Hola, me tarde lo se, perdón pero tubo algunos problemas y me deprimí un poquitin, pero ya a qui esta la conty espero y les guste.
Por cierto tenia que poner anti-Sakura hace tiempo que no lo hago y no soy fan de la plasta rosa :P
los personajes no me pertenecen son de Kishimoto-sama.
escritura:
Conversación de Menma y Nozomi.
pensamientos
pequeños flash back
(notas del autor)
Distancia
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Menma regresaba de la academia y se dirigía a su casa, habían pasado dos años desde que se metió en el pequeño mundo de una inocente niña que resulto ser la mujer de sus sueños, tanto de pesadillas como de románticos y pervertidos sueños húmedos.
No era porque fuera un pervertido, en realidad el no pensaba en cosas pervertidas, pero como no pensar ese tipo de cosas si a cada momento cierta diosa morena se sentaba en sus piernas acercándose más de lo debido a cierto amigo descontrolado mismo que amenazaba con salir al ver que la delantera de su novia estaba empezando a crecer.
Suspiro pesadamente, odiaba la pre-adolescencia, pero que se le podía hacer, de pronto alguien lo rodeo del cuello y dejo caer todo su peso en él y le dio un beso en la mejilla.
-¡Hina-chan!-dijo un poco entusiasmado-debí de invocarla-pensó con burla.
-hoy seré tu escolta-le dijo decidida con una sonrisa, muy rara la vez sonreía o más bien solo sonreía para él.
-¿escolta?-pregunto confundido, ella subió sus piernas rodeando la cintura del moreno haciendo que se sonrojara un poco al sentir los pechos recién formados de Hinata.
-una princesa no debe de andar sola en la calle-.
-¿he?-.
-solo quiero que no le suceda nada a mi hime-dijo Hinata apretando su cachete.
-Di clado-contesto Menma con una gotita en la cabeza mientras la ojiperla le apretaba sus cachetes.
Inesperadamente Hinata frunció su seño y soltó los cachetes de Menma.
-¿Qué sucede Hina-chan?-.
-ahí viene la huérfana-contesto desviando la mirada enojada, Menma volteo y vio a una pelirosa acercarse.
Menma y Nozomi caminaban en un rio de la aldea del arroz.
-nunca supe el porqué pero Sakura-chan y Hina-chan nunca se llevaron bien por más que lo intente simplemente no simpatizaban- dijo acercándose a la orilla que tenía como protección un barandal.
-Hola Menma-kun-lo saludo la pelirosa sonrojada.
-Hola Sakura-chan-respondió Menma.
-Tsk… Menma muévete o nunca vamos a llegar-se quejo Hinata.
-tal vez si te bajaras de su espalda llegarían más rápido a su destino—dijo Sakura con un poco de celos.
-nadie te pidió tu opinión plasta rosa-le contesto Hinata con el seño fruncido.
-no tienes el derecho como para llamarme así-le contesto Sakura.
-no porque tus padres sean los héroes de Konoha tengo que respetarte-.
-deberías de… ¿acaso no estas agradecido con ellos?-le pregunto con arrogancia.
-estoy agradecida con ellos… no con la perra de su hija-.
-¡HINATA!-llamo una voz potente tras de ella, Hinata abrió los ojos como plato, cuando volteo su madre estaba parada atrás de ella, enojada, Sakura sonrió con satisfacción y Menma se preocupo por ella.
-Oka-sama-susurro Hinata.
-vámonos-le ordeno, Hinata se bajo de la espalda de Menma, él la tomo de la mano antes de que se fuera pero ella negó con la cabeza y se soltó, él las vio partir angustiado, sabía que algo malo iba a suceder.
La vio de pieza a cabeza, sorprendido, era la primera vez desde que la conoció que la veía con su sudadera cerrada y unos pantalones largos en vez de sus típicos Shorts cortos hasta el muslo.
-¿Por qué tan cubierta?-le pregunto con una ceja alzada.
-hoy tenia frio-le contesto pasándole de largo.
-¿en un día soleado?-se giro para verla.
-si no te gusta no es mi problema-le contesto sentándose en su asiento.
-¿esa es Hinata?-le pegunto Sasuke sorprendido Menma asintió con la cabeza-¿y su short?-pregunto con lagrimas en los ojos en forma de cascada. Menma lo golpeo en la cabeza.
-¡Ni se te ocurra pensar cosas pervertidas con ella!-le grito con una venita en la cabeza, dirigió su vista hacia Hinata-¿Por qué viene vestida así?-se pregunto preocupado mientras veía como se sentaba nuevamente poniendo los pies en la mesa.
-¿de verdad era tan raro que no llevara short?-le pregunto Nozomi.
-¡por supuesto que sí!-exclamo Menma-es como su marca personal… digámoslo así… era tan raro como tu sin tu mascara-le contesto con las manos alzadas.
-ya te die que no es una máscara-dijo rodando los ojos.
-sabía que algo le había sucedido-dijo pensativo.
Ambos estaban encerrados en el armario, él la abrazaba de la cintura con los ojos cerrados sintiendo sus delicados labios rosando delicadamente por todo su rostro y ella recargaba sus manos en su pecho y con sus labios hacia ligeras caricias con los ojos cerrados, dio un ligero beso en su mejilla derecha y se fue acercando a sus labios que ya esperaban los suyos con impaciencia, listos para a saltar su boca, justamente cuando sus labios estuvieron a punto de tocarse, ella desvió su mirada haciendo que los labios de él cayeran en su mejilla, ella sonrió con picardía y el frunció el seño.
-no es justo-dijo con un puchero Menma.
-No sé si lo hacía apropósito, pero me encantaba que hiciera eso-dijo Menma con cara de pervertido -creo que era para mantenerme asu lado… ya que me costaba trabajo para que me diera un beso-recargo su rostro en el barandal.
-ustedes dos eran pervertidos desde niños-dijo Nozomi sentado en el mismo barandal viendo el lago que estaba frente a él.
-no va hacer cuando tú quieras-se quejo Hinata.
-¿estas enojada por qué no estoy en tu equipo?- dedujo con los ojos entrecerrados.
-no… estoy enojada porque dejas a la señorita "soy huérfana ténganme lastima" colgarse de tu cuello-le contesto tratando de imitar una voz chillona con el seño fruncido.
-¿por qué te molesta tanto que me acerque a ella?-le pregunto con las manos en jarras.
-¿que no vez que ella solo esta de resbalosa contigo?- saliendo del armario—me da la impresión que a ti te agrada eso… y también estas muy feliz de estar en su equipo-esto último lo dijo con un tono de tristeza.
-no debes de pensar eso-le dijo Menma acercándose a ella y tomándola de la mano, cuando la pego a su cuerpo noto su seño fruncido pero de dolor que oculto después con su mirada neutra-¿has tenido pesadillas?-le pregunto para distraerla de lo que estaba a punto de hacer.
-la misma de siempre-contesto ella seguido de un pesado suspiro, en un rápido movimiento Menma le bajo el cierre de su sudadera dejando ver unas marcas rojas con forma de mano y unas heridas que dejarían cicatrices durante un largo tiempo, Hinata subió su cierre rápidamente, pero él ya las había visto.
-de nuevo te golpeo-siseo enojado con el seño fruncido.
-eso no te importa-contesto ella alejándose de él.
-si me importa-replico él-¿y esta vez porque fue? ¿Por qué no quisiste pelear con tu hermana? ¿O simplemente se le dio la regalada gana?-le pregunto casi a gritos.
-esta vez fue por otra cosa-contesto con la mirada triste abrazándose a sí misma. Menma se acerco a ella y la abrazo de la cintura.
-te quiero-le susurro al oído y le dio un beso en la mejilla.
-si claro-dijo Hinata separándose de él-mejor lárgate con tu huérfana-le dijo con el seño fruncido mientras se acercaba a su asiento y se sentaba, Menma se acerco a ella y la abrazo por detrás.
-no dudes de mi-le susurro y acariciaba sus hombros-yo te quiero mucho-le beso la cabeza-te tengo un regalo-le dijo emocionado y de la bolsa del pantalón saco un conejito de cristal y se lo puso en el cuello, cuando termino de ponérselo recargo su cabeza en el hombro de ella-cuando tengas miedo y no esté yo en ese momento, abrázalo con fuerza y piensa en mí… así ya no tendrás miedo-Hinata tomo al osito de cristal y lo observo después lo pego a su pecho.
-gracias-susurro con unas lagrimas en sus ojos y volteo a verlo perdiéndose en esos ojos azules que la hacían sentir segura-yo también te quiero-le dijo antes de cerrar los ojos y besarlo con ternura, ambos se hundieron en un beso semi-inexperto llenándose de hermosos sentimientos, poco después sonó el timbre y los alumnos empezaron entrar, algunos cuantos observaban curiosos a sus dos compañeros que aun no despejaban sus labios mientras que una pelirosa miraba la escena con el seño fruncido.
-era algo que siempre me dejaba acorralado… dudaba de lo que yo sentía por ella… dudaba de mi… pero nunca supe como demostrarle lo que yo sentía por ella.
-pero tú la amabas ¿no?… nunca te alejaste de ella-le contesto Nozomi.
-me hubiese gustado que así fuera siempre… pero yo sin darme cuenta… me aleje de ella… y la deje sola a su suerte-dijo triste aventando una piedra al rio.
Había pasado un año desde que se habían convertido en genin, entre misiones y entrenamientos el tiempo de estar juntos se había reducido, eran raros los momentos en los que ambos podrían estar abrazados sin ninguna interrupción gustando de la presencia del uno al otro, pero Menma no se había dado cuenta de eso.
Mientras Hinata moría por dentro de tristeza, ya no tenía a quien opacara sus lágrimas, quien le susurrara que la quería y la hacía sentir segura, se estaba destrozando por dentro, para su des fortuna, se había hecho dependiente de Menma y ahora maldecía la hora en la que dejo que él la consolara, maldecía el día que confió en él.
Aun que no quería hacerlo, decidió olvidar lo que fue de ellos en su infancia, lo tomo como si fuera algo pasajero, ahora solo lo celaba porque tampoco quería a Sakura cerca de él ya que la mayor razón por la que se alejaron fue porque Sakura se esforzaba en alejarlos y ocupar el tiempo libre de Menma que bien podía dedicarle a ella, ahora ni siquiera quería conservar el osito que él le regalo, pero no podía deshacerse de él así que lo dejo arrimado en algún lugar de su habitación.
Llovía aquel día, ella tenía miedo, estaba sola en su casa no había nadie, y los relámpagos hacían eco en su habitación, se encerró en su pequeño armario y se abrazo a sí misma, un relámpago la hizo gritar y recostarse en el armario, levanto la cabeza y en la esquina del armario encontró el osito que él le había dado
-cuando tengas miedo y no esté yo en ese momento, abrázalo con fuerza y piensa en mí… así ya no tendrás miedo-.
Tomo al osito y lo hundió en su pecho, un trueno la hizo gritar nuevamente recordando las palabras que le dijo un asesino hace 6 años.
-no podrás matarme niña mocosa… morirás aquí igual que tu padre-.
Abrazo con fuerza el osito.
-Menma… ¿Dónde estas?… tengo miedo-susurro empezando a derramar lagrimas y sollozos-Menma-.
En algún lugar del bosque, un niño escuchaba su voz suplicante.
-Hinata-susurro preocupado viendo las gotas de lluvia caer.
Espero y les este gustando, la verdad esta corto ya que lo quise actualizar ahora por que me iré de vacaciones tres o dos semanas y a donde voy no hay computadoras :P pero lo escribiré en mi libreta y cuando regrese a mi casita subo la conty :D
espero y me dejen sus hermosos reviews.
nos estamos leyendo :D
