Nos leemos abajo… y recuerden que la trama y ciertos personajes son propiedad de David Nicholls y que los protagonistas son de Suzanne Collins, así como también unos que otros personajes
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Capitulo II (Parte II)
Vuelta a la vida
Sábado 15 de Julio de 1989
Roma
En la Plaza Della Rotonda la madre de Peeta descansa en la terraza de un bar, tenia la cabeza ladeada y un poco hacia arriba, los ojos cerrados como un pájaro disfrutando los últimos rayos de sol. En vez de llegar directamente Peeta se sentó entre los turistas del Panteón para tomarse un minuto y observar como el mesero la sorprendía al tratar de llevarse el cenicero, los observo reírse y a ella empezar a mover boca y brazos de manera teatral entre palmaditas coquetas en el brazo del mesero; supo que su madre estaba hablando en ese horrendo italiano que poseía y que el mesero no entendía nada, pese a eso el mesero le sonrió y le siguió el coqueteo, al marcharse le lanzo una mirada sobre el hombro hacia la inglesa guapa y que no se le entendía nada.
La escena lo hizo sonreír, en su vida había conocido a alguien que no se enamorase de Maysilee Mellark, el también amaba a su madre y contrario a las teorías freudianas el también quería mucho a su padre.
Cenando, o en el jardín grande exterior de la casa de Oxfordshire, o de vacaciones en Francia mientras su madre tomaba una siesta al sol, el había descubierto miradas de muda admiración en los ojos de su padre. Haymitch delgado un poco mal humorado y a veces introvertido no parecía dar crédito a su suerte. En las fiestas si se portaba bien, podía ver formarse un devoto y obediente círculo de hombre alrededor de ella, todos abogados, médicos, todo adultos inteligentes se veían reducidos a meros adolescentes en presencia de Maysilee. No parecía triste ni arrepentida de haber dejado su soltería para formar una familia, parecía que hubiese escogido el momento exacto parea irse de la fiesta, y el esperaba poder hacer lo mismo.
Incluso en ese momento con su vestido veraniego, hurgando en busca de cerillos dentro de ese enorme bolso con sus perspicaces ojos azul cielo, en una cara con forma de corazón, una sencilla coleta y su vestido desabrochado un botón mas de la cuenta; Maysilee parecía el eje de toda la actividad de la plaza. Peeta se acerco a ella observando como sus ojos se abrían en completa sorpresa olvidando su búsqueda de cerillos
-Tres cuartos de hora tarde joven – le reprocho con una sonrisa, se levanto para abrazarlo mientras el se excusaba en las clases, tenia el pelo mojado del baño compartido con Clove, su madre se lo aparto de la frente y le puso una mano cariñosamente en la mejilla, Peeta sospecho que ya se hallaba medio borracha y aprovecho a disculparse
-Perdona que anoche no haya ido al restaurante, me atrase en la disco del colegio
-¿Disco? Que 1977 ¿Cómo te fue?
-Doscientas escandinavas borrachas bailando el Vogue
-El Vogue, me alegra decir que no me suena para nada ¿Se veía divertido?
-Infernal – Peeta frunció el ceño y su madre le dio una palmadita en la rodilla
-Oh, mi pobrecito niño. Pero cuéntame, estas tan despeinado ¿Quién te despeino?
-Nadie mamá, ya te dije que estaba preparando unas clases – Peeta agarro la botella de vino y se sirvió los últimos tres centímetros de vino en un vaso de agua y le agarro los cigarrillos a Maysilee quien chasqueo la lengua
-¿Sabes? A veces me parece que hemos ido demasiado lejos con eso de ser padres liberales
-Totalmente de acuerdo, me echaron a perder ¿Me pasas los cerillos?
-Te debes creer que pareces un actor de cine, pero no es muy inteligente además, te ves mal
-¿Y por que fumas tu?
-Por que me queda sensacional, y este será el último – se puso en cigarrillo entre los labios y Peeta lo encendió con sus cerillos – voy a dejarlo. Aprovechando que no esta tu padre…. Cuéntame tu vida amorosa
-¡No! – Peeta se tomo el vino y miro hacia otro lado
-¡Vamos Peet! Ya sabes que no me queda más que vivir a través de mis hijos, y tu hermana es tan virginal…
-¿Esta usted borracha señora?
-Nunca entenderé, como he tenido dos hijos tan…
-Estas borracha
-Te recuerdo que yo no bebo – Una noche cuando Peeta tenia doce años, su madre se lo había llevado a la cocina, y en voz muy baja y casi ceremoniosa, le había enseñado a preparar un dry martini – vamos, suéltalo y no te escondas ni un detalle jugoso
-No tengo nada que decir
-¿Nadie en Roma, ninguna católica modosa?
-No
-Alumnas tampoco espero
-Pues claro que no – Peeta casi rodo los ojos y no aparto la vista de su madre
-¿Y en casa? ¿De quien son esa cartas tan largas que te reenviamos constantemente?
-No te importa mamá
-¡No me hagas volver a abrirlas con vapor! ¡Cuéntame!
-Ya te dije que no hay nada que contar
-Pues me decepcionas – Maysilee se cruzo de brazos y se apoyo en el respaldo - ¿Y aquella chica tan bonita que vimos unos días en casa?
- ¿Que chica? – Había llevado más de alguna a casa
-Una guapa, muy seria, del norte, que se emborracho y empezó a pegarle gritos a tu padre sobre los sandinistas
-Esa es Katniss Everdeen
-Katniss Everdeen; me cayo bien. A tu padre también, pese a que le trato de fascista burgués – Peeta sintió un estremecimiento al recordar – Al menos ella tenia chispa y pasión; no como las tontas macizas que solemos encontrarnos en la mesa a desayunar. "Si señora Mellark, no señora Mellark" Piensa que por las noches te oigo ir de puntillas al cuarto de invitados…
-En serio estas borracha
-Bueno, y Katniss ¿Qué?
-¿Dónde esta papá? – Peeta miro a los lados deseando que su madre dejara la charla sobre su vida amorosa, la mujer rodo los ojos y con un gesto le resto importancia mientras respondía
-Se fue al hotel, para la siesta de la tarde. Ya sabes que tu padre es muy gales… - se quedo en silencio esperando la respuesta a su pregunta y Peeta resignándose cedió
-Solo es una amiga
-A mi me parece que le gustas
-Les gusto a todas, esa es mi desgracia
En su cabeza esa afirmación había sonado bien, con un toque insolente y de no tomarse muy en serio, pero al quedar los dos en silencio, volvió a tener la sensación de hacer el tonto, como en las fiestas en las que su madre le dejaba sentarse junto a los mayores, y el le fallaba con su presunción. Ella le sonrió con indulgencia y le apretó la mano sobre la mesa
-Se buen chico ¿Si?
-Ya lo soy, yo siempre soy un buen chico así que tranquila
Su madre le toco el brazo en otro cariñoso apretón; Peeta miro la Piazza sintiéndose incomodo por algún motivo desconocido
-Bueno, ¿quieres otra botella de vino ó vamos al hotel a ver como andan los juanetes de tu padre?
Callejearon hacia el norte, hacia la Piazza del Popolo, en paralelo a la Vía del Corso. Peeta, que adaptaba el recorrido para hacerlo pintoresco, se encontraba mas tranquilo y con la satisfacción de conocer bien una ciudad que no fuese la suya
-¿Y, cuanto tiempo piensas quedarte?
-No lo se, quizá hasta octubre
-Pero luego volverás a casa y sentaras cabeza ¿no?
-Si, claro
-No quiero decir que vivas con nosotros, sabes que no te haría eso. Pero ya sabes, te podríamos ayudar con la fianza del departamento
-No hay prisa ¿verdad?
-Peeta, ya has pasado todo un año de vacaciones; ¿Cuántas mas necesitas? Por que en la universidad no es como si te desmolases…
-¡Si no estoy de vacaciones, estoy trabajando!
-¿Y el periodismo? ¿No habías dicho algo de que querías ser periodista?
El lo había comentado de pasada, para despistar, como coartada. Al acercarse a los veinte años, había tenido la impresión de que se restringían gradualmente las posibilidades. Ahora ya había varios trabajos con buena pinta – cardiocirujano, arquitecto – que le estarían vedados permanentemente y el periodismo iba por el mismo camino; no escribía especialmente bien, sabia poco de política, hablaba un francés malo (de restaurante), carecía de formación y de currículo, y sus única cartas eran un pasaporte y una imagen muy clara de si mismo fumando en el trópico bajo un ventilador, con una Nikon echa polvo y una botella de buen whisky al pie de la cama.
Lo que de verdad quería era ser pintor a no más fotógrafo. A los dieciséis años había hecho un par de proyectos; uno de fotografía llamado "texturas" y el otro de pintura llamado "Emociones". El primero había estado lleno de primeros planos en blanco y negro de cortezas y conchas, escarcha en las ventanas y de la gravilla del suelo; el otro una expresión de las emociones en formas, colores y rostros y al parecer, ambos trabajos habían dejado "alucinado" a su profesor de arte. Ser periodista entrañaba el lidiar con palabras e ideas; se sentía en más capacidad de plasmar algo en imágenes. A decir verdad en ese momento su único criterio para escoger profesión era que sonase bien en un bar, gritado al oído de una chica, y no podía negar que "soy fotógrafo profesional" era una frase estupenda, tan a la altura de "soy corresponsal de guerra" o "mira hago documentales"
-El periodismo es una posibilidad mamá
-O una empresa ¿No iba a poner tú y Marvel una empresa?
-Nos lo estamos planteando
-Suena un poco vago lo de "empresa" en general
-Te digo que nos lo estamos planteando
Lo cierto era que Marvel, su ex compañero de piso, ya había montado la empresa sin el: algo de reciclaje de computadoras que Peeta no había tenido fuerzas para entender. A los veinticinco serian millonarios repetía Marvel, pero ¿Cómo habría sonado en un bar? "Pues mira, reciclo computadoras" No, lo mas seguro era la fotografía profesional; resolvió decirlo en voz alta como prueba
-La verdad es que me estoy planteando la fotografía
-¿La fotografía? – Fue todo lo que su madre pudo decir antes de soltar una exasperante risa
-¡Eh, que soy buen fotógrafo!
-…Cuando te acuerdas de quitar el dedo del objetivo
-¿No deberías darme ánimos?
-¿Fotógrafo de que tipo? ¿De desnudos? – Su madre volvió a reírse - ¿O piensas seguir con lo de "texturas"? ¿También me dirás que seguirás con lo de pintor? – Tuvieron que parase en la calle un buen rato mientras ella se reía agarrada del brazo de su hijo para no caerse - ¡Todas esas fotos de gravilla! – Cuando se le paso, se irguió y se puso seria – Perdona, Peeta, perdona…
-…
-Lo siento. Perdóname – siguieron caminando – Peeta, si tu quieres eso, entonces esta bien debes hacerlo – le apretó el brazo con el codo, pero Peeta no dijo nada se sentía demasiado molesto y no quería arruinar con algunas palabras mal dichas el encuentro con sus padres – Siempre te hemos dicho que puedes hacer los que quieras, siempre y cuando te esfuerces
-Solo era una idea – dijo el, malhumorado – Me limito a sopesar opciones
-Eso espero, por que el oficio de profesor no tiene nada de malo, pero ¿No es tu vocación, cierto? Enseñar canciones de los Beatles a nórdicas antipáticas…
-Hay que trabajar mucho, mamá. Además, así tengo un colchón
-Ya… pues mira a veces me pregunto si no tendrás mucho colchón – Lo dijo mirando al suelo, en cuyas losas el comentario pareció rebotar el comentario. Caminaron un poco mas antes e que Peeta decidera responder
-¿Qué quería decir eso?
-No, nada; solo lo he dicho… - Ella suspiro, le apoyo la cabeza en el hombro – Solo lo he dicho por que en algún momento tendrás que plantearte la vida en serio. Eres joven, tienes salud y feo me supongo no eres; con luz tenue caes bien y eres inteligente, no muy intelectual pero si inteligente. También has tenido suerte Peeta, se te ha protegido de muchas cosas: la responsabilidad, el dinero… Pero ahora eres adulto, y es posible que algún día no sea todo tan… - Miro a su alrededor, en alusión a la callecita pintoresca donde transitaban – Tan sereno. No etaria demás que te sorprendiera preparado.
Peeta frunció el ceño
-¿Qué quieres decir, una profesión?
-En parte
-Pareces papá
-¡Vaya! ¿En que sentido?
-Un trabajo como esta mandado, un colchón, una razón para levantarse cada día…
-No solo eso; no solo un trabajo. Una dirección, un objetivo. Un poco de impulso y de ambición; yo a tu edad quería cambiar el mundo
Peeta hizo un ruido despectivo con la nariz, mientras recordaba las palabras de Katniss
-De ahí la tienda de antigüedades
Su madre le clavo el codo en las costillas
-Cada cosa tiene su momento. Y conmigo no te hagas el listo –le tomo el brazo y reemprendieron lentamente su camino – Solo quiero estar orgullosa de ti. Bueno, orgullosa ya estoy, de ti y tu hermana, pero bueno… ya me entiendes. Estoy un poco borracha. Cambiemos de tema, quería hablarte de otra cosa
-¿Qué otra cosa?
-Huy, demasiado tarde
Ya tenían el hotel a la vista: tres estrellas, elegante pero sin ostentación. Al otro lado del cristal tintado, en una butaca de vestíbulo; Peeta reconoció a su padreen pleno examen de la planta de un pie, encogiendo una de sus piernas largas y delgadas y arrugando en la otra mano el calcetín.
-¡Madre mía! ¡Se esta tocando los callos en la recepción del hotel! Encantador, realmente encantador. –Maysilee descolgó su brazo del de su hijo y le tomo la mano – Mañana comemos juntos, ¿de acuerdo? Mientras tu padre se dedica a tocarse los callos en una habitación oscura, salimos tú y yo solos. En alguna plaza bonita, con mantel blanco. Algo caro, invito yo. Puedes traerme fotos de piedras interesantes
-Bueno – dijo el de mal humor. Su madre sonreía, pero también fruncía el ceño, y le apretaba un poco la mano; Peeta se inquieto de golpe - ¿Por qué?
-Por que quiero hablar con este hijo tan guapo que tengo y creo que ahora mismo estoy demasiado borracha
-¿Qué pasa? ¡Dímelo ahora mismo!
-Nada, nada
-¡No se irán a divorciar!
Se rio en voz baja
-No digas tonterías; pues claro que no – su padre los había visto desde la recepción y se estaba levantando para tirar de la puerta donde decía "empujar" - ¿Cómo voy a separarme de un hombre que se mete la camisa por dentro de los calzoncillos?
-Pues entonces dime que pasa
-Nada malo cariño, nada malo – Con una sonrisa de consuelo y una mano en el corto pelo de la nuca de Peeta, se estiro un poco para que se tocaran sus frentes – Tú no te preocupes por nada. Mañana. Ya hablaremos mañana como Dios manda
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Bien aquí esta la segunda parte del capitulo anterior, espero lo disfruten y que dejen sus bonitos reviews. No hay mucho más que decir salvo que les debo unas definiciones de cosas que marque con asteriscos la vez anterior:
Maltesers: Es leche malteada, como ese Nestlé Milo
Betty Blue: Es el nombre de una película francesa que relata la historia de una pareja (Beatrice y Zorg) en la cual todo empieza de maravilla, con ellos viviendo felices pero a medida pasa el tiempo Betty demuestra tener un trastorno de personalidad limite, lo que la lleva a fin de cuentas a autolesionarse y finalmente cae en coma. Para saber mas visiten la wikipedia, personalmente pienso que esa película es interesante y me dejo con cara de O_O la reseña de la wiki page
