ustedes mencionaron a Santiago. ¿Lo conocían desde antes?
Harry vio como Edward miraba a Carlisle, pero los ojos del joven no abandonaron el rostro de Alice quien lo miraba fijamente de vuelta.
-Si.-respondió la vampira, antes de que Edward se pusiera de acuerdo con Carlisle.-Ellos vinieron algo así como hace un año o más, Victoria y Santiago. Eran un grupo nómada, ambos formaron parte del el junto a James y Laurent, otros dos vampiros errantes.
Harry asintió para hacerles saber que era su turno de preguntar.
-¿De dónde vienes?- pregunto Alice.
-De muchas partes, he estado en la carretera arto tiempo.- Harry contesto rápidamente, pero al notar la mirada sospechosa de Alice, suspiro, a pesar de que sabía que no lo necesitaba.- ¿O es que quieres saber dónde me crie como humano?
Alice asintió.
-Inglaterra…-dijo con resolución, antes de ver que la vampira quería más.- n°4 de Privet Drive, Little Whinging, Surrey. ¿Contenta? O quieres mi email también.- añadió con dramatismo, intentando hacerla reír y logrando ese objetivo generosamente.
Harry sonrió tenuemente. Había dicho la dirección de la ex casa de los Dursley, cosa de que si alguien investigaba encontrarían una casa abandonada o llena de gente que me detestaba o no sabía de mí. La tensión volvió a la sala.
-¿Que vinieron a hacer aquellos vampiros?-
-Solo estaban de paso como todos los nómadas.- contesto Edward rápidamente. Demasiado rápido.
El joven levanto una ceja aun mirando a Alice, esperando sinceridad de su parte.
-Al principio de paso, pero…- en esto Alice miro a Edward.-luego James tuvo la intención de cazar a una parte de nuestra familia.
-Ahh esta chica humana del otro día, Bella, ¿era ese su nombre?- Harry sonrió al escuchar que Edward gruñía y entonces por primera vez desvió su mirada hacia el vampiro, para verlo mostrándole los colmillos.- ¿Es tu novia?
-futura fiancé.-Alice responde rápidamente.
-Mis felicitaciones.- dijo Harry, se volvía a sentir raro, pero ellos no tenían hijos, podría transformarla y vivirían la eternidad juntos, eso era diferente a él y Ginny, una diferencia que no cambiaría. Y que Harry tampoco lamentaba.
Edward volvió a gruñir.
-Tranquilo no tengo interés en cazar por aquí, este es territorio de lobos. Y no tengo la mala costumbre de cazar humanos por diversión.- Harry volvió la vista hacia Alice.- Lo siento he hecho dos preguntas.
Alice niega con la cabeza, indicándole que no importaba
-¿Qué objetivo persigues, mediante las preguntas?-
- Encontrar a Santiago.- Alice lo presiona para que siga.- y darle la vida más dolorosa que pueda existir.
-¿A qué te refieres?
-Ah, una segunda pregunta, la contestare, si me dejas hacer dos preguntas después.- Harry sonríe, mientras Alice asiente.
-Digamos que dedicare mi eternidad a darle las torturas más crudas y sádicas que existan, le provocare tanto dolor que deseara haber muerto al nacer.- contesta Harry aun sonriendo ampliamente
Alice lo mira sorprendida.
-¿Ahora que paso luego de que James fuese a por Bella?
-Lo matamos, pero los demás escaparon.-Edward contesto.- Luego Laurent volvió solo, digamos que lo echamos a los lobos y entonces como sabrás Victoria volvió hace poco, con Santiago y otro vampiro, Riley. Victoria murió junto a Riley, Santiago sin embargo huyo.
-¿Alguna idea de adonde?-
Edward negó.
-Pero te puedo decir que no parecía feliz de estar en el ataque.-
Harry suspiro.
-Otra pista pasada.- maldijo Harry, intentando calmarse añadió.- ¿Algunas dos últimas preguntas?
-¿Qué te hizo Santiago?- pregunto Alice
El joven se puso serio
-Creo que conservare eso para mí mismo, si no te importa.-dijo algo molesto.- ahora si no les importa
Harry sonrió.
-Debo ir al claro de seguro su esencia aún está ahí.-
Con velocidad vampírica llego a la puerta en un segundo, y justo cuando abría, escucho una voz venir de la sala.-
-¡Harry!, una última pregunta.- Harry sintió como Alice llegaba a su lado en un segundo y le agarraba la manga.- ¿Te molesta si te acompaño al claro?
El chico la miro con los ojos muy abiertos, sorprendido y la vampira al notar esto respondió algo decaída.
-Creo que me haría bien el salir un poco.-
Harry se reprendió mentalmente por ser tan idiota como para poner esa cara de sorpresa. Y miro a Alice nuevamente directamente a los ojos sintiendo compasión por ella y con la sonrisa más cálida que pudo, le contesto.
-Como te plazca.-
Harry le tendió la mano, mirándola aun a los ojos, viendo algo de duda empezó a bajar la mano, pero justo entonces Alice se la tomo. Harry sonrió nuevamente y salió de la casa junto con ella.
Alice lo guio por entre el bosque, corriendo rápidamente y esquivando los troncos de los árboles y las ramas. Pronto llegaron a campo, era por otro lado que por el cual Harry había llegado la noche que había conocido a los Cullens, pero era el mismo claro. El joven soltó la mano de la chica y aspiro, intentando reconocer el aroma de Santiago pero no lo hayo.
-¿Supongo que no sabrás donde Edward mato a Victoria?
-Sígueme.-
La vampira lo guio montaña arriba, hasta un lugar vacío de árboles, donde la nieve se había amontonado.
Harry se dispuso a investigar.
-¿Harry?-pregunto Alice
-¿Sip?- Harry evidencio como su respuesta causaba que una pequeña sonrisa escapara el muro del dolor de Alice.
El joven estaba mirando atentamente unas huellas que casi se habían desvanecido por la nieve que le había caído encima, aunque la atención de Harry estaba en la conversación.
-Mencionaste haya que habías nacido con el estigma de la venganza propio y ajeno.- dijo Alice curiosa, acerca del forastero.- que querías decir con eso.
Harry la miro dubitativo, sabía que no debía responderle, sabía que ella estaba siendo entrometida, pero no le molesto, quería responderle, se veía tan identificado con la joven, un corazón roto igual al suyo, roto de manera irreparable
-Mis padres fueron asesinado, por… alguien muy malvado, no era un vampiro, pero… podría haber sido de lejos peor.-Harry dijo intentando no revelar nada del mundo mágico. No sabía porque lo hacía, no era necesariamente que tuviese que guardar el secreto ni nada, pero luego de tantos años fingiendo que aquel mundo no existía, sentía la necesidad de seguir haciéndolo, porque si no admitiría que existía igual que sus heridas emocionales.- No importa quien fuese el, el punto es que había matado a muchas personas.
Alice vio como el joven miraba lejos, aun cuando en todo el interrogatorio no lo había hecho y supo que le estaba preguntando algo muy personal y quizás algo que le dolía, y aun así Harry le contestaba de manera sincera.
-Muchas personas querían que yo acabara con él, porque le temían y yo fui elegido por el mismo para matarlo. Es algo complicado, pero al final lo mate. Sin embargo ahora me veo atrapado en otra odisea de venganza.
-Podrías dejarlo. Vivir una vida tranquila.
Harry niega.
-No él me arrebato la vida, sin eso no soy nadie.- Harry se desestabilizo y agarro a Alice por los brazos.- No lo entiendes, estoy roto y soy irreparable, no me queda nada por lo que vivir excepto la venganza y una vez lo haya realizado, buscare la manera de morir.
Entonces el joven se dio cuenta de que su agarre era demasiado fuerte y la soltó.
-Lo siento.-
Alice negó con la cabeza.
-No debí haber dicho algo así.-dijo.- supongo que te comprendo, yo igual estoy rota.
-Tienes a tu familia.- ni siquiera Harry se creía eso.-Como sea, ya halle el rastro debería ir yéndome.
El joven la miro.
-Buena suerte Alice.-
Corrió lejos, sin embargo un grito lo detuvo nuevamente.
-¡Harry, no!-
-Alice, tienes la mala costumbre de detenerme cuando intento hacer una salida cool.-suspiro Harry dramáticamente.- ¿Qué pasa?
Alice había llegado a su lado. Y miraba a lo lejos.
-Eh, Alice, ¿Qué pasa?- dijo Harry al ver que Alice miraba a un punto fijo donde no había nada.
-¿Tu lees mente cierto Harry?- luego de un rato respondió Alice.
-Algo así.-contesto algo incómodo el joven,-¿Por qué?
-Hazlo, conmigo.-
Harry la miro como si estuviera loca, sin embargo Alice no lo miraba aun, se encogió de hombre sin darse cuenta de que ella no lo veía. Se colocó justo enfrente y la miro directamente a los ojos
Se vio a si mismo yéndose, luego pareció interrumpirse y lo mostraron parecía buscar algo, pero no lo encontraba jamás, se oyó a si mismo gritando el nombre de Santiago al cielo, y luego vio a Alice en un campo nevado, mirando hacia un gran grupo de sombras se entrecorto, entonces como enfocados aparecieron Jane y un vampiro a su lado, una cara que jamás olvidaría, Santiago. Entonces todo desapareció y Harry volvió a estar mirando a Alice.
-Si te vas jamás encontraras a Santiago, pero si te quedas…- Alice respondió a la cara de asombro del chico.- Hay una mínima oportunidad de que te lo topes.
-¿Qué fue eso?-Harry pregunto sinceramente consternado.
-Mi don, Harry, así como el de Jasper era leer estados, o el tuyo y el de Edward es leer mentes.-contesto Alice.- Yo puedo ver el futuro Harry… Aunque nunca te vi venir a ti ese día…
-¡No!- protesto Rosalie.- No podemos tenerlo en la familia. No le han visto los ojos, su dieta es normal.
-Estoy segura que, Harry, podría cambiar su dieta, si quisiese.-contesta Alice
Luego de que Harry aceptase la propuesta de Alice, ella lo había arrastrado para decirle a los Cullens. Sus reacciones habían sido de lo más mezcladas. Rosalie se había opuesto desde el principio, Esme había estado insegura al principio, pero Alice parecía haberla convencido, de algún modo, Carlisle se había mostrado curioso, y Emmett había seguido la postura de su esposa por un rato, pero luego simplemente se había rendido ante la testarudez de Alice. Edward se había mostrado inusualmente callado.
-Ese es el punto Alice, que tal si él no quiere cambiar su dieta, o si mata a algún humano por accidente.- Rosalie enojada levantándose de su puesto en el sillón.
-Estoy aquí saben.- Harry levanta algo incómodo la mano para que lo noten, pero simplemente pasan de él.
-No puedes saber si eso va a pasar.-le contesta Alice parándose también.
-Sí, pues, dime Alice, ¿lo viste venir ese día?- Rosalie le grita.-No lo creo si no podrías haber evitado la muerte de Jasper.
Esto llama la atención de todos, incluso Harry voltea a verla. Alice sin embargo no parece sorprendida, ni tampoco enojada como antes, simplemente triste.
-Si tienes razón, no lo vi venir.-acepta la vampira.- Pero estoy segura de lo que vi, lo vamos a necesitar. Algún día en el futuro, nos arrepentiremos de dejar ir a Harry, si se va.
-Estoy segura.-añade con convicción luego de una pausa.
Rosalie mira a su alrededor en busca de ayuda, primero a Emmett que mira hacia sus pies, luego a Esme que mira a lo lejos, Carlisle que mira a Harry y por ultimo a Edward que la mira directamente.
-Di algo Edward, supongo que no lo querrás cerca de Bella, ¿no?- dice tomando una oportunidad con el chico pensativo.
-No, Rosalie, no lo quiero cerca de Bella…-hace una pausa el joven, para mirar a Harry y luego a Alice.-Pero creo que Alice tiene razón en esto.
Rosalie lo mira frustrada luego recorre la habitación con la mirada para ver que todos miran hacia abajo, excepto Alice que la mira directamente y Harry que mira a Alice. Se levanta bruscamente y sale de la habitación.
-Lo siento.-se disculpa Emmett con un suspiro mirando a Harry, y sale disparado detrás de su esposa.
-Edward.-dice entonces Alice.
-Lo se.- Entonces Edward se va.
Harry lo escucha correr con pisadas fuertes, y muy rápido.
-¿Qué paso?-pregunta Esme preocupada.
-Bella, necesita a Edward.- dice en un tono tranquilizador, para hacerle saber a la mujer que no ha pasado nada.
Esme asiente entendiendo.
-Supongo que este es un buen momento para irse.-agrega Harry caminando hacia Carlisle a velocidad humana y extendiéndole la mano.
-¿Dónde vas?-le pregunta Alice.
Harry se da vuelta a verla, antes de darle la mano a Carlisle.
-A Seattle.- Harry frunce el ceño-¿Dónde más podría ser?
Alice mira a Esme, quien le asiente.
-Parece que tendremos que agregar un cuarto más a la casa.-dice Esme sonriendo.
-¿Qué?- Harry se da vuelta a verla nuevamente, extrañado.
-Eres de nuestra familia ahora, Harry.-le dice Alice, para luego añadir en tono algo avergonzado e inquieta.-Si quieres, claro.
Alice mira a Harry, quien siente la mirada de todo el vampiro restantes en la sala, y sabe que ya ha tomado la decisión. Solo espero que sea la correcta, piensa el joven, antes de responder.
-Claro.- termino sonriendo.
Se dirigió giro hacia Carlisle, extendiéndole la mano y sintiéndose como un niño esperando la aprobación de un adulto. Carlisle se paró tomo su mano y la sacudió con una sonrisa.
-Bienvenido a la familia.- le dijo aun con una sonrisa cálida con un toque de nostalgia, o lo que podía llamarse cálida para un vampiro.
Entonces Esme se acerca a Harry, y le abraza. Haciendo que el joven se incomode. Hacía tiempo, que no sentía un abrazo así. Maternal, le recordaba a los de la Sñra Weasley, la primera vez que lo había recibido en su casa. En diferentes circunstancias pero no menos extrañas. Harry le devolvió burdamente el abrazo a Esme, cuando la sorpresa pasó.
-Bienvenido, hijo.-le dijo soltándole y dedicándole, una sonrisa algo nostálgica también. Harry entendió de seguro que estaba pensando en el otro hijo que había perdido recientemente, Jasper
Entonces Harry miro a Alice, esperando su juicio.
-Bienvenido, supongo.- dijo Alice, sonriendo levemente, con el mismo toque nostálgico que Carlisle y Esme.
