"Bridgette, el verdadero reto empieza en cuanto te vayas, tienes que recordar que... allí fuera nada cambió y sea lo que sea que te provocó esto, sigue fuera y sigue como siempre, tienes que tener la suficiente voluntad como para aguantarlo, y sobrellevarlo, sin hacerte daño, por que si recaes, será mucho peor, me temo" eso es lo que había dicho Hana, la psiquiatra.

Dirigió un mirada Félix, estaba corriendo y...

― Ahh ― se quejó mientras se cubría el pecho ― duele, mirarle...duele. ― dijo en voz baja.

― ¡Bridgette! ― gritaron desde la puerta del gimnasio. Bridgette alzó la mirada para ver al Miss Bustier en la puerta ― es hora, vamos ― la llamó.

Bridgette salió corriendo hacia la entrada, haciendo una señal al entrenador, quien asintió en señal de aprobación. Cada doce horas Bridgette tenía que tomar una medicación intravenosa, a parte de su medicación usual con pastillas, lo que significaba perderse durante dos semanas la mitad de la cuarta hora de clase.

― ¿Y bien, como te has sentido?

― Estoy bien, Miss Bustier, estar rodeada de personas es reconfortante ― dijo con sinceridad, mientras se dirigían a la enfermería.

― Me alegro ― Bridgette sabía que se moría por preguntar que era lo que había provocado su depresión y agradecía que no lo dijera, porque eso hubiera sido su perdición.

Al llegar a la enfermería Miss Bustier se marcho y casi como estuviera en el hospital todo ocurrió rápido y silencioso. Se sentó en la camilla, torniquete, aguja, gotas y un pitido cada vez que su corazón latía, lo único que la tenía distraída era la música es sus oídos que marcaban sus pulsaciones. Eso era otra de las cosas que le había dicho Hana: "es mejor depender de la música, no te decepciona, siempre está ahí, es mejor que las personas. Que algunas personas ¿no crees?" Sonrió al recordarlo,y se recostó en la camilla. Tendría que recuperase pronto y rápido si quería volver a tener a Tikki cerca, ella si era mejor que las personas. Que algunas personas. Rió.

Por precaución, sus padres le quitaron sus aretes, la verdad es que no comprendía que daño podían hacer pero mientras estuviera en peligro de recaer no se los devolverían. Obviamente cuando se necesitaba a Ladybug no tenía más remedio que tomarlos pero, por suerte durante la semana pasada no hubo demasiados ataques, o mejor dicho ataques muy llamativos pero no podía arriesgarse a que algo sucediera. Tendría que inventar algo para recuperar a Tikki.

La canción acaabó y se dio cuenta de que había un pitido incesante en la sala, miró a la maquina, se acabó el medicamento, llamó al enfermero y ya está.

― Puedes irte ― dijo él.

― ¿Tengo que volver a clase?

― No lo creo, además solo quedan unos quince minutos, así que has lo que quieras.

― Esta bien, gracias.

Salió de la enfermería para encontrar los pasillos vacíos.

La clase había sido entretenida, había podido disfrutar y aquello solo le recordó que en realidad ella tenía valor, sí, era cierto que el traje de Ladybug hacía la mayor parte del trabajo pero ella tenía una buena base, de pequeña era gimnasta y había dado clases de bailes durante un tiempo.

Ojalá Félix se haya fijado en mi.

Ups. Se le escapó.

He hablado alguna vez de lo rápidos que son los pensamientos, son incluso más rápidos que la luz y la sola mención de Félix en uno de ello desencadenó una película de ellos y cada uno de ellos era como si una aguja la atravesara por el pecho, miles de agujas, que dolían, en su pecho.

Se cubrió la boca con la mano para no soltar un grito, ese dolor no estaba en su cabeza, era verídico, era real, estaba allí.

Empezó a correr mientras las lágrimas salían a mares de sus ojos, si alguien la veía así volvería al hospital. Subió las escaleras hasta el aulario antiguo del tercer piso, entro en un aula vacía y se escondió en un armario,las agujas seguían allí. Alzó la mano y la dirigió a su pecho temblando, las sentía, estaban allí, las podía tocar, tomó una con cuidado e intentó arrancarla.

― ¡AHHH!

"Eres una inútil" "¿Cómo puedes ser tan estúpida?" "¡Estoy ocupado y siempre lo estaré, porque ni aunque estuviera loco saldría contigo!"

Las se repetían una y otra vez y no paraban de clavarse más agujas, una tras otra, todas las veces que él dijo no,no,no,no,NO,NO,NO,NONONONN...

Silencio. Paz, todo se acabó. O al menos eso parecía.

Needle master, yo Le Papillon, puedo darte el poder para vengarte, siempre y cuando prometas que..

― No ― dijo en voz alta, sonriendo. Ahora lo entendía, no podía arrancarle de su vida, no, tenía que aprender a vivir con ello, o si no podría crear un monstruo.

¿Qué? ― dijo esa voz enojada.

Bridgette se puso la mano en el pecho sobre las largas agujas que tenía clavadas y..

― No quiero vengarme, ni quiero que nadie salga herido, ni siquiera tu ― clavó las agujas en su pecho ― ¡Ahh! Y si para eso tengo que sufrir yo, no me importará ― sollozó sonriendo.

La mariposa blanca brotó de su pecho mientras ella lloraba en silencio, siguió allí durante un tiempo, no pudo decir cuanto solo podía decir que cuando se tranquilizó ya no dolía, su pecho, ya no tenía las agujas.

Abrió el armario y salió con cuidado fue entonces cuando notó que seguía usando sus auriculares, los quito de sus oídos y lo guardó, limpió su cara mientras miraba la mariposa revolotear a su alrededor. Con delicadeza tomó a la mariposa en sus manos y salió de la habitación.

Se acercó a la barandilla y la liberó.

― Adiós pequeña mariposa. ― dijo en voz baja, las lágrimas seguían brotando sin querer y los recuerdos seguían allí, desde cuando tenía la mariposa en su interior, no podía decirlo, solo podía asegurar que si aquel era el dolor que las personas akumatizadas sufrían por ese poder falso, daría todo lo que estuviera en su mano para salvarlas, con su corazón.

Se agarró a la barandilla y se puso de puntillas extendiendo la mano hacia el lugar por donde se había ido la mariposa. Y sonrió.


Aclaración

La escuela Françoise Dupont (AU) era un gran edificio de forma rectangular el cual poseía un gran patio interior justo en el centro del edificio, este patio era una especie de jardín, en el receso las escaleras se cerraban y ningun alumno podía permanecer en las clases, a parte de ello había un gran gimnasio, unos baños exteriores/vestuario y una cafetería.

La escuela antes era un licéo es decir, daba primaria y secundaria, sin embargo al dejar de dar primaria, las aulas del tercer piso estaban destinadas a ser almacenes o salas de clubes, pero en horario de clases estaba totalmente prohibido acceder a ellas.