¡Hola otra vez! Y miles de gracias por seguir leyendo.

La fantasía.

Hermione consiguió al patizambo Crookshanks para acompañarla al colegio para su tercer curso, Ronald la riñó por ello durante todo el año. Todo en lo que pensaba era en su rata perdida. Y a ojos de Gawain, perdía de vista lo esencial.

El chico no había podido acercarse mucho a Hermione, pues ella parecía jamás tener un solo minuto libre, había tomado todas las asignaturas electivas y aun sí lograba alcanzarla en algún pasillo y saludarla, cuando volvía a mirar ella había desaparecido hacia su siguiente clase.

D&G

Dziban había sido mucho más moderada en la elección de sus asignaturas ¿Para qué querría ella saber de los muggles? "Ew" ¿O para qué querría toparse con sangresuciacarademocoempollona en todos lados? "Doble Eww" Lo que ella necesitaba era concentrarse en subir sus notas por encima de las de la Gryffindor.

Y por el amor de Salazar Slytherin, atrapar la jodida snich dorada para su equipo de quidditch.

Lo de Buckbeak fue un evento desafortunado, Dziban reconocía que había sido imprudente pero no había esperado lo de las heridas. Maldición.

Para su padre en cambio, fue una gran oportunidad de fastidiar a Dumbledore y al guardabosque: se llevó a juicio al hipogrifo y se le condenó a muerte. A Dziban no le quedó más que continuar aquel circo y exagerar las heridas en favor de su padre.

Y fue cuando esa malnacida Granger tuvo la osadía de golpearla. ¡Justo en medio del rostro! Y esos estúpidos guaruras suyos, que ni siquiera habían reaccionado, ni ella misma. Más lo pensaba y más furiosa estaba Dziban.

Al día siguiente había un pequeño cardenal donde Hermione había golpeado, no le hacía justicia a la furia y al odio mutuo que había estado de por medio.

Hermione Granger se las pagaría, por supuesto que sí.

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Gawain supo lo de la desaparición del hipogrifo de Hagrid y el escape de Sirirus Black, el temido asesino, cuando visitó a su hermano en la enfermería. El muy torpe al fin había dejado de reñir a Hermione y se había disculpado por todos los problemas con su rata.

Y al fin, Gawain consiguió su oportunidad para hablar con ella.

-Dicen que golpeaste a Malfoy -mencionó tímidamente.

Le encantó ver a Hermione sonrojada.

-Bueno…

-Lo merecía- cortó Harry y a Gawain se le estrujó el corazón al notar la forma en que se miraban y lo cercanos que parecían.

-Creo que de por sí ya te odiaba – retomó tratando de tener su atención de nuevo-. Debe ser difícil para ella encontrarse con alguien como tú, que la superas en todo.

Hermione enrojeció un poco más, y soltó una risita ante el comentario de Gawain. El pequeño pelirrojo tenía esos ojos chispeantes que combinaban con su voz mientras seguía cubriéndola de sus extraños cumplidos. De pronto no parecía tan tímido y resultaba un personaje verdaderamente curioso.

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A ojos de Dziban, cuando en los últimos días del curso los llegó a encontrar juntos, Gawain tenía el aspecto de una mascota: era más bajito que Hermione y los ojos parecían brillarle como a un cachorro solo porque ella le hablaba. Patéticos.

Dziban nunca dejaría que un hombre más bajito que ella caminara a su lado, "Triple Ewww".

De hecho, fue en ese año la primera vez que fue invitada a una cita, con sólo trece años, era poseedora de una belleza excepcional, con el cabello platinado que ondulaba largo y brillante detrás de ella como una bandera y esa sonrisa ligeramente maligna.

Los chicos de su mismo curso apenas y la soportaban, Grabbe y Goyle la seguían a todos lados como guardaespaldas, pero sabían lo mucho que la molestaban cuando hablaban, así que mantenían las bocas cerradas. Los chicos mayores en cambio, parecían siempre interesados en ella, incluido aquel guapo Hufflepuff, Cedric Diggory a quien le gustaba mirar, pero al que tuvo que rechazar debido a su casa, daba igual.

Al final de ese año, supo que su padre iba a comprometerla con el hijo de algún noble francés, sangre pura. "Sólo lo mejor para su princesa".

Lo conocería al final del verano, cuando los magos se reunieran para el mundial de quidditch. Sin embargo, hasta el día del enlace, a pactarse entre las familias, Dziban era libre de conocer y salir con quien quisiera, siempre y cuando su reputación no quedara jamás en entredicho.

Fuera lo que fuera su prometido, esperaba desde luego, fuera mejor que la perspectiva de la sangre sucia. Seguro que cualquiera sería mejor que aquella criatura pequeña, sonrosada y pecosa que seguía a carademoco.

La Slytherin ya planeaba incluso pasearse con el francés del brazo delante de ellos y regalarles una moneda, porque sería buena burla algún día. Apenas se había enterado del compromiso, pero Dziban ya fantaseaba con ese hombre, alto, poderoso y elegante que Hermione envidiaría.

D&G

-o-o-

¡Hasta aquí! :D ¡Muchas gracias por leer! ;)

De nuevo, les recuerdo que esta historia es sobre Draco-chica= Dziban y Ginny-chico=Gawain, ¿No es por ello más divertida la fantasía de Dziban?

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¡Qué no muera el Drinny! ¡Qué no muera nunca! ¡Y que vivan los mundos al revés!