Lo siento, me tarde demasiado en subirlo xD. Pero, aqui esta: Espero que les guste!


3-Ciudad Gótica

En ciudad Gótica me crie, donde di mis primeros pasos como Robin, salvando y protegiendo a la gente; mis inicios.

La ciudad era mas grande de lo que recordaba, con edificios alzándose a lo alto y cientos de personas abriéndose paso entre la calle. A un me encontraba parado -como un completo idiota- en la puerta de la entrada del aeropuerto, con una mescla de felicidad o ¿Asombro?

Después de ser insultado por un viejita, una amargada anciana, por haberme quedado parado en la entrada del aeropuerto, había llegado al centro de la ciudad. Fue en ese momento que me di cuenta de algo ¿Qué demonios voy a hacer? No tengo hospedaje, comida, transporte y tampoco era Robin. Lo mejor era pasar desapercibido, y no con un traje verde y rojo con una enorme R en el pecho ¡¿Quién no me notaria?

Opte por vestirme como en la misión Tokio, ya que por alguna extraña razón había conservado la ropa. Para la gente no era mas que otro chico, una persona singular y cualquiera que caminaba por la calles, no un súper héroe.

¿Qué demonios vas a hacer Robin? Me repetí, aun estaba varado en el centro de ciudad gótica, con tan solo dinero suficiente en mi bolsillo para comprarme un traje de noche y un regalo a Barbará. Aparte de que faltaban, aproximadamente, unas 24horas para la fiesta y para empeorarlo; ¡era de noche!

-¡Ayuda!-escuche un grito.

Mire alerta en dirección al grito. En la esquina una rubia y menuda chica gritaba desesperada, pateando y farseando, mientras unos hombres intentaban abusar de ella. No me detuve a pensarlo dos veces cuando ya había soltado mis maletas y me encontraba balaceándome hacia esos dos hombres, muchos mas grandes y fornidos que yo.

-Vamos hermosura-decía uno de ellos, acariciando la mejilla de aquella chica

Tome impulso y salte.

-¡¿Qué DEMO…?

Lo golpee con mi rodilla en el rostro.

-¿Estas bien?-le pregunte a la chica rubia, tendiéndole mi mano.

Ella sujeto mi mano, dándose impulso para levantarse del suelo, mirando de reojo a los dos inconscientes y malheridos hombres en el asfalto. Sonreía victorioso, tan solo habían sido unos idiotas, ni siquiera lograron rasguñarme.

-Gracias-dijo tímidamente, agachando su cabeza.

-La policía ya no debe…- en eses momento logre escuchar las sirenas de las patrullas- Adiós-me despedí, la policía no podía verme.

La chica se despedía de mí mientras yo me alejaba, corriendo y saltando por los techos ¡Demonios! Se sentía tan bien volver a hacer esto, recorrer las azoteas de los edificios, admirando ciudad gótica debajo. También volver a salvar a alguien, aunque parecía lo mismo, no lo era; salvar a alguien en Jump City era algo totalmente diferente que en Ciudad Gótica. En ciudad Gótica me crie, donde di mis primeros pasos como Robin, salvando y protegiendo a la gente; mis inicios.

Me senté en la orilla de un edificio. Aun tenía grandes problemas, como: ¡Había dejado mis maletas a la mitad de la calle! ¡Maldición! Aun que, por suerte, mi dinero lo traía en mi bolsillo, pero eso no arreglaba mucho las cosas. No podía gastar mi dinero para un hotel, tampoco podía ir con Babs a su casa por que arruinaría la sorpresa y, mucho menos, puedo ir con Bruce ¡Ni loco puedo ir! ¿Cómo pude haber siquiera pensado eso?

¿Qué estarán haciendo ahora los Titanes? Me pregunte de la nada, algo deprimido. Aun recordaba sus rostros al irme, confiando plenamente en mí, deseándome suerte y regalándome una sonrisa.

-Hmp, como si la mereciera-murmure acostándome en el suelo, cubriéndome el rostro con mis manos.

En mi bolsillo sentía el intercomunicador, por alguna razón, desde que había llegado, deseaba con todas mis fuerzas que sonara. Quería ver el rostro de Star, aunque sea atreves de una pantallita, me conformaba con escuchar su voz y ver sonrisa.

El ruido de mi estomago me saco de mis pensamientos, recordándome que no había comido nada. Ahora, para empeorarlo, tenía hambre.

-¡Oye chico!

Me levante al darme cuenta que se refería a mi, aunque, era la única persona aquí arriba. En la esquina, oculto entre las sombras, una figura comenzaba a aparecer y tomar forma ante mis ojos; Batman

-Es peligroso que un niño como tú ande por aquí solo, podría pasarte algún accidente.

Había palidecido por completo, tenía la cabeza agachada y los puños apretados en mis costados, al parecer, por surte, no se había dado cuenta que era yo. Tenia que pensar rápido, no podía dejar que se enterara que había vuelto, por lo menos todavía no.

-¿Me escuchas?-repitió, su voz no sonaba tan cercana, como a uno o dos metros.

Asentí con la cabeza, e intente agudizar mi voz-Lo siento, Señor- ¿Señor? Me reí de mi mismo.

-Vi lo que hiciste hace rato, como ayudaste a la joven. Me sorprendí.- comenzó a decir- Te has vuelto mas fuerte, Richard.