Hola de nuevo, pues no tengo nada que decir. Solo aqui esta el capitulo III y espero que lo disfruten.
A leer.
Flamas de Sufrimiento
Capitulo III: Mañana, al medio día.
Sentía la respiración relajada y pausada de Natsu sobre su pecho. Supuso, que luego del revoltijo de emociones, se quedó dormido, bajo ese atardecer y en sus brazos. El cielo antes pintado de matices violáceos y anaranjados, poco a poco era cubierto por colores opacos hasta llegar al negro.
Observo como el oscuro cielo era recubierto lentamente por brillantes estrellas. Bajo la mirada al sentir un movimiento leve por parte de su acompañante. Contemplo el rostro dormido de Salamander, y por alguna razón sintió culpa.
No entendía por completo las razones de su supuesto "amo" para causarle daño a su ídolo de pequeño. Solamente sabía que tenía que formar falsas esperanzas al peli rosa; o en eso consistía la fase 1 de su "misión" por así decirlo. Al momento en que su mente divago a lo que debía hacer cuando la fase 2 comenzara; siento como se podría por dentro.
Era un ser despreciable. Odiaba esto. Odiaba tener que tratar con falsa familiaridad a Natsu, puesto que obligado por su "amo" comenzó a llamarle solo "Natsu" sin él "-san" como el solía o más bien sigue llamándolo, pero solo en pensamientos. No le gustaba la idea de hacer creer al Dragneel que sentía algo así el. Sting sabía que no sentía nada más que respeto y admiración por el peli rosa; quería algún día igualar su fuerza y, tal vez, sobrepasarla; mas no que fuera su amante o novio.
Bueno, admitía que su forma femenina no estaba mal. Al contrario, era hermosísima. Si no supiera que Natsu Dragneel era aquella belleza, se la hubiera cogido al instante que la salvo. Si lo sabía, era un pensamiento bastante retorcido. Pero, ¿Quién no lo haría si viese a una muchacha de buen trasero y grandes pechos y rostro angelical? El 99.99 % de la población masculina lo aria, ya que el otro 1 % sería gay.
Unos susurros por parte de su acompañante lo saco de sus pensamientos. Agradeció eso, ya que no iban por buen camino. Bajo la mirada para ver si la peli rosa se había despertado. Comprobó que solo se acomodó más en su pecho y siguió dormitando tranquilamente. Miro nuevamente el cielo; ya sentía el leve cambio de temperatura que ocasionaba la noche.
Me pregunto si Lector estará bien… lo deje en medio de una disputa de magos; Jah, que buen compañero soy – se burló de sí mismo en sus pensamientos, le inquietaba un poco el paradero de su acompañante felino; pero sabía de sobra que los de Fairy Tail era buenas personas, no le harían daño. Y de nueva cuenta, la culpa ataco.
Soy un idiota, estúpido, perdedor; no, ni esas palabras me describen. ¿Qué tan sínico puedo ser? ¿Solo por ganar fuerza les are daño a estas personas? Tch, doy pena.
Se levantó del puente de aquel muelle con delicadeza, cargando a la peli rosa en estilo princesa. Lentamente comenzó su andar en dirección a la casa del Salamander. Dejaría a Natsu en su casa; luego iría a buscar a Lector, quien seguramente ya debía estar en el departamento que alquilaron o seguía en Fairy Tail.
Las calles de Magnolia estaban desiertas. No sabía cuánto tiempo estuvo absorto en sus pensamientos; pero se le había hecho tarde. Por su olfato desarrollado de Dragón pudo especular con más precisión la dirección que debía tomar para llegar a la residencia del mago de fuego. Su olor era inconfundible; una mescla de ceniza y… ¿Natsu? El olor peculiar del dragón menor era inconfundible. Una inconsciente sonrisa adorno el rostro del mayor.
No pudo pensar que tan cliché era la situación; el héroe que salva a la princesa de un malvado mago, para luego enamorarla y vivir felices por siempre. El único problema era que la situación fue planeada por un ser peor que el mago oscuro de cualquier cuento; que la princesa en realidad era un amable y alegre muchachito, y el supuesto héroe, era seguidor del maldito engendro de maldad.
De entrada se notaba a millas que el cuento terminaría mal. Pero al ser un cuento; tendría un final feliz. Donde el bien triunfa sobre el mal, y el héroe y la princesa se juran amor eterno. ¿No?
Me gustaría que esto tuviera un final feliz… - el pensamiento deprimió al Eucliffe. El sabia mejor que nadie que este "Cuento" no tenía final feliz.
Al pasar por enfrente del edificio de su nuevo gremio; noto que tenía las luces apagadas, y estaba en silencio. No sentía la presencia de nadie dentro; saco la conclusión de que habían cerrado por hoy.
Se abra ido al apartamento… - pensó el dragón de luz en referencia a su exceed amigo. Su mirada se dirigió al enorme cartel de la entrada, donde se leia muy claro el nombre del gremio. - ¿Fairy Tail, eh? El nombre perfecto para este cuento de magia.
Con eso en mente siguió su camino. Ahora se encontraba caminando por el sendero de tierra que conducía a su destino. Pensó en lo hermoso de la vista; desde ese lugar se podía apreciar toda la ciudad de Magnolia, que debido a la oscuridad, estaba adornada con las luces de las lámparas de las calles.
Finalmente llego a la cabaña del Salamander; pensó en tocar la puerta por si el compañero felino del dragón de fuego se encontraba, pero al querer hacerlo, con el simple toque de su mano, la puerta se abrió por completo sin la necesidad de llamar al gato azul.
Entro lentamente en el recinto y lo observo por un momento. La casa del peli rosa era pequeña pero acogedora, y más limpia de lo que había imaginado. La sala de estar contaba con un sofá marrón, y una pequeña mesa al ras del suelo. Pegado a la pared, enfrente de los muebles entes mencionados, un antiguo modelo de Lacrima-visión(1) yacía apagado sobre una mesa más alta que la anterior. Pegada a la sala de estar estaba la cocina; que tenía lo justo y necesario para sobrevivir, al igual que el baño.
Recorrió la casa en busca de la habitación del peli rosa. Hasta que noto una puerta de color rojo con las palabras "Natsu y Happy" pintada en ella. Abrió con delicadeza; tratando de mover lo menos posible a Salamander que seguía en su sueño tranquilo. Al entrar en dicha habitación lo primero que observo fue la gran pizarra con todas las misiones que – supuso – hizo el peli rosa, lo que lo inquieto un poco fue el traje de maid, pero decidió ignorarlo.
Dejo al peli rosa sobre la hamaca que usaba para dormir; y lo cubrió con unas mantas que se encontraban en la misma. Se iba a retirar pero algo lo detuvo de la muñeca; se volteó y encontró que Natsu sujetaba su chándal azul, obviamente dormido. Intento soltarse sin despertar a la peli rosa.
-Sting… - murmuro la peli rosa, cosa que alarmo al Eucliffe, pero luego noto que seguía dormida.
¿Acaba de… decir mi nombre en sueños…? – los ojos del dragón de luz de abrieron de sobre manera ante aquel pensamiento. – No… imposible. Seguro solo fue mi ima-
Sus pensamientos fueron interrumpidos por unos nuevos susurros por parte de Salamander.
-Seremos buenos… amigos, ¿Verdad…? – murmuro, para luego soltar la manga de Sting y acomodarse en la hamaca de tela.
El oji celeste se encontraba en shock. ¿Tan poco tiempo pasó y lo consideraba un amigo? Ese fue un golpe duro en su ser. Con eso había confirmado que era nada más de basura.
Unos ronquidos llamaron su atención. Observo un ropero que se encontraba en la habitación. Sobre el en una cama improvisada se hallaba el gato azul de Salamander, Happy, y…
-¿Lector? – susurro. Los dos exceed se encontraban durmiendo plácidamente uno al lado del otro sobre el armario de Dragneel.
Supuso que el exceed de Natsu, al ver que él y su "Otou-san" habían desaparecido, invito a Lector a su casa; y este acepto. Luego de eso abrían hecho algo y se fueron a dormir. Esa hipótesis dejaba más tranquilo al rubio. Lector estaba sano y salvo.
Al ver la tranquilidad en la que dormitaba Lector decidió no despertarlo, y encontrarse mañana en el gremio. Con eso en mente el oji celeste se encamino a la salida de la casa; claro que entes cerró la puerta de la habitación en donde los exceed´s y Natsu descansaban.
Al salir de la casa al sendero, sintió una presencia aparte de la de Él, Natsu o alguno de los exceed´s. La presencia que sentía desprendía un aura de maldad.
-¿¡Quien esta hay!? ¡Sal! – dijo en seriedad.
-Jooh~ ¿Esa es la forma de saludar a un aliado, Eucliffe?
La figura de un hombre alto, delgado y con gafas; salió de entre los arboles del sendero. El cuerpo del delgado muchacho era cubierto por una capa negra de detalles azules.
-¿Qué diablos haces aquí, Cuatro ojos? – soltó con odio el Eucliffe, fulminando con la mirada al recién llegado.
Este solo sonrió de manera torcida y con tono burlón dijo:
-¿No te alegras de verme? Que malo, aunque al parecer tú te la pasas bastante bien. ¿O me equivoco?
-¿A qué te refieres?
-A tu misión – dijo simplemente – cualquiera estaría feliz si el amo le otorga una misión como esta. Cuidar a tan despampanante mujer. Eres afortunado – el hombre se acomodó las gafas.
Sting bufo.
-Por favor, esto no es más que un fastidio – dijo con tono cortante. – Y esa "mujer" a la que te refieres, es un hombre. Maldito enfermo.
-No me trates como a un retrasado – le miro desafiante. – se exactamente que esa mujer es el sujeto A: Natsu Dagneel. – Explico – Pero eso no retira lo que dije, siendo mujer o hombre, tu sanes mejor que nadie que sería un buen partido. Inocente, alegre, encantador. Daria mi puesto al lado del amo con tal de corromperlo.
-¡Cállate! – Grito repentinamente molesto - ¿Para qué viniste hasta aquí? Dudo que solo vinieras para charlar – Comento el dragón slayer de luz.
-Que astuto resultaste ser, Eucliffe – su tono detonaba burla. – Ciertamente no vine aquí a charlar; si no a dar las órdenes del amo para contigo.
-¿Qué ordenes? – pregunto confundido. Tenía entendido que solo aria esta misión en todo el trascurso de su alianza.
-La fase 2 de tu misión comienza mañana en la mañana.
Esto tomo a Sting por sorpresa estaba sorprendido y no lo oculto.
-¡¿La fase 2!? ¡Es muy pronto para eso! ¿¡Acaso está loco!? – su cabeza era un mar de confusión.
Es demasiado pronto para la fase 2… ¡No quiero que esto pase!
-¿Qué sucede, Eucliffe? No me digas que te arrepientes de TUS decisiones – el tono burlón del otro permanecía; y no hacía más que enojar a Sting, a tal punto de no medir sus acciones.
-¡Claro que no! ¿Por qué mañana en la mañana? ¡Si puede comenzar al medio día, en Fairy Tail! Así todos sus miembros serian testigos del verdadero poder de la pócima B273 – dijo con ironía. Pero no esperaba lo que vino después por parte del encapuchado.
-Vaya, buena idea. – dijo con repentina alegría.
-¿Eh?
-Le avisare al amo el cambio de planes. Aceptará gustoso.
-¡N-no! ¡Era una broma!
-Demasiado tarde, Eucliffe… - murmuro antes de desaparecer en las sombras de la noche.
La presencia desapareció dejando al oji celeste con más culpa de la necesaria. Ahora todo se había arruinado, y gracias a su maldita estupidez.
¡No! No, no, no… ¡Soy un imbécil! ¿¡Que rayos pasa por mi cabeza!?
No soporto más el peso de la culpa y se dejó caer de rodillas, con la mirada atenta en el cielo, y luego la dirigió a la tranquila ciudad Magnolia.
Lo siento Magnolia… lo siento Fairy Tail…
Lo siento Natsu.
…
-Maestro, mire esto. Habla de una tal pócima denominada "B273"
-¿B273? ¿Segura, Mirajane?
-Sí, maestro.
-¡No puede ser! ¡Mirajane! ¡Llama a todos los del consejo!
-¿Por qué, Maestro? ¿Sucede algo malo?
-Esto es grabe… ¡Avísales de inmediato luego te doy los detalles!
-¡Maestro! ¿A dónde va?
-A Blue Pegasus y Lamia Scale.
Bueno que les parecio? Pues a mi me queda mucho trabajo por delante ya que ni se que hace la pocima B273 ^^U
Hasta la proxima
