Me había levantado bastante temprano, tenía que guardar los chocolates en forma de notas musicales, que había preparado la noche anterior, en una cajita adornada con pequeños corazones. Debía darme una gran ducha para verme bien ante los ojos de la tonta cabeza de tomate.

-De acuerdo, Nico, hoy es un día especial. Hoy te declararás a la tsundere cabeza de tomate y nada puede salir mal -me decía a mi misma frente al espejo- ya tienes 22 años, eres la mejor en tu facultad, no hay nada de qué temer… Solo a su rechazo… Su odio y desprecio…

*Toc*Toc*

-Nicocchi -es ese monstruo- ábreme ya

-¿Qué haces aquí? -respondí dándole paso a mi humilde hogar-

-Te vine a ayudar, ¿para qué más?

-No necesito ayuda -la miré molesta- puedo confesarme solita

-Ajá -se dirigió a mi habitación- de seguro no tienes con qué vestirte

-Ghh… Vete -dio en el clavo, como la odio-

-Mhm, deberíamos combinar esta falda con…

-¡Nozomi vete!

.

.

-Te dije que necesitarías mí ayuda, Nicocchi -dijo con su sonrisa burlona impregnada en su rostro-

-Solo en el vestuario, nada más -bufé-

-¿Y el regalo?

-Ya lo tengo guardado aquí -le mostré mi bolso de mano- con estos chocolates Maki-chan no se resistirá a mis encantos

-Claaaaro~

-¡Maldita!

.

Pov. Maki

.

-Hoy es San Valentín, Nico-chan me dijo que se quería juntar específicamente este día. De seguro que es para hablar, no creo que se vaya a confesar, ¿no? -cada vez me ponía más nerviosa- Es solo una salida entre amigas, después de todo también es el día de la amistad, no solo del amor, ¿cierto?

Ya hace un par de minutos que estaba lista, mi conjunto era sencillo. Un vestido de color piel hasta un poco más arriba de las rodillas, una chaqueta negra y unos zapatos de tacón. Mi cabello lo había dejado igual que siempre, encuentro que se me ve bien de esa forma.

Quedaban 30 minutos para la hora del encuentro, así que decidí salir de casa de mis padres ya. Me dijo que la esperara en el café donde trabajó Kotori para mantenerse a ella y a Umi ya que éstas vivían juntas desde que entraron en la universidad.

No quiero que la enana se confiese, me dolería rechazarla. Ella me gusta, no pienso negarlo, desde que la vi algo en mi cambió, pero no la puedo aceptar. Definitivamente no lo haré.

Ustedes se preguntarán, "¿Por qué no, si te gusta?", la respuesta es simple. No creo en el verdadero amor ni nada de esas estupideces. El "amor" solo dura un par de meses, luego se acaba y todo se muere. Muchos siguen pero sin amor, como si fuese una obligación hacerlo. Prefiero no sufrir un desamor a estar con alguien que me guste. Además de que el gustar no significa amar, así que no vale la pena intentarlo.

Me he metido con varias personas, pero solo por diversión. Más bien para satisfacer mis necesidades de tener sexo, solo eso. No me comprometo con nadie.

"Nico-chan, te pido, por el amor de Dios, que no te confieses. No quiero que sufras." pensé al momento de verla llegando al lugar acordado.

-¡Maki-chan! -se acercó corriendo hasta quedar frente a mí- Me alegra que hayas venido

-No podía dejarte plantada, Nico-chan -me dolía, sabía a lo que venía y me era muy difícil aceptarla-

-Gracias -me sonrió en lo que tomaba mi mano- Ven, me gustaría hablar de algo importante

-¿A-a dónde me llevas? -le pregunté nerviosa-

-A un parque que está cerca, no te quejes, tsundere loca

-¡Hey! -¿Loca, yo?- ¡La loca eres tú, Nico-chan!

-Ya cállate, Maki-chan y sígueme

-Jum…

Nos mantuvimos todo el camino en silencio, no era incómodo, lo prefería así para poder prepararme bien para rechazarla. "Perdón, Nico-chan, pero es lo mejor para las dos".

-Bien, llegamos

Miré el paisaje detenidamente. Era relajado, algo lejos del tráfico y las personas. Era muy… íntimo.

-Toma antes de que se me olviden -me entregó una cajita roja- Los hice especialmente para ti así que estate agradecida

-Gracias…

-Bueno, te cité aquí para decirte… sobre mis sentimientos -no…- Maki-chan, me gustas, desde hace mucho tiempo que me gustas -Nico-chan calla…- Me costó reunir demasiado valor para contarte, es complicado asumirlo, ¿sabes? -No, simplemente no la quería escuchar- Que te guste una chica y justamente es con la que siempre tengo riñas, pero era inevitable, eres hermosa, maravillosa, eres lo que me complementa. Por eso quise decirte cómo me siento -su infantil rostro estaba completamente rojo- Para decirte que ocupas un gran lugar en mi corazón

-Yo… Nico-chan, yo no puedo… -vi como su expresión cambiaba a una triste- L-lo que tu sientes no es real. El amor no existe, solo es mercadotecnia. Es completamente falso -respiré hondo- El amor verdadero no existe

-¿Cómo puedes estar tan segura de ello? -ahora demostraba fastidio, molestia- ¿Cómo puedes saber que lo que yo siento es falso?, porque yo te digo aquí y ahora que todo es verdad, te amo, te adoro, te anhelo -no lo digas…- ¡Estoy enamorada de ti!

-¡No mientas! -sus lágrimas comenzaron a correr por sus tersas mejillas- Solo es una escusa que ponemos todos para no estar solos en este mundo…

-Maki, cállate de una maldita vez -oh…- ¿Por qué no mejor aceptas que el amor si existe en vez de andar diciendo estupideces?

-¡Entiende que yo no creo en el amor, Nico-chan! -le grité desesperadamente- ¡El amor es solo una ilusión que creamos nosotros para sentirnos bien y para no estar solos en la vida!

-Entonces yo te ayudaré a que entres en razón -se comenzó a acercar rápidamente hasta quedar a una pulgada de distancia-

-No, Nico-chan, no lo hag-

Antes de poder completar siquiera la frase plantó, no muy gentilmente, sus labios sobre los míos. Mi corazón iba a una gran velocidad, sentía que si seguíamos así éste se saldría de su lugar por la fuerza con la que golpeaba mi pecho. El beso duró un par de minutos donde ella y yo nos dejamos llevar, donde no importaba lo que yo haya dicho hace apenas un rato. Solo éramos las dos, donde el violeta y el carmín se combinaban por segundos.

"Prometí rechazarla, pero no puedo. Su rostro cubierto por lágrimas y mi propio corazón me lo impedía. No sé en qué creer, por favor, Nico-chan, ayúdame a decidir en qué debo confiar."

-Te amo, Maki-chan, hasta el infinito y más allá -me dijo al segundo después de habernos separado-

-Es ilegal plagiar, Nico-chan -volví a besar sus suaves labios- oye, idiota

-¿Qué quieres, tsundere mata momentos? -su melodiosa risa apareció-

-Enséñame lo que tú sabes -le abracé por la cintura haciendo que su cuerpo quedase pegado al mío-

-¿Lo que yo sé? -me miró confundida-

-Así es, Nico-chan, tú sabes amar, ¿verdad?

-Claro, eres mi pequeña tsundere y solo a ti te amo

-Entonces -la miré directamente a los ojos- Enséñame a creer en el amor verdadero...


Y aquí está el ansiado NicoMaki xD Espero que les haya gustado y espero haber cumplido sus expectativas ;-; Y para las personas que están dejando su review, muchísimas gracias. Ustedes son los que me animan a seguir escribiendo, de verdad;u; son unas bellas personas.

Pd. para Madeline: Sí, tendrás tu KananMari xD y actualizo cada vez que puedo ;)