•Disclaimer: Los personajes no me pertenecen.
Inconsolable
Capítulo II: "Obsession and Isolates"
Arthur POV'
El sol de la mañana me dio en la cara, maldita sea, yo quería dormir aunque sea una hora mas, ¡Es domingo, por Dios! Pero ya que, moví mi cuerpo perezosamente de lado, sentía un hueco vacio a mi lado, ¿Por qué…?
Ah… ya veo, es porque Alfred no esta…
¡Un momento!
Me levante abruptamente de la cama, sentándome en esta con gesto confundido. ¿Se habrá levantado antes que yo? Pero, eso es imposible, es tan imposible como que lluevan gatos. ¿Entonces… donde estaba?
-¿Alfred? –Llame, por más inútil que fuera. - ¿Al, estas ahí? –
La puerta del cuarto se abrió, dejando pasar a mi novio con una bandeja de plata entre las manos. No pude no evitar suspirar de alivio al verlo, el que se fuera de mi lado era una sensación tan horrible, es que estoy tan acostumbrado a despertar mirándole la cara y besarle la nariz o los labios que el no haberlo visto me produjo una sensación horrible.
-Good morning, darling~ -Saludo con gesto y voz melosa, yo le sonreí un poco. –
-Good morning. –Se sentó a mi lado, dejando la bandeja a un lado de la cama. - ¿Hiciste el desayuno? No te creo…
-De vez en cuando mereces que yo te lo haga, ¿No? Además mira, no son hamburguesas, jajá. –Me sonrió y me beso los labios, yo lo abracé por el cuello, era un tierno beso. –
Nos quedamos mirando la mirada del otro, literalmente me perdí en ese mar azulado que tenia por vista, detrás de esos lentes que solo lo hacían ver aun mas hermoso de lo que ya era. Esa mañana comimos en la cama, abrazados debajo de las sabanas, el me daba de comer haciendo un infantil 'avioncito' con los panqueques que estaban un poco quemados, pero ya que, yo le consentía, comportándome como tal y esperando que me alimentara dándome la comida en la boca, reíamos, era nuestra forma de ser.
El resto de la tarde fue prácticamente igual de 'ñoña' al punto de vista ajeno. Vimos películas en el DVD de la habitación, creo que habremos visto unas cinco o siete películas, de todo genero; romances, comedias, dramas, musicales, pero siempre evitando el terror, por el bien de Alfred porque sino no duerme en las noches y yo soy el que se siente que quedar cuidándolo… aunque pensándolo bien siempre terminábamos haciéndolo en esas situaciones, así que mucho no me molestaba. Pero para ser sincero odio las películas de terror, no porque me den miedo, es que siempre me hacen recordar partes feas de mi pasado.
Mire de reojo a Alfred, el cual estaba sentado contra la cabecera de la cama, mirando muy concentrado la nueva película que era de acción, se emocionaba muy fácil, parecía un niño. Sonreí. El lo noto y me miro, también ensancho sus labios en una hermosa sonrisa, mi sonrisa.
Apoye mi cabeza en su hombro, el me abrazo al instante y me envolvió en su calor, mi cuerpo frio sintió el contacto y se estremeció un poco, pero el saber que estaba conmigo era todo lo que necesitaba saber para poder seguir viviendo.
El era mi vida, mi mundo, Alfred era mi todo. Yo vivía por él, y moría por él. Por mi mente cruzo la idea de perderlo, ¡No! ¡Eso jamás! Antes muerto que perderlo, yo soy capaz de hasta el genocidio por él. Nadie me lo quitaría, nadie más que yo lo miraría, nadie…
Y cuando digo 'nadie' es NADIE.
-Mon cher, archiva estos en casos de familia y aquellos en homicidio. Oui? –Me dijo Francis, mi superior y tedioso amigo. –
-Yes, yes. Puedes sacar tu asquerosa presencia de rana de mi vista, please? –Le mire con cansancio, no había dormido mucho anoche por haberme quedado adelantando trabajo. –
-Ajaja, claro, mon amour…
-No soy tu "mon amour" –Dije frio. Ambos quedamos en silencio. –
-…Es verdad, pardon. –Ups, creo que toque una fibra sensible. –
-Francis yo…
-No te disculpes, tienes razón. –Suspiro. – Debería reconstruir mi vida pero no puedo, Arthur. Desde que Matthew… ya sabes… el, murió, bueno, yo, no se como encaminar mi vida, estoy tan desconcertado que no se que hacer. –Confeso, dejándose caer en el sofá de mi oficina. –
Fui con él y me senté a su lado.
-Yo no se lo que sientes para serte sincero, pero me imagino que no sabría que hacer si alguien le hiciera algo a Alfred. O el solo echo de perderlo, me causa nauseas. –Confesé yo también, aunque el francés lo sabía. –
Matthew era el hermano de Alfred, que murió en un accidente de carretera años atrás, su muerte nos pego duros a todos. Francis iba en el coche con él, ambos eran pareja, y Francis por suerte salió vivo, estuvo casi dos meses en el hospital, pero Matthew… el murió a la semana, le hicieron resucitaciones varias, como también operaciones y nada, termino muriendo para el descontento de todos, especialmente de su hermano y mi amigo.
-Además, no se que hacer con Margaret, ella pregunta por su 'mama' y yo no se ya mas que decirle. Creo que dejare que Monique se haga cargo de ella hasta que yo… bueno, este mejor. –Bajo la mirada, el de verdad no quería eso. –
Monique era la hermana menor de Francis, una chica de Mónaco muy seria y la 'niñera' por decirlo de alguna forma, de la pequeña hija de Francis y Matthew. Era obvio que alguna vez preguntaría por su mama, donde estaba y porque no venia, la niña apenas tenia un año cuando perdió a su madre.
-Sabes que cuentas con nosotros. Alfred y yo no vamos a dejar que le pase algo a Margaret. –Dije, decidido. – Ella es muy importante para Al, es el único recuerdo vivo de su hermano, no creo que la deje así no mas. Y tú no tienes que decir que vas a caerte, porque si caes tú caemos todos, wine bastard. –
Francis me miro, en sus ojos azules brillaba la confusión, pero después su mirada brillo de consuelo y entendimiento, esa sabia mirada que solo tenia este maldito sapo.
-…Merci. –
-Hmm, you're welcome, frog. –
El resto de esa tarde transcurrió normal en el bufet.
Caminaba por la acera pública, había ido a una galería a comprar algo, que sinceramente ya no recuerdo, cuando suena mi celular. Era una llamada de Alfred.
-Hello? Al? –
-"¡Arthur! ¿Cómo esta su día amor de mi vida?" –Reí, siempre era un cursi… pero me encantaba. –
-Bien, ¿Y usted, señor que se cree héroe? –Chisteé, el bufo del otro lado del teléfono. –
-"I'm a hero!" –Contradijo mis palabras con un evidente mohín infantil. Del otro lado escuche risas. –
-¿Huh? ¿Hay alguien contigo? –Le pregunte desconcertado. –
-"¿Eh? ¡Ah! Si, es mi amigo Kiku. Oye, ¿Puede venir a cenar en la noche?" -¿Amigo? ¿Desde cuando Alfred tenia amigos?- "No te preocupes por la comida, nosotros compraremos sushi." –
-No lo se Al… -No quería que viniera nadie a mi casa, además, no conocía a ese tal 'Kiku' podría ser cualquier aprovechado. –
-"¡Anda! ¡Por fa! ¡Arthur!" –
-…OK. –Acepte, no muy convencido. –
-"Wonderful! Entonces nos vemos en la noche, ¡Pásala bien mientras regreso!" –
Me corto.
Estaba desconcertado… ¿Quién era ese tal Kiku?
El tipo resulto ser un japonés, de ojos marrones sin brillo y un corto cabello negro. Lo estudie de arriba abajo, no me parecía el tipo de chico que encaje con Alfred, era bastante mas bajo que él, incluso yo con mi metro setenta y cinco tenia que inclinarme para saludarlo o mirarlo. Y esa sonrisa en su rostro… no me agradaba ese chico.
Estábamos cenando en la mesa y prácticamente era una hormiga en la conversación, o sea, no existía ni formaba parte de ella. Los dos científicos discutían algo relacionado con videojuegos, películas o no se que mierda mas. Yo comía y picaba mi comida, mientras miraba de un muy mal reojo la situación.
-Entonces, recuerde llevar la muestra mañana a mi casa. -¡Un momento! ¿Entendí bien?-
-¿Cómo? –Me hice notar, con un énfasis demasiado poco agradable. –
-¿Huh? Ah… bueno, es algo de trabajo, Arthur-san. No se si usted entenderá… -
-Entiendo todo el trabajo de mi novio, Kiku. Creo estar capacitado para saber un poco de ciencia. –
Nuestra conversación era tensa y despectiva, por lo menos de mi parte.
-Hey, hey. ¡Tranquilo, Arthur! –Alfred noto que no iba bien la cosa. – Es que mañana saldré temprano y en vez de ir a los laboratorios de Antonio iré a la casa de Kiku para hacer unas investigaciones de campo y algunos experimentos caseros que nos autorizo Toño. –Me sonrió, así solo pude relajarme un poco. – Y me dio unas muestras muy buenas que están en capsulas, por eso lo de la muestra. –
Abrí un poco los ojos y me cruce de brazos.
-¿Y cuando pensabas decirme que te ibas a ir a lo de Kiku? –Ahora era el asiático el aislado en la conversación. –
Alfred se quedo en blanco y cambio su cara a una de cansancio. Era esa cara la que tenía cuando peleábamos.
-Después, además, bueno no creo que a Kiku le importe eso, ¿No? –Lo miro con una sonrisa… -
Esa fue la culmine.
Me levante de la mesa con paso elegante y di la escusa de que necesitaba ir al baño.
No volví en toda la noche, me quede en la habitación esperando hasta el que el invitado se fuera. Que osado ese maldito, mira que irse de una casa de familia a las doce de la noche… ¡Y encima Alfred le ofreció llevarlo! Maldito asiático… maldito… maldito…
Alfred le sonrió y lo trato como si fuese su pareja…
¿Pareja? Espera, no, claro que no. Es una locura mía, Al era amable con todo el mundo pero… pero solo a mi podría sonreírme, solo a MI podría hablarle así y tratarlo de esa forma tan hermosa. Seria por mí que compraría sushi para comer, no porque viniera un japonés que nadie conoce a invadir nuestras vidas y nuestra casa.
¡Maldición!
-¡Arthur! –
Mi novio azoto la puerta, cuando estaba por descargarme en frustración.
-What? –Su cara de enfado aumento cuando noto la mía de neutralidad. –
-¿Cómo que 'What?'? ¡Te fuiste de la mesa sin siquiera saludar a Kiku! ¿Y eso es ser caballero? ¡Arthur, eso fue muy maleducado de tu parte! Que suerte que Kiku es bastante paciente porque sino…
-¿Sino? ¿Sino que Alfred Jones? –Me puse de pie, con histeria. - ¡Te atreves a traer a un desconocido a la casa, como si fuese tu primo o algo parecido, y ¿Me dices maleducado? –Le grite, el se acerco con furia y pasos grandes. –
-¡No sabes nada! ¡Kiku es mi compañero y tiene una historia muy conmovedora! No merece ser tratado de esa forma tan despectiva por ti y tus malditos celos. –
-¡¿Celos? –Repetí, esta vez encarándolo. - ¡Celos una mierda, Alfred! ¡No voy a permitir que alguien venga y destrocé todo lo que me costo años y lagrimas conseguir! ¡Un extraño no va a quitarme a mi novio o a mi casa! ¿Comprendes? –
El se quedo desconcertado un momento. Pero suavizo su mirada con decepción…
Esa mirada me apretujo el corazón. Esa mirada ya la había recibido, cuando era un mendigo que vivía en la calle, sin nada más que una fina capa y los pies descalzos en las horribles nevadas y lluvias. Me miro con…
Con lastima. Odio la lastima. ¡La odio!
-Eres decepcionante, Arthur. –Dijo eso y se fue. –
Yo quede en el medio de la habitación, con una furia interna realmente mala.
Paso una hora y media desde nuestra discusión. Tenía un horrible dolor de cabeza, fui a la cocina por una aspirina o algo, cuando encontré a Alfred tomando café. Nos miramos, y se hizo un gran silencio.
-Al yo… -Iba a empezar, cuando me interrumpió. –
-No digas nada. No tienes que disculparte conmigo. –Fue tajante y frio, odiaba cuando peleábamos justamente por eso. –
-Yo, yo no quería ser descortés es que, sabes que no me gusta que nadie se meta con nosotros. Odio a las personas que quieren separarnos…
-Arthur, Kiku apenas te conoce, ¿Por qué piensas eso tan feo? –Se puso de pie y se acerco a mí. – Nadie va a separarnos, amor. ¿Recuerdas el día que te dije que te amaba? ¿Qué fue lo que te prometí? –Levanto mi mentón con cariño y me miro con una mirada pura. –
-…Que siempre estaríamos juntos, incluso en la muerte. –Respondí, queriendo evitar sus zafiros. –
-Y es la verdad, Arthur. No tienes que pensar de esa forma porque no es la realidad, yo te amo a ti, tú eres mi tesoro, mi amado, todo lo que yo quiero y por lo que vivo. Estoy enamorado de ti, más de lo que piensas. –Beso mi frente y yo lo abracé, escondiendo mi rostro en su pecho. –
-Yo también te amo, no quiero pelear más. –Mire a sus ojos, el sonrió. – Ahora… ¿Tienes algo para el dolor de cabeza? Me estoy muriendo. –Ambos reímos por lo bajo, como una descarga. –
-Si, tengo un par de aspirinas en el bolso. Tómalas, te espero arriba. –Me beso los labios y con una mirada sugestiva se fue, acariciándome el trasero de paso. – Eso es lo que mas me gusta de ti. –
-Pervertido…
-¡Pero me amas así! –Dijo ya desde las escaleras. –
Con una sonrisa en el rostro, fui a su bolso que estaba colgado en la mesa de la cocina. Hurgue en el y encontré un frasco naranja sin etiqueta, con una tapa blanca. Supongo que esas eran las aspirinas, abrí el frasco y saque una píldora blanca y roja, la mire por un instante y guarde el frasco en el compartimento de la cartera.
Tome esa aspirina y me fui a la cama.
Fin del Arthur POV'
-¡Lo logramos! –Sonrió Kiku, festejando. –
-¡Si! ¡Ahora llamemos a Antonio para decirle que hemos tenido resultados positivos en la fusión de hormonas! –Festejo también Alfred. –
-Llámelo usted. Iré a revisar los informes. –
-Right! –
El estadounidense se fue al teléfono de la casa del japonés, mientras este chequeaba los documentos y de paso guardaba las píldoras.
-Bien, debe haber dieciséis… -Empezó a contar, para anotar en el archivo. - …13… 14… 15… 16… ¿Huh? –Miro confundido el frasco. - ¿Nani? Esto es imposible, juro que había dieciséis píldoras ayer. –Empezó a buscar, desesperado por todo el laboratorio de su casa. –
Busco detrás de la heladera, hasta en la casa del gato. Pero nada. Ni un rastro de la píldora perdida.
-Imposible… -Murmuro, aterrado. – Si alguien la llego a tomar, eso significa que… ¡Oh, no! –
Estaba de espaldas, haciendo algo en el lavavajilla de la cocina. Se escuchaba un ruido extraño, como un choque de espadas. El agua corría por el grifo, y a medida que se iba acercando, el ruido era mas intenso.
Una sonrisa maniaca se formo en sus labios. Una mirada demente y sin cordura brillaba en sus ojos verdes. Mientras seguía afilando el cuchillo contra el mármol de la mesada.
-Die, die, your head will fall and be my trophy. Die die... –Canturreo Arthur, con la voz extrañamente aguda. –
Una risa fuera de la realidad. Llena de cinismo, un presagio. ¿Un error?
Muere, muere, tu cabeza será mi trofeo. Muere, muere…
No me digan loca! (?) Haber si ahora sacan el porque de como paso todo esto. El proximo es el ultimo y se resuelven los ultimos enigmas de la historia!
Gracias por los review's! Los amore *w*! Nos vemos en el que viene! -Que creo lo subo para el viernes o jueves, depende-
Bye bye~
