Culpa

No puede ser, no puede ser… se repetía a sí misma Midori, agobiada por la confusión.

Ya había pasado una semana de aquel beso con Chris ¡No podía quitarlo de su cabeza! ¿Cómo pudo ser? Y lo peor de todo, es que ella lo disfrutó y necesitaba volver a sentir ese cosquilleo especial que experimentó al besarse con Christopher, pero ¿Y Teru? ¡No! Él no tenía que enterarse de aquello. Pero Midori tenía que ser sincera con ella misma, las cosas con Saeki no eran como al principio. Saeki estaba tan ocupado de los estudios que ni siquiera se daba cuenta de lo mucho que ella la necesitaba, aunque haciendo una autoevaluación… ella tampoco se lo manifestaba con claridad.

Ella estaba desganada, tampoco es que sintiera una necesidad de tener una mejor relación con Saeki, estaba feliz con aquella compensación que estaba recibiendo de parte de Christopher, y si llega a molestarse Teru, él tendrá que entender que fue su culpa, pues él no se dio el tiempo para dedicarse a ella como debía… sí, era culpa de Teru.

Era sólo un impulso, pero se arrepentía profundamente. Hace tiempo había tenido el deseo de besar a su amiga, pero sabía que eso sería mala idea… ¡Ahora ya no podía pensar en otra cosa que en ese beso con Midori! Deseaba besarla nuevamente, estrecharla entre sus brazos, susurrarle palabras de amor al oído mientras se besaban y entonces… ¡Arg! ¿De dónde habían salido todos esos extraños pensamientos? Midori… se estaba enamorando de ella y no podía seguir negándoselo a él mismo.

No podía dejar de pensar en su sonrisa, su forma de caminar, el calor de sus manos, sus dulces labios, el contorno de su cintura… en ella, quien a diferencia de Shii, era toda una mujer. Ella era una hermosa sirena que apareció en su vida cuando menos lo esperaba… pero…

Su ángel. En los ojos de Chris apareció la dulce sonrisa de Shii, su encantador ángel, tierna, dulce, inocente y entretenida… No quería perder a su ángel, pero tampoco negar esa fuerte atracción que sentía por Midori. Estaba en un terrible dilema, sin saberlo, el mismo dilema que Midori.

Naomi estaba lista para completar su plan que durante meses había estado preparando. Todavía podía sentir en su corazón ese amargo sentimiento provocado por Shii hace ya más de 5 meses…

Fue un hermoso día de primavera y su corazón latía violentamente esperando a aquella persona especial. Naomi estaba lista para declarar su amor, estaba muy nerviosa y sólo deseaba que su amor fuera correspondido… Entonces apareció frente a sus ojos y con una dulce sonrisa le invitó a sentarse bajo esa lluvia de pétalos de cerezo en una de las bancas de la universidad. Entonces se decidió, después de meses de planearlo, Naomi se llenó de valentía y dijo… "No puedo seguir ocultando este sentimiento… ¡Estoy enamorada de ti, Shii!"

Sin embargo, no recibió la respuesta que ella espera… "Lo siento… estoy enamorada de alguien más… además, no me gustan las chicas" Fue como un balde de agua fría para Naomi… a Shii no le bastó con rechazarla, sino que también la había humillado por su condición sexual. Desde ese momento fue que Naomi se prometió a sí misma que Shii pagaría por todo esa humillación ¡Una persona homofóbica no tiene derecho a ser feliz! Y por esa razón destruiría su felicidad…destruiría su relación con su novio, Christopher Weatherfield.

Midori estaba en la entrada del parque esperando a Chris. Su amiga, Naomi, le había dicho que ese era un excelente lugar para conversar. Si bien Naomi le insistía en que Chris era la mejor persona para él, ella se trataba de convencer a sí misma que su relación con Chris era solamente de amistad… pero no se podía engañar a ella misma, ella sabía que sentía algo especial por Chris y, en cuanto a Saeki, se había convencido de que en parte él estaba teniendo la culpa de que se sintiera más a gusto con Chris que con él ¡Si ella se enamoraba de alguien más, era culpa de él, por no darle toda la atención que ella requería!

Pronto llegó Chris. Era otoño y las hojas de los árboles le daban un aire nostálgico al parque forestal. Estuvieron mucho rato caminando sin hablar, sólo devolviéndose mutuamente las miradas y sonrisas, hasta que llegaron a una banca del parque.

Chris… estaba pensando… bueno, verás…

¿Uh? ¿Qué ocurre, Midori-chan?

Yo… me siento un poco culpable…

¿Culpable? dijo Chris, confuso.

Sabes a lo que me refiero… por Teru-kun

Ya veo… Pero no hay nada de qué preocuparse, no estamos haciendo nada malo Dijo Chris, despreocupadamente

¡No, Chris, no es cierto! Yo… tú… tú no eres sólo un amigo para mí

Chris se sonrojó y su expresión cambió… se veía inquieto y preocupado, como si lo acabaran de descubrir…

Midori-chan…

Chris, me siento culpable porque… me estoy enamorando de ti

Chris estaba sorprendido y un extraño sentimiento inundó su corazón… él también sentía lo mismo por ella… pero se había prometido a sí mismo reprimir ese sentimiento, era una locura, una idea descabellada… pero en ese momento se transformó en una idea maravillosa que no podía resistir. Una alegría desbordante lo invadía y sólo tenía un deseo en su mente: estar junto a ella.

Chris le sonrió dulcemente y le susurró…

Me has descubierto. No me queda más que confesar mi delito… dijo Chris, sonrojado…

Chris…

Sí, soy culpable… soy culpable por amarte…

Midori no podía creer lo que estaba escuchando…estaba tan feliz que creyó que era sólo un sueño. Esta vez no lo dudó y acercándose lentamente a Chris, le dio un cálido beso en los labios…

*Sollozo* A unos metros Midori escuchó a alguien… Chris abrió súbitamente los ojos y se separó de ella, dirigiendo su mirada hacia donde provenía ese sonido…

A unos metros de ellos, una chica de algunos años menor que ella, observaba a Chris, desconsolada y asustada…

Chris… ¿Cómo pudiste…? Sollozó la chica

Chris estaba paralizado y sin palabras… La chica lo observó destrozada y atemorizada, deseando que todo aquello no fuera cierto. Entonces ella echó a correr.

¡Shii-chan! Espera, por favor… Exclamó Chris, con desesperación y corrió tras ella.

Midori miraba de lejos, confundida y avergonzada… no sabía qué hacer.

Chris logró alcanzar a la chica y la retuvo del brazo…

Shii… por favor, espera

Ella evadía su mirada y trataba de zafarse…

Yo… no quiero volver a verte

Por favor, no me hagas esto…

¿Por qué no confiaste en mí…? Si eres feliz con otra persona, bien… pero no me pidas que yo esté igualmente feliz por ello

De eso nada… ¡No te dejaré ir!

Ya es demasiado tarde, pero ¿Sabes? Fue lindo mientras duró dijo Shii con una sonrisa y los ojos llenos de lágrimas.

Shii miró a Chris por última vez y le dio un pequeño beso en la frente…

Buena suerte, Chris…