Capítulo 3: UNA TERRIBLE NOTICIA: "se supone que hoy sería un día especial…"

Mi vida parecía como una hermosa mañana, pero todos los días se acaban… cayó la noche.

Estaba soñando con lo lindo que iba a ser este día cuando de repente suena la alarma de Itachi, miro el despertador, son las 4:00 a.m. lo veo algo extrañada, muy pocas veces lo llamaban a esa hora, además no quería que se fuera, ¡hoy! Es nuestro aniversario, en estos momentos es cuando pienso ¿no podrían mandar a alguien más?, bueno, Itachi siempre tenía que estar ahí como jefe de la unidad de bomberos que es pero, ¡por dios! Era nuestro aniversario se supone que había pedido el día libre, sé que suena egoísta, tal vez hay personas que están aterrorizadas envueltas en llamas y yo solo lo quería tenerlo ahí, lo veo con mirada reprobatoria, él se cambia rápido y se pone su traje y sus botas, intento convencerlo de que no vaya, por un día que no fuera no tenía que pasar nada malo.

-Itachi...-intento hablar pero él no me deja seguir

-Lo se cariño, discúlpame pero es mi deber –dijo algo serio

-Ya lo sé pero hoy es…

-Nuestro aniversario. Eso lo tengo en mente –dijo un poco triste- intentare volver temprano ¿nee?-dijo devolviéndome una sonrisa nostálgica, aunque lo note algo molesto

-Enserio… ¿no puede ir alguien más? –pregunte haciendo un esfuerzo

-eso me gustaría linda, pero no puedo…-dijo tomando un tono más serio- sabes…por qué ha habido tantos incendios últimamente… ¡Porque alguien los está provocando! –dijo molesto

-¿Pro-provocados? – dije entre cortada no podía creer eso, que hubiera personas capases de hacerle eso a otras, de arrebatarles su patrimonio y muchas veces… su vida.

-Si amor, lamentablemente aun no averiguamos quien es…

-por eso Naruto te estaba buscando el otro día… para hablar sobre los incendios! –dije algo alterada sacando mis conclusiones, el asintió.

-lo se amor, ese día me informo sobre una pista, algo de sangre que encontramos y no pertenecía a nadie de la familia afectada; por desgracia, aún no sabemos de quien es. No está en la base de datos y no hay sospechosos, tampoco hay pruebas de nada más y eso me molesta, mientras yo intento salvar la vida de alguien, otro intenta arrebatárselas…-dijo apretando los puños y frunciendo el seño

-Prométeme que regresaras –le dije mientras lo abrazaba con fuerzas y un poco de miedo al escucharlo

-Lo hare amor… siempre regresare por ti, además… no me quiero perder mi propio aniversario –dijo en un tono más relajado intentando tranquilizarme. Me beso y me volvió a abrazar con fuerzas- te amo Sakura, nunca lo olvides…- me dirigió una sonrisa, se dio la vuelta y salió corriendo, sabía que lo necesitaban.

Y se fue rápidamente, subió al camión de la central y se fue a toda velocidad, mientras yo seguía perpleja por su última frase "nunca lo olvides", esas palabras se atravesaron en mi pecho y formaron un nudo en mi garganta; inexplicablemente fui invadida por la angustia: "que este bien" "estará bien" "prometió que regresaría" repetía una y otra vez para intentar calmarme. Luego alguien toco la puerta.

-¿puedo pasar? –pregunto mamá desde el pasillo de mi habitación, yo asentí

-Perdón hija, pero es que escuche la alarma del camión y…-no la deje terminar porque me le abalance y la abrase

-Mamá tengo miedo…-le dije y ella me abraso fuerte

-No te preocupes hija, Itachi es el mejor de todos, ya verás que regresa, además…hoy es su aniversario, hija –dijo mi madre mientras secaba mis lágrimas con sus dedos- no tienes de que preocuparte, recuerda todas las veces que te ahogaste en un vaso de agua y al final todo resultaba bien ¿nee? Recuerdas…-dijo intentando animarme

-lo se mamá pero, esta vez siento algo diferente, una angustia aquí –dije señalando mi corazón, mamá solo me abraso y me decía al oído: "todo estará bien".

Cuando me hube tranquilizado un poco, las dos nos dirigimos a la cocina, mamá me preparo un té para los nervios que yo fui tomando poco a poco, consulte el reloj en la pared y señalaba las 5:30 a.m. me preocupe al no recibir ningún mensaje.

***Si no te envía uno es porque no tiene tiempo pues siempre lo hace, si no tiene tiempo es porque es un incendio difícil de combatir, si es un incendio difícil entonces él debe estar en peligro y tú, tú no puedes hacer nada, te sientes agobiada he impotente, solo puedes esperar que todo salga bien, oyes el reloj, el maldito reloj y su tic tac que no para, cada minuto que pasa se vuelve una eternidad para ti, solo lloras en silencio, mamá intenta consolarte diciendo: "el siempre vuelve, todo estará bien"; pero las últimas palabras que él te dijo, aún resuenan en tu mente, todo esto se convierte en un ciclo en tu cabeza, piensas que esto te está pasando solo porque a un maldito demente no sé qué le da por incendiar casas con familias inocentes dentro mientras dormían tranquilamente, eso te deja atónita. Entonces piensas "así como hay personas que se atreven a arriesgar sus vidas por un desconocido, hay quienes asesinan a un desconocido sin saber de sus vidas" todo esto sumado a lo último que él dijo retumba en tu mente una y otra vez, y una y otra vez te preguntas "¿Por qué?... yo solo quería estar con el este día… solo quería estar a su lado", lloras aún más fuerte, te piensas una tonta pues en los dos años que el lleva en su trabajo nunca le paso nada, él siempre había sido fuerte para ti, ahora tu tenías que demostrarle que también eres fuerte y lo único que hacías era llorar; te levantas de la silla desde la cocina y caminas hasta la sala, comienzas a dar vueltas y sabiendo que no solucionaras nada te sientas, respiras y te dices a ti misma que todo estará bien, quieres creer eso.***

Me pare del sofá donde me había sentado hacía ya un rato, ya había dejado de llorar, mamá se había ido a acostar después de las 6:00 a.m. ahora el reloj marcaba las 7:10 a.m. me preocupo mucho, ya habían pasado tres horas… pero era algo normal, al menos quise creer eso. Sigo esperando una llamada, y oigo un golpe en la puerta, Salgo como loca a ver y me doy cuenta de que solo era el chico de los periódicos que lo arrojo y este choco en la puerta, lo recojo, lo pongo en la mesita que está en la entrada con algo de enfado, creí que había vuelto pero no, además si él hubiera vuelto se hubiese escuchado el camión de la central, mis nervios me habían engañado a mí misma, me vuelvo a sentar en el sofá, sin duda la paciencia no es una virtud que este en mí, me empiezo a morder las uñas, algo típico que había aprendido de mi madre, voy a la cocina por algo de café, ¡perfecto para los nervios!, miro el reloj otra vez y ya eran las 7:50 a.m. ¡por dios que me estaba preocupando!, seguro pensaran "Sakura es una paranoica" pero si hubiesen vivido mi vida me entenderían un poco; como saben mi padre murió cuando yo solo tenía 8 años, él era un rescatista y yo le admiraba mucho, pero un día… no volvió.

Flash back

Era una tarde de abril, con eso de las tormentas un pequeño bote se había perdido en el océano, mi padre y su grupo fueron llamados de emergencia cuando un helicóptero rescatista había vislumbrado la embarcación…

-Les prometo que volveré –dijo mi padre, a mí me cargo entre sus brazos- mi pequeña princesa –dijo mientras me abrasaba- te prometo que cuando vuelva te llevare al parque ¿de acuerdo? –dijo ofreciéndome una sonrisa, yo asentí y el me bajo para abrazar a mamá- te amo mucho cielo, cuida de nuestra pequeña por los dos mientras vuelvo ¿sí? –dijo en un tono tranquilo y feliz; mamá se soltó de sus brazos y lo miro fijamente

-Prométeme que regresarás… Kakashi…-papá movió la cabeza en señal de aceptación mientras se acercaba para besar a mamá ,mi padre miro fijamente a mi madre y le dijo: "te amo nunca lo olvides"

Esas palabras hasta el día de hoy han significado mucho para mí. Un "nunca lo olvides" para mí era un "no te volveré a ver". Desde entonces cada vez que Itachi salía, yo me moría en silencio, pero ese "nunca lo olvides" que me dijo antes de irse fue la punta que me hizo estallar.

Mamá y yo esperamos mucho tiempo, casi por un día entero, ahora se lo duro que es esperar una noticia, después alguien toco la puerta, yo Salí corriendo muy entusiasmada de ver a mi padre pero, cuando abrí la puerta, no era mi padre… era mi padrino Jiraya, en ese entonces trabajaba con mi papá, pero después de "eso" se dedicó a escribir sus novelas.

Él me miro con unos ojos llorosos he intento esbozar una sonrisa; ahí, en la puerta, cayo de rodillas y me abraso muy fuerte, yo solo preguntaba "que pasa" pero al parecer mis palabras se esfumaban con el viento, mi madre también había salido a ver quién era, y cuando vio a mi padrino ahí, llorando mientras me abrazaba, solo pudo dar un par de pasos hacia atrás mientras las lágrimas sin previo aviso comenzaron a brotar de sus ojos, mi padrino me soltó, se paró y fue donde mi madre

-Lo siento… yo… no pude hacer nada –dijo con voz cortada, mi madre se abalanzó contra él y comenzó a golpearlo en el pecho, mientras yo solo veía aturdida.

-¿Qué pasa? - pregunte de nuevo y de nuevo fui ignorada, mi madre me volteo a ver y pude ver su mirada, una de dolor y tristeza, entonces me di cuenta de todo, sentí como me invadió la tristeza, Salí corriendo de casa intentando buscar a mi padre pero no había nadie, afuera comenzaba a llover y mi madre salió tras de mí, me alcanzó porque me resbale en el lodo, comencé a llorar ahí, mientras mamá intentaba cargarme, pero ella también lloraba, así las dos quedamos abrazadas en la lluvia, entonces mi padrino Jiraya tuvo que ir por nosotras.

Después de eso mi padrino me conto que uno de los pescadores había quedado atrapado en una red y se estaba hundiendo en el océano, con las olas arremolinando era muy difícil que alguien bajara, pero mi padre quería trabajar ahí por algo "ayudar a las personas", entonces se puso su traje de buzo y bajo hasta las profundidades, pero, el ya no regreso…, solo pudo desenredar al pescador pero su tanque de oxígeno quedo atrapado entre las redes y con el peso del traje se siguió hundiendo más, mi padrino Jiraya intento rescatarlo pero le dijeron que era muy peligroso y además el helicóptero se estaba quedando sin gasolina… NO PUDIERON HACER NADA.

Las últimas palabras de papá según nos contó mi padrino fueron "Jiraya… si no vuelvo, dile a mi mujer y a mi hija que no me arrepiento de nada, solo de no haber sido capaz de volver con ellas", aquello me calo el alma, mi padre pensaba en los demás, en las familias que sufrían al perder a un ser querido, pero… ¡No pensó en lo que nosotras sufrimos al perderlo a él!

Fin Flash back

Al recordar que mi padre nunca volvió comienzo a llorar de nuevo, pero no quiero dejarme llevar por esos sentimientos así que subo a mi habitación y tomo una ducha fría y larga. Salgo del baño, me visto, "de seguro cuando Itachi llegue estará cansado, mejor me pongo a preparar algo para desayunar, total que después será mi sorpresa" pensé para calmarme. Miro el reloj, son cuarto para las nueve, "ya se tardó mucho, mejor me apuro", pensé intentando despejar mi mente. Mi madre ya se había despertado y me miro con aire de reprobación

-¡Acaso no has dormido Sakura! –dijo en tono de regaño

-estoy bien… no tengo sueño –dije intentando calmarla- mejor ayúdame a preparar el desayuno, cuando Itachi llegue me gustaría tenerlo listo

-está bien…, ¿lo ves?, así calmada y sonriendo te ves mejor –dijo y me sacudió la cabeza con su mano como cuando era pequeña

Bajamos a la cocina, yo guiso arroz con verduras, mamá pica un poco de fruta y prepara un poco de café

-seguro que llega muerto de sueño –dijo sonriendo, pero eso me erizo la piel

-por favor mamá, no vuelvas a decir eso… -dije en un tono frio y seco, ella solo me miro preocupada

-lo siento… hija yo no quise

-no…perdóname tu a mí, eso fue grosero de mi parte, es solo que… estoy algo irritable –dije interrumpiéndola

Estoy ya en los límites de desesperación, ya son las 9:30 a.m. otra vez me invade aquella angustia, de seguro creerán que estoy loca pero claramente escuche una voz que me susurraba al oído: "el no volverá", ¿acaso el café me había hecho algo? No lo sé, pero eso fue como si me enterraran una daga.

Se escucha como se estaciona un camión y sabía que camión era, me paro rápido de la silla y atravieso la sala rápidamente. Ding dong. Suena el timbre, eso fue como si me hubieran devuelto el alma, una sonrisa se dibujó en mi rostro. Al fin había llegado.

Eso fue lo que pensé, pero al abrir la puerta, solo se encuentra Naruto, con su uniforme de policía, le pregunto un poco enfadada

-¿Qué quieres Naruto?, ¿no se supone que estés en tu trabajo? –pregunto ya un poco histérica

-lo estoy –respondió el, casi en un susurro y mirando hacia el suelo- lo siento mucho Sakura-chan no pudieron hacer nada…

No sé cómo expresar lo que sentí en ese momento al oír aquello, fue como si me arrancaran el alma otra vez, como haber abierto un hueco que no podría ser llenado con nada… la piel se me erizo, sentí como si una corriente eléctrica hubiera recorrido mi cuerpo, empecé a temblar, tome a Naruto por la chaqueta y me le quede mirando como queriendo encontrar una respuesta, pero no encontré nada, comencé a llorar, caí al suelo, Naruto me abraso fuerte, mientras yo gritaba una pregunta que hasta el día de hoy no tiene respuesta ¿Por qué? Gritaba con todas mis fuerzas, mamá se me quedo mirando y también me abraso, ella también lloraba, a fin de cuentas Itachi era como su hijo; y ahí estaba yo como hacía 15 años, solo que esta vez no era Jiraya, era Naruto; no era mi madre si no yo; no era mi padre… era Itachi.

En ese instante sentí como si me quisiera morir.

-¡ME QUIERO MORIR! –grite con todas mis fuerzas posibles, volví a gritar- ¡ME QUIERO MORIR!

-Cállate ya Sakura, no digas esas cosas, no lo vuelvas a decir –dijo mamá entre cortada con sus propias lagrimas- nunca vuelvas a repetir eso… porque ¿Qué aria yo sin ti? –eso me calo la piel, no recuerdo que mi madre hubiera dicho lo que yo- sabes porque seguí adelante Sakura…-fue como si leyera mi mente- Porque tenía que ser fuerte para ti, así que por favor, ¡tú se fuerte para mí! –Dijo mientras me abrasaba aún más fuerte- lamento que tengas que pasar por esto hija… lo lamento tanto

Cuando me di cuenta Naruto también estaba llorando, el he Itachi eran muy amigos, aunque Itachi tuviera 28 y el 23 años como yo se llevaban muy bien, siempre habían sido como hermanos. Itachi lo veía como su hermano menor, a veces salían a ver el futbol o hacíamos reuniones todos juntos en casa. Aunque Itachi si tenía un hermano, uno al que no veía porque vivía en Europa, aun así Itachi hablaba mucho de él y le escribía seguido. Ahora ya nunca podría ser. Esos momentos se habrían acabado.

-lo siento mamá… lo siento –ella me abrasa más fuerte aun- tal vez yo no soy tan fuerte como tú –entonces como si fuese posible la abraso con más fuerzas.

Cuando las lágrimas dejaron de salir de mis pupilas, me encontraba sentada en el sofá, ida de la realidad, cuando Naruto tenía que irse lo detuve, tenía que preguntarle algo

-espera Naruto –dije como muerta, en mi rostro no se vislumbraba ninguna expresión que no fuese dolor; él se detuvo

-Dime Sakura-chan…

-¿Es cierto? ¿Es cierto que hay alguien que provoco los incendios? –pregunte casi exigiendo una respuesta

-Sakura-chan yo…

-respóndeme ¿es posible que haya alguien? ¡¿Es posible que por culpa de alguien Itachi esté muerto?!- dije mientras nuevas lagrimas resbalaban en mis mejillas

-Sí. Y este incendio… también fue provocado!, encontramos rastros de gasolina y otros líquidos inflamables, perdóname Sakura creo que no debí decirte esto…

-¿Quién es? –pregunte a forma de demanda, me pare del sofá y encare a Naruto

-¡Sakura por favor! –me grito mi mamá

-Aun no… sabemos quién fue…

-Perdóname, Naruto por favor… encuéntralo –dije dejándome caer al suelo otra vez- encuentra al culpable de esto… es lo único que te pido –Naruto se agacho para levantarme, y volví a ver que también estaba llorando

-Sakura, no tienes que pedirme nada ¡Juro que encontrare a ese asesino! –dijo y se marchó.

Yo quería detenerlo para hacerle una pregunta, pero Naruto era el policía, no bombero, él no podría responder mi pregunta, la pregunta que me mataba por dentro. Sabía que eso solo se lo podía preguntar a algún compañero de Itachi.

Seguía pasando el tiempo, cada minuto que pasaba me repetía a mí misma "esto no me puede estar pasando… esto no me puede estar pasando a mi…" mi felicidad había terminado. Ustedes dirán: ¿Cómo? ¡Aun tienes a tu Madre y tus amigos que te aman! ¡Ellos también sufren, también te necesitan!. Pero yo no podía, si no podía estar bien conmigo entonces como podría ser el consuelo de alguien más, solo lloraba… solo quería desaparecer junto a él.

Estábamos planeando tener hijos, verlos crecer, estar juntos… Hasta la muerte. Tal vez debía cumplir con eso, en un pensamiento rápido, tomo un frasco de pastillas para dormir… dormir… eso era lo único que en ese momento quería, dormir para no despertar.

Estaba ahí, en mi habitación, con el frasco de pastillas en la mano, tomo un vaso con agua del buro junto a mi cama y; se abren las puertas, ahí estaba mi madre mirándome fijamente mientras se dirigía hacia mí, yo me paralice, ella me quito las pastillas y lo único que me dijo antes de irse fue: "crees que no me duele a mí también, yo también perdí a alguien muy apreciado para mí y ahora… también quieres que pierda a mi única hija, no dejare que te hagas daño, y si es necesario me quedare más tiempo aquí para cuidarte, pero no te aras daño porque tu eres… lo mas valioso para mí". Luego solo oí como se cerraba la puerta, me solté a llorar con gritos de dolor, sentí como me desmorone, caí al piso y ahí me quede apretando los puños.

Como a eso de la 1:00 p.m. llegaron las chicas, ellas que también apreciaban a Itachi, que no querían verme en ese estado. Subieron directo a mi habitación, Ino y Hinata, ellas que siempre me apoyaron y que siempre sabían cómo ayudarme, pero… ¿esta vez lo lograrían?

Ino abrió la puerta y me encontró ahí tirada, como algo roto que ya no sirve, se agacho rápidamente y me abrazo, ni Ino que era locutora encontraba palabras que decir, sabía que lo mejor era seguir callada, Hinata también me abraso, las dos empezaron a llorar conmigo

-¿Por qué? ¡¿Por qué la vida tiene que ser así?! Ino… yo lo amo, yo lo amo y ya no está…

-lo se cariño… lo se… -decía con una voz débil.

-Sakura… no sé qué decir… pero sabes que siempre te apoyaremos, para eso somos las amigas –me dijo Hinata en un tono triste pero con aire consolador- a mi… también me duele pero no puedo hacer nada… perdóname

-Yo tampoco pude hacer nada… tú no tienes la culpa Hinata, si yo no hubiera dejado que se fuera esto no…- empecé a convulsionar de llanto- esto no hubiera pasado –en ese momento recordé que él HUBIERA no existe, nunca me hubiera imaginado que eso pasaría justo el día de nuestro aniversario, tan solo unos días antes estaba planeando todo, justo ayer estaba con él, besándolo… justo hoy lo vi al despertar, me dio un último beso. El último beso, ya no estaría más con él, ya no lo volvería a ver- ya no puedo… ser feliz…

- Sakura… no sé lo que se siente pero… estaré ahí siempre no importa a qué hora, no importa la ocasión, solo tienes que llamarme, no me gusta que hables así, tienes que encontrar un significado a tu vida, tienes que salir adelante, tienes que…–dijo Ino, acariciando mi cabello- No queremos verte así…

Que fácil era decir todo eso, encontrar un motivo. Ahí estaba mi madre que se preocupaba por mí, ahí estaban mis mejores amigas que eran como las hermanas que no tuve, ahí estaba mi padrino que tanto me quería, también estaba Naruto que es mi mejor amigo… pero… me sentía bacía, podría sonar egoísta pero en ese momento no pensaba en nada más.

-quisiera…-una voz débil comenzó a salir de mi garganta- quisiera no haber nacido nunca, así no lo habría conocido y tal vez…

Sentí un ardor en mi mejilla, Ino me pego una cachetada, yo solo la mire aturdida, Hinata se quedó atónita

-eres una egoísta, solo piensas en ti, ¡si no hubieras nacido! ¿Sabes? Eso no habría solucionado nada, no habrías conocido a Itachi pero aun así él hubiese sido bombero, que crees que habría hecho tu madre cuando tu padre murió ¿nee?, pensaste en eso… ¿Qué hubiera hecho yo? ¡DIME!, tú fuiste la que me inspiro para luchar por mis sueños y ahora te rindes ¿así como así?, si no hubieras nacido de seguro no estarías sufriendo… pero ¿y nosotros? ¡¿Nosotros no significamos nada?! –yo seguía sin palabras, luego la abrace otra vez y volví a llorar sobre su hombro, ella recibió mi abraso

-Perdóname… soy una egoísta… perdóname…

-No Sakura, no debí decirte todo eso… yo solo…

-No. Si debiste. Gracias, perdóname…

-Sakura… Ino tiene razón, debes buscar un motivo para seguir y nosotras te apoyaremos –dijo Hinata integrándose en el abrazo. Todas llorábamos.

Creo que esas palabras me hicieron reflexionar, no importa el dolor ni la tristeza, yo tenía que ser fuerte, y ahora que lo pensaba si tenía algo que hacer. Descubrir quién era el responsable del dolor que sentía, el dolor que muchos sentían. Creo que Itachi quería cambiar eso, que hubiera familias que sufrieran como yo ahora. Y yo, yo tenía que ayudarle. Yo iba a parar eso. Tenía que.

-Sakura…no calles por favor, no nos gusta verte así, sé que es muy pronto para decir que tienes que levantarte pero tienes que, el sufrimiento solo trae sufrimiento…-me decía Ino

-solo sufrimiento nee…

-Sakura…-salía la débil voz de Hinata

… ¿Por qué la felicidad no atrae a la felicidad? ¡Dime! Yo era feliz a su lado ¿por qué paso esto?, ¿todo atrae a la tristeza? ¡¿Es que solo puede haber eso… DOLOR?!...-dije apoyándome de su hombro para levantarme, ellas solo me veían sin decir nada- saben… está bien sentir dolor… ese dolor siempre estará ahí, no importa si es hoy o en 3 años, siempre lo recordare y lo que pude hacer a su lado pero, tengo que salir adelante al menos hoy, ¡yo descubriré quien es el asesino, el maldito asesino… y haré que pague! –Mi voz se tornó en un aire de odio- el maldito que hace sufrir a las personas inocentes… eso era lo que Itachi y mi padre querían proteger…-mi voz cambio de nuevo, ahora era triste- ellos querían… que no sufrieran mas personas inocentes… yo cumpliré eso, al menos salvare a las personas que ese asesino quisiera matar en el futuro… porque, el no tendrá futuro

-Sakura… acaso…

-no Hinata, no es lo que ustedes creen, yo hablo de descubrirlo y entregarlo a la policía, si yo me volviera igual que el… no valdría más…

-¡Aun así es muy peligroso Sakura! No debes hacerlo, ¿Qué tal si te pasa algo? –Ino me miro triste y reprobatoriamente- no sabes la clase de persona que es o de lo que es capaz,

-¡NO ME IMPORTA!, no quiero que nadie pase por lo que yo… sé que será difícil, sé que no hay pruebas ni testigos…-una idea cruzo por mi mente ¿Qué tal si había testigos del incidente?, eso podría ser, tal vez no hablaban por miedo pero eso no significa que no hubiera, quizás no de este incendio pero ha habido muchos- ¿Qué tal si hay alguien?

-Sakura, eso deberías de dejárselo a la policía, es muy peligroso y además si hay algún testigo ellos se encargaran de buscarlo...-Ino se puso de pie- Te prometo que le pediré a Shikamaru que investigue más sobre esto, ¡él es el Jefe de Inteligencia de la Policía!, todos están en su mando, ¡él es el que planea los ataques y operaciones!, te prometo que si tú me prometes abandonar esas ideas yo lo haré buscar por cielo mar y tierra hasta encontrar a alguien, pero Sakura… promételo-dijo Ino sosteniendo mi mano

-entonces…-alcé la mano- LO PROMETO –si ellas no se enteran no se tendrán que preocupar por mí, es mejor así.

Ya son las 2:00 p.m. o eso me dijo mamá, las chicas se acaban de ir, no me querían dejar pero tenían que arreglar unos asuntos, no he comido nada pero no tengo hambre, mi madre sube con un plato de sopa de la que me hacía cuando yo enfermaba, yo no quiero ni siquiera abrir la puerta pero ella insiste; pasa y deja el plato de comida en el buro, me mira, se sienta a mi lado y no dice nada.

Esas son la clase de cosas que me gustan de mamá, sabe cuándo tiene que hablar y cuando es mejor guardar silencio, siempre me ha sabido leer, si yo fuera un libro ella seguro hubiera sido mi autora; me paso un brazo por la espalda y se quedó ahí, sin decir nada, yo rompí en llanto, la abrase, ¿Qué acaso no hay un límite para que las lágrimas dejen de salir?, en mi caso parece que no, ellas brotan solas sin que las pueda contener.

-¡LO AMO MUCHO MAMÁ! –Empecé a hablar entrecortada por las lágrimas, mamá sabía que el mejor método para hacerme hablar era el no decir nada- ¡LO AMO Y ME DUELE…! ¡LO NECESITO, LO NECESITO A MI LADO! –Lloraba amargamente- ¿Por qué le paso eso? ¡EL ERA EL HOMBRE MÁS BUENO DE TODOS! ¡¿POR QUÉ LES PASA ESO A LAS PERSONAS BUENAS?¡

Mi madre solo me abrazaba con fuerzas mientras acariciaba mi cabello, luego ambas oímos el timbre, alguien insistía demasiado, ¿Por qué las personas son tan insistentes?, Mamá se levantó pare ver quien era, pero yo me levante y la seguí, bajamos las escaleras, esa persona seguía insistiendo, llegamos a la puerta, ella abre y…

-¿flores?-dijo con extrañeza y de la nada salió un tipo con unos arreglos preciosos de flores… crisantemos con orquídeas y sakuras… yo me quede aturdida

-entrega para la señora Sakura Haruno, firme aquí por favor –yo solo firme como un robot pre-programado, el tipo sonrió- seguro que la ama mucho, que tenga un buen día

Eso me dejo halada, no sabía si golpearlo por "desearme un buen día" aun al ver mi rostro o derramar más lagrimas por lo que dijo antes. Como no pensaba coherentemente mi cerebro solo hiso lo que mi corazón decía, llora, llora todo lo que puedas; vi la nota, eran de Itachi. Esta decía: "te amo más que el día que te conocí por primera vez, yo pensaba que había sido cuando chocamos por las calles aquella tarde de abril, pero tu cabello es singular y no podía olvidarte así que comencé a pensar, me acorde de una hermosa niña que me encontré un día en la playa, y de lo hermosa que era su sonrisa; así que si por favor me concede el honor de ver su deslumbrante belleza una vez más, solo voltee y sonría. Su amor de siempre, le da las gracias por los dos años más maravillosos que ha tenido". Juro que ya no podía más, esa fue la primera vas que desee que Itachi se olvidara de algo, él era un romántico pero aquello me hiso sentir peor; aun así voltee inconscientemente y sonreí mientras lloraba, yo solo sé lo que vi ese momento. Juro que pude ver a Itachi sonriéndome una vez más, como si esa hubiese sido su despedida, yo solo pude susurrar: no te vayas.

Yo solo me quede ahí parada, hipnotizada ante aquella ilusión, ¿qué más me esperaba ese día?, yo solo quería… no, no sé lo que quería. Mi madre me sostuvo al ver que casi caigo desmayada, pero solo caí, mis ojos no podían cerrarse, seguían vislumbrando el lugar donde él estaba.

-Sakura… lamento tanto esto hija…, yo atenderé la puerta en adelante…ahora tienes que comer, estas muy débil –me encamino hasta la cocina y no sé como pero mis piernas se movían solas, mi mente y mi alma estaban en otro lugar

-Itachi… gracias por todo –susurre y mi madre me miro extrañada, luego toco mi frente

-¡Sakura estas ardiendo!

-¿sí?, que raro… yo, me siento bien…-ahí si ya no soporte, caí desmayada y no recuerdo nada más.

Cuando abrí los ojos desee que todo fuera un sueño, pero no lo era. No sé como pero mi mamá logro llevarme hasta el sofá de la sala y me acostó ahí, cuando desperté, tenía un trapo húmedo en la cabeza, mi madre estaba hablando por teléfono, pero cuando vio que intente pararme colgó y rápidamente me detuvo, me obligo de cierta forma a comer aquella sopa, luego me dio unas pastillas, no pregunte ni para que eran total que ella sabe lo que hace, no por nada era considerada una sennin en la medicina, cuando esas amargas pastillas entraron a mi boca, las quise regresar inmediatamente pero ver a mi madre ahí preocupándose por mí, hiso que me detuviera, las trague rápido, al rato, sentí que me quede dormida y no recuerdo nada más.

Abrían pasado horas y yo seguiría ahí, pero estaba soñando con él, que hermoso sueño pero que pensamiento absurdo el que cruzo por mi mente "es solo un sueño, el ya no está y tú lo sabes", creo que ya ni en mis sueños podía ser feliz. Así desperté rápidamente.

Ya eran las 6:00 p.m. alguien, de nuevo, toco la puerta, esta vez era Shikamaru, el esposo de Ino, la persona que podía aclarar mis dudas.

-¿Puedo pasar? –Pregunto a mamá desde la puerta, ella asintió haciendo un gesto con la mano- necesito hablar con Sakura…¿ella… está dispuesta? –seguro mi madre le diría que no, así que hable rápido

-¡Claro que lo estoy! ¿De qué quieres hablar?

-Sakura –dijo tomando aire- lo siento mucho… todos lamentamos tu perdida, sé que esto será doloroso pero…que problemático, como debería decirlo –dijo casi en un susurro

-solo dilo, eso es todo, yo… también quiero preguntarte algo…

-entonces, creo que debo dejar que preguntes…

-no, dime lo que tengas que decir, dilo de una vez –así rápido y sin anestesia, asídolía menos, eso se suponía pero…

-¡tienes que ir a reconocer el cuerpo de Itachi! –Retiro mis pensamientos, aquello era de lo más doloroso- sabía que esto era problemático…-volviendo a susurrar- No hay otra opción, son las reglas para que te entreguen el cadáver y como tú eres su esposa…

-Yo iré en vez de Sakura –interrumpió mi mamá

-No, yo tengo que hacerlo –esas lagrimas seguían saliendo

-Entonces te acompaño, no dejare que vayas sola –dijo a tono de reclamo- menos en esas condiciones, ¡Me entiendes Sakura! - yo asentí.

-entonces, si pueden ahora, yo las llevo a la forense…-dijo el otro mirando el suelo- lo que menos quisiera es causarles daño y si no fuera necesario yo mismo me hubiera negado, pero es necesario para que te entreguen su cuerpo, todos sus compañeros ya han organizado el funeral para mañana si no te molesta… ellos quieren, queremos… despedirlo como el héroe que es…

"El cadáver", "La forense", esas eran palabras que ya había escuchado pero que nunca me habían dolido tanto, esta vez se estaban refiriendo al hombre que amaba como el cadáver pero esas frías palabras que en ese momento eran mi única realidad.

-no tengo ninguna objeción…-respondí como ida, en ese momento, no era yo, mi madre comenzó a llorar, yo seguí sus pasos pero esta vez las lágrimas solo resbalaban mis mejillas.

-si nos esperas un momento, tenemos que cambiarnos… -dijo mi madre, cuando se fue, yo le hice la pregunta que tanto quería que me respondiera

-Shikamaru… tú no eres bombero pero… tu, más que nadie debes saber lo que paso… yo… ¡yo quiero saber cómo murió!

-Sakura… te hará daño… no voy a responder eso…

-eso ya no importa, solo dime, solo quiero saber, solo eso… -baje la mirada- ¿sabes? ¿Sabes lo angustiante que es para mí el no saber?... me imagino lo peor y…-mi llanto se hiso notar

-está bien, pero toma asiento –le hice caso, me senté en un sofá y el en otro- bueno, tu sabes cómo era Itachi, el solo pensaba que si podía salvar a los demás lo aria sin importar que…

-para salvar a los demás, sin importar que… -repetí como un robot

- el, él quiso salvar a una niña que se encontraba atrapada, los demás trataron de detenerlo pero él dijo: si hay manera, juro que la salvare, yo prometí que regresaría bien, no se preocupen

Casi lo podía escuchar, casi podía ver su sonrisa en el rostro al decir eso.

-entonces… todo paso. Se adentró hasta el tercer piso, donde el edificio estaba por colapsarse, tomo a la niña que estaba desmayada a causa de tanto humo, luego la arrojo al grupo que la esperaba debajo, con una de esas bayas, todo había salido bien, pero… una biga… una biga de la construcción se quebró y lo golpeo muy fuerte, lo más probable es que haya quedado inconsciente, los demás intentaron rescatarlo pero el edificio colapso, el no murió por quemaduras, el forense dijo que al desmayarse, se asfixio con el humo, no sufrió mucho –yo no sabía que decir ni que hacer, me quede petrificada, solo lloraba- Sakura… Ino me conto tus sospechas… ¡Te prometo que no importa lo que me cueste ni el tiempo que me tome, Yo atrapare a ese criminal, todos lo aremos! ¡ese maldito va a pagar por todo el sufrimiento que ha causado!.

-gracias…-al parecer, Ino no le había contado de mis planes de averiguar por mi cuenta, creo que es mejor así, Mamá bajo, me vio ahí, no me había cambiado, todavía traía mis jeans y mi blusa azul de la mañana, no me dijo nada.

Sabía que tenía que ir a ver el cadáver, si, un cadáver, solo eso, su alma siempre estaría conmigo, eso me dije para no derrumbarme, sabia hacia donde me dirigía y lo que significaba eso, verlo sin vida… no me lo imaginaba, me dolía, me duele.

A partir de esos momentos, mi vida perdió el color. Lo único que quedaba era el gris, un gris en mi corazón, un gris en mi vida, solo eso.

Desde ese entonces, mi vida se volvió monocromática.

Capitulo siguiente: Persona desconocida de rostro familiar