los personajes que ocupare en este momento, no me pertenecen, que más quisiera yo....son de Naruto creado por Masashi Kishimoto.


― yo también te amo Iruka― al mismo tiempo le dió un tierno beso sobre la frente y dijo ―vamos a dormir porque mañana es un largo día― diciendo esto Shizune fue rodeada por los brazos de Iruka por la cintura y así quedaron hasta la mañana siguiente.

Apenas se mostraron los primeros rayos del sol y Shiho en un andar poco planeado y rápido se dirigía al laboratorio de la Hokage, en la entrada se topo con un Shino un poco somnoliento.

―Buenos días― dijo

―Buenos días Shiho, ¿ya está lista?―

―Casi―

―¿Casi?―

―solo le doy una revisión a unos documentos que me faltan y hago un trámite, hablo con Shizune-sama y me marchó―

―Todavía tienes muchas cosas que hacer―

―No, tantas― así se metió rapidamente al laboratorio a hundirse en sus libros nuevamente.

Al poco rato vió entrar una pareja conocida por él, eran Shizune e Iruka, pero la forma en que venían abrazados llamo su atención ambos venían tocando el vientre de está ¿por qué será?, apartando la mirada de estos pues se acercaban volteó hacia el laboratorio ¿por qué lo hago? Y tomó su posión inicial

―buenos días Shino― saludo Iruka

―bueno días Aburame― saludo Shizune.

―buenos días― respondió este

―¿quién está en el laboratorio?― pregunto Shizune

―¿cómo?― dijo Shino un poco consternado

―¿quién está en el laboratorio? Note que volteo hacia este cuando observó que Iruka y yo nos acercabamos

― está Shiho ahí― contesto este ―de echo la está esperando―

―sabrá ¿para qué?― dijo la pelinegra

―creo que es para informarle que va a salir a una misión de cap―.....se detuvó en seco y dijo

―ella es la encargada de darle ese tipo de información― pensando que quizá la vigilancia nocturna estaba teniendo consecuencia en una correcta toma de desiciones porque lo que acaba de hacer era violar códigos de respeto hacia la misión de un colega.

Shizune se adentró al laboratorio de decodificación y dijo en un tono serio

―¿está segura que una misión de captación de información es necesaria?―

―totalmente― contesto la decodificadora

―y está conciente de los constantes peligros a los que se va enfrentar―

―hai―

―como no hay nada de que hablar solo me queda desearles suerte―

―¿desearnos?―

―si, la acompañara Aburame―

―¿Shino?―

―sí, tiene alguna objeción sobre esto―

―preferiría ir sola―

―por su seguridad es necesario que alguien la acompañe y como la misión tiene que mantenerse a discreción prefiero que él la acompañe, que ponerle a alguién más, además este ya está al tanto de la misión, ¿algo más?―

―No, acepto que me acompañe―

―Ahora vamos a informarle―

La pelinegra y la decodificadora se acercaron al grupo de vigilancia y les comunicaron lo acontecido, Amurabe sin ningún contratiempo acepto la misión, pues noto la preocupación de Shizune, y este e Iruka quedaron de acuerdo, y entonces dijo, sólo tengo que pasar a mi casa por mi mochila de misiones externas y nos vamos, jaló de la mano a Shiho, Iruka y Shizune solo los vieron alejarse y Shizune le comentó a Iruka en voz bajita

―No has notado a Shino un poco "raro"―

―hai, lo he notado distraído, cualidad que me desconcerta ya que Shino siempre ha sido muy discreto, pensativo y concentrado desde que iba en la academia, al menos así es desde que fue mi alumno―

―Tenemos que trabajar, ya me voy al laboratorio― se acercó a él lo abrazo y se adentro para continuar con su misión.

No muy lejos de ahí iban unos presurosos Shino y Shiho hacía la casa del primero, tomados de la mano, ya frente a su casa, le dice Shino

―esperame aquí, no tardo― en ese instante alguien salía de su casa era su Madre

―¿hijo?, no esperaba verte tan pronto― esto lo hizo dirigiendo su mirada hacía la chica esbozando una pequeña sonrisa

―Madre no es lo que piensas― dijo un Shino serio

―es parte de la misión―

―Está bien, ¿no van a entrar?―

―solo vengo por mi mochila de misión y nos vamos―

―pero no impide que pasen―

―hai― los 3 entraron a su casa el subió rapidamente a su cuarto, mientras su madre ofrecía un vaso de agua a Shiho la cual aceptaba un tanto apenada....Shino no imaginaba los planes de su madre, mejor dicho su "misión".

―Hola jovén, usted ya sabe que soy la señora Aburame y por lo tanto la mamá de Shino, ahora quisiera saber ¿quién es usted?―

―Perdón, yo soy Shiho y soy una integrante del grupo de decodificación de la aldea―

―que interesante― al terminar esto da un gran suspiro

―¿pasa algo señora?― dijo Shiho como buena investigadora que era

―sí, pero no creo que sea correcto hablarlo contigo―

―si gusta puedo escucharla y guardare su confesión, sé ser discreta―

―lo sé, tu ocupación lo sugiere―

―hai―

―bueno....lo que me aqueja son cuestiones familiares, yo que más quisiera tener esa conversación con mi hijo―

― ¿de qué tipo señora?―

― Pues..... y empezó a describir lo que estaba dentro de su imaginación.... que mi hijo entrara aquí "con su paso siempre tranquilo y quito su gabardina gris dejando solo la negra. Inclino un poco la cabeza saludando a su padre y madre quienes estaban sentados en un tanami bebiendo té tranquilamente. Su madre se recogió un mechón de cabello y lo llevo tras la oreja mientras veía a su hijo descalzarse.

―Hijo, tu padre y yo queremos hablar contigo.― Sus precisos ojos cafés sin gafas que los ocultaran miraron a su esposo con impaciencia. La mujer era hermosa y no usaba las típicas ropas de su familia aunque si vestía un largo y elegante kimono negro..." ¨. Mientras en el cuarto de Shino maldecía por no encontrar su portakudais, y pensaba tengo que apurarme pues no sé que está haciendo mi madre aún no escucho la puerta cerrarse lo cual me hace sospechar que aún sigue aquí, pero ¿por qué si ya iba a salir? Esto no me da muy buen presentimiento. El chico no estaba en ningún error mientras tanto su madre continuaba con su historia en la sala :

―"La gente no lo conoce por tu parecido, sino por tu mirada. Te he visto, incluso tu madre ha llorado al verte con él. La forma en que lo miras...como si tu adoración hacia él borrara cualquier otra cosa de tu mente. Es por eso que los hombres Aburame usamos lentes hijo, porque no podemos evitar mirar a nuestra familia sin que todos nuestros sentimientos se vean tan claramente reflejados en nuestra mirada.

―Y no podemos dejar que la gente sepa que no somos fríos ¿cierto?― Sonrío y olvido en que momento de su vida había comenzado a hacer pequeñas e insignificantes bromas.― Desearía que no creciera, así no se iría de mi lado nunca.

―Oh, pero no por crecer va a olvidarte. ¿Verdad, hijo?―

Shino lo miro un momento. Su padre, su hijo, él mismo. El mismo hombre, la misma alma.

―No. Tienes razón. Nunca se olvida a un padre.― Murmuro, tomándole la mano y mirando hacia el cielo." ¨

Pero no fue así, y creo que mi hijo está un poco desconcertado con lo que le acabamos de decir― concluyó la madre de Shino

―está bien señora creo que su hijo es una persona responble y comprometida y ya habrá tomado una desición ¿o me equivocó?―

―No, tienes razón―

―Entonces digame ¿cuál es la verdadera razón por la cuál me comenta esto?―

―realmente, eres buena no esperaba menos de la desición de mi hijo―

―espere Shino y yo, no somos nada―

―lo sé...todavía― esto último lo dijo una voz tan baja que apenas ella misma lo alcanzó a escuchar

―¿dijo algo señora?―

―no, nada― mientras Shino bajaba tan rápido como le era posible de su cuarto tomó del brazo a Shiho y salieron corriendo de ahí, no sin antes decir

―sayonara madre―

―hasta luego señora―

―cuidense― mientras en sus labios se dibujaba una sonrisa, en ese momento el padre de Shino regresa de la torre con su siguiente misión y le dice a su esposa

―ese ¿es nuestro hijo?―

―hai―

―¿y esa sonrisa?―

―no es nada―

―te conozco ¿qué sucede?―

―simplemente creo que ya no tenemos que preocuparnos por presionar a nuestro hijo―

―no me digas que esa chica, es la novia de nuestro hijo―

―aún no―

―no me digas que hiciste algo―

―yo no hice nada, más bien platique algo con alguien y si no me equivocó esto sera más rápido de lo que esperaba―

―te conozco y se que cuando supones algo, es casi seguro que esto suceda....bueno mujer tenemos que arreglarnos porque saldremos a una misión―

―hai― ambos presurosos entraron a su habitación, para partir a su misión, unos minutos después ya habían partido a la misma.

Mientras tanto Shino y Shiho se dirijían presurosos al país de la hierba, ambos brincaban de un árbol a otro, ya cuando divisaron el país de la hierba, ella se paro en seco y dijo...

―como vamos de incognitos tenemos que camuflajearnos un poco, así que es necesario disfrazarnos, bueno nos vamos hacer pasar por un invidente y su guía, yo voy a ser el invidente y usted mi guía...pues sin estos lentes, la verdad es que casi no veo nada – al momento que decía esto una pequeña risilla salió de su boca jijijijijijijijijiji

―¿estás de acuerdo?―

―Claro, además eras la encargada de está misión―

―Entonces manos a la obra, es hora de camuflajearnos― en ese instante ella se escondió dentrás de unos árboles y se puso un lindo vestido floreado el cual le llegaba a la mitad de sus pantorrillas, de tirantes y un listón que se ajustaba debajo de su busto, unos zapatos sin tacón y un lindo cordel que se ajustaba a su cabeza...mientras tanto él no sabía que hacer pues su ropa consistía en lo mismo, así que lo único que se le ocurrió fue quitarse sus inseparables lentes y su enorme gabardina...lo que permitió observar su bien torneado cuerpo y ver sus lindos ojos color gris, él estaba vestido con una camiseta color negra que siempre traía debajo de su ropa, su pantalon tipo militar color negro, sus enormes botas y por primera vez se podía observar su muy bonita cara que casi siempre traía cubierta por su ropa y lentes. Ella ya había terminado así que se dirigió hasta su mochila y dijo

―ya estoy lista ¿y tú?―

―hai―

―bueno entonces ya no voy a necesitar a estos― y se quitó sus lentes sin siquiera voltear a ver al chico, tomó su maleta, la puso en su hombro y dijo:

―ven, tomame del brazo que de ahora en adelante tu vas a dirigirnos― él se acercó y la tomó y continuó su camino no sin antes recoger los lentes de la chica los cuales los había dejado olvidados al lado del árbol y pensando ¿por qué ni siquiera volteo a verme? continuaron su camino a pie para no levantar sospechas.

Ya en el país de la hierba se dirigieron a una pequeña casa de huespedes

―Buenos días―, dijo la anciana que atendía el lugar

―buenos días señora, tendrá un cuarto desocupado― pregunto Shiho

―hai, tenemos uno aquí en el primer piso y el que está en el tejado―

― ¿son iguales?―

―no, el del primer piso es un cuarto para una persona y el del tejado es el que regulamente es ocupado por los recién casados y es más amplio―

―quiero ese― dijo Shiho tranquilamente, mientras Shino estaba todo sonrojado, sonrojo que noto de inmediato la anciana pues sus ropas ya no podían cubrir su rostro

―no se preocupe jovén, me es común ver parejas, y la jovén decidió bien, el cuarto es mucho más "cómodo"―dijo esto con una sonrisita pícarona

―además desde hace tiempo no veía un matrimonio tan jovén y tranquilo...bueno aquí están sus llaves, es necesario que suban por las escaleras pues el pequeño elevador se encuentra en reparación―

―gracias señora― dijo Shino y cuando llegaron al pie de las escaleras

―sube despacio las escaleras porque recuerda que no traigo mis lentes y no veo casi nada―

―tengo una mejor idea― Shino tomó a la decodificadora en sus brazos y la subió cargando hasta la habitación, junto con el equipaje de ambos. Ya en el cuarto le dice Shiho a Shino

―ven a la cama tengo que enseñarte algo― Shino se acerca y observa una libreta en la cama y dice

―¿qué dice en esa libreta?―

―los lugares a los cuales vamos a ir a recavar la información―

―¿vamos a separarnos?―

―No, porque nadie se puede dar cuenta de nuestro plan, además la aldea de la hierba es tranquila...bueno te voy a explicar a que lugares vamos a ir y que vamos a hacer ahí, el primer lugar que vamos a ir es a la torre de la academía ahí se encuentra toda la información e inclusive algunas de las técnicas de la aldea, además ahí podemos preguntarle a algún sensei o shinobi tratando de levantar las menores dudas posibles, el segundo lugar vamos a ir al monumento de la reconciliación ahí se encuentra una enorme biblioteca en la cual podemos encontrar mucha información pero tenemos que tener que ser cautelosos y el último lugar pero no menos importante es al templo de la aldea, ahí hay muchos monjes a los cuales les podemos hacer muchas preguntas y quien sospecharía de una invidente y su guía, bueno eso es todo hasta ahora ¿estás listo Aburame?―

―hai―

―como aún no es tan tarde nos da tiempo de ir al templo o al monumento de la reconciliación, pues a la academía es mejor ir en la mañana―

―quisiera ir al monumento pues es según los planes es el que sigue de la academía y ya mañana temprano vamos a la acádemia, ¿de acuerdo?―

―hai― la tomo del brazo, salieron de la casa de huespedes y se dirigieron al monumento de la reconciliación, ya cuando llegaron ahí Shino se dió cuenta que era un hermoso y enorme jardín el cual rodeaba a tres estructuras la biblioteca que le había dicho Shiho, el hospital y los baños termales.

―¿es tan bello cómo dicen?―

―¿quienes?―

―no somos los primeros de konoha en visitar el país de la hierba―

―¿nani?―

―no, ya han venido otros equipo de recaudacion, antes que nosotros―

―pues de verdad es hermoso es un gran jardín que es conformado por plantas, flores y arboles, es como un enorme jardín―

―ya te diste cuenta que al lado del hospital, el jardín es bótanico―

―¿nani? Y tu ¿cómo lo sabes?― dijo el Aburame un poco consternado esto pues ella no llevaba los lentes o acaso lo había engañado de su condición visual

―me llega el olor del oregano, de la manzanilla, de la bugambilia, tantos olores, antes yo estudiaba bótanica y guardo en mi memoria esos olores― en ese momento el Aburame se para y dice

―hemos llegado, estamos frente a la biblioteca―

―entremos― ya en dentro de la biblioteca se dirigen a la recepcionista del lugar, la cual mira anonadada a Shino

―buenos días― dijo el Aburame en su tono serio

―buenos días―

―el área de historia― preguntó Shiho

―subiendo las escaleras se va derecho por ese pasillo a topar con pared a mano izquierda―

―hai―

―gustan que les lleven algún café con galletas o algo similar― cuando dijo esto dirigío los ojos al Aburame y roso la mano con la suya, a lo que el Aburame retiro su mano y dijo tajante

―yo nada, y mi esposa no sé―

―nada gracias― mientras la recepcionista pensaba ESPOSA, un manjar como este casado con una ciega, que no está mal pero no puede disfrutar de este espéctaculo como yo.

―bueno entonces, nos dirijimos al área de historia― tomó del brazo a Shiho y la recepcionista le dió un papel en la mano al Aburame, el cual abrió de inmediato y le dijo

―no es necesario que me de su teléfono, yo estoy ocupado, muy ocupado― se volteó y empezó a caminar al lado de Shiho, ya cuando estaban al pie de las escaleras, Shino se agacho para cargar a Shiho, la cual lo detuvó y le dijo

―no quiero que me cargues, quiero subir las escaleras por mi misma―

―¿por qué?...no me incomoda cargarte―

―te diste cuenta...de lo que acabas de hacer....perdiste una oportunidad―

―¿cómo que perdí una oportunidad?― mientras decía esto el Aburame, la decodificadora trago saliva y pensó ya metí la pata y dijo

―ya estoy al tanto de la situación, me lo comunico todo tu madre mientras te esperaba en la sala― el Aburame emitió un pequeño gruñido

―no lo tomes en cuenta, yo se tomar mis desiciones y cree que cuando necesite algún consejo yo mismo te lo pediré―

―¿nani? Estás enojado―

―no sólo un poco confundido― sin importarle lo que le había dicho ella, la cargo y llego a donde les había dicho la recepcionista, ella muy enojada, le dijo

―te dije que quería subir las escaleras, no quería que me cargaras― una pareja de ancianos junto su nieto miraba la escena desde al lado pues al lado de esa área se encontraba la sección infantil y se acercaron y dijeron:

―no se enoje con su esposo, lo único que quería era ayudarla― la decodificadora se sonrrojo e inclino su cabeza

―y usted jovencito hagale un poco de caso cuando le diga algo y evite discusiones innecesarias―

―hai― respodió un Shino muy apenado, los ancianos volvieron a su actividad, mientras tanto la decodificadora le dijo:

―quiero que busques unos libros que se llaman "la leyenda de Zetsu", "los 3 caminos del nacimiento de la biogenesis" y "metamorfosis, un mito o una realidad" ―Aburame busco entre los libros mientras observaba a la pareja de ancianos y sobre todo al niño y recordaba lo que le dijo su madre sobre dejar descendencia

―¿recuerdas a tu madre?― pregunto ella

―hai ¿como lo sabes?―

―volteaste hacia donde estan los ancianos con su nieto, así que solo lo supuse, recuerda que casi no veo nada, pero eso no quiere decir que no vea nada― Shino siguió buscando hasta encontrar los 3 títulos que le dijeron que buscara los encontró y se dirijeron hacia la recepción, ya caminando como le había pedido ella, cuando faltaba el último la decodificadora piso mal y se aferro al cuerpo del Aburame para no caer, él cual la tomo de la cintura para evitar esto y pregunto

―¿estás bien?―

―hai― ya retomaron su camino y ya en la recepción pregunto Shiho

―se pueden sacar estos libros―

―no, solo que tenga una credencial de miembro―

―y cuales son los requisitos―

―no creo que los puedan reunir, pues deben de ser residentes de la aldea―

―tiene usted razón― intervino Shino y la recepcionista dijo, acariciando el rostro de Shino el cual estaba frente a ella

―pero podemos llegar a un acuerdo― la pareja con la que se encontraron anteriormente se dio cuenta de está acción y antes de que ellos pudieran decir alguna palabra, su pequeño nieto tomó los libros que llevaba Shiho en los brazos y dijo

―quiero llevarme estos libros a mi casa―

―pero no tienes credencial― dijo la recepcionista con una sonrisa malevola mirando al chiquillo y este contestó

―ya se que no tengo, pero mis abuelitos sí― al concluir estas palabras le enseño la lengua cuan larga era, lo cual provocó que en el rostro de Shino se esbozara una sonrisa, los abuelos se acercaron y le dió el señor su credencial, y dijo la recepcionista:

―pero sólo pueden sacar 3 libros durante 5 días con la credencial y ustedes llevan 4― se dibujo una sonrisa de satisfacción mientras decía esto

―pero tenemos 2 y le dió la suya― le dijo la señora, a lo cual la recepcionista bufo de enojo y volteo a mirar al niño

―¿pasa algo?― dijo la anciana

―no, nada―

los 5 salieron juntos de la biblioteca, Shino dijo:

―muchas gracias señores, no saben lo mucho que nos han ayudado― y el niño sonriendo dijo

―pero si esos libros, los quiero leer yo― y solto de inmediato una carcajada, Shino corrió a agarrar al niño pero este se abrazo a las piernas Shiho lo cual la hizo perder el equilibro y casi cayo al suelo, pues el Aburame la sujeto para que no cayera, pero por lo inesperado de lo acontecido metió su mano bajo su brazo y toco uno de sus senos, acción que hizo que Shiho se sonrojara de pies a cabeza, lo que provoco que la pareja de ancianos soltaran una enorme carcajada y dijera la anciana:

―ah que juventud la de ahora, se casan y se sonrojan si se tocan...si son esposos― y voltearon a ver a la pareja que se encontraba toda sonrojada y a su nieto enredado en la piernas de la muchacha, llamaron a su nieto:

―Ryoga, ven para acá― y Shino ya más tranquilo por la situación por la cual había atravesado dijo:

―Mucho gusto yo soy Shino Aburame y ella es mi esposa Shiho―

―Mucho gusto yo soy Kagome Saotome y él es mi esposo Inuyasha y el mi nieto Ryoga, pero nosotros ya nos conocemos de la casa de huéspedes― Shino volteó a ver a la anciana y se percató que era la misma que los había atendido, pero por el desarrollo de las circunstancias no se había dado cuenta.

―Tiene usted razón, disculpara nuestra distracción―

―no se preocupe jovén, así pasa cuando uno está enamorado― ¿enamorado? Pensó Shino, pero si nosotros solo estamos en una misión, pero se supone que solo ibamos a hacernos pasar por una invidente y su guía y yo me he pasado diciendo que es mi esposa desde que está señora nos hizo ese comentario

―Y por supuesto que los libros son para que los ocupen ustedes, lo que pasa es que Ryoga es un pequeño bromista― el niño sonrió de oreja a oreja ante el comentario de su abuela

―Jovenes van a ir a la casa de huespedes o se dirigen hacia otro lado―

―vamos hacia allá―

―entonces nos vamos juntos―

―y ustedes entonces son esposos―

―hai― ambos asintieron con la cabeza

―¿cuánto llevan casados?―

―2 semanas― contestó Shino y pensaba si supiera la señora que apenas llevamos 5 días de conocernos

―si apenas son recién casados― dijo la señora y dió un gran suspiro

―recuerdo cuando nosotros eramos recién casados, fuimos más despistados que ustedes, ya que perdimos la caravana que iba a la aldea del trueno a donde iba a ser nuestra luna de miel pero creo que hasta nos fue mejor― dejo una sonrisa complice con su pareja

―y ¿y ustedes de donde son?―

―de Konoha― dijo Shiho

―¿Konoha? Si es que vienen desde lejos―

―sí señora, pero venimos a disfrutar del lugar porque tengo amigos que me hablaron maravillas y tenía ganas de venir―

―sí jóvenes no se van a arrepentir, el país de la hierba no es muy conocido, pero el que viene siempre vuelve―

―si señora― dijo un Shino muy tranquilo, en ese momento entraron a la casa de huespedes, el niño les entrego sus libros y cuando se dirigían hacia las escaleras, la señora dijo con una voz con tono burlón:

―pero como unos recién casados se van a poner a leer libros, acaso no tienen "otras cosas" que hacer―

―dejalos mujer, que tengan buena noche― deseo el señor

―que descansen Shino-onichan y Shiho-onichan― dijo el pequeño Ryoga

―hai, tu también Ryoga-kun― dijo Shiho

―¿quieres subir la escalera o te puedo cargar?― dijo Aburame en un tono un poco preocupado

―aquí puedes cargarme― la carga con un brazo mientras en el otro llevaba los libros. Ya en la habitación, le pregunto a Shiho:

―porque dijiste que eramos de Konoha―

―¿acaso no lo somos?―

―pero no es una misión en donde venimos de incógnitos―

―tarde o temprano se iban a dar cuenta de que eramos de Konoha y es mejor que lo supieran por nosotros, así no levantamos sospechas y podemos llevar acabo nuestra misión sin contratiempo, además nadie sabe que tu eres ninja y yo científica así que podemos estar tranquilos―

―tienes razón―

―bueno es hora de leer, me pasas mi mochila―

―hai― le paso la mochila y la jovén empezó a buscar en su mochila con un poco de desesperación

―¿qué buscas?―

―mis lentes, quizá los deje olvidados en el bosque ¿puedes leerme los libros?―

― hai― y Shino empezó a leer, mientras un pensamiento le rondada, porque no le dije que yo encontre sus lentes y que los tengo. Cuando término de leer el segundo libro se dió cuenta que Shiho estaba totalmente dormida, la cargó y la recosto en la cama y él se durmió al lado de ella, pues había sido un día muy cansado para ambos.