Bueno, aquí estoy de vuelta con este fic, pero que el capítulo sea de su agrado, y aun no tengo mucho para poner en el pequeño diccionario que estamos creando, pero las cosas se pondrás más largas en el próximo capítulo, además de que estoy escribiendo un poco más por capítulo, espero su comentario y nos vemos al final.

Cuartel General de Cazadores (CGC):

* AC6ED10F, pisos -10 y -11.

* Herrería (laboratorio), piso -9.

* Simuladores, piso -8.

* Copia en papel de los servidores, piso -7.

* Gimnasio, piso -6.

* Vestuario y duchas, -5.

* Estacionamiento, pisos del -1 al -4.

* Salas de información, de la planta baja hasta el piso 5.

* Oficinas de investigación, piso 6 al 24.

* Teléfonos, en el piso 25 y 26.

* Servidores, 27 al 29.

* Salas de reuniones, piso 30.

* Oficina de los jefes, piso 31.

* Terraza, piso 32.

Duae animae: nombre que se le dio a los que podían transformase completamente en dragones, diciéndose que poseían dos almas.

Mutatio: medio transformado, el punto medio entre la trasformación completa de un duae animae y su forma humana.

Armisacies: armadura que llevan los cazadores hechas de Grafeno y Nitruro de boro de Wurtzita.

EF15C32E duae animae:

EP: A17D09D7

C8A669DC

DBB47879

02852601

27E18F02

3E435349

CA3E31ED

9EAC29D3

7198BA38

0A9A1975

EF15C32E Cazadores:

91A26738

6A78D7FC

Zafiro.

Oro.

C62D34AC

E0A10A2E

Diamante.

Platino.

152A3E2A

15275AE4

861BEA0B

C3427C6A

F2A14014

825CCFF1

8FEB973D

0B6AF690

64AA4CAA

231F73CA

9FAC1E94

37D383F4

Y eso es toda la información básica que usaremos por el momento, y les pido encarecidamente que si entre los lectores se encuentra otro que sea más o menos hábil en sistema, por favor no publique la desencriptación de cada uno, ya que use realmente un encriptador para hacer esta parte, si lo quieren hacer esta en su voluntad, pero tengan consideración de que a lo mejor hay lectores que quieren irse enterando a medida que avanza la historia, los que son un poco más investigadores, siéntanse libres de descifrarlo que quieren spoilers ustedes solos jajaja, pero no les diré la clave de encriptación.

Ahora lo de siempre: No soy dueño de cómo entrenar a tu dragón, y no busco ningún sustento económico por con esto, solo espero que lo disfruten y me dejen su comentario.

IIII-IIII-IIII-IIII-IIII

La aprendiz y el vigilante.

][

Astrid estaba nuevamente repitiendo el camino que había hecho la mañana del día anterior, para llegar al CGC, solo que esta vez se había asegurado de no perderse en el proceso, después de todo no era algo difícil perderse en Berk, así que había estudiado muy bien el mapa de la ciudad, además de hacer un pequeño recordatorio de todo lo que le había dicho Bocón antes, y también estaba algo excitada, hoy recibiría a un tutor para encargarse de su entrenamiento, ya que solo era una cazadora oro no podía dedicarse a investigaciones ella sola, necesitaba de un superior, y sabía que los cazadores de Berk eran los miembros más renombrados en todo el mundo. Estaba impaciente por saber quién le enseñaría a ella, de aprender cosas nuevas, y de lograr volverse más fuerte y experimentada.

Una vez que entro al edificio se dirigió directamente a los ascensores, sin necesidad de molestar a las secretarias de nuevo, ya que el día anterior antes de salir del trabajo le habían dado su credencial para poder moverse dentro del edifico, y que a pesar que los guardias fueron informados de que la rubia era una nueva trabajadora de la Comisión General de Cazadores, aun se vio obligada a mostrarla, ya que estaba vestida como cualquier persona corriente, unos pantalones vaqueros algo ajustados, unas botas militares negras con punta de acero, muchas camperas y suéteres en la parte superior y una mochila con muchas pertenencias que debía guardar tanto en su nuevo casillero como oficina compartida, además de un cambio de ropa extra como aconsejo el cazador diamante.

Otro motivo por el cual se sentía muy nerviosa era por el hecho de que ese día le entregarían una nueva armadura, con mayor tecnología, aun sentía pena por abandonar a su pequeña después de tantas cosas que habían pasado juntas, pero en algo tenía razón Gustav, ella ya había cumplido su vida útil, y Astrid no podía pedirle más a esa armisacies. Ya pasado el control de seguridad y escuchar un vergonzoso lo siento de parte de los de seguridad, pudo dirigirse al fin a su objetivo, el elevador que la llevaría al piso -9.

Una vez en el piso fue recibida nuevamente por el muro de vidrio y las armaduras destrozadas por peleas de otros cazadores, no pudiendo evitar sentir un escalofrió en su espalda al pasar junto a la armadura del chico "Andrés", pero trato de decirse que fue el frio de la mañana, después de todo Berk no era un lugar para andar por las calles a las seis y media de la mañana, así que fue una gran sorpresa para ella encontrarse con Bocón de nuevo en ese lugar, se lo veía algo cansado, además de que parecía tener ojeras, y tampoco llevaba su armadura puesta, si su sobretodo, pero no su armadura, ya que esta estaba sobre la mesa, algo magullada, con huecos y raspones por todos lados, además de algunas manchas negras como quemaduras dispersadas por toda la pechera, justo frente a él estaba Gustav que miraba atentamente la armadura y parecía estar frunciendo el ceño, al parecer que el cazador diamante no le estaba diciendo algo que el científico quería oír.

Se fue acercando de a poco, para ver si podía conseguir un poco de información de lo que hablaban, Astrid no era ninguna metida en temas ajenos, pero sabía que las cosas en el CGC se movían de otra manera, y no se le podía culpar, ya que su trabajo siempre fue investigar hechos sospechosos, no quería decir que Bocón fuese un sospechoso de duae animae, pero le interesaba saber que era lo que estaba pasando. Aunque lamentablemente su intento de espionaje no fue una misión exitosa, ya que cuanto trato de acercarse de forma lenta para tratar de escuchar el cazador zafiro miro a su dirección entonándose con ella.

- Vaya Astrid, es un poco temprano, parece que estas impaciente hoy.

- Me gusta hacer mi trabajo Gobber, es a lo que me dedico, siempre hacer el trabajo.

- Entiendo, pero debe ser un poco estresante esa vida ¿no?- la rubia no contesto- como sea, estas aquí por tu armisacies, Gustav, ¿Por qué no vas a buscarnos las dos armaduras que nos prometiste para esta mañana?- el científico no contesto inmediatamente, sino que se quedó mirando el resto de la armadura sobre la mesa, hasta que se percató que nadie hablaba y todos lo estaban mirando a él.

- ¿He? Disculpa ¿Qué dijiste?- su voz sonaba mucho más apagada que la del día anterior, Astrid podría jurar que parecía pensativo, estaba alternando la vista entre ellos dos, pero retasándola unos segundos más cuando miraba al hombre rubio.

- Las armaduras chico.

- O si claro, enseguida las traigo, por cierto, buenos días Astrid- una vez que ambos cazadores se quedaron solos, la clase oro aprovecho el momento para hacer una pregunta, y rogaba a los dioses para que no se considerara que se estaba pasando de la raya.

- Disculpe que pregunte Gobber, ¿pero qué es lo que ha pasado con esta armadura?- escucho un pequeño suspiro, antes de la contestación de alguien superior a ella.

- Creo que ya te lo he pedido antes Astrid, por favor dime Bocón, todo el mundo lo hace- su voz también había cambiado, se escuchaba un poco más profunda, como si su edad le hubiera golpeado en ese momento, estaba por decir que no era necesario responder la pregunta si no quería, pero todo parecía que el clase diamante se le había adelantado a su pensamiento- esta armadura es la que Gustav me estaba prestando hasta que terminara de reparar la mía, y lo que paso con ella… bueno, fue que… anoche las cosas no salieron muy bien pequeña, las cosas en Berk rara vez salen bien de noche, recuerda eso.

- ¿Apareció un duae animae?

- Mejor que eso, creíamos que habíamos encontrado un nido.

- ¿Un nido?

- Es como le decimos a los escondites de esos demonios, donde las bandas de duae animae se encargan de esconderse, reunirse, o simplemente vivir.

- ¿y las cosas no salieron bien?- el Rubio soltó una carcajada ante la pregunta tan tímida que Astrid había hecho, ya que ella estaba tratando de hacerlas de esa forma porque temía que si usaba su tono habitual sonara como una exigencia y se le quisiera juzgar por insubordinación.

- Las cosas salieron aún menos de bien, el supuesto nido resulto ser solo un duae animae aislado, al parecer fue abandonado por su banda dejándolo a su suerte, y créeme que un duae animae acorralado es peor que uno enojado, lo llamábamos Fuego Purpura, ya que sus escamas eran de color purpura y al ser un Monstrous Nightmare las cosas se ponen candentes, ya sabes, el clase fogoso y su maldita costumbre de prenderse fuego y para complicarla más si era posible, su rango asignado fue EP.

- Ya veo.

- como sea, la situación se pudo controlar gracias al rápido accionar de los cazadores de la zona, o al menos eso dicen los reportes, la verdad es que fue un verdadero infierno, y tuvimos mucha suerte de salir con heridas algo leves, podríamos haber perdido a muchos hombres ahí, incluso gente inocente podría haber sido lastimada, pero los dioses no lo quisieron así.

- Si la situación se pudo controlar fue por las habilidades de los cazadores- Bocón le dedico una pequeña sonrisa.

- Tal vez tengas razón, pero eso no quita que me sienta mal por lo que paso, esta armadura significaba mucho para el chico Gustav, y yo la arruine anoche- Astrid hizo silencio un segundo, no sabía que decirle, pero quería que continuará para saber que podía hacer para ayudar- Esta armisacies le perteneció a su padre.

- ¿El padre de Gustav fue cazador?

- Si, aunque no lo creas, el padre de ese chico inteligente fue un cazador Esmeralda, una persona muy respetada antes de que abandonara todo de forma muy vergonzosa, huyendo de una batalla cuando sus camaradas más lo necesitaban, Gustav entro un par de años después al CGC, creo que su deseo es limpiar su apellido, quiso ser cazador, pero nunca paso la prueba física, o mejor dicho nunca le dieron la oportunidad de intentarla, según me dijo que le dijeron los entrenadores, y cito textualmente que dijeron que " no podemos confiar en personas como tú", pero eso no lo detuvo, e ingreso en el plan de herreros, donde se recibió con una muy buena calificación, y desde ese entonces ha estado cuidando a esta armadura y manteniéndole actualizada para si algún día podía volver a intentar el examen para ingresar a los cazadores.

- Que bastardos son esos entrenadores.

- Lo sé, yo pensé lo mismo, pero el chico es fuerte, y ha demostrado ser mucho mejor que su padre… yo creo que no es como él- "al parecer Gustav no la a tenido fácil la vida aquí dentro" pensó la rubia- pero es un miembro de la CGC con un cargo de mucha responsabilidad, y como todos aquí, no han tenido un comienzo fácil, todos tenemos algo por lo que queremos luchar, algo que nos hace diferentes a los que están fuera de estas paredes, algo que nos motivó a elegir tener esta vida sobre otra…

- comienzos fáciles- fue un susurro de parte de la rubia, pero fue suficiente para que recuerdos dolorosos volvieran a su mente, recuerdos que quiso sepultar, gracias a los dioses en ese mismo momento llego Gustav con las dos armaduras, pero seguía siéndose algo triste, Astrid pensó que lo bueno sería alegrarle un poco, pero su imaginación para ello era muy limitada.

- Aquí están, espero que le sirvan.

- Muchas gracias chico.

- Están perfectas Gustav, eres muy bueno en esto- Astrid trato de sonar lo mas suave y sincera posible, quería ser buena con el chico, demostrarle que no estaba solo, pero tal vez sus palabras no habían tenido el efecto deseado, ya que le vio abrir muchos los ojos y sonrojarse un poco, "se abra avergonzado de sus propias armaduras creadas", por suerte estaba Gobber para salvar al científico de su propio momento vergonzoso ante la chica.

- Astrid, porque no vamos a ver qué tal están las armaduras al simulador, además que hay que hacerte las pruebas necesarias para ver si se encuentra todo bien aquí- dijo mientras pegaba con su puño de forma juguetona sobre la nueva armadura reluciente que había traído Gustav en las mesas auxiliares.

- Por mi suena bien, ¿Qué dices Gustav? ¿Quieres ver tu creación en acción?

- Me encantaría Astrid, pero aun tengo trabajo que hacer- dijo dando una pequeña sonrisa la cual no llego a sus ojos mientras acariciaba la armadura que había llevado Bocón.

][-][

- Muy bien Astrid, vamos a calibrar tu traje para que la simulación funcione correctamente ¿está bien?

La rubia solo asintió mientras se veía como miraba disimuladamente toda la habitación, donde las paredes, el techo y el piso estaban cubiertos por completo por lo que parecía una rejilla de diminutos cuadrados de metal, Bocón estaba junto con Estoico en la sala de control, el cual era una habitación circular que estaba colgando del techo con todas ventanas vidriadas, junto a ellos habían cuatro encargados que iban tecleando diferentes cosas en sus ordenadores, estaban sentados en una línea recta y frente a ellos había una gran pantalla donde se veía un área de la ciudad.

- Por favor Astrid, mueve los brazos de forma circular, y luego camina un par de pasos- fue uno de los encargados que había hablado por un micrófono, se podía ver como los movimientos de la rubia se correspondían a lo que se veía en la pantalla, como si lo que ella mirara fuera esa sección de la ciudad y no el cuarto completamente vacío.

- Nunca voy a entender cómo es que funciona esas cosas que ustedes hacen, simplemente no entiendo como hacen para relacionar lo que sucede en la imagen con lo que se supone que siente ella.

- Cazador diamante Gobber, ya se lo hemos explicado unas cien veces, los circuitos de la armadura nos permite hacer que ella vea todo eso, pero en realidad no está ahí, sino en su visera, y todos los movimientos que ella haga se pasaran directamente a las imágenes dentro de la realidad virtual que hemos creado para esta situación- fue uno de los cuatro encargados el que le hablo, específicamente el joven alto de pelo negro y ojos verdes que se encargaba de hacerle las peticiones a Astrid por micrófono.

- Si, ¿pero qué sucede cuando el enemigo ataca? ¿Cómo hacen para moverse todas esas piezas de metal?

- Toda la habitación está cubierta por finas piezas de metal móviles, más precisamente son como pequeños pistones de metal que se encargaran de "imitar la parte física" de la realidad virtual, ósea que esos ataques que tú dices, los edificios que posiblemente choque, o utilice para correr, autos que deba saltar, entre otras cosas, serán formaciones en tres dimensiones de metal que se irán formando por las piezas del piso o saliendo de las paredes respondiendo ante la situación que deban hacerse.

- Sigo creyendo que es algo muy complejo para que una mente algo vieja como la mía, no lo entienda del todo.

- No estás tan viejo Bocón.

La voz vino de la puerta de ingreso, donde un hombre de treinta y tres años, de una espalda ancha, y una gran contextura física, que se le veía un gran desarrollo de músculos a pesar del tapado negro típico de los cazadores y la armadura, siendo tan imponente en su andar como su altura dentro de la habitación, incluso parecía ser más alto que Estoico, llegando a medir alrededor de un metro noventa. Su rostro cuadrado mostraba unas facciones endurecidas por el tiempo y la experiencia, dándole un aire de frialdad así como con el tono de voz que había usado con Bocón, como si estuviera gritando a los cuatro vientos que había visto muchas cosas de las cuales no se alegraba en el campo de batalla, como si su edad mental no fuera correspondiente con su edad corporal, además de que su pelo castaño claro rapado en los laterales y más largo en la zona alta le daba una edad más joven que podría aparentar su vocabulario o acciones, y para sellar al nuevo integrante de la sala, sus ojos castaños oscuros no despegaban la mirada de Estoico, como si tuviera algún resentimiento hacia él.

- Adam.

- Estoico- su voz volvió a escucharse con el mismo tono frio que había tenido antes.

- ¿A qué se debe que el gran cazador platino Adam Knight nos honre con su presencia?- se podía notar el tono sarcástico que el cazador diamante usaba en su voz.

- Pues estoy seguro que por tu gran boca es seguro que no Bocón.

- Viniste a ver a la chica- la oración que dijo Estoico fue más una declaración que una pregunta, pero Adam aun así contesto como si lo hubiera preguntado.

- Estoy aquí para ver en acción a mi nueva pupila, además de asegurarme que su inicio sea el adecuado- ignorando a los dos cazadores, comenzó a caminar acercándose a los encargados de las simulaciones- para ello me parece que el escenario Delta-998 sería un buen reto para una cazadora experimentada en el extranjero como la señorita Astrid, leí sus informes, y creo que sería lo justo- el encargado pelinegro lo miro algo sorprendido.

- Señor, ese escenario está pensado para cazadores de clase Esmeralda muy desarrollados en sus actividades, eso es casi dos puestos más arriba de la cazadora oro Astrid Hofferson.

- No lo hagan, sigan con los protocolos de examen pre establecidos.

- No lo harán, ella es mi pupila Estoico, tú te negaste a enseñarle y el jefe Gothi considero que yo sería mejor maestro para ella, y para mi ser un buen maestro es poner a prueba sus habilidades de esta manera- hubo un pequeño duelo de miradas, donde el pelicastaño bajo la mirada a regañadientes, nombrar a Gothi siempre era un método para que los cazadores platino se comportaran, ya que eso significaba un gran problema con su jefe.

- Está bien- volvió a presionar el botón para activar el micrófono y hablarle una vez más a la rubia- Astrid, el escenario será el centro de Berk, tu objetivo es un duae animae de clase misterio, siendo específicos, un Changewing, de rango MP, hay tres formas que la simulación termine, uno, que consigas detenerlo o eliminarlo; dos, ser herida de forma tal que ya no puedes continuar; tres, rendirte o perderlo por completo; eso sería todo, la mejor de las suertes- los rubia no contesto, pero pudieron ver como en cierta forma parecía que sus ojos se habían abierto un poco al escuchar el rango de su enemigo, pero aun así se pudo notar como trataba de no reaccionar de otra forma ante la noticia.

Los tres cazadores presentes en la sala de control centraron su vista en la pantalla más allá de los encargados, viendo cómo se daba comienzo a toda la simulación, como se empezaban a ver personas caminando al azar por la ciudad nocturna de Berk sin prestarle mucha atención, solo unos pocos se paraban a mirarla, por unos segundos para luego continuar. Pudieron ver como ella inspeccionaba su vestimenta en ese momento, viendo que supuestamente aun llevaba el tapado puesto, era extraño, ya que las simulaciones podían llegar a hacer sentirlos como polizones en un cuerpo ajeno a quien la mirara.

La rubia solo avanzo un par de pasos analizando las personas a su alrededor, buscando cualquier actitud sospechosa, la cual fue de latada casi al instante por un hombre de unos cuarenta y tantos en una tienda ambulante de comida, ojos café claro y cabello rojizo, se le veía lanzar miradas muy nerviosas y seguidas hacia su dirección tratando y fallando de forma estrepitosa en pasar inadvertido ante la cazadora, algo que no le tomo mucho a la rubia para actuar en consecuencia, ya que parecía confiar mucho en sus instintos.

Fue aproximándose lentamente, tratando de no alterar al objetivo, y por ende no complicar más las cosas, pero era una simulación, y como tal las cosas no parecían salir muy bien nunca, el hombre, al ver la proximidad de la cazadora, salió corriendo sin ningún miramiento ni destino aparente, dando el claro indicio de que quería huir, obligando a la rubia a comenzar con la tarea de persecución del objetivo, mientras Astrid corría dentro de la simulación, en la habitación metálica se podía ver como el piso se iba moviendo de a poco para tratar de mantenerla siempre centro de las paredes de la sala, como si además de tener todas las partes móviles que formaban figuras también estaba el hecho que parecía una gran cinta para correr en los hogares.

- Tiene una buena percepción del entorno, lo descubrió mucho antes de lo previsto, o fue un golpe de suerte- fue Adam quien estaba hablando, y parecía que lo estaba haciendo más para sí que para los demás.

- ¡Alto!

Fue la voy de Astrid que los volvió a centrar a todos de nuevo en la pantalla, viendo como corría tras del sospechoso a toda carrera a través de una serie de callejones y calles pequeñas, tratando de perder a la rubia, o eso pareció hasta que el objetivo entró a un edificio abandonado, y la cazadora tras de sí. Pero una vez dentro todo cambio, la persecución en carrera se detuvo abruptamente, Astrid había perdido al objetivo cuando entro, tomo lo que se podía considerar la decisión más sensata para alguien en su posición, se quitó su abrigo y activo su armadura, además de sacar un hacha de su espalda y esperar que la armadura cubriera el "hueco" que esa acción había hecho.

Una vez ya armada comenzó a moverse lentamente por el edifico buscando su objetivo, en ningún momento bajaba la guardia y revisaba siempre antes de girar en una esquina, pasar por una puerta, o subir o bajar las escaleras, esquivando pedazos de paredes o techos caídos por la vejes del edificio, siempre atenta a cualquier ruido que podría hacer su enemigo y delatara su posición, esperando que su paciencia sea bien recomendada, y lo fue, ya que se escuchó un fuerte ruido como si alguien se resbalara y cayera por uno de los huecos del techo en la habitación continua a la suya.

Astrid había aprovechado la situación, y de un solo movimiento en la habitación, encontrándose que todo apuntaba que una sección del techo se había desprendido cuando el duae animae había pasado por ahí, y ya no quedaba ninguna duda de que lo era, ya que en ese momento se encontraba siendo un mutatio, donde su piel se había tornado algo verdosa y escamosa y sus ojos se habían vuelto dorados mirándola y estaban completamente dilatados, y no se movía porque su pie estaba atrapado debajo del cemento.

- Todo ha terminado, entrégate y no compliquemos las cosas de más.

- Y ha caído en la trampa- dijo Adam nuevamente mirando la pantalla- esperaba que relacionara que los Changewing cazan en manada, y que a donde le estaba guiando era a una emboscada, aún tiene mucho que aprender.

Esta vez fue un gruñido el que los volvió a centrar en la pantalla, el mutatio estaba gruñendo de forma amenazadora, pero no fue el único gruñido que se escuchó, la sala completa parecía estar vibrando de forma amenazadora, Astrid parecía algo desentendida, al principio, pero parecía que se había percatado rápido de la situación en la que se encontraba ya que su posición había cambiado ligeramente, como si se preparada para un combate múltiple, algo que ya no parecía muy imposible ya que de las paredes aparecieron duae animae completamente transformados y listos para la batalla, ere un grupo de unos seis contando al que estaba haciendo de señuelo.

- Adam, esto es demasiado, es solo una cazadora oro, ¿Qué es lo que esperabas?, si esto fuese una situación real posiblemente ella estaría muerta en este mismo momento- Estoico se notaba muy molesto por la forma de actuar de su camarada.

- Aun no pienso detenerlo, quiero ver qué sucede, y entonces menos mal que es un simulador, sería una pena que muera en su segundo día de trabajo aquí.

- Eres un bastardo infeliz.

- No podía esperar menos del tipo que le pusieron de sobrenombre Bocón, ¿porque en vez de insultarme no miran lo que la dichosa chica muerta está haciendo?

Los cazadores restantes volvieron a mirar la pantalla para ver cómo era derribado un tercer duae animae por un movimiento limpio del hacha de la rubia, se notaba muy agitada, haciendo un gran esfuerzo físico, pero ya había superado con creces lo que se le creía posible a ella con su entrenamiento, pero todo apuntaba a que aún no se rendiría, así que haciendo uso de todas su fuerzas movió su cuerpo a que saliera corriendo de la habitación, todo apuntaba que huía, los duae animae la siguieron con sus cuerpos de dragones, y fue en un par de cuartos más adelante donde un Changewing de color rojo estuvo lo suficientemente cerca como para atacarla. Fue un movimiento fluido de parte de la chica, pero muy preciso, de un solo giro logro asestar un poderoso hachazo en la cabeza de su depredador para luego volver a iniciar la carrera.

- Ya veo, cambio la estrategia, uso todas sus fuerzas para acabar con la mayor cantidad de enemigos posibles dentro de esas habitación, y ahora hace uso de su resistencia para hacer una supuesta retirada e irse enfrentado de uno a uno a sus enemigos así su ventaja numérica no sirve de mucho, parece que nuestra querida cazadora oro si sabe lo que hace al final- sin más Adam se dio vuelta para retirarse- ya he visto lo que necesitaba, ya sé cómo terminara esto, no necesito ver el final para saberlo- y sin más dejo a dos cazadores junto a una pantalla donde se veía otro movimiento perfecto de una hacha para ponerle fin a la vida de otro Changewing de color morado.

][-][-][

La rubia se sentía muy cansada, realmente la prueba del simulador había tomado más de sus energías que las esperadas, estaba muy sorprendida de la prueba de le habían dado, un MP definitivamente era algo que podía manejar, pero algo debía estar mal, porque al que se había enfrentado no era ni cerca un MP, para ella era un AP o mayor su clasificación, no podía creer que realmente fuesen tan fuertes. Termino de cambiarse a su ropa de civil para irse a su hogar, había tomado la decisión de dejar su armadura dentro del CGC porque su hermana no le gustaba todo lo que tenía relacionado con los cazadores. Pero el ruido de la puerta de los vestuarios llamo su atención, viendo como ingresaban tres chicos y dos chicas, todos más o menos de su misma edad vistiendo los tapados negros de los cazadores, que charlaban animadamente entre ellos, hasta que notaron su presencia y parecieron detenerse por un segundo.

- Disculpa hermosa, pero este lugar es solo para los cazadores, no sé cómo llegaste, pero si esta pérdida estoy seguro que podrá ayudarte, un cazador fuerte como yo seguro que puede guiarte de forma segura está el lugar que debes ir- fue uno de los chicos el que le hablo primero, uno de una gran contextura física, pero algo bajo, su apariencia demostraba el hecho que tenía mucho musculo pero poco cerebro.

- Patán, nadie aquí quiere verte ligar, así que guárdate tu "galantería"- la que le hablo fue una rubia de ojos azules que había comenzado a abrir su casillero, el cual estaba al lado de ella.

- Camicazi tiene razón, además estoy seguro que yo soy el que está más capacitado aquí- esta vez fue el chico alto de pelo negro el que hablo, pero parecía respetar el mismo principio que el chico Patán, mucho musculo y poco cerebro, pero tal vez en menor medida.

- Eret, creo que te estás perdiendo en lo que dices- Fue la otra chica rubia la que hablo, imitando las acciones de la chica Camicazi, que su casillero era el que estaba frente a ella- y no se te ocurra abrir la boca Brutico- dijo mirando a quien parecía un espejo de ella, llegando a la suposición de que ambos eran gemelos.

El rubio estaba punto de abrir la boca, pero al parecer su hermana lo había cortado por completo, hizo varios intentos de decir algo, pero luego simplemente cerraba la boca, todos lo miraban de forma extraña, y Astrid llego a la conclusión de que él debía ser el que tenían menos cerebro de los cinco, fue nuevamente la rubia de ojos azules la que le hablo de nuevo, Camicazi parecía ser la más interesada en su presencia en los vestidores de cazadores, y le culpaba, ya que los vestuarios de cazadores estaban apartados del resto, y ella en ese momento se encontraba en su ropa de civil.

- Así que… ¿Quién eres tú?

- Cazadora oro Astrid Hofferson, un gusto conocerlos- todos parecieron sorprendidos al escuchar quien era.

- Así que tú eres quien sorprendió a Adam, debes ser muy buena, ¿De dónde eres? ¿Dónde te entrenaron?- Astrid se sentía un poco incomoda con todo esto de las preguntas que hacia Camicazi.

- Soy de Londres, ¿pero quién es Adam? ¿y quiénes son ustedes?

- Oh, mis disculpas, Soy la cazadora Zafiro Camicazi Burglars, él es el cazador zafiro Eret Harington, él es Patán Jorgenson cazador rubí, y ellos dos son los gemelos Thorston, cazadores rubí, Brutacio y Brutilda Thorston- a medida que los fue señalando y los fue nombrando a cada uno, le fueron dando un pequeño movimiento de cabeza o soltaron un hola como señal de saludo- no sabíamos que eras la nueva, se escucha mucho en los pacillos que lograste vencer a una banda de rango MP en los simuladores, algo que no es muy común de los de afuera de Berk, de hecho dicen que dejaste sorprendido a Adam.

- Yo no me lo creo, Adam es un maldita piedra, nada lo sorprende, está bien, ella es una cazadora oro, ¿y? cuantos cazadores han llegado a Berk con grandes títulos y nunca pudieron derrotar a un AP, si ofender preciosa- fue Eret quien hablo, se notaba mucho su arrogancia, pero Astrid no se quedaría atrás.

- Yo lo he hecho muchas veces en Londres, y lo he hecho aquí.

- Pero en Londres es distinto, o no te pareció así, ustedes tiene la clasificación de dragones corrida, y te has dado cuenta de eso verdad, aquí no eres más que una simple cazadora rubí con suerte.

- ¿Cómo te a través?- Astrid hervía de ira, no permitirá que estos tipos pusieran en tela de juicio su cargo, así que de un salto se había levantado de la banca que había frente de los casilleros para darle un golpe con su puño al insolente de pelo negro.

- La chica tiene su temperamento- fue una voz nueva la que detuvo a la rubia, el recién llegado era alto, con pelo de castaño claro y ojos castaños oscuros- Eret, debo decir que debe ser un de las primeras veces donde esta correctamente puesto el rango de un cazador extranjero, señorita Astrid, yo soy Adam Knight, cazador de clase platino, y seré su compañero de hora en adelante, ahora, si sería tan amable de acompañarme, debemos acomodar las cosas de su escritorio en nuestra sala de investigación.

Sin más el cazador platino se retiró esperando a que le siguiera, parecía como si el ambiente se había puesto muy denso en unos segundos, pero por el rostro de muchos de los presentes se pudo dar cuenta que así era siempre que aparecía ese cazador, y el rostro enfadado que tenía Eret no tenía precio, parecía estar rojo como un tomate, a Astrid no le gustaba que la defendieran, pero pudo ver claramente como el cazador platino había hecho que se tragara sus palabras. La rubia solo tomo la mochila que había traído para su oficina y comenzó a hacer un pequeño trote para tratar de alcanzar a su nuevo superior-compañero, pero fue detenida levemente por la voz de Eret.

- Yo… yo lo siento, te juzgue demasiado rápido, no fue mi intención, espero que esto no afecte nuestro trabajo, después de todos nadie de aquí tuvo un comienzo fácil- Astrid solo asintió y regreso su tarea de alcanzar a Adam, era la segunda vez que escuchaba lo de que nadie tuvo un comienzo fácil, todo apuntaba que iba a tener que conocer muchas cosas para entender las personas dentro del CGC.

Una vez de haber salido de los vestidores, corrió por el gran pasillo hacia el final donde estaba el ascensor, sin prestarle atención a la puerta de los otros vestidores que había en el piso, así como las puertas para las duchas o las escaleras para ir a otros pisos. En espera por el ascensor se encontraba Adam, quien no la miro cundo llego al lado suyo, una vez que llego el cubículo de metal que los llevaría a su destino, y las puertas se abrieron, el ingreso sin decir ninguna palabra, seguido muy de cerca por Astrid, presiono el botón correspondiente al piso Nº 16, y recién cuando las puertas se cerraron fue cuando volvió escuchar su voz.

- Las cosas son muy distintas a lo que crees Astrid, hay más de un cambio en el viaje de Londres a Berk, como sabrás los Duae animae son clasificados en P, LP, MP, AP y EP.

- Si lo se señor, los rangos son Precaución, Ligeramente Peligroso, Moderadamente Peligroso, Altamente Peligroso, y Extremadamente Peligroso, además de que suelen agregársele un más a los que están entre los dos de las clasificaciones poniéndose la menos y el más.

- No me espero menos de la graduada con honores en Londres, pero a lo que me refiero es que a lo que en Londres se consideran como un EP, aquí no son más que unos simple LP o MP, creo que lo has escuchado, Berk es la ciudad más peligrosa, por ello se hacen exámenes a los cazadores extranjeros, para asegurarnos de que estén preparados para sobrevivir en esta ciudad del caos, ¿sabes lo que hubiera pasado si perdías? Se te iba de bajar de rango, un cazador de rango de tu país aquí debe reducírsele uno o dos puestos normalmente, pero tú eres la primera que está colocada perfectamente en su lugar, dime, recuerdas como es el sistema de trabajo y clasificación que usaban en Londres y yo te diré las diferencias que hay con Berk- Astrid sentía como si había vuelto a la capacitación de cazadores y le estaban tomando una lección oral, pero aun así no se molestó y le contesto a su superior.

- Los cazadores se dividen en dos categorías principales, los principiantes y los experimentados, los cuales a su vez se subdividen en tres rangos o clases más; los principiantes se subdividen en cazadores rubíes, zafiros y oros, mientras que los experimentados pasan a dividirse en esmeraldas, diamantes y platinos, y la forma de trabajar en la investigación es emparejar a un experimentado con un principiante para ir formando a los nuevos en el trabajo de ser cazadores.

- Eso es perfecto, aquí en Berk se sigue la misma idea, pero tú y yo tendremos un convenio desde ahora hasta que dejes de ser mi compañera o mueras, si yo digo corre tu preguntaras hasta donde, si te digo ataca, su me preguntaras a quien, y si digo mátame, lo haces, estamos claros.

- Entendido.

Astrid le resultaba muy extraño este hombre, precia alguien frio sin corazón alguno, sin cuidado por los demás, pero si era platino en Berk, y era verdad todo lo que le estaba diciendo, entonces debía ser por algo que se lo decía, ya que según parecía estaba ante una eminencia de los cazadores de esa ciudad. El viaje por el elevador había terminado ya dando lugar ser recibido por un pasillo lleno de gente que iban de un lado al otro llevando carpetas consigo, el lugar parecía ser una serie de pasillos que formaban redes y que cada tanto había puertas donde algunas estaban abiertas mostrando oficinas con cuatro o cinco escritorios una pizarra y una mesa circular en el medio de cada sala. Recorrieron algunos pasillos hasta que Adam entrara a una de las oficinas, donde al entrar se topó con un escritorio ocupado con cientos de archivos igual que la mesa circular, la pizarra desbordando datos de información, pero el resto de los escritorios parecían estar desocupados.

- Bien, aquí estamos, este será nuestra sala de trabajo, toma el escritorio que quieras de los desocupados, y comenzaremos con los casos que tenemos abiertos y debemos resolver, aprovecharemos estas horas antes de que té turno termine para que tengas una idea aproximada de ello, el primero es el numero…

][-\\/

Hiccup estaba sentado justo al frente de todas esas pantallas de cámaras de seguridad vigilando constantemente el movimiento de la gente mientras disfrutaba un poco de su café, el cual estaba tomando para mantenerse un poco despierto, en una de las pantallas se veía a una joven estudiante de pelo negro saliendo de una universidad de periodismo, o aun vendedor de comida en un puesto en el parque, un chofer en un taxi cerca del aeropuerto, o un abuela alimentando a las palomas en una banca cerca de un edificio gubernamental.

- De nuevo, muchas gracias por ayudarnos hoy Hiccup, no sabes lo agradecidos que todos estamos.

- Esta bien Cornelio, lo hago un poco por ustedes y un poco por mí, necesito un poco de dinero extra, las cosas se están poniendo difíciles.

El hombre que había entrado en la sala era un tipo alto de unos cincuenta y cinco años, el pelo que tenía era algo largo pero estaba completamente blanco, facciones que mostraban amabilidad con quienes se lo merecía, y unos ojos azules imponentes, como si lograran leer las almas de quienes estén frente suyo, su ropa era algo extraña para Berk, pero muy común en Roma, además de que su asentó a la hora de hablar delataba que ese era su país de origen.

Los ojos azules volvieron a centrarse en las pantallas frente del joven, eran alrededor de diez monitores algunos sobre un escritorio y otros puestos en las paredes, todos mostrando imágenes de distintas cámaras de seguridad, todos los monitores estaban ubicados en un pequeña habitación oscura donde tenía unos cuatro teclados y una pequeña manivela para controlar el movimiento de las cámaras que se podían mover, o al menos parecía que ese era su objetivo, el espacio que tenía no era mayor que el de una habitación de seis metros por siete, además del escritorio de los teclados y algunos monitores, tenía otra pequeña mesita a un lado donde había una cafetera vieja, que empañaba un poco la ventana que daba al exterior y mostraba que la tarde estaba ya muy avanzada.

- Alguna noticia.

- No, nada nuevo, aún no he descubierto a nadie, pero estoy pendiente, si alguno comete un error lo sabré.

- Pero es muy difícil que se pueda hacer algo, después de todo no somos el único bando que ha pinchado las camas de la ciudad.

- Puede ser que tengan la mejor forma de comunicarse, pero no por eso debemos rendirnos ¿no? Es lo que usted me enseño señor, a nunca rendirme- el anciano sonrió.

- Es increíble lo mucho que has crecido Hiccup, eres prácticamente como un vigilante del noche como en las historietas.

- ¿Que se puede decir? Aquí todos luchamos ya que nadie ha tenido un comienzo fácil- le dedico un pequeña sonrisa la cual fue correspondida en el acto- si quieres puede ir a descansar Cornelio, dentro de poco vendrán a remplazarme.

- Esta bien chico, cuando salgas ten cuidado, esta noche dicen que nevará.

- Claro señor, usted también cuídese.

Nuevamente el castaño se quedó solo con sus pensamientos y las cámaras de seguridad, pensando en las comparación que Cornelio, recordando las historietas que leía cuando era chico y la vida parecía ser mucho más sencilla, esos sueños se ser un héroe, de salvar al mundo y conseguir novia, sueños de niños, deseos de adolescentes, que nunca llegaron a ser más que eso, la vida no era más que golpearse de cara contra la realidad y dejar todos esos sueños en internados en un recuerdo siendo solo eso, un recuerdo, donde el final feliz era solo una ilusión.

Fue despertado de sus pensamientos cuando vio una melena rubia trenzada corriendo por la calle, al principio se alarmo un poco, pero luego de ver mejor pudo ver que en realidad estaba corriendo por actividad física, ya que tenía ropa deportiva, y sus auriculares puestos, la imagen no duro mucho en la pantalla ya que ella siguió recorrido y la cámara no abarcaba tanto espacio, "la podría seguir, no creo que lastimaría a alguien si lo hago, solo un segundo" pensó el pelicastaño, donde acto seguido tecleo unas ordenes por comando y apareció la imagen de otra cámara en su pantalla, esta vez la de un parque donde parecía que la rubia se había detenido para estirar un poco sus músculos.

Hiccup se sentía como un fisgón al hacer eso, pero no podía culpársele no, después de todo, no todos los días se charla con una chica tan linda como Astrid, y mucho menos se le entrega su número. Al recordar del número automáticamente busco en su abrigo la pequeña servilleta donde la rubia le había dejado su número, aun no lo había agendado ni se había comunicado con ella, tal vez ese parecía un buen momento para mandar un mensaje corto para darle su número también, y que sea su elección si le volvía a hablar o no, y además para sentirse inconscientemente menos fisgón.

Tomo su celular táctil y de un movimiento rápido lo desbloqueo, e ingreso a los contactos con la misma facilidad, se sentía un poco nervioso, no era muy bueno hablando con las chicas, pero trataría de dar su mejor esfuerzo, tecleo rápidamente en el móvil el número de la servilleta y abrió la mensajería, se quedó alrededor de un minuto mirando la pantalla debatiéndose que era lo que debía escribir, quería ser original, pero al mismo tiempo no se quería pasar ni parecer un pervertido o acosador, quería ser algo que lo identificara, pero eso sería ser sarcástico en su estado más puro, y eso no sabía cómo lo tomaría Astrid, la conocía, pero tampoco la conocía tanto para saber si se reía de su sarcasmo por compromiso, o lo hacía porque realmente le resultaba gracioso, después de todo fue por la culpabilidad que sentía por lo de su hermana que accedió a tomar un café. Al final decidió ser el mismo, así sería más fácil para él, ya que si le caía bien, entonces estaba bien, y si le caía mal, no tendría que mantener una mentira y no tendría que simular ser alguien que no era.

"Con tanto calor que hace en Berk creo que la próxima vez en vez de otro café deberíamos tomar un helado -H" apretó enviar antes de arrepentirse en su elección de palabras y estuvo atento a la pantalla, el mensaje duro unos segundos en llegar, pudo ver su cara de sorpresa al recibir un mensaje de un desconocido, pero a los pocos segundos le vio soltar una carcajada, y comenzó a tocar la pantalla de su móvil, le tomo algún tiempo, pero sintió como vibraba su propio móvil en su mano.

"Interesante forma de iniciar una conversación señor H, pero deberé desistir en su invitación del helado, a pesar que es verano, para mi aun hace un frio que me congela los huesos"- la contestación le hizo un poco de gracia, ya que a pesar de tener "frio" según ella, aun así estaba saliendo a correr.

"¿Verano en Berk? ¿Qué es eso? ¿Se come?" y ahí iba el sarcasmo en su estado nivel Hiccup, solo les rezaba a los dioses no parecer un completo idiota, pero fue recompensado por la imagen de ver a la rubia reír tanto que una persona que estaba cerca le miro medio raro.

"¿Tal vez si? ¿Tal vez no? Todo depende a lo que le digas verano, ¿No te reprendieron en el trabajo o sí?" Esto lo mareo un poco, ¿ella se estaba preocupando por él o solo se sentía aun culpable? Si definitivamente se sentía culpable, eso debía ser, así que lo mejor sería jugar un poco ¿No? Pero seguro se arrepentiría luego.

"En realidad me despidieron, ahora estoy en otro trabajo" esperaba que la cara pálida que parecía poner Astrid haya sido solo un efecto de la cámara, pero supo que no fue así cuando llego la respuesta.

"¿En serio? Yo lo siento mucho, llamare para decir que fue mi culpa, no pueden despedirte cuando no fue tu culpa".

"XD bueno, en realidad no me despidieron, de hecho no me dijeron nada jajaja"

"¿Ósea que no estás trabajando ya pero no te despidieron? ¿Me estabas tomando el pelo? Eres un pequeño bastardo".

"No te tome el pelo Astrid, al menos no del todo, realmente estoy en otro trabajo, pero no me despidieron".

"¿Y por qué tienes dos trabajos?".

"¿No dijimos nada de preguntas personales? XD".

"Lo siento".

"Está bien, solo te estoy molestando, están un poco duras las cosas en Berk para una persona que debe mantenerse, así que tengo un "segundo empleo" cuando necesito un poco más de dinero, ahora debo continuar con mi trabajo, te parece hablar luego".

"Está bien, gracias por tu número, yo debo seguir haciendo ejercicio, y me vengare, téngalo por sentado señor H".

"No me cabe la menor duda Astrid" y con una carcajada Hiccup bloqueo nuevamente su móvil y miro unos segundos como Astrid parecía estar releyendo vareas veces su mensaje hasta que decidió volver a correr, pero esta vez no la siguió con las camas, el señor H tenía trabajo que hacer.

IIII-IIII-IIII-IIII-IIII

Bueno, espero que les haya gustado, y no se olviden de comentar.

Dark-hime7: me alegra que se haya entendido el concepto jajaja, y si quieres puedo tardar más en subir los capítulos jajaja espero que hayas podido releer el capítulo sin problemas después, y las preguntas se irán contestando a medida que pase el fic, no antes, no después, pero si quieres hacerlas adelante, no me molestaría saber cuáles son tus dudas jajaja, y me guardo mis comentarios sobre Hiccup, se descubrirá a cuál de los tres lados pertenece más adelante, en cuanto a la primera parte, se puede decir que caí ante la seducción de ser un detallista en lo que hago jajaja, y toda la información es totalmente verídica y comprobable buscando información de los materiales, y créeme que me curre muchísimo este fic, lo estuve estudiando mucho para escribirlo todo, y me espere un poco más en la personalidad de Astrid esta vez, y creo que su hermana se merece un buen aplauso por las jugadas que hizo y las que hará más adelante. Espero que este capítulo te haya gustado.

emicastillo92: jajaja Gustav se la mando muy grande con Astrid, pero no podemos culparlo, no podemos culpar a nadie en este fic que será un espiral de sufrimiento, y me gustaría un poco escuchar tus teorías, y si será largo el fic, tal vez un poco más largo de lo que fue el de USS Chimuelo. En cuanto a lo de Hiccup me guardo mis comentarios, igual con lo de las armaduras jajaja, y hay una pequeña diferencia entre el fic y yo, que yo me las tuve que arreglar solo y nadie vino a ayudarme -.- y con Hiccup creo que no podía sacarle su mala suerte, si lo hacía, simplemente dejaría de ser Hiccup jajaja y creo que su hermana se merece un buen aplauso por las jugadas que hizo y las que hará más adelante, en cuanto al tutor, ya está presente, es uno creado, y con lo de EP ya creo que he explicado un poco, aunque aún hay más por ver jajaja. Espero que este capítulo te haya gustado.

luis rondon: muchas gracias por tu comentario, y siéndote sincero, no me lo había notado hasta que lo dijiste, pero tienes razón, hay cierta similitud entre ambos, y creo que le deberé dar sus derechos a Sui Ishida también jajajaja. Espero que te haya gustado el capítulo.

Se despide, Utopico.