CAPITULO III
Chocolate & Kiss
-Taka-chin, no eres tan pesado ¿Comes bien?- Pronunció el de cabellos lilas mientras llevaba en el hombre al aún aturdido pelinegro de mirada grisácea quien volviendo a la realidad asintió con la cabeza, claro que el contrario no lo vería por lo que decidió hablar.
-Mi peso es bastante bueno es solo que tú eres más alto y eso así que me cargas con facilidad- Explicó brevemente –Murasakibara ¿Por qué me estar cargando? ¿A dónde vamos?-
-Pues, a comer de tus chocolates moh ¿Vives lejos?- Takao se calló, estaba sorprendido ¡Quería que lo llevase a su casa a comer! Que dicha la suya, así podrían hablar un poco y conocerse, en aquel instante un rayo lo iluminó dejando sus ojos en blanco… Kise le había dicho quién era ¡Claro! De seguro le confesó quien le dejaba las cajitas, no sabía si eso era bueno o malo, que problema. Por su parte Atsushi lo bajó para que tocase el piso aunque seguramente lo había hecho para que los guiase.
-Es… Es un poco noche, no es que quede lejos pero de seguro no habrá transporte y…-
-Vamos caminando Taka-chin-
A pesar del toque infantil de su voz el muchacho de cabellos lilas se mostró tajante, estaba claro que no le importaría caminar con tal de probar un poco de los dulces del pelinegro, este asintió sonriendo levemente, por lo menos tendría tiempo para conversar. Se pusieron en marcha, a paso calmo pero constante.
-¿Cómo te puedo llamar?- Cuestionó Takao sin estar muy seguro.
-mmm... Atsushi-
-Entonces ¡Atsushi será!- El radiante rostro del base era suficiente como para iluminar el camino mas el silencio se hizo con el lugar de tal forma que no se sabía si era cómodo o incómodo, era insípido y al mismo tiempo calmo. Lo único que se oía era la funda de papas que comía el joven más alto. Takao regresó su mirada hacia él con un deje de admiración, no pensó que el peli morado reparaba en él hasta que regresó la mirada con la ceja arqueada, aquello tomó desprevenido al pelinegro quien intentaba sonreír.
-¿Por qué si te gusto besas a otros chicos? Hump me parece raro-
Agua helada y penetrante, así se sentía.
-Es solo que… Los quiero mucho pero es porque Izuki y Kise son mis amigos; Kasamatsu y Shin-chan también pero es distinto, ellos son más serios- Dijo asintiendo con total acuerdo hacia sus propias palabras –Pero no me gustan de esa forma, cada uno anda en su mundo- En realidad no había reparado en la palabra "gustar" como era debido hasta que termino de decir lo que pensaba, al hacerlo se quedó de piedra antes de reír con fuerza y nervios –Pero que cosas dices Atsushi, ah, claro, si ¿Te lo dijo Kise?- Tosió con las mejillas levemente sonrojadas, debía estar seguro.
-No, moh solo un poco. Se-chin me dijo que le gustaba a alguien y no dejabas de verme, se lo dije y él dijo que si- Le pesaba la boca hablar demasiado, sentía hasta un poco de sueño mas lo contuvo, por lo menos un poco.
-Ya veo… Atsushi-
-¿Hai?-
-Me gustas-
-¿Te gusto como me gustan los dulces?-
-No sé cuánto te gustan pero… En verdad me gustas, sé que es repentino y tonto pero estoy consciente de que… Yo realmente estoy enamorado de ti- Un sonrojo se posó en el rostro del acalorado y avergonzado Takao quien agachando la cabeza esperó un "no" como respuesta, eso no llegó pues para su sorpresa Atsushi se agachó un poco susurrándole al odio.
-¿Eres dulce como tus chocolates Taka-chin?- Sin previo aviso Atsushi lamió el lóbulo de su oreja dejando completamente sonrojado a Takao, parecía un tomate en pleno verano. El pelinegro había esperado demasiado por lo que, sin contenerse, tomó de la camisa al jugador de Yosen plantándole un torpe beso lleno de sentimientos, no duró más que unos pocos segundos y sus labios no se movieron mas para el base el haberlo hecho ya era demasiado ¿Cuánto tiempo había soñado hacerlo? Mucho, tanto que no estaba seguro mas no duraría por siempre y fue así que desvió su mirada soltando la camisa del peli morado, este no decía nada mas terminó por tocarse los labios.
-Lo siento- Y sin decir más Takao corrió por las oscuras calles ¿Qué hora sería? Seguramente la una o dos de la mañana, ya era tarde y Murasakibara tenía sueño, estaba confuso y sin pensarlo se sentó en el suelo, con la espalda apoyada en una pared, los carros no pasaban mucho por aquellas calles y menos a esas horas así que no habría de que preocuparse. Cerró sus ojos y casi al instante sintió que alguien se sentaba a su lado.
-Murasakibaracchi-
-¿Se-chin?- Abrió los ojos encontrándose con un cabizbajo rubio quien al ser nombrado lo regresó a ver con una ligera sonrisa en sus labios -Él no sabía cómo chocolate pero… Era dulce-
-Él es así ¿Le darás alguna oportunidad?- A pesar de la tristeza sentida por el rubio la curiosidad era palpable, deseaba creer que a su amigo no le había ido tan mal como a él, de cualquier forma había visto el beso: Si, Kise se había ocultado.
-Se-chin ¿Dónde vive Taka-chin?-
-Si quieres te llevo-
Una tercera voz se escuchó, fuerte y junto a él se encontraba un joven vestido de mago quien sonriente asentía.
-Kasamatsu y yo te llamaremos- Pronunció el armador de Seirin antes de hacer una pose triunfal, más de una vez había estado en casa de Takao, solían reunirse para jugar videojuegos.
-Llevaremos Izuki, llevaremos- Dijo Kasamatsu suspirando antes de escuchar la risa del de Seirin, aquello fue como música para sus oídos pues instantáneamente sonrió. –Kise, hay alguien que te busca como loco, será mejor que te apresures-
-¿Eh? ¿Quién senpai?- Kise se levantó intentando no parecer sorprendido o esperanzado.
-El sombrerero loco busca a su Alicia para tener un baile nocturno, si es que me entiendes- Izuki sonrió moviendo las cejas de manera sugerente, aquello provocó que Kasamatsu negase con la cabeza, aún no sabía porque un chico como él le movía el suelo.
-Solo te busca, encuéntralo antes de que se vaya ¿Sucedió algo entre ustedes?-
-¿Fue cuando jugaban en el cuarto? Kise eres tremendo ¿O lo es él?-
-¿A esta hora te pones pervertido Shun? Cuidado senpai- Dijo el rubio ante su amigo bromista quien sonrojado negó con la cabeza, esperando no encontrar su mirada con la de Yukio quien avergonzado golpeó a Kise para que se apresurase a ver a Midorima.
-Entonces Murasakibara… En marcha- La seriedad de Yukio era casi imposible de romper y muchos lo sabían a excepción de Izuki quien confianzudo cambió su sombrero de mago por el de Sherlock. Los dos parecían estar combinados.
-(ouo)-
Pues bueno, sé que el capítulo estuvo muy corto pero el siguiente será un poco más larguito ¡Y habrá MidoKise! Espero que les esté agradando el fic, no soy buena continuando lo que escribo pero este anime me tiene enganchada y me encanta pensar en este tipo de parejas así que lo continuo con frecuencia –Siempre tengo un capítulo de más por si me quedo sin inspiración por una temporada, gracias a eso está este capítulo y el otro va por la mitad (?) En fin, dejen reviews ;u; Eso alimenta mi alma aunque ya los favs y los seguidores me tiene feliz, como chiva loca enamorada D; (?)
