Hola linduras! perdón por tardarme tanto , es que en he estado muy ocupada con mi universidad y con eso de que mi Ciudad sufrió por causa de un huracan no tuive tiempo de nada, ni Internet, pero ya estoy de vuelta, tenganme paciencia , este es mi tercer y ultimo capitulo de esta historia, espero lo disfruten y cualquier cosa ya saben que quieran comentar dejeme sus reviews.

y como dije antes tercera llamada... comenzamos


Capítulo 3: El príncipe.

— ¡Kyoko...Chan!— Contestó Kuon de manera automática.

Ella al escuchar su nombre lo miró con asombro y confusión, retrocedió unos pasas e inmediatamente se echó a correr, en unos segundos ya estaba en el auto cerrando la puerta— Rápido Sebastián-san por favor arranque el auto — dijo con desesperación y acto seguido el conductor del auto arrancó rápidamente.

Kuon al verla correr inmediatamente intentó seguirla — Kyoko-chan espe…—intento alcanzarla pero fue detenido por el presidente.

— Alto chico, Déjala ir. — Ordenó el presidente Takarada mientras lo tomaba del hombro

—Pero… ella… —Dijo Kuon con voz agitada.

— Necesita asimilar lo que acaba de ver, entiendo que no le es fácil conocer tu verdadera apariencia ni tampoco quien eres realmente. — Afirmó Takarada sosteniéndolo de los brazos— «Pero lo que no me explico es su reacción que tal parece que ya se conocían del pasado, necesito más detalles.» — pensó — pero… ya noche para explicaciones muchacho, tal parece que tú sabes porque ella reaccionó peor de lo que esperaba, así que te quiero mañana a primera hora en mi oficina y no la llames por hoy. — sentenció él.

—P…Pero, está bien jefe, la llamaré por teléfono mañana. — Dijo Kuon —«aunque me aterra el hecho de que tal vez no me quiera contestar.»

Kyoko se encontraba sumamente confundida y desolada en el auto haciéndose una tras otra vez las mismas preguntas. — ¿Por qué Corn? ¿Por qué siempre supiste quien era yo jamás me dijiste nada? ¿Por qué no confiaste en mí? — llegó el auto al Darumaya , haciendo uso de sus dotes de actriz se despidió de Sebastián con su mejor sonrisa profesional, igualmente saludó amable y cordialmente a los dueños para posteriormente retirarse a su habitación, que aunque esta estaba en el segundo piso las escaleras le parecían eternas a causa de su pesado andar.

Okami-san la observó desde que abrió la puerta hasta que se retiró a su habitación, pero al conocer muy bien a esa chica notó algo inusual en ella. —Cariño ¿notaste algo raro en Kyoko-chan? —preguntó a su esposo

— Solo debe estar cansada pero ¿A qué te refieres con raro?

— Yo creo que ha de estar triste porque al saludar noté que aunque fue muy educado y amable no era enérgico ni alegre, creo que tal vez la han de estar presionando demasiado en su trabajo.

— Desgraciadamente ella lo eligió y si quiere sobre salir tendrá que ser más fuerte, prepararé su plato favorito porque seguramente ni siquiera ha cenado y así no podrá seguir.

— Tienes razón, ahorita que lo termines yo se lo llevaré y esperemos que le levante el ánimo.

Kyoko llega a su habitación, deja su bolso pesadamente sobre el borde de la mesa, este se cayó liberando la pequeña bolsita que contenía la piedra "Corn", Kyoko al verla la toma, se sentó junto a la mesa, sacó su contenido y la observó con tristeza — ¿Porque me mentiste Kuon? Si… Kuon… es ese tu verdadero nombre, jamás me dijiste quien eras, confié en ti mi "Sempai", tú en cambio me mentiste haciéndome creer en un mundo de fantasías en donde tú eras el príncipe de las hadas y yo de ilusa te creí. —Dijo en voz baja con reproche, de repente a su mente vinieron uno a uno todos los recuerdos de él en donde siempre sabía como tratarla, las veces que se manifestaba a sí mismo, el cómo sabía su fecha de cumpleaños y cosas que solo ellos dos sabían en su complicidad desde niños. — ¿Cómo pude ser tan ciega para no darme cuenta? Siempre estuviste allí y yo nunca te ví. — dijo con voz baja entre sollozos.

—Kyoko-Chan ábreme traigo algo para ti — Era Okami-san sosteniendo una charola con un menú que consistía en hamburguesa, verduras al vapor, arroz omu, sopa miso blanca y de postre unos ichigo mochi*.

Kyoko al oír la voz de su casera inmediatamente se secó los ojos, se echó un poco de aire, corrigió su postura, y con una sonrisa abrió la puerta — No era necesario Okami-san yo me pude haber preparado algo sin que se molestara— dijo con vergüenza.

— No es molestia Kyoko-chan lo hicimos con gusto, solo quería que estuvieras bien porque te vi un poco pálida además de que supieras que cuentas con nuestro apoyo y que sea lo que sea siempre puedes contarme todo.

— Gracias Okami-San, pero no se preocupe estoy bien, solo es un poco de cansancio ya que trabajábamos todo el día sin parar. — dijo Kyoko con una reverencia para después tomar la charola.

— Bien… Kyoko chan buenas noches, comete todo y duerme bien — Okami se retira y cierra la puerta — «Siento que esta niña trae algo más, quizás tenía un novio y terminaron ya que tenía los ojos rojos y su semblante era a pesar de su sonrisa con un aire triste, pero quizás sea solo algo del trabajo ya que es Kyoko-chan de quien hablamos

Parecía que la vida jugaba con ella ya que al ver el menú se dio cuenta del arroz, tomo los palillos y lo empezó a comer con cierto desgano mientras observaba detenidamente el poster de Ren que se encontraba frente a ella —Este arroz, solo me recuerda a ese momento donde intentaste hacerlo y sabía horrible, allí me manifestaste que eras tú mismo, pero jamás me di cuenta, fui una verdadera tonta, creo que debería odiarte al igual que a la Shoracha — Se queda paralizada, las lágrimas nuevamente se apoderan de sus ojos, suelta los palillos tras recordar todos los buenos tiempos que pasaron juntos, el regalo de él, los abrazos, incluso los besos en la cabeza y la mejilla ,los momentos como los hermanos Heel , la veces que la ayudo, todo estaba en su mente uno a uno, de repente se cubre los ojos con sus manos — pero no puedo, no puedo odiarte por más que lo intente, tu siempre estuviste allí, siempre cuidaste de mí y para colmo de males no te puedo arrancar de aquí,« ni la Shoracha me dolió tanto»— dijo esto mientras tocaba su corazón y miraba al poster — por lo sucedido al parecer nunca podre odiarte pero eso no significa que este contenta contigo y que te salude.

Dos Semanas después

En este tiempo Kyoko nuevamente cambió su look, gracias al tratamiento de le dio Jelly su cabello había crecido más rápido, hermoso y largo de lo esperado llegando a media espalda, por evidentes razones no podía teñírselo a cada instante así que opto por volver a su color ébano natural y para las grabaciones de Natsu usaba una peluca, también a causa de que su fama aumentaba su sueldo creció mucho por los múltiples contratos, así pudiendo comprarse ropa y zapatos nuevos de marcas de prestigio, estaba irreconocible cualquiera que la viera no pensaría que era la Kyoko simple que se acostumbraron a ver, sino una mejorada y más bella Kyoko que había decidido a ser ella misma, pero algo no estaba bien ya que a pesar de su nueva belleza física en su corazón algo seguía lastimándola.

Kyoko evadió a Kuon de mil maneras entre ellas evitaba sus llamadas y mensajes a los cuales ya le había cambiado el nombre de contacto a Kuon, le pidió la agenda de Ren a Yashiro y este se la dio pensando en que tal vez quería verlo ya que desde hacía días lo notaba muy triste y pensativo para animarlo, pero era todo lo puesto ya que solo quería no encontrárselo o evitarlo en caso de que estar en el mismo sitio por ejemplo:

Cuando Kuon iba a LME ella evitaba pasar por los pasillos que era seguro que él estaría, si iban a hacer alguna grabación en los mismos estudios procuraba irse a toda prisa antes de que el llegara sindo posible a causa de que Ren jamas llegaba tarde, así una y otra vez hasta llegar hasta este día.

El presidente pensó que ya era tiempo de que ambos arreglaran sus diferencias, pero sabía que no iba a ser sencillo así que fraguo un pequeño plan para unirlos nuevamente.

— Sebastián comunícame con el productor del programa Bridge Rock para arreglar que Ren sea el invitado especial de hoy en la noche, después tu llama a Yashiro-kun para decirle que hoy Ren tiene un trabajo especial de improviso «Necesito que esos dos se den la cara de una vez por todas y arreglen sus diferencias así esta historia de amor continuará, de esta manera no podrán evitarse del todo, ya que recuerdo que en una ocasión Ren sin pensarlo me dijo que un pollo mascota de un programa le enseño a detectar que estaba enamorado y si intenta hablar con el pollo le tendrá que decirle todo a Mogami-kun y ella no podrá salirse del personaje ni escapar»— pensó con malicia.

Efectivamente al llegar Kyoko al set le dijeron quién era el invitado pero por causa de su sentido de responsabilidad y profesionalismo no renunció en ese instante, así que el programa transcurrió normalmente, incluso Ren intento hablar con el pollo una y otra vez lo único que alcanzo a decirle que si por favor después del programa charlaban un poco ya que necesitaba ayuda con algo que no sabía qué hacer, y así como dijo el director Kyoko no podía salirse de su papel como Bo si no la descubriría, pero antes de hablar con el pollo fue llamado por Yashiro.

— Ren se dice que una chica de Love me trabaja aquí en staff —dice Yashiro

— En serio, pero son tres quizá no sea Mogami-san —contesta Ren

—Si por la descripción no parece que sea Kyoko-chan pero no la he visto tal vez está en otra área o no vino, pero en fin necesitamos discutir unos asuntos para mañana.

Mientras Yashiro intentaba hablar con Ren, Kyoko fue a cambiarse rápidamente y poder escapar, pero oh sorpresa Ren no se había ido sino que estaba buscando Bo, Kyoko para no ser descubierta rápidamente se puso el traje sobre su ropa normal y salió como si nada.

— ¡Oh! Allí estas, te estaba buscando— dijo Ren

— Dime Tsuruga-Kun «Kuon» ¿De qué quieres hablar? —preguntó Bo

— Es muy personal ¿podemos ir a un lugar más privado?

— Claro, porque no vamos a esa bodega—indicó al lugar donde se cambia para convertirse en Bo —« ¿Qué haces Kyoko? Él podría ver tus cosas y descubrirte, pero... un minuto el no conoce mis nuevas cosas así que no creo que me descubra.

—Vas a entrar o te quedarás allí parado— dijo Kuon con cierto enojo.

—Ya voy, no te enojes— dijo con miedo Bo entrando en la bodega — Bien… ¿Qué es lo que te pasa? — preguntó

Ren se sentó en una de las sillas plegables que estaba en el almacén y Bo en otra.

— De lo que quería hablar contigo es que… hace algunos días, para ser exacto dos semanas, una hora y veintitrés minutos perdí a alguien muy especial para mí y por más que la he intentado contactar y acercarme a esa persona, simplemente me evita, la he intentado llamar, la he buscado e incluso me entero que vamos a trabajar en un mismo sitio, de la nada se va y no alcanzo a verla, ya no sé que hacer para que me escuche solo quiero pedirle perdón y que aunque sé que no volveremos a ser como antes por lo menos no me odie ya que eso no podría soportarlo.

— Que mál, pero necesito saber que pasó para así ayudarte mejor «Como si no supieras Kyoko, pero ahora quiero saber lo que paso desde su perspectiva».

—Es complicado pero… para comenzar ella y yo..

—Ella... ¿Es una chica?

— Si lo es pero ¿me dejaras continuar o me seguirás interrumpiendo? —enojado en modo chibi

— Está bien, sigue — contesto

— Ok… ella y yo nos conocemos desde niños, yo no soy japonés pero mi padre si, así que en unas vacaciones vinimos a Kioto a visitar a mi abuela, yo como me aburría salía por el bosque a jugar junto al rio, en ese mismo rio la conocí a ella accidentalmente mientras lanzaba unas piedras al agua, al parecer jamás había visto a alguien con mis características así que pensó que yo era un hada y para ser más exactos el príncipe de las hadas, ella lloraba porque su madre la había abandonado y yo intentaba en mi manera infantil de consolarla así que pasábamos todos los días jugando juntos, el día que nos separamos yo le regale una piedra que para mí era muy especial ya que mi infancia fue difícil , cada vez que yo la tenía en mis manos la miraba y trataba de olvidar lo que pasaba, hace aproximadamente un año nos reencontramos pero yo no sabía que era ella, ni ella que era yo hasta que un día por accidente se le cayó la piedra supe que era ella, la razón por la que volví a Japón fue que en mi país natal mi padre es el mejor actor y por causa de ser su hijo me comparan o bien simplemente dicen que mis trabajos son por su causa ya que él me los consigue, así que para deshacerme de la sombra de mi padre me vine a vivir acá, cambie mi apariencia y me puse un nombre artístico, pero al igual que de todos traté de ocultarme de ella para que no se desilusionara de mí, pero fue inútil, me descubrió, y ahora lo que más me duele es que de seguro me odia, en verdad soy un hombre horrible, de hecho creo que está bien que se aleje de mí, la dejaré en paz porque un mal tipo como yo con una chica tan dulce, tan linda, con tanta vida y pura como ella, quizá es mejor para ella estar así, aunque en mi corazón eso me duela, ella es muy valiosa para mí y no quiero que me odie —

Kyoko jamás lo había visto tan triste, e incluso se notaba que no había comido bien porque adelgazo y además estaba un tanto palido, e incluso para ser quien era él siempre se mostraba con mucha fortaleza cosa que por una simple pose que había realizado durante el programa noto que él no estaba bien, no podía entender porque le dolía tanto verlo así, lejos de estar feliz por verlo derrotado no podía concebir que aquel hombre se quisiera alejar de ella, siendo que él era la causa de que su corazón se acelerara, el hecho que se había molestado mucho con el no significaba que lo odiara, es ese momento todo enojo y deseo de ya no verlo se esfumó, ahora quería abrazarlo, besarlo y darle su apoyo , más aun cuando ella era la razón de su tristeza, así que pensó en una manera de ayudarlo.

—Sabes tú caso es igual al de alguien aquí en el staff, solo que ella también sufre por lo sucedido e incluso evita ver o enfrentar al chico que la lastimó porque teme que la dañe más.

—En serio y como es ella, quizá sea la misma persona de la que hablamos, porque necesito hablar con ella— dijo con desesperación

—pues ella es aproximadamente de 1.65, blanca, cabello negro largo, ojos ámbar, 17 años y también trabaja en LME ¿coincide?

— Pues la mayoría excepto por el cabello, que aunque no la he visto en días que yo sepa es corto, pero si hablo con ella tal vez me entienda y nos ayudemos también ¿puedo saber su nombre?

—solo te dire su nombre de pila, se llama Kyoko

— Es ella, ¿Bo me ayudarías a encontrarla?— dijo aún más desesperado

—Claro que sí, pero primero tienes que hacer algo no puedes disculparte así como así, primero debes pensar bien lo que vas a decir e intentar no trabarte, aunque la busque, lo más seguro es que no te animes y huyas así que, ¿Qué te parece si yo voy al baño y tú lo piensas cuando llegue haremos lo de la silla vacía* para que practiques ok?, Finalmente yo la busco y tú le dices lo que practicamos así que espera aquí.

Ren cerró los ojos — «Que broma tan cruel del destino gracias Bo y ¿Qué era eso de huir? ¿A caso me llamo cobarde? Pero es cierto tal vez no podría decirlo tan fácil mientras la miro a los ojos» —pensó

Kyoko se metió en el camerino de enseguida, se quitó el traje, se acomodó los cabellos, se maquilló rápidamente, quería verse linda para él, tomó la cabeza de Bo y se asomó por la puerta— muy bien Tsuruga-kun mantén los ojos cerrados

Ren empezó a disculparse, a explicar lo que su corazón sentía y las razones por las que no le decía nada con respecto a quien era. —Tal vez no me creas porque han pasado muchas cosas, sé que te he mentido, te dañé y eso para mí es horrible, eres muy importante en mi vida, quise decirte en ocasiones lo que me pasaba, simplemente necesitaba que estuvieras junto a mí y desde que te fuiste, por más que he intentado mantenerme de pie y tratar de sonreír el hecho de haberte lastimado me inunda con mucha tristeza, me siento solo, tal vez te enojes o quizá no te importe el hecho ahora más que nunca no quiero comer, sí que te desilusionó el hecho de que no soy un hada de cuento y que solo soy un chico común, por mentirte y por ser un cobarde al no decirte la verdad te pido perdón, porque para mí tu eres un sol que me ilumina, que me sacó de las tinieblas y me llenó de calor, sé que me odias aunque yo te amo con todo lo que soy, tal vez no estemos nunca juntos aunque me duela demasiado pero por favor no me odies.—dijo con todo arrepentimiento y de manera sincera

A Kyoko con cada palabra que él decía se le aceleraba el corazón y las lágrimas brotaban por sus ojos, al decir Kuon la última frase, Kyoko no pudo más, ella lo amaba y que el pensara que ella lo odiaba eso no era verdad, así que inmediatamente le tomó las manos y lo besó en la frente, el al sentir esa calidez de sus manos y el aroma de su cuello supo que era ella, Kyoko se retira y lo mira a los ojos sin soltarlo de las manos — Kuon-san te perdono, yo no te odio, aunque lo intente siento que jamás podré odiarte, además te agradezco que siempre estuvieras allí para mí porque yo… también t…te… amo.— dijo Kyoko con el rostro en tono carmesí.

Kuon no podía dar crédito a lo que oía y veía su amada le correspondía sus sentimientos era la felicidad más grande que había tenido hasta ese momento en su vida, nuca sintió algo tan especial, pero aunque en presencia era Kuon en apariencia no, así que decidió que para poder seguir hablando de su vida con ella necesitaba ser cien por ciento él, entonces se quitó la peluca, y le pidió a Kyoko que le ayudara a quitarse a los lentes de contacto, al quitárselos, la tomó entre sus brazos y le dio un suave y dulce beso en los labios.

— Necesito contarte otras cosas pero creo que este no es el mejor lugar ¿Qué te parece si vamos a mi departamento? — tomándola por la cintura con la mirada del emperador de la noche.

— Si… creo que esto va para largo y el estudio no lo tardan en cerrar, además ¿Qué es eso de que no has comido nada? Yo no quiero ser la causante de que te de leucemia— le respondió en tono sensual y con cierto reproche comosi fuera Setsu.

Yashiro se encontraba detrás de la puerta del almacén, no podía dar crédito a lo que oía y cuando Ren se declaró y la contestación de ella no pudo evitar ponerse en estado fanboy y grabar aquel precioso momento, como vio que todo iba bien decidió mandarle a "Ren" un SMS «Ví que estabas muy ocupado, así que decidí dejarlos a solas pero pobre de ti que no me cuentes los detalles, nos vemos mañana».

Se encaminaron al departamento con todo lo sucedido Kuon no se había percatado del look que había adquirido Kyoko pero al verla con ese nuevo porte, su cabello negro y largo bien arreglado, bien maquillada simplemente le encantaba no podía entre semáforo y semáforo dejar de verla embelesado, llegaron al departamento, como era tarde ordenaron la cena y él lo que llegaba se pusieron a hablar lo sucedido, desde que era un niño hasta la muerte de Rick. Cuando Kuon recordó lo pasado con Rick y su infancia empezó a llorar como un niño ya que necesitaba liberar toda aquella carga que le era muy pesada y Kyoko lo consolaba abrazándolo y acariciando su cabello.

— Y es por eso que pase todo este tiempo sin mis padres ya son seis años desde que me fui de casa, igual que tú tan solo tenía quince años cuando vine a Tokio, pasé por mucho y como necesitaba que me dejaran de temer o lastimar por causa de mi nombre y apellido decidí usar uno artístico, pase por mucho desde problemas y despidos hasta ahora que tengo mucha fama pero al final, me reencontré contigo, me ayudaste apoyándome a salir de ese pozo oscuro, ahora lo único que deseo es que estemos juntos y apoyarte mi amor con todo lo que pueda.— Dijo esto último separándose del cuello de Kyoko con una dulce sonrisa para luego besarla nuevamente.

Kyoko escuchó atentamente todo lo que él decía e igual correspondía con caricias en el cabello y rostro, así como con tiernos besos en su frente y sien. —No te preocupes Kuon yo estoy contigo y siempre te apoyaré, pase lo que pase estaré allí para ti siempre, y ¿dijiste mi amor?

—Si… mi amor, mi vida, mi cielo, mi sol, mi ángel, mi princesa, mi tesoro, dulzura, hermosa, entre otros que se me ocurran porque para mí eso eres Kyoko así que vete acostumbrando si, además eres la única a la que le he dicho así, tu también puedes llamarme como quieras— dijo con cara de cachorrito.

La comida ya había llegado desde hace horas Kyoko la fue a calentar y servir ahora más que nunca Kuon comió todo con mucha hambre, como jamás se había visto, mientras comían Kyoko tenía la duda de ser la única al ser llamada "mi amor" porque sabía de antemano que Kuon tuvo varias novias.

— ¿Seguro que soy la única a la que has llamado así Kuon? — pregunto Kyoko con cierta incertidumbre.

—Si la única, lo prometo— levantando la mano en pose solemne.

Kyoko se acercó, lo tomó de rostro y lo besó suavemente en los labios—Muy bien mi amado príncipe pero no el de las hadas, porque el humano me gusta más ya que el humano es real y es un príncipe ya que es el hijo del rey de la actuación en Japón — dice en un tono juguetón — ahora necesito que me lleves a mi casa, ya es tarde y mañana tengo trabajo al igual que tú.

Aunque él insistió en que se quedara en su departamento a dormir ella rechazo todo intento de quedarse ya que sus guiones los tenía en el Darumaya, en el camino entre charlas sobre sus trabajos, besos y mimos principalmente por parte de él ya que a Kyoko le apenaba hacer eso en público a pesar de que estaban entre el auto, llegaron a la posada, él se bajó a abrirle, le extendió su mano para ayudarla a incorporarse, ya en la puerta de la posada le dio un suave y dulce beso.

Una hora después ambos ya en sus habitaciones no pudieron parar de pensar el uno en el otro entre sonrisas y suspiros; Kyoko tomó la piedra "Corn", empuñándola la lleva a su corazón, el por su parte miró una fotografía de ella con su nuevo look la cual le había tomado estando desprevenida, mientras calentaba la comida en la cocina, al final Morfeo los venció haciendo su trabajo, siendo sus últimos pensamientos lo que les deparaba como pareja.

Días después

En la mesa del cuarto de Kyoko se podía vislumbrar una pareja de muñecos de Kuon y ella, ambos vestidos como príncipe y princesa de cuento que se enlazaban sentados mediante un cálido abrazo encajando perfectamente el uno con el otro, también sus miradas eran tiernas y dulces, llenas de amor dedicadas especialmente para ellos, Estos ahora Príncipe y Princesa de la actuación japonesa.

-FIN-


*Ichigo Mochi: pastelillo de arroz de fresa

Con este capitulo culminó mi historia así que chic s muchas gracias por haberme leído ya estoy preparando otro fic espero publicarlo pronto. nos lleemos despues!

Y a las chicas y chico del foro La Caja de Pandora aquí les cumplí mi reto!

PD: Gracias a todas y todos los que me apoyaron con sus review me sirvieron de inspiración para continuar esta historia