IN YOUR DARKEST TIMES

Disclaimer: Obvi BNHA no me pertenece uvu, ni siquiera tengo un triste nendoroid del manganime, sniff.

Advertencias: mundo alterno y OOC,porque Deku como villano no es muy IC que digamos… pero a Josita le gusta (a mí tbm, pliz), así que bueh intento llevar al bae a lo oscurito.

Aclaraciones previas:

—Este fic tendrá un total de doce capítulos, cada uno estará ambientado en un mes distinto.

—Dados los gustos de Josita, el fic es multipairing, así que una disculpa si tu ship parece estar presente pero luego… ya no, ¡lo siento mucho!

Muchas gracias por las lecturas ninja fantasmas :3.

Y a YOOKOLKAAB por el fav y follow ;D y a Korisiano por el fav :3, ¡muchas gracias!

oOOo

MES 3

Está soñando. Lo sabe y por eso no tarda en reaccionar ante la representación que tiene lugar, una repetitiva escena del pasado. Él viendo a All Might en alguna de sus heroicas incursiones, Midoriya aún recuerda la mayoría de éstas y puede apostar que la que está llevándose a cabo es la de Nara, tras el devastador terremoto que asoló la región.

Aquél movimiento sísmico significó la destrucción casi total de esa prefectura que otrora estaba orgullosa de sus valores y construcciones tradicionales; en contraste a la actualidad, pues tal emplazamiento ha llegado a ser una metrópoli vanguardista de estrambóticos edificios y peculiares hábitos sociales.

Un colosal cambio.

En fin, no es tiempo de pensar en ello, no cuando resulta bastante entretenido contemplarse a sí mismo animando a su héroe predilecto. Suspira, le habría gustado tanto conocer a Eri a esa edad, ambos hubiesen sido compañeros de juegos y quizá así, quizá… podría haber curado las cicatrices del corazón de esa pequeña.

Baja la cabeza, incluso si es un sueño —debe serlo, se reitera— el ambiente no le resulta confortable, es asfixiante y opresivo aún si las incorpóreas figuras a su lado son de carácter amable, bellas memorias que incluso bajo un tinte gris son atesoradas como invaluables por el de glaucas orbes.

Quizá su inconsciente le esté castigando, una vez más, por lo ocurrido con su mentor; si bien, aquél tipo de extraña y repugnante sensación había estado presente en su día a día desde lo ocurrido con la abyecta muchacha proveniente de tierras africanas o… tal vez siempre estuvo ahí, sólo que antes era más fácil omitirla.

Se despeja dándose un leve golpe en la frente, para después aproximarse a su infantil representación onírica, cuyos gritos de emoción van a la par del vídeo. Sonríe, recuerda que en esa época ya tenía en mente los nombres que utilizaría al crecer y convertirse en un héroe: All Boy, Might Man… apelativos tontos y significativos.

Flexiona las rodillas hasta quedar de cuclillas junto al alegre infante que continua vitoreando a su héroe predilecto; ignorante de que al tiempo que el símbolo nacional se jugaba el físico rescatando personas, por el llamado "bien común" diversas organizaciones se apropiaban de los terrenos que durante siglos pertenecieron a esas familias.

Las despojaron.

Sí, All Might los salvó de una muerte atroz bajo escombros o devorados por las amplias grietas, sin embargo, tras ello no tenían a dónde ir. Tuvieron que vérselas por su cuenta, debido a que el antes eficiente gobierno japonés era incapaz de negarse a las entidades corporativas que mantuvieron la nación a flote en tiempos más bélicos.

Entonces, ¿qué significaba ser un héroe?

¿Cuáles eran los límites de una figura heroica?

Él… él sabía la respuesta… ¿por qué no podía hallarla en su cabeza?

¡Tú puedes, All Might! — apoya emocionado el chiquillo investido en un gracioso disfraz, y también grita jubiloso cuando escucha el timbre de su hogar, pues tal sonido anuncia la llegada de su amada ascendiente. —¡Mamá! ¡Voy a ser un héroe! ¡Un héroe tan grande como All Might! — exclama en lo que corre a reunirse con su progenitora.

Deku cierra los ojos, no está preparado para enfrentarse a la remembranza de Inko Midoriya, puesto que ella lo salvaguardó hasta su último aliento cuando debió ser lo contrario. Empero, pronto vuelve a abrirlos pues los sonidos e imágenes entorno suyo principian un vertiginoso avance.

Ser testigo de sus primeros años de vida no lo llena de felicidad, porque a la par de risas y juegos se sitúa la falta total de apoyo en su único y preciado sueño. Aunado a la vívida evocación del desencanto y frustración de ser el único quirkless, el único sin una capacidad especial, en su competitivo entorno.

Al ponerse de pie, las remembranzas se detienen de súbito en un día que él recuerda bastante bien, pues fue durante aquella jornada que su vida cambió por completo. Aquella tarde se encontró con su ídolo y éste decidió otorgarle la batuta de ser el símbolo de la paz, sin embargo, en esta ocasión su versión más joven sólo llega a casa con la esperanza quebrada.

No hay rescate.

No hay reconocimiento.

El infortunado Izuku de la visión no pasa la noche soñando con el héroe que llegará a ser, sino tratando de reconstruir el archivo que Bakugo destruyó con saña. Suspira, cierto es que el rubio no siempre le concibió como un igual, una verdad que en ocasiones suprime con el fin de aprovechar cada uno de los brillantes días del presente.

Una verdad, al fin y al cabo.

¡No te rindas!— exclama el actual número uno de la U.A. a la versión de él que se encuentra llorando desconsolado sobre sus apuntes de héroes que siente jamás alcanzará. —Por favor, no te rindas — el de verdes cabellos dedica su más brillante sonrisa a su contraparte, sin importar que éste ni siquiera sea real.

E intenta mantener el gesto cuando las proyecciones avanzan y demuestran que la sola fuerza de voluntad no procrea milagro alguno. Es así como el rostro del chico sin quirk va reflejando su frustración interna conforme los días avanzan y los sueños se marchitan; asimismo se va minando el ánimo de Deku.

¿Acaso él es tan prescindible?

Incluso si es sólo por televisión o internet, su otra versión es testigo de eventos que Izuku recuerda bastante bien: el festival deportivo, el incidente en el campamento de entrenamiento, la primer invasión de los nomus… y en todos ellos los resultados son bastante favorables, hasta mucho mejores que en sus remembranzas.

Se siente herido y no por una cuestión de vanidad u orgullo, es sólo que el joven Midoriya anhela marcar una diferencia, tal y como All Might lo hizo con su existencia, sin embargo, puede que su esfuerzo sea inútil porque sin él: Mirio aún tendría su poder, Tsuyu no habría pasado por aquél infierno y Yoarashi no renunciaría a convertirse en un héroe.

No. ¡No! ¡NO!

Aquellos escenarios son falsos, son sólo parte de un sueño —pesadilla —, así que se obliga a racionalizar los múltiples hechos que danzan a su alrededor como una fantástica y aterradora película en la que es testigo de su tribulación, desaliento y humillación al tratar de hacerse de un lugar en el sistema.

Se lleva ambas manos a la cabeza, concentrándose en despertar y alejarse de la visión de esos cientos de tediosas y agobiantes horas que le esperaban al ser un quirkless. Un inútil. Un rechazado de esa sociedad que aparta a todos aquellos que no evolucionan con ella, pues hasta el cuerpo de policía o los vigilantes ya requieren de personas con habilidades especiales.

Después de todo, las nuevas generaciones están naciendo con quirks cada vez más variados y poderosos, por lo que quienes no poseen uno deberían relegarse a la oscuridad.

¿No es así?

Deku se niega a creerlo.

Las múltiples imágenes penetran en su retina aún si él ha obturado los párpados, y en silenciosos y caóticos gritos protestan porque él olvidó sus orígenes. Y, ahora, está del otro lado, con los elegidos para brillar que no tienen que preocuparse de nada más que de estúpidos rankings de popularidad, como si fueran ídolos pop y no héroes, héroes de verdad.

¿Y qué pasa si eres nadie?

Te queda ser catalogado como villano, convertirte en uno tal y como Tobita… pero él… él... no era en realidad un malhechor, al menos no para Deku, cuyo corazón podía comprender sus motivos aún si estaba lejos de compartirlos… ¿cierto? Porque él estaba del lado de… de la basura humana que ni siquiera fue capaz de otorgar a All Might el reconocimiento final que merecía.

Cae, metafóricamente, un nudo en su estómago y la cabeza llena de sangre le hacen sentirse mareado, enfadado.

¿Qué hubiese ocurrido si él hubiese continuado siendo un inútil quirkless?

La respuesta toma forma corpórea frente a él, en una versión más fuerte y madura de sí mismo que parece observarle con semejante atención a la que Deku le dedica. Empero, el héroe todavía se niega a la posibilidad de llegar a ser visto como un villano, alguien cuyo sendero se aparte de los valores heroicos y roce la inmoralidad para conseguir sus propósitos.

Todo cambia — enuncia el estilizado varón alzando sus brazos, dando a notar la musculatura de ellos aún bajo la camisa de vestir. —Todo ha de cambiar, Deku la mueca en su rostro mientras dice el último vocablo perturba en un nuevo nivel al mencionado, particularmente porque se suponía que todo aquello debía ser un sueño.

Yo cambié y, con ello, mi mundo — prosigue el de torva mirada, —¿tú qué has hecho por el tuyo? — entrevista con cierta galantería en lo que sus dedos cubiertos por un guante de cuero, un artilugio tecnológico, ascienden por el pecho del héroe hasta aprisionar su barbilla, obligándole a alzar el rostro. —¿Has creado un mundo mejor o sólo sigues el juego de alguien más?

El adolescente experimenta cierta conmoción, no sólo por el toque de esa exégesis más obscura de sí mismo, sino porque es incapaz de responderle de tal forma que su corazón quede satisfecho. Dentro de sí está seguro que poseía más de una réplica para aquella interrogante u otras similares, sin embargo… sin embargo…

Antes, sus pensamientos asemejaban al agua de un vasto río: sencillos, cristalinos y determinantes; desde Balú, ya no más. Él ha notado una funesta alteración, desde aquél día se percibe a sí mismo como alguien cautivo en fango, en inmundicia y obscenidad; cualidades que trasmite perfectamente la figura que se cierne sobre él, al igual que lo haría un depredador.

Dime, tú… tú que lo tienes todo — articula la siniestra entidad al oído del héroe, —¿qué se sentirá perderlo? — alza los brazos con teatralidad y alrededor de ellos aparecen imágenes superpuestas de todo aquello que Deku llegó a considerar un fracaso, incluso si es consciente de que nadie puede salvar a todos.

Un héroe, inspira— musita con esfuerzo, su boca parece no pertenecerle y pronunciar cada letra implica un esfuerzo mayor que el de controlar su desbocada habilidad heredada. —Yo… — parpadea, el ritmo de sus latidos se ha incrementado tanto como la superficialidad de su respiración, a semejante de cuando se halla inmerso en una batalla.

Y, lo está.

Consigo mismo.

Deku no emite sonido alguno cuando mueve sus labios y el otro en raudo movimiento le conmina a observar todo aquello que ha perdido: su mentor, su confianza, su madre, su ingenuidad, a Ka-chan… esa herida es bastante reciente, ambos tuvieron que dejar ir lo que apenas era un brote en pos de concentrarse en su formación.

Y, dolía.

Cuánto sacrificio— se burla el espigado varón, —¿y qué has recibido a cambio? ¿Un club de fans? ¿El aplauso de transeúntes? — enlista algunas otras banalidades antes de proseguir con ensañamiento, —¿qué no te permitieran enterrar a mamá?, ¿a All Might? ¿Ser parte del status quo que discrimina tus orígenes?

El héroe réplica en silencio porque su cuerpo le ha traicionado y le mantiene quieto, lo que crea un fiero contraste con su decisiva mirada. No se arrepiente de nada. Escogió aquél camino y está seguro que con el tiempo podrá desencadenar una nueva era de paz con el apoyo de sus compañeros de aula y aliados, cuya experiencia será su guía.

Sabes, a ellos no les importa si sangras— el elegante adolescente revela la existencia de una navaja en el reloj que porta, un simple gadget que no tarda en utilizar en la mejilla de su paralizado interlocutor. All Might fue único en su tipo, el resto de "héroes"… de "protectores"… ¿crees que les importa algo más que su reputación?, ¿qué la paz en el jardín de sus casas?

El líquido vital recorre el rostro de Deku, al igual que las lágrimas lo hicieron en recientes tiempos. Ya no está ansioso por despertar, sino por proporcionarle una respuesta física a esas absurdas enunciaciones, porque el actual sistema si bien poseía sombras también cuantiosas luces en todos aquellos que seguían combatiendo por la justicia.

Al percibir que vuelve a tener control sobre su cuerpo, concentra su energía para… no, sería injusto golpear a alguien cuyo único mal han sido sus palabras. Además…

Merezco esa patada, ese Delaware Smash Air Force del que estás tan orgulloso. ¿O acaso no vale la pena atacar a un quirkless? — por vez primera en la inusual conversación el villano en el que Midoriya Izuku podría haberse convertido demuestra más que juguetona apatía para dar paso a una vibrante determinación. —Estás muy equivocado.

Deku se posiciona defensivamente, no está orgulloso de esa versión suya pero admira la forma en la cual dejó atrás los rechazos de la U.A. y el cuerpo policiaco y, aplicó todo su ingenio y conocimiento en la creación de artilugios capaces de imitar los efectos de algunos de los quirks más poderosos.

Por lo menos, aquél ficticio varón compartió dichos inventos a la población de zonas alejadas o aquellas ignoradas por las autoridades; instruyendo a las personas a salvaguardarse los unos a los otros, en lugar de esperar a ser protegidos por aquellos cuyas habilidades especiales podrían hacerlos sentir superiores.

Y era por eso que aquél Midoriya, de más estilizado y feroz aspecto, era considerado un villano al haber fortalecido sectores de la sociedad que a otros les convenía "ayudarlos" a extinguirse.

Tú también tienes ese potencial— acota el Izuku onírico con una enfermiza sonrisa, respondiendo con ello a los pensamientos de su real contraparte. —¿Me consideras un villano? ¿Te considerarías uno si abandonaras su absurdo sistema y lucharas por lo que en verdad crees justo? — cuestiona y ofrece su mano sin más al dubitativo adolescente.

El de verdes cabellos dedica unos instantes a reflexionar tal interrogante, incluso si se trata de un delirio onírico; aunque, a veces, cuando está despierto también ha llegado a cuestionarse al respecto. Ya que, al haber nacido quirkless entendía bastante mejor que sus compañeros a muchos "villanos"… sin embargo, All Might, él quería ser como All Might.

Apenas roza los dedos de la enigmática figura para luego darle la espalda, dejando que ésta desaparezca en la oscuridad. Y, finalmente, despierta. Sin recuerdo alguno del sueño que se repite una y otra vez cada noche; sin saber que cada jornada nocturna está más y más cerca de aceptar esa propuesta, de tomar aquella mano.

¿Y qué ocurrirá cuando lo haga?

oOOo

Lo sé, Deku villano es demasiado sexy y asasaa uno muere viendo sus imágenes como un psicópata asesino, pero dado que este ficu parte del canon pos su transformación tiene que ser leeenta, de tal forma que él acepte el cambio y no dé vuelta atrás. Ojala no desesperéis por ello y más con este capítulo que joer sólo tuvo a Deku de prota, pero mañana (o pasado porque muerooo de cansancio) podrán leer de otros personajes y chanchullos.

¡Feliz jueves!