Hey you! Sí, es raro que suba un lunes, pero es que mañana se me va a olvidar so... aquí está otro capítulo más, a los que le guste Malec este es su capítulo. ¡La semana que viene aparecerán Clary y Simon por primera vez!

Bueno, nada más que añadir, sólo que muchas gracias a todos aquellos que le dan fav y a seguir y a los que comentan.

Ya sabéis, cualquier idea, duda o lo que sea que queráis saber, abajo en los comentarios.

Bye Bye ;)

Los personajes pertenecen a la gran Cassandra Clare la idea de la trama es cosa de mi cabeza, ahí arriba funciona, espero que aquí también lo haga.


"Sí, sí, tranquilo, aja... ¿Pero fue muy grave?"

"No, no mucho, pero tenemos que recoger todo para que puedan venir a arreglarlo"

"Vale, cierto.." Alec se paseaba por la cocina mientras hablaba por teléfono con su hermano.

"¿Estas seguro que os podéis quedar con Án?"

"Que sí... además, Magnus necesita despejarse un poco, lleva días sin poder escribir."

"No sé como sentirme ante el hecho de que uséis a mi hijo como musa.."

Alec rodó los ojos mientras salía de la cocina para irse al salón donde estaban su novio y su sobrino. "Te lo paso y se lo explicas tú mismo."

El niño había dejado de prestar atención a su tío Magnus desde que su tío Alec había entrado en la habitación. Este se agachó a su altura y le ofrecío el móvil. "Toma, tu padre."

El menor sonrío y cogió el teléfono que le ofrecían. "¡Hola papi! ¿Qué tal?" Ángel se había levantado del suelo donde había estado sentado y caminaba hacía el sofá.

Alec sonreía mientras veía como su sobrino había dejado de prestar atención a Magnus, el cual en venganza, estaba deformando uno de los muñecos de acción del niño. El ojiazul se sentó a su lado y señaló el muñeco. "¿No crees que estás un poco mayor para jugar con esto?"

"Ya que no puedo jugar contigo porque está Ángel con nosotros pues me tengo que conformar con esto. Mira, tiene los ojos azules como tú." Magnus hablaba sin mirarle mientras seguía girando los brazos y piernas del muñeco pero sonreía muy pillo pues podía estar seguro de que Alec estaba sonrojado.

El ojiazul se mordía el labio con fuerza mientras notaba el calor en sus mejillas. "Como sigas así incluso cuando no esté Ángel no vas a jugar conmigo porque no voy a querer."

Magnus dejó escapar una risilla y le dejó un beso en la mejilla a su novio. No se separó para hablar. "Estoy seguro de poder hacerte cambiar de opinión..."

Mientras tanto, Ángel había estado hablando con Jace en el sofá ajeno a aquella conversación.

"Muy bien campeón. ¿Tú qué tal?"

"También muy bien, estuve jugando con el tío Magnus con los muñecos y también estuvimos pintando"

Jace sonreía mientras se imaginaba a su hijo jugando. "Que pasada Án. Escucha hijo, se rompió una tubería de la piscina y se llenó de agua toda la sala, me tengo que quedar para ayudar a recoger para que puedan arreglarla, tienes que quedarte con tus tíos hasta la noche.."

"Oh... Entonces no podemos ir al parque hoy ¿Verdad papi?"

A Jace le dolía más que nada fallarle a su hijo, pero es que no tenía otra opción. "No cariño, no podemos, lo siento mucho Án.."

"No pasa nada papi, ya fuimos ayer y además, tío Magnus está triste porque no puede escribir y como que quedo más tiempo con ellos puedo hacer que ya no lo esté." El pequeño asentía convencido como si su padre pudiese verlo.

"Eso es está muy bien por tu parte campeón. ¿Que te parece si para compensarte esta noche vemos dos películas en lugar de una y cenamos en el sofá mientras las vemos?"

"¿De verdad? Sí, sí, sí, eres el mas mejor papi del mundo, te quiero mucho."

Esto hizo que Jace sonriese y que se aliviase por no poder ir con él al parque. "Yo también te quiero mucho hijo. Tengo que dejarte, nos vemos a la noche."

"Vale, hasta la noche papi."

"Hasta la noche campeón."

El menor bajó del sofá y se fue junto sus tíos que estaban más juntos que cuando se había ido. Al verlo acercarse se separaron un poco y lo miraron. "Toma tío, papi dijo que me tengo que quedar con vosotros hasta la noche."

Alec cogió el móvil que le ofrecía su sobrino y lo guardó en el pantalón. "Ya sabemos. van siendo horas de empezar a hacer la comida, tenemos pollo con patatas fritas, te gusta ¿Verdad?"

"Ajá" El pequeño asintió y reparó en el muñeco casi deformado que tenía su tío Magnus en las manos. "¡Mi muñeco! ¿Que le has hecho?" Se acercó a su tío y se lo cogió para, rápidamente, devolverlo a su forma original mientras miraba de reojo a Magnus.

"Estaba haciendo yoga, estaba muy estresado.." Dijo Magnus mientras le quitaba importancia con un gesto.

"¡No estaba nada de eso!" El pequeño ya había terminado de recolocar a su muñeco al que abrazaba con fuerza contra su pecho.

"No le mientas al niño Magnus, reconoce que no te gusta que te dejen de prestar atención." Dijo Alec mientras se levantaba del suelo y le sonreía pillo a un Magnus sorprendido. "La venganza está mal... Venga Án, vamos a hacer la comida."

Alec se encaminó a la cocina seguido del niño que antes de salir le sacó la lengua a su tío.


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"Ya ha sido mucha tele por hoy." Dijo Magnus mientras apagaba el aparato. "¿Qué te apetece hacer Ángel?"

"Hmm... Ver la tele." El menor buscaba el mando con la mirada.

Habían terminado de comer hacía ya un par de horas y desde entonces se habían apalancado en el sofá a ver la tele. Alec parecía llevarlo bien, pero para Magnus, que era puro nervio y más los días en los que la inspiración no estaba con él, estaba siendo un castigo."Eh! Nada de tele, es aburrida, hagamos algo. Venga Alec, sabes que tengo razón."

Magnus miró a Alec que se estaba desperezando mientras bostezaba "Oh, por favor Alec." Dijo mientras se hundía un poco más en el sofá.

"Que sí, que sí, que tienes razón... pero otra cosa es que tengamos que seguirla..." El ojiazul hablaba con la voz muy perezosa.

Magnus iba a responderle pero Ángel se adelantó. "¿Tío Alec hay agua?"

"En la cocina está la botella en la encimera y creo que hay algún vaso fuera.. ¿Quieres que te acompañe?"

"No, puedo yo sólo." El pequeño se levantó de un salto y se fue a la cocina.

"Será rencoroso el pequeño mini Jace." Gruñó Magnus mientras se levantaba del sofá y se estiraba.

Alec rió bajito. "No le gustó nada que su muñeco hiciese yoga."

"Ya veo..."

Desde la cocina se escuchó un estruendo seguido de un grito que en el tiempo que a los chicos les llevó ir del salón a la cocina ya se había convertido en un lloro.

"Pero que demonios.." Dijo Magnus mientras Alec iba junto su sobrino y lo levantaba con cuidado de un suelo lleno de cristales.

"Ya está Ángel, tranquilo." El ojiazul le frotaba la espalda torpemente al niño que se había abrazado a su cuello con fuerza mientras lloraba.

"Hey mini Jace, no pasó nada..." Alec había vuelto junto Magnus que le acariciaba la cabeza al niño. Miró a Alec "Llévatelo al salón que yo limpio esto en un momento."

"Vale." El ojiazul se fue al salón mientras Magnus se quedaba atrás.

Se sentó en el sofá y separó un poco a su sobrino. "A ver Ángel, ¿Te duele algo? ¿Te has hecho daño?" Alec estaba muy perdido, su experiencia con los niños había sido muy escasa y nunca había tenido que lidiar con una situación así.

"A..Aquí.." El menor entre lagrimas señalaba un corte en el brazo.

Magnus había vuelto ya de la cocina y se apoyó en la parte de atrás del sofá. "¿Necesitas algo?"

Alec alzó la mirada hacía Magnus"Si, trae iodo, gasas y esparadrapo. Tiene un corte en el brazo."

"Ahora vuelvo." Dijo su novio y se volvió a ir.

"Ya pasó Ángel.." Alec le acariciaba la cabeza a su sobrino que poco a poco se iba calmando.

Magnus volvió y se sentó a su lado luego de dejarle las cosas en el medio. "Dámelo, yo lo sujeto y tú lo curas." Le ofreció los brazos a Alec que le pasó al niño con cuidado y cogía todo para curarle el corte.

"A ver mini Jace, toma, que ahora eres tú el que necesita a su amigo" Dijo Magnus mientras le pasaba el muñeco a su sobrino que lo cogía con la mano de su brazo bueno y lo abrazaba con fuerza contra si mismo.

"Ahora tienes que estar quieto ¿vale Ángel?" Alec le acercaba una gasa limpia para quitarle la sangre.

El pequeño asintió y su tío empezó a limpiarle el corte que por suerte no había sido muy profundo aunque si había sangrado mucho. El pequeño se fue tranquilizando gracias a que Magnus le acariciaba la espalda.

Un rato después Alec terminó. "Ya está, listo. ¿Te molesta?"

El pequeño se acercó el brazo que tenía una gasa justo donde se había cortado. "No.. Está bien.. Gracias tío Alec.."

"No hay de qué pequeño." Dijo este mientras recogía todo y se iba a guardarlo.

"¿Más tranquilo Ángel?" Magnus seguía con las caricias.

"Aja... Siento lo del vaso..." Dijo el niño muy bajito.

"¿Por romperlo dices?" El pequeño asintió. "No seas tonto, no tienes que disculparte, fue un accidente."

Alec volvió y se sentó de nuevo en el sofá. "¿Te apetece volver a ver la tele? Dijo este mirado a su sobrino.

"No.. Quiero jugar..." El pequeño se separó un poco de su tío y señaló su mochila. "Tengo más muñecos.."

No le apetecía mucho jugar con muñecos pero antes de poder intentar disuadir a su sobrino Magnus se había adelantado y había cogido la mochila para ver los demás muñecos mientras Ángel le explicaba la historia de cada uno de ellos con detalle.


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"Fue más el susto que otra cosa." Alec le estaba explicando a Jace el incidente de la tarde.

"Ya, ya... Mejor que haya sido por eso que no por dolor:"

"Ya estoy papi." Ángel venía ya con su chaqueta puesta y su mochila al hombro seguido de Magnus que se apoyó en el hombro de Alec a la vez que Jace cogía a su hijo en brazos.

"¿Seguro que no queréis quedaros a cenar?"

"No, gracias, esta noche tenemos noche de pelis y vamos a cenar mientras las vemos." Dijo Jace mientras le colocaba mejor la chaqueta al niño.

"Y dos pelis." Añadió Ángel con una sonrisilla.

"Bueno, pues ya nos contaréis que tal." Dijo Magnus mientras abrazaba a Alec por la cintura. "Dalo por seguro que este te lo contará con todo detalle. Adiós chicos, hasta mañana."

"Hasta mañana tío Magnus, hasta mañana tío Alec." El niño se despedía efusivo de sus tíos.

Una vez solos Magnus dejó un beso en la mejilla de Alec y le susurró en el oído. "¿Quieres que te enseñe como puedo hacerte cambiar de opinión acerca de jugar conmigo ahora que no tengo juguetes ni niños que me distraigan...?" Magnus sintió como a Alec le recorría un escalofrío y asentía.


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Horas más tarde, ya bien entrada la noche Magnus se levantó de la cama, se puso unos calzoncillos y se fue a su estudio a continuar su novela, su sobrino había sido de gran ayuda...y quizás Alec también le hubiese ayudado un poquito.