CAPÍTULO III: CONFESIONES.
Ron estaba de pie en el jardín, mientras sus hermanos mayores se despedían para irse a casa. Hermione salió de la casa desde donde Sara acababa de marcharse y le dirigió una mirada significativa, una de esas que ya no tenían. La complicidad entre ellos se había perdido después de tres años sin verse, pero Hermione seguía sintiendo que su estómago se evaporaba cuando sus ojos se cruzaban con los de Ron. No se dijeron nada, pero Ron sabía que algo había pasado entre ellas. En cierto modo entendía a Sara, pues sus celos estaban fundados, siempre hablaba de Hermione y lo hacía con mucho más cariño que lo podían hacer Harry o Ginny.
Hermione se sentó junto a Ginny y puso su cabeza en su hombro como hacía años atrás cuando necesitaba contarle algo a su amiga y no sabía cómo empezar. Ginny sonrió y la miró sabiendo lo que significaba, pasó el brazo por encima de sus hombros y empezó a acariciar el pelo enmarañado de Hermione, aunque había mejorado muchísimo seguía siendo la misma melena incontrolable. Podían pasar los años pero seguía siendo la misma. Siempre había aparentado ser fuerte, segura y autosuficiente, cualquiera que la conociera pensaba que Hermione nunca lloraba, nunca sentía nada más allá de sus notas, pero siempre necesitó un abrazo más que cualquier otra persona, siempre fue dulce y sensible. Su hermano se sorprendió cuando conoció a la verdadera Hermione, la sensible y la débil, pero esa faceta sólo la mostraba en escasos momentos. Quizá fue de eso de lo que terminó enamorándose. Ron y Hermione habían tenido desde que se conocieron en el expreso de Hogwarts una relación de amor y odio. Eran inseparables y no podían pasar mucho tiempo lejos el uno del otro, pero el que pasaban juntos lo hacían discutiendo. Así fue durante los siete años que pasaron en el colegio a pesar de que ya en los últimos años, entre ellos se veía algo que ellos mismos rehuían.
Cuando dejaron el colegio nadie consiguió que dejaran a Harry solo enfrentarse a Voldemort, fueron con él y estuvieron a su lado hasta que lo consiguió. Se convirtieron en grandes luchadores y los dos hubieran sido unos aurores tan buenos como lo era ahora Harry, pero prefirieron una vida algo más tranquila en el ministerio. El ataque que sufrió Hermione y que casi le cuesta la vida fue lo que hizo que Ron y ella cambiaran de idea respecto a su futuro profesional y sobre todo lo que hizo que cambiaran de idea respecto a cómo afrontar su relación. Fue durante la última batalla, aquella en la que Harry acabó con todo, junto a él, como siempre, estaban Ron y Hermione, en primera línea, rodeados de los mejores. La Orden del Fénix no los había dejado solos ni un momento, pero los mortífagos tampoco estaban dispuestos a abandonar a su señor. Tres de ellos lanzaron a Hermione la maldición cruciatus al mismo tiempo y todavía es una incógnita cómo pudo superarlo. Pasó mucho tiempo hospitalizada y Ron no se separó de ella ni un instante. No comía ni dormía y no dejaba que nadie le sustituyese. Por primera vez tenía miedo a sentirse sólo, a que ella se fuera, siempre había estado a su lado y ahora que estaba tan cerca de irse se daba cuenta de que no iba a permitir que todo se perdiera por no tener valor para afrontar lo que realmente sentía por ella desde que tenía memoria.
Como Hermione había recordado en la cena con los Potter, la declaración de Ron no fue un discurso digno de un Nobel, pero Hermione supo todo lo que quería decirle mirándolo a los ojos. Ahora echaba de menos esa mirada, los besos de Ron y sus caricias, echaba de menos reírse de sus bromas y de los comentarios improcedentes que sólo él era capaz de hacer. Echaba de menos la vida que había dejado por buscar el triunfo. Dejó atrás a sus amigos, a su familia, una vida llena de recuerdos y de momentos importantes y ahora se preguntaba si había hecho lo correcto. Ahora, que ya era tarde. Mañana Ron se casaría y eso que siempre pensó que estaría en su vida dejaría de estar. Pero la verdadera preocupación de Hermione no era lo que sentía al ver a Ron, pues en cierto modo nunca había dejado de sentir esa llamita de amor. Lo peor era pensar si de verdad quería sentir lo que estaba sintiendo. Si de verdad quería recuperar a Ron o simplemente eran celos porque ya no era la mujer de su vida. Ron era un niño en un cuerpo de adulto, o al menos era lo que siempre había pensado de él y la razón por la que no empezó de nuevo su relación hace tres años.
Sin decir nada Hermione y Ginny observaron a la familia Weasley marcharse, unos por la red de polvos floo, otros desapareciéndose con un fuerte crack. Ya empezaba a atardecer. El sol mezclaba el rosa y el azul, el mismo rosa y azul que demostraba la felicidad y tristeza que sentía Hermione. Felicidad por estar otra vez con sus amigos y tristeza por todo lo que estaba sintiendo por Ron y que no podía controlar. Le molestaban mucho las cosas que no controlaba, siempre lo tenía que dominar todo y saber lo que iba a ocurrir. Su cerebro no la dejaba dar paso a la improvisación o a la incertidumbre
-Accio flechas de oro- escuchó la voz de Harry que la sacó de sus pensamientos. Vio volar dos maravillosas escobas de última generación a una gran velocidad, en realidad vio dos borrones dorados dirigirse hacia Harry y Ron y quedarse suspendidas en el aire justo delante de ellos.
-Guardan aquí sus escobas para jugar en el bosque. Siguen siendo como niños- le dijo Ginny cuando Hermione la miró con cara de sorpresa- No lleguéis muy tarde – le dijo a los chicos mientras ellos se montaban en sus escobas y salían disparados hacia el bosque.- y tú ¿qué?
-¿qué de qué?- le respondió Hermione haciéndose la inocente.
-Vamos, que nos conocemos, siempre te sentabas a mi lado y apoyaba así la cabeza cuando te preocupaba algo. ¿Qué te pasa?
-Nada, es que supongo que se me hace raro estar aquí otra vez, con todos como si no hubiese cambiado nada- se detuvo un momento y miró en dirección al bosque y después acarició la tripa de Ginny- pero han cambiado muchas cosas.
Ginny no dijo nada, la miró despacio, con ternura, intentado saber qué le pasaba por la mente a su amiga. Acarició su mano que todavía la tenía en la tripa. - ¿Por qué te fuiste sin avisar? – terminó diciéndole. Hermione levantó un poco la cabeza y la miró sorprendida.
-No lo sé- suspiró profundamente y cerró los ojos ante su propia mentira- Bueno... Unos días antes de tu boda me ofrecieron el puesto que ahora tengo en París, me daban una semana para contestar y marcharme.
-Pero eso no explica que te fueras sin avisar y que hayas estado todo este tiempo sin dar señales de vida. Te escribí muchas veces hasta que pensé que querías olvidarnos. La boda de Ron fue la última opción que tenía de conseguir que volvieras- se callaron un momento- pensé que te comería la curiosidad por saber cómo era la novia- le dijo bromeando con una sonrisa de complicidad.
-En realidad me fui así por tu hermano. En tu boda, bueno..., nosotros ... ejem... nos acostamos y... tu hermano empezó a hacer planes.- Ginny sonrió ampliamente aunque seguía pareciendo algo confusa, prefirió no interrumpirla ahora que se había arrancado a confesarse.- Habíamos pasado mucho tiempo juntos preparando vuestra boda y habíamos recordado cosas que se habían quedado atrás- sonrió al recordar lo feliz que era siempre con Ron- todo fue bonito y emotivo y el marco era precioso. De una boda sale otra ¿no?- bromeó- pero Ron y yo somos muy diferente, por eso se acabó lo nuestro y por eso no podía volver a ser.
-¿Mi hermano te pidió que te casaras con él?- le preguntó Ginny sorprendida.
-¿Tu hermano? Nada de eso. Todo lo contrario, tu hermano siempre ha sido un niño. En realidad no sé ni cómo ha accedido a casarse esta vez. Tu hermano me dijo que quería que saliéramos juntos, que todo fuese como antes. Él buscaba una relación de adolescentes y ya no lo éramos. Empezó a planear cosas y de repente vi al mismo chico de 17 con el que empecé a salir, pero yo tenía ya 25 y recordé que se había acabado porque él no es capaz de tener una relación adulta.
-Lo pasó muy mal cuando te fuiste.
-Pensé que tenía que coger esa oportunidad. He luchado mucho por ser alguien y tenía la oportunidad de un buen puesto en París. Podría conocer gente, desarrollarme como persona, crecer y comparado con una relación sin perspectiva, era obvio lo que debía escoger, pero yo también lo pasé muy mal. Estuve a punto de volver, creo que todos los días durante 2 meses hacía las maletas y pensaba en volver y decirle que me daba igual, pero entonces descubrí que...-Miró a Ginny a los ojos y abrió la boca para decir algo pero no salió sonido- descubrí que mi sitio estaba en París.- terminó diciendo con la cabeza baja sin mirar a Ginny.
La relación de Hermione y Ron había sido extraña desde el comienzo. Sus primeros siete años como amigos se basaban en peleas y enfrentamientos continuos para desembocar en una relación de amor de tres años en la que estaban irreconocibles. No podían pasar separados más de dos días y se demostraban continuamente el absoluto cariño que se tenían, pero Hermione siempre fue mucho más madura que él y peor aún ella continuó madurando mientras él se quedaba voluntariamente en un mundo sin preocupaciones. Quizá todo lo que había pasado junto a Harry, el miedo de perderla y las muertes de muchos de sus compañeros de colegio afectó a Ron de manera diferente a los demás, él siempre fue la nota de humor y optimismo y después de que todo acabara siguió creando una coraza a su alrededor que lo mantenía en su juventud más primeriza. Todo hizo que Hermione y él cada vez se diferenciaran más, buscaran caminos distintos para acabar admitiendo que lo mejor para los dos era ser amigos. Eso que siempre se dice fue conseguido por ellos y esa maravillosa amistad llena de complicidad y de cariño era la que no dejaba ir los restos de su amor, hasta que en la boda de Ginny y Harry volvieron a florecer como el primer día.
FLASH BACK
En el suelo de la habitación de Ron estaban tiradas las túnicas de gala de Ron y de Hermione mientras que en el jardín, ya amaneciendo los más bailones continuaban con la fiesta que siguió a la boda de Ginny y Harry. Habían pasado toda la cena acaramelados y jugando con sus manos hasta que uno de sus bailes, más abrazados que el resto de invitados, acabó en un apasionado beso que sorprendió a muchos de los que estaban cerca. Demostraron su amor como tantas veces lo habían hecho hacía tiempo y todo seguía siendo como antes, el mismo cariño, la misma complicidad, tuvieron la sensación de que el tiempo les había dado la oportunidad de dejar atrás cinco años separados y volver como si no hubiera ocurrido nada.
Estaban despiertos cuando los primeros rayos de sol les acariciaron, sonreían sin motivo sabiendo que toda su felicidad se encontraba en el mero hecho de estar con el otro, como siempre había ocurrido, no había sitio para recordar por qué se había acabado, sólo que ahora las cosas volvían a ser como siempre y tenían otra oportunidad.
-Harry no sabe lo que ha hecho- comentaba Ron acariciando el pelo a Hermione que estaba abrazada a él- ahora se le va a acabar todo lo bueno. ¡Con lo bien que estaba como estaban! Sin problemas ni preocupaciones.
-¿Qué quieres decir?- le preguntó Hermione sorprendida y con un matiz de molestia en su mirada.
-Llevan así años y años, ¿por qué casarse?, son jóvenes y hay que disfrutar. – Ron hablaba como si sus palabras fueran un dogma de fe seguido por todos excepto por Harry y Ginny- Yo no lo haría- terminó diciendo pasando sus brazos por detrás de su cabeza y recostándose en el cabecero de su cama mientras Hermione lo miraba sorprendida.
-Me estas diciendo que tú no tendrías una relación seria ¿es eso?- le preguntó ella sentada en la cama.
-No es eso cariño- la cogió de la cintura y la atrajo hacia él- yo te quiero muchísimo, todavía no sé por qué no seguimos juntos, y claro que tendría una relación contigo, pero... sin complicaciones ¿no?- le dijo besándole
Hermione se quedó petrificada mirándole, sorprendida por todo lo que estaba diciendo. Era incapaz de creerse lo que estaba oyendo, tenía la sensación de haber tenido esa misma conversación ocho años atrás cuando empezaron a salir. Pero no podía dejar de pensar que ahora no era un jovencito al que podía perdonarle ese comportamiento irresponsable. Ron tenía ya 25 años, pero la misma mentalidad que tenía entonces.
-Entiendo- dijo Hermione recogiendo su ropa y empezando a vestirse- Tú buscas una relación como la que teníamos nosotros ¿no?
-¡Exacto!- exclamó seguro de que Hermione estaba entendiendo lo que quería – Una relación tranquila, sin excesivos compromisos
-Sin expectativas- continuó Hermione y dejó a Ron un poco descolocado, pues por fin se estaba dando cuenta de que a Hermione su idea no le parecía bien.
-¿Qué ocurre? ¿Dónde vas?
-Ron, verás... tú y yo nos queremos mucho, pero...- Ron se levantó dela cama y se puso a su lado- no creo funcione.
-¿Qué?¿Cómo lo sabes? A penas hemos estado unas horas juntos. Tienes que darnos una oportunidad.
Hermione lo miraba fijamente muy calmada, segura de lo que estaba a punto de hacer. Pasó sus dedos por el pelo despeinado de Ron y le sonrió dulcemente.
-Mi niño. Encontrarás a alguien como tú. Alguien que espere de la vida lo mismo que tú. Que no se preocupe continuamente de lo que va a pasar mañana. Tengo que irme- le beso suavemente en los labios y se dirigió a la puerta.
-No me dejes.- le dijo Ron agarrándola de la muñeca- no me dejes otra vez. Maduraré, lo prometo.
-No cambies nunca- le dijo Hermione antes de salir dejando a Ron solo en su habitación.
Hermione cerró la puerta detrás de ella y se deslizó hasta terminar sentada en el suelo. Sin saber porqué las lágrimas no llegaban a sus ojos, se concentraban en su corazón que podía sentirlo más pequeño que nunca. Sintió que el mundo se le había quedado pequeño, que no volvería a ser feliz si veía a Ron mirarla como lo acababa de hacer.
Después de un rato en el que pudo escuchar a su amor sollozar dentro de su habitación bajó las escaleras, escribió algo en un pergamino y se dirigió al jardín donde Harry y Ginny despedían a los últimos invitados. Se acercó a ellos, les besó en la mejilla despacio y muy dulcemente, le dio el pergamino a Ginny, que no lo miró sorprendida como estaba de la reacción de su amiga. Hermione miró a la ventana de Ron, donde él estaba asomado, "no cambies nunca" murmuró antes de desaparecer.
FIN DEL FLASH BACK
-Mi hermano ha cambiado mucho- dijo Ginny sacando a Hermione de sus pensamientos- desde que te fuiste ha cambiado mucho. Nunca pensé que maduraría tanto en tan poco tiempo.
-Antes de irme le dije que no cambiara- le dijo sonriendo- pero nunca me ha hecho caso- Ambas riendo ante la broma de Hermione.- Quizá debí haber dejado algo más que una dirección cuando me fui, pero no era capa de dar muchas explicaciones- su tono se volvió más serio y miraba fijamente a Ginny- Siento haberme alejado tanto tiempo, tengo la sensación de que me he perdido muchas cosas.
Ron y Harry descendieron en sus maravillosas escobas hasta donde las chicas estaban hablando. Venían bastante serios y con miradas muy cómplices como cuando hacían algo de lo que ellas no debían enterarse. Seguramente habían tenido una conversación muy parecida, fue lo que pensó Hermione cuando los vio. Harry se sentó junto a su esposa y empezó a darle pequeños besos en la mejilla; Hermione sonrió al verlo porque recordó que así era como le pedía perdón cuando eran casi unos niños. Habían llegado muy tarde y aunque Ginny no se había dado mucha cuenta por estar hablando con su amiga, le gustaba que Harry le hiciera cariñitos.
Esa no fue la despedida de soltero que Ron podía esperar, a penas un brindis con sus amigos por una felicidad que dudaba fuera a conseguir. Hermione le miró y le sonrió antes de levantar la copa por él y su futura esposa. Entre ellos podía verse que ninguno de los dos aceptaba lo que estaba a punto de ocurrir.
N/A: Hola!!! Ya está aquí un nuevo capi, quería advertir que es un fic muy cortito, tiene solo cinco capítulos así que pronto sabremos qué ocurrirá. Os agradezco mucho que lo estéis leyendo y espero que realmente os guste.
Ahora las contestaciones de los reviews.
Azazel Black: Hola!! Bueno, espero que este capi tb te haya gustado, muchas gracias por los reviews. A mí tb me hizo gracia la conversación entre las dos chicas, sobre todo cómo estaba fregando los platos Sara jejeje, si yo pudiera fregarlos con una varita!!!!. BESOS
Sophiegrint: Buenas!! Muchísimas gracias por lo que dices y me alegro de que te estés gustando. Espero que este final sí que te guste, aunque admitiré las criticas si no es así jejeje. No sé si acabará como la peli xq realmente no la he visto, así q no te puedo decir. BESOS
Yare: Hola!!!, cuanto me alegro de que te guste!! Para mí es una historia muy especial así q no imaginas lo que me alegro. Espero que una semana para actualizar no haya sido mucho. He apuntado los títulos de tus fics, lo q pasa q ahora estoy tan liada q no puedo empezar ninguno, sin embargo en cuanto tenga un rato libre le echo un ojo. BESOS.
Isabella Riddle: Lo primero q quería decirte es q muchas gracias por darle una segunda oportunidad y seguir leyéndolo a pesar d q el primero no te gustara mucho. Ahora espero q este te haya gustado mas y siga así hasta el último. Me he reido mucho con eso de tus tías, a mi tb me pasa con dos d mis tias, ademas se llaman igual y todo jejeje. BESOS
Sarah-keiko: Holaaaaa!! Intentare seguir prontito, me alegro mucho d que te guste y bueno las gemelas es q han salido a sus tios fred y george jejeje, son un cielo d niñas. No se si se parece a la peli o no, xq no la he visto, pero ya q me lo dices gracias, así podre responder cuando me pregunten. BESOS
LunaPotter1: No he visto la peli pero me han dicho q el final es un poco jodido xq no se casan, no te dire q pasara en este fic para no fastidiártelo pero ya falta poco para que lo sepas. Gracias por el review. BESOS
Marie Ann: Hola!!! Yo no diria esas cosas d ti jejeje, es probable que lo leyeras en otra pagina, pero bueno, el caso es q te gusta. Muchas gracias. BESOS
