Hoooooooola de nuevo!!!! Aquí esta el siguiente capítulo. Perdón por haberme tardado tanto, pero ya ven, la escuela mata a uno a veces llenando a uno hasta el tope con tanta tarea. Ejem…en fin, tengo que dar un aviso que se me olvidó mencionar. 1.- las tortugas no son mías y bla, bla, bla…y 2.- esta historia es la nueva versión de mi otro viejo fic, sueños cumplidos. Tenía tanto tiempo con la historia que esta ya evolucionó demasiado pero a un buen nivel de acción, ya verán. Esto se puso bueno. Ahora… ¡a leer! Y PD: dejen reviews!!!!!
CAPITULO 2
LO QUE SE ESCONDE TRAS EL MURO
Algunas palabras esconden otras…
Esa era una gran frase de un gran pensador llamado William Shakespeare. Cada vez que la pensaba sabía que tenía razón. Uno nunca sabe cuando te dicen realmente la verdad. Solo que no siempre era agradable saber la verdad. A veces era mejor el silencio, por muy incómodo que se convirtiera; hasta llegar al grado de ser desesperante.
Era por eso que Leonardo era muy silencioso. Se guardaba muchas palabras que eran mejor no ser contadas. O al menos era ese su criterio. Como líder sabía que tenía que responder por sus hermanos. Y esa era justamente la razón por la cual guardaba varias palabras que escondían la verdadera realidad.
Leonardo caminaba lentamente entre las alcantarillas sin ninguna preocupación. Andaba sin prisa, tan solo en sus pensamientos que rara vez lo atormentaban.
Se preguntaba que era realmente lo que le había pasado en los días anteriores. No sabía exactamente si era el mismo de antes. Pero es que cada día sentía que se estaba apartando de su familia. Inclusive sentía que podían estar mejor sin él…
El era el líder. Era su deber protegerlos ante todo. Pero desde el día en el que por su culpa habían caído en la terrible trampa de karai…no podía soportar mas culpa.
¿Cómo pudo ser tan tonto? Era lógico que ella no les fuera a pedir una unión para mantener la paz. Había sido muy estúpido en caer en algo semejante. No entendía realmente como había caído en algo así. Ni miguel ángel habría caído en algo tan patético.
Ahora su familia estaba pagando las consecuencias de su fatal error. Se encontraban heridos casi sin moverse de la cama. El era el único que se encontraba ileso.
¡La maldita culpa lo atormentaba!
No había podido dormir desde hace días. Mientras atendía a sus hermanos vendados y a su sensei que estaba vivo de milagro él se encontraba en sus pensamientos en el que aparecía el mismo como la sombra de su familia.
Una vez había tenido una terrible pesadilla en el que una niña solitaria en un columpio lo llamaba. Pero él no sabía si ir con ella o no. La niña continuaba llamándolo cada vez más fuerte hasta el grado de romperle los tímpanos. Pero el continuaba parado al otro lado del parque viendo a la niña sentada en el columpio que cada vez que gritaba la niña se trasformaba en un dragón que deseaba comérsela. Debía protegerla…pero no lo hacía por temor a fallar.
Curiosamente ese sueño lo había estado acumulando durante seis años. Pero no se había dado cuenta hasta en ese momento.
No se había dado cuenta que se había detenido. Sus pies no querían avanzar más. Volteó hacia el muro en el que se iba a recargar y se percató de que era un muro diferente a los demás.
Lo tocó suavemente y despintó parte de lo que supuestamente era pintura. Al cabo de un momento se había dado cuenta de que una figura estaba tallada en el muro. Parecía una runa antigua de la que desconocía por completo. Era Donnie el que sabía de esas cosas.
Pero ¿Qué hacía una cosa así en la alcantarilla?
Trató de quitar toda la mugre del muro para ver mejor la runa. Parecía una "A" pero en forma curvada de manera que parecía mas a una montaña. El no era bueno para definir el arte.
Tocó suavemente la runa tallada en el muro. Por sus conocimientos supo que había sido tallado con una daga de filo macizo. Como si hubiera sido de piedra.
Justo en ese momento la runa tuvo un leve rubor. Comenzó a brillar ligeramente de un color azul celeste. En poco tiempo esa luz ya no podía ignorarse con tanto poder que emitía.
Leonardo se había cegado con tanta luz celeste que había en las alcantarillas. Se había hecho para atrás hasta tropezar con algo que no vio.
El muro comenzaba a tener grietas que ponían en peligro el techo y la vida de Leonardo. Había dejado de brillar la runa salvo que ya tenía el color azul celeste marcado en todo el tallado.
¿Qué era lo que estaba pasando?
Todo se había calmado en un instante como si el propio pensamiento le respondiera de una manera muy extraña. El muro estaba completamente de grietas que amenazaban el estado de esa parte de la alcantarilla. Mientras que por lo que se veía el muro estaba completamente hueco.
Leonardo se la pensó antes de volver al muro de ladrillos que parecía hueco. Tocó un poco pegando su oído a la pared. Estaba completamente hueco.
Sacó sus katanas decidido a sacar lo que fuese que hubiera ahí. Ya estaba acostumbrado a las sorpresas inoportunas. Y más por el hecho de los peligros se avecinaban cada vez que se veía algo semejante.
Rompió el muro con dos fuertes cuchilladas. El techo no se desplomó en absoluto. Solamente tembló un poco pero nada más. El tumbar el muro provocó que se levantara una nube de humo.
Frente a él se encontraba una maravilla. Una espada totalmente majestuosa con su color azul celeste. Era toda una belleza de espada.
La tomó en ese momento sin pensar en las consecuencias.
Era increíble. Era totalmente ligera y flexible. Era como si estuviera hecha exclusivamente para él. Podía sentir en sus manos el poder que tenía en ella.
Debía llevársela a su familia para que la viera….Un momento. La espada la había encontrado él. ¿Por qué tenía que preguntar su opinión?
Comenzaba a sentir sentimientos extraños dentro de él. No sabía que el hecho de sentirse atormentado dentro de él por la culpa del accidente con su familia hacía que la espada le exigiera más que sus sentimientos.
Se la iba a quedar con o sin el permiso de su sensei. No le importaría lo que le dijeran sus hermanos. Al fin y al cabo ellos se encontraban débiles. Les ganaría sin esforzarse.
Se la puso junto con sus katanas que se veían viejas a lado de la majestuosa espada. Caminó directo a su hogar.
-°-
Un viento cálido soplaba en las arenosas tierras de Egipto. La brisa se dirigía a un punto exacto de la arena.
Bastó un último soplo para que la tierra comenzara a temblar con la esencia que le indicaba el indomable viento. De la arena surgió una pirámide que sacudía el viento descontrolado mientras lo sacaba la arena.
La tierra y el viento se calmaron para contemplar lo que habían hecho surgir. De la pirámide salieron dos grandes ojos luminosos que atemorizarían a cualquiera que los viese. Y más por el hecho de verlos una noche tan espeluznante como esa.
Los ojos tomaron forma de unos ojos azul celeste aún atemorizantes de la dueña. Un gato siamés había salido de su escondite del que por durante milenios se encontraba escondido.
La gata siamesa miró hacia la luna. Con ese simple gesto el calor aumentó en esas tierras y el viento sopló incómodo ante esa atemorizante mirada.
-Akari –su voz fue tenue pero con la fuerza misma de la que provenía en sus ojos.
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Pues bien. ¿Qué les pareció? Prometo ya no tardarme tanto. Lo juro. Jeje.
Ah!!! lo olvidaba. Si, lo admito, me inspiré en ciertas cosas que salen en avatar. Pero la historia nada que ver con eso. La historia se me ocurrió un día que estaba aburrida en el carro viendo el paisaje. jeje.
