Capítulo : "New York, New York"
Morgan conducía. Su rostro reflejaba angustia y tristeza. García no sabía qué decirle. Minutos antes había explotado en el parqueo del hospital, sacando emociones contenidas.
Al llegar a su apartamento, García sacó una botella de vino y se sentó en el sofá con Morgan. Esperó. El agente no habló, se sirvió y luego observó la copa, cero comentarios. Hasta que no pudo más...
M – Recordé lo que mi padre dijo...
PG – Qué quieres decir?
M – A mi padre le dispararon en un asalto delante mio. Yo me tiré en el suelo, y al verlo herido, me acerqué a él y tomé su mano... Siempre recordé que algo me había dicho, pero no pude escucharlo. Ahora se que no fue así, que simplemente lo bloquie.
PG – Qué te dijo?
M – Que no llorara, que fuera fuerte, y que me amaba. No sé porque no lo recordaba.
PG – Y cuándo lo recuperaste ese recuerdo?
M – Al salir del cuarto de Reid, la imagen de mi padre llegó a mi mente, diciéndome que no llorara... No lloré, García. Por años, no lloré. Me cerré, no dejé que nadie entrara aquí, adentro. No se cómo, o en qué momento, Reid rompió ese muro que había puesto... te juró que yo no sé. Ahora siento que lo puedo perder, como lo perdí a mi padre, y no puedo hacer nada por salvarlo.
PG – Morgan, se que es difícil, esta tarde todos decidimos ser fuertes, no dejarnos romper, pero la verdad, no se si podré hacerlo.
M – Cuando me contó lo de su enfermedad, me dijo que tener cáncer no es una sentencia de muerte, que él puede sobrevivir, pero... García, está débil. No será fácil
PG – Él lo sabe, pero cariño, va a luchar, esta dispuesto a hacerlo, y eso es lo más importante para su recuperación, el optimismo. Mira, tu decidiste no decirle lo que sentías, porque pensabas que era lo mejor, pero si sientes que no podrás con esto, dile la verdad
M – Y si me rechaza, y me pide que me aleje?
PG – Sería un verdadero tonto
M – García... Él no está obligado a sentir algo por mi, es decir, me ve como un amigo, nada más. Una confesión así arruinaría nuestra relación.
PG – No pasó nada más ahí adentro?
M – Bueno, conversamos, me dijo que tenía miedo y lo abracé... Pero fue un abrazo diferente, fue cálido, dentro de mí exploto un calor interno, una gran emoción. Sentí su respiración en mi nuca, así que cerré mis ojos y me dejé llevar. Todos mis sentidos reaccionaron a ese contacto físico. Cuando nos separamos, todo mi cuerpo me gritaba que no lo dejara ir. Si la enfermera no hubiera entrado, quizás...
PG – Querías besarlo?
M – Si, lo hubiera hecho sin dudarlo, pero eso hubiera sido un gran error.
PG – No has pensado que tal vez él pudiera sentir lo mismo por ti?
M – Él? No, claro que no... Bueno, algo ocurrió, pero no estoy seguro de lo que puede significar.
PG – Qué pasó?
M – Cuando me llamó la noche que le dispararon, recuerdas? Él estaba muy débil...
R – Mmmm... Morgan, hola...
M – Hola... Reid estás bien? Te oyes extraño...
R – ahhh... si, solo... solo estoy... cansado... sabes... Quería disculparme contigo...
M – Oye, sobre lo que pasó...
R - … Te quiero...
M – Me dijo algo más, y se desmayó...
PG – Ajá... entonces él, de todas las personas que conoce y que pudo llamar, Gideon, JJ, su propia madre, de todas ellas, te llamó a tí, y además, te dijo Te quiero... Y aún así tienes dudas que siente algo por tí?
M – García, cuando despertó, él no recordaba lo que había pasado...
PG – Y? Eso no significa nada, pasó por un trauma, lo importante es lo que hizo en el momento, Morgan él te llamó, daba por un hecho que iba a morir, y lo único que pensó en hacer fue llamarte y despedirse...
M – Fue un desliz...
PG – Fue amor, tal vez ni siquiera él lo haya discernido, pero esa acción habla más que cualquier frase.
M – Pero si fuera así, porque no me lo dice?
PG – Por la misma razón que tu no lo haces, miedo al rechazo, a perder la amistad que ambos han construido, las repercusiones que tendrían en lo laboral, los prejuicios, que se yo! Pero sabes, si yo fuera tu, me arriesgaría y le diría lo que siento, si estás tan confundido, imagínate lo puede estar sintiendo él en las condiciones en que se encuentra.
M – Eso que dices se oye bien, pero arriesgarme a perderlo, a que no me quiera cerca? No lo haré, y no por mi, sino lo que significaría para él. En este momento, necesita toda la ayuda que podamos brindarle, y Reid es muy terco y orgulloso. Con tal de no involucrar o no afectar a otros, es capaz de pasar todo este trance solo, incluso dejar BAU y no contactar a ninguno de nosotros, aunque eso significara afectar su salud. Él no necesita un enamorado, necesita un amigo, un hermano. Eso es lo que voy a darle.
PG – No crees que estás siendo un poco dramático, crees realmente que renunciaría si le cuentas?
M – Si él siente que afecta la dinámica del equipo, lo haría. Lo conozco, Pen, él no va a reaccionar bien.
PG – Eso si no sintiera lo mismo, pero si fuera así? Si no fue un desliz, qué pasaría?
Morgan no supo que contestarle. Sería acaso cierto? Tal vez Reid podría sentir lo mismo? Cómo saberlo? Tendría que arriesgarse y hablar claro con él... No, no podía ser tan egoísta, no ahora.
En el hospital, Reid trataba de dormir, pero no podía conciliar el sueño. Al cerrar los ojos podía sentir los brazos de Morgan rodeando su cuerpo, y su aroma embriagándolo. Pudo haberse quedado ahí, en ese abrazo, por siempre. Pero al abrir los ojos, regresaba a ese frio cuarto de hospital, sólo, tan sombrío e inerte, como sus posibilidades de llegar a decirle algún día a su mejor amigo lo que sentía por él.
Reid pasó tres días más en el centro médico, donde le hicieron examenes y pruebas. Se veía mucho mejor, gracias a los medicamentos y la IV. Tenía mejor color y estaba más animado. Además, de manera constante revisaban que se estuviera recuperando de la cirugía. Todos los miembros del equipo lo visitaron, pero era Morgan quien estaba presente todos los días y estaba pendiente de su condición. Morgan, como siempre, llegó poco antes de la hora de visita, pero a diferencia de los otros días, esta vez el Dr Smith le pidió que lo acompañara. Entraron a la habitación de Reid, faltaban unos minutos para la hora de visita, así que el agente empezó a preocuparse.
R – Ey, Morgan. Doctor, pasa algo?
Dr Smith – Quería conversar con usted, Spencer, y creo que siendo el señor Morgan quien ha estado pendiente de usted, lo indicado es que él también esté al tanto.
M – Qué sucede, doctor?
Dr Smith – Después de analizar su caso, creemos que la mejor alternativa es empezar con radioterapia. Ya había tenido la oportunidad de conversarlo con usted, Derek.
R – Entonces, no necesitaré quimio?
Dr Smith – No podemos descartarlo, recuerde que su tipo de leucemia es lenta pero progresiva, tenemos que estar constantemente monitoreando. Pero en caso de que el cuadro empeore, podríamos estar obligados a iniciar quimioterapía o incluso, buscar un donador de médula.
M – Cuáles son los efectos secundarios?
Dr Smith – Se pueden producir cambios en la piel del área tratada que pueden variar desde enrojecimiento leve a un cambio parecido a una quemadura, fatiga extrema, un bajo recuento de células sanguíneas, aumentando el riesgo a infecciones, náusea, vómito y diarrea.
R – No se preocupe por eso, podré manejarlo, pero, podré seguir trabajando, no? ...
Dr Smith – Podría ser, pero tiene que tomar en cuenta que el tratamiento, aunque ha tenido un relativo éxito, tiene efectos secundarios muy incómodos, lo cual podría afectar la calidad de su trabajo.
R – Cuándo empezamos?
Dr Smith – Programaremos la primera sesión a mediados de enero, y después tendrá 2 sesiones mensuales, por 3 meses. Después de ese periodo, analizaremos su condición, a fin de determinar el próximo paso...
R – Significa entonces que puedo irme a casa.
M – Un momento, Dr, está seguro que no habrá problema? Ha mejorado, pero...
Dr Smith – Entiendo su preocupación, pero no hay peligro de una infección, y puede seguir la medicación en su casa, eso sí, tiene que ser cumplido con las dosis, alimentarse bien y no forzarse físicamente.
R – No se preocupe, acataré todas sus indicaciones.
En cuestión de una hora, Reid salía del hospital relativamente felíz. Físicamente se sentía mucho mejor, pero sabía que no estaba sano, que simplemente era un impas, para luego empezar el tratamiento. Aún la lucha no había iniciado, y le quedaba un camino largo por recorrer. Morgan había llamado al equipo, estaban felices de saber que al menos el más joven del equipo estaría fuerza del hospital algunas semanas. Morgan llevó a Reid a su departamento y subió con él. Al entrar, Reid no pudo dejar de notar lo limpio y ordenado que estaba el apartamento.
R – Morgan, el apartamento...
M – Oh, García y JJ se encargaron de limpiar y arreglarlo, para que al salir, lo encontraras bien.
Reid abrió las puertas del balcón y salió. Estaba sumamente frío, el piso estaba con nieve, así como las sillas. Desde ahí el joven observaba alrededor. Todo estaba blanco y pocas personas caminaban por la calle.
M – Ey, porque no entras, no es bueno que estés afuera, podría hacerte daño.
R – Sabes lo mucho que deseaba estar aquí...
M – Lo sé, pero lo mejor es que entres.
Reid no insistió y entró a la casa. Se sentó en el sofá y respiró hondo. Morgan se acercó y se sentó a su lado.
M – Ey, pasa algo?
R – No.
M – Reid, vamos, que sucede?
R – Nada, es tonto, pero esperaba que al volver a casa ya estaría sano, pero es lo contrario.
M – Lo sé, pero mírate, te ves y te sientes bien. Pasamos una navidad difícil, pero, mañana será 31, al menos podrás estar en tu casa y no en un hospital.
R – Si, supongo. Me ilusiona mucho el Año Nuevo. Sabías que la celebración del año nuevo se remonta a hace 4000 años, pero no se inició en las culturas occidentales hasta hace sólo 400 años. La fiesta comenzó en la antigua Babilonia alrededor del 2000 a.C. Sin embargo, los babilonios comenzaron su año nuevo cerca del final de lo que hoy es marzo, un tiempo lógico para empezar un nuevo año ya que el invierno había terminado, la primavera con su nueva vida comenzaba y los cultivos se plantaban para el año siguiente...
Morgan sonreía mientras el genio hablaba sin parar. A veces era imprudente, pero escucharlo fuerte, con ánimo, le alegraba.
R - ...En el año 153 a.C. el Senado romano decretó que el año nuevo comenzaría el 1 de enero. Hizo este decreto para corregir el calendario, que se había salido de sincronía con el sol. La fecha no tiene ningún significado agrícola o estacional. Considerada como la estación del renacimiento, es muy acertado que se celebre en ese momento, ya que se asocia con el sembrado de nuevas cosechas y el florecimiento de otras plantas... Oh, creo que te estoy aburriendo, no?
M – No, en lo absoluto. Te emociona el Año Nuevo?
R – Si, cuando era niño me gustaba acostarme en el pasto de mi patio y ver los juegos articiales, también lo hacía en 4 de julio, pero Año Nuevo es una época para recordar, pero también de esperanza... Lo siento, creo que estoy divagando...
M – Sabes hace cuánto no divagas?
R – Emm... no, en realidad no lo sé.
M – Desde antes de tu ataque, y la verdad, lo extrañaba.
R - Morgan no se como podré agradecerte por lo que has hecho por mi...
M – Eeee... ni lo digas, te dije que estaría contigo en todo esto, y no estaba bromeando, además, no es que he hecho gran cosa.
R – Al contrario, si no fuera por ti yo no podría enfrentar todo esto...
M – Olvídalo, no debes subestimarte, eres un hombre fuerte... Oye, estás seguro que estás bien...
R – Si, pero creo que estoy un poco cansado.
M – Bueno, te dejaré entonces, para que descanses. Cualquier cosa que necesites, solo llámame, no importa la hora.
Morgan se apróximo al joven y puso su mano sobre su pierna. Reid inmediatamente se puso de pie y caminó hacia la puerta.
R – Bueno, entonces, nos vemos.
Morgan observó al joven. Había metido sus manos en los bolsillos de su pantalón, y se negaba a tener contacto visual, un cambio completo y radical a su comportamiento de hace unos segundos. Podía sentir la tensión del genio.
M – Ok, nos vemos entonces. Llámame
Al salir Morgan, Reid cerró inmediatamente la puerta. Se recostó por unos segundos en la puerta. No sabía si era por todo lo de la enfermedad, pero cada vez se le hacía más dificil mantenerse controlado cuando estaba con su amigo. En otro momento hubiera corrido a la cocina para hacer café, pero se fue a la cama, quería dormir y dejar de pensar. Olividarse de la leucemia, del trabajo, sobre todo, quería dejar de pensar en él, al menos por unos minutos. Quería quitarse ese sentimiento. Si no podía estar con él, porque tenía que sentir todo esto? Por que su vida tenía que ser tan complicada? De todas las personas del mundo, con qué necesidad tuvo que enamorarse de su mejor amigo y su compañero? Y sobre todo, porqué ahora?
Morgan bajaba las escaleras, pero su mente estaba con él. Estuvo tenso y nervioso, podría estar ocultándo algo, pero qué? Dios! Porqué tenía que ser siempre tan complicado. Al salir del edificio, sintió el frio del invierno entrar por sus poros. Se había prometido no arruinarlo esta vez, así que, a pesar de su curiosidad por saber, tendría que pasar por alto lo que había pasado minutos antes.
JJ estaba acomodando todo los víveres en la despensa. Al saber que Reid estaba fuera del hospital, decidió hacer una cena para todo el equipo a fin de dar la bienvenida al Año Nuevo, pero, obviamente, no lo haría sola...
PG – Ufff... por fin abres, porqué tardaste?
JJ – Lo siento, estaba guardando las cosas en la despensa. Lo trajiste?
PG - Si, aquí está todo. Mañana el equipo probará mis deliciosos beignets! En especial Reid, él los amará, estoy segura!
JJ – Has hablado con él?
PG – No, llamé a Morgan antes de llegar, me dijo que estaba cansado y se fue a dormir, así que decidí llamarlo mañana.
JJ – Oh... teléfono, permítame... Hola Hotch...
H – JJ, te llegó el comunicado?
JJ – Si, esta mañana. El miércoles 04 de enero, en el despacho B2, vaya! Nunca pensé algo así pasaría con el equipo. Has vuelto a hablar con Strauss?
H – No desde la discusión con ella?
JJ – Y Reid?
H – Él aún no sabe nada, y lo mantendremos así..
JJ – Pero ella aún espera verlo en la entrevista.
H – Yo me encargaré de eso.
JJ – bueno, no olvides la cena de mañana, y por favor, trae a Haley y a Jack
H – Claro JJ, gracias por la invitación.
PG – Entonces será la otra semana.
JJ – Si, aunque trata de disimularlo, Hotch está preocupado.
PG – Qué has sabido de Gideon y Elle?
JJ – Hablé con Elle esta mañana, pasara Año Nuevo en New York, y Gideón me aseguró que vendría mañana.
PG – Así que seremos todos menos Elle.
JJ – Si, así parece. Hubiera querido que todos estuvieran aquí, pero al menos Reid estará fuera del hospital. Quiero hacerle una cena especial, que olvide al menos por una noche lo de su enfermedad.
PG – No te preocupes, yo me encargaré que sea para él una noche inolvidable.
Al día siguiente, Reid estaba preparándose para la cena en casa de JJ. Mientras se vestía, observó la cicatriz de su herida. Ya esta visiblemente bien, aún le dolía un poco, pero ya la molestia había bajado. Cómo le prometió al doctor, fue cumplido con sus medicamentos y había comido bien. Se sentía fuerte y alegre. Oyó la puerta, y fue a abrir, pensó que era Morgan...
PG – Hola, honey, estás listo?
R – Si, porqué no vino Morgan?
PG – Ahhh... está alistando algunas cosas para la cena, te molesta que no haya venido por ti?
R – No, por supuesto que no. Disculpa, solo, me extrañó, es todo...
PG – Ok, nos vamos entonces, caiño?
R – Si, claro
Mientras iban en el auto, Reid no paraba de preguntarse porqué no había venido Morgan. Desde ayer no lo veía, tampoco había hablado con él por teléfono, JJ le había avisado de la cena, y asumió que Morgan vendría por él, como siempre. Pero no fue así.
Al llegar, saludó a Gideon. Hotch y Haley, que habían llegado con Jack no hacía mucho, así como a JJ y a Sandy, pero Morgan no estaba. Reid se sentó en la sala, observaba como todos conversaban entre sí, empezó a sentirse fuera de lugar, incómodo. Se puso de pie y se dirigió al corredor, sin que nadie se percatara. Al salir, se sentó y observó el movimiento de las personas. Lo extrañaba, pero no iba a llamarlo. Debía entender, de una vez por todas, que entre Morgan y él no hay ni habría nada. Eran tan solo amigos, solo eso. A los pocos minutos, el auto de Morgan se estacionó a las fueras de la casa de la rubia. Reid observó a Morgan bajando una caja del carro. El agente observó al genio sentado afuera, y lo saludó de lejos y siguió caminando hacia el jardín de la casa.
PG – Ey, cariño, qué haces aquí, está haciendo mucho frío...
R – Estaba pensando, solo eso.
PG – Bueno, no pienses tanto que vas a gastar ese cerebro tuyo, entra cariño.
Morgan entró y saludó a todos. Reid estaba en un rincón del comedor, tomándose un café, así que se le acercó.
M – Ey, muchacho, todo bien? Estás tomando tus medicamentos?
R – Si, claro. Voy bien con eso. Qué fue lo que trajiste?
M – La caja? Es una sorpresa. Te va a encantar.
Haley – Muchas gracias por la invitación a cenar.
H – Si, en especial a Sandy, todo esto es increíble...
Sandy – Bueno, yo tengo mucho que agradecer a Dios y a ustedes, este año, casi pierdo a mi hija, ustedes me la devolvieron sana y salva. Esta cena es nada en comparación con lo que hicieron por mi. Gracias
Al momento de cenar, todos se sentaron a la mesa. Era hora de hacer un brindis especial, así que Gideon tomó la palabra...
G – Este fue un año diferente, nos enfrentamos a pruebas y desafíos, tuvimos pérdidas, pero también ganamos batallas. Hoy tenemos un pequeño nuevo miembro de la familia, Hotch, Haley, que ese pequeño ser les traiga felicidad y bendiciones. También hemos tenido retos, aún los tenemos. Reid, este Año Nuevo sera uno que te presentará desafíos, pero no estarás solo, todos estaremos ahí, en cada paso que tengas que dar. A JJ y Sandy, gracias por abrirnos las puertas de su casa, muchas gracias a todos.
Cuando quedaban 5 minutos para la medianoche, JJ tomó la palabra
JJ – Quiero agradecerles a todos por habernos acompañado en esta cena, para mi madre y para mi, ha sido un gran placer haber compartido con ustedes. Por muchos años hemos sido solo mi mamá y yo, ahora, me gusta pensar que la familia se ha ampliado. Lo que quiero decir es... gracias. Y ahora, antes de terminar la velada, Morgan les tiene una sorpresa. Pero para ello, tenemos que salir.
Se acercaba la media noche, cuando todos salieron al corredor. A pesar del frío, había una sensación cálida, que solo la familia o los amigos podían brindar. El cielo, casualmente no estaba nublado, la noche se veía despejada. Entonces se escuchó del patio un ruido fuerte, y una luz que surcó el cielo hasta que explotó. Y detrás de él, más luces explotaban en los cielos. Todos veían boquiabiertos todo el espectáculo, pero quien más lo disfrutó fue Reid. Mientras observaba el cielo iluminado y sentía el olor a pólvora, recordaba aquellos tiempos en que, siendo un niño de 8 años, se tiraba al césped a ver el cielo brillar. Olvidó la leucemia, la enfermedad de su madre, los su-des, todo. Él podría explicar la terminología de la pirotecnica, los compuestos, los diferentes productos, hasta la legislación vigente sobre juegos de pólvora, pero ahora, sus ojos se concentraban en el ver el cielo arder en colores.
PG – Oh Dios! Faltan 20 segundos! MORGAN, VEN, YA ES HORA!
El conteo empezó 10, 9, 8... Morgan corrió hacia ellos y se acercó a García mientras seguía corriendo los segundos... 3, 2, 1... Todo fue alegría y nostalgia, se abrazaban y deseaban unos a otros bendiciones. Morgan abrazó a García, luego a JJ... mientras buscaba a Reid, pero no lo veía, hasta que sintió una mano en el hombro. El genio estaba frente suyo, sus ojos brillaban. Antes de que pudiera reaccionar, Reid lo abrazó. Era la primera vez que tomaba la iniciativa, al principio no sabía como reaccionar, pero luego Morgan respondió. Luego de unos segundos, el joven se separó, pero Morgan lo tomó del antebrazo. Ambos se miraron, sin decir una palabra, fueron instantes que parecieron una eternidad.
R – Emmm... gracias, estuvo increíble.
Finalmente el genio se soltó, y se alejó, mientras el resto seguía felicitándose. Solo una persona observó la escena y logró adivinar lo que había en el interior del genio. Después de una hora, empezaron a retirarse a sus casas, solo quedaron García, JJ, Morgan y Reid, sentados en el sofá, mirando la televisión.
PG – Seguro que Elle está ahí, entre todas esas personas.
JJ – No creo, me dijo que iría a ver a su madre.
PG – Oh, JJ, por favor, crees que ella ser perdería Año Nuevo estando en New York.
M – Yo pienso igual que García, cuando vivía en New York, nunca me perdí un año en el Times Square.
R – Yo nunca he ido...
JJ – Ey, ahora que recuerdo, te prometimos hace meses llevarte a New York
M – Por qué no nos vamos ya?
PG – Ahora, a esta hora?
R – Vamos, Morgan, es tarde...
M – Exacto, si nos vamos ya, llegaremos al amanecer y nos venimos el 02, de todas formas todavía no volvemos a la oficina.
R – No entiendo, porque aún no...
PG – Bueno, bueno, hágamoslo, JJ?
JJ – Vaya, la última vez que me fui de pinta fue en secundaria
M – Lo hacemos entonces?
Fue así como los cuatro, sin mucho que llevar, iban de camino a New York. Reid no estaba muy seguro de si era buena idea, pero el deseo por divertirse con sus amigos pudo más. Eran las 4 de la mañana, JJ y García iban profundamente dormidas en la parte de atrás, mientras Morgan y Reid conversaban animadamente.
R – Cuando vi el primer juego de pólvora, no lo creí. Estuvo increíble, gracias por la sorpresa.
M – Fue un gusto, pretty boy. Qué quieres hacer cuando lleguemos a New York?
R – No se en realidad, hay muchos lugares...
M – Debe haber algún lugar que quisieras conocer, un museo tal vez, está el Jardín Botánico y The Cloisters, también podríamos ir a la Estatua de la Libertad, tu decides...
R – Creo que me gustaría ir al Centro Rockefeller...
M – En serio?
R – Si, nunca he patinado, así que sería genial, y luego, ir al teatro.
M – Bien, entonces eso haremos...
R – Por qué lo haces?
M – Qué cosa?
R – Eres atento, buscas complacerme en todo...
M – Eres importante para mi, Reid...
R – Lo soy?
M – Claro tu eres... bueno... eres mi amigo
R – Y tu el mio.
M – Bueno, entonces porque te sorprende?
R – Por nada, creo que por un momento, esperaba otra cosa
M – Otra cosa? A qué te refieres?
R – No, a nada...
M – Vamos, puedes decirme, que preocupa a esa gran mente tuya.
R – Nada... yo... creo que tengo un poco de sueño.
M – Bueno, descansa entonces.
Al llegar a New York, JJ y García compartieron un cuarto, mientras que Reid y Morgan estaban en otro. Fueron al centro Rockefeller, patinaron y luego fueron de compras, ya casi en la noche, JJ y García se separaron de los muchachos para encontrarse con Elle y disfrutar de una noche de chicas en New York. Mientras, Morgan y Reid conversaban animadamente en un bar. Las luces, la música y el alcohol. Tomaba poco, pero esta vez, Reid estaba felíz, animado, así que iba sintiendo como el alcohol iba adormeciendo sus sentidos. Al igual que Reid, Morgan también estaba más alegre que de costumbre, así que ambos se fueron a la habitación.
R, M - In the middle of the night, I go walking in my sleep, Through the valley of fear, To a river so deep. I've been searching for something, Taken out of my soul, Something I'd never lose, Something somebody stole, I don't know why I go walking at night...
Reid seguía tarareando River of Dreams de Billy Joel, mientras que Morgan reía de verlo tan feliz...
M – Te gustó New York
R – New York es la ciudad más maravillosa, los teatros,las tiendas, todo. Es el cielo! Todo lo hiciste todo tu, solo tu.
Antes de que Morgan reaccionara Reid se abalanzó a sus brazos. El moreno, que también estaba mareado por el alcohol, respondió atrazándolo con fuerza. Reid reía, pero al tratar de separarse sus rostro se aproximaron, casi tocando sus labios. Ninguno dijo nada, solo se quedaron en silencio. Morgan acarició su cara y pasó sus dedos en sus labios, Reid cerró los ojos al sentir la piel de su amigo, y sintió como cada centímetro de su piel reaccionaba con solo el roce. Ninguno de ellos pensaba con claridad. Morgan aprisionó los labios de su amigo con los suyos. Jugaba con ellos, los acariciaba, los frotaba con los suyos. Eran dulces y cálidos. Por primera vez en su vida, la mente de Reid dejó de calcular, simplemente, estaba en blanco. Mientras respondía a esos labios con pasión, como si el mundo se fuera a terminar en ese mismo instante. Los brazos de Morgan envolvieron el cuerpo delgado de su amigo, pero esta vez, no era un abrazo fraternal. Lo aprisionaba con fuerza, con lujuria, con esa pasión que solo se llega a vivir una vez, con esa persona que sabes bien, será la primera y la única...
