Holu, seguimos con el reto, ahora toca la palabra "Avenida", narrado por nuestro casanova Jean Havoc.

Disclaimer: Los personajes de Fullmetal Alchemist le pertenecen a nuestra querida vaquita Hiromu Arakawa, si fueran míos, probablemente el Elricest seria canon XD

Puede que al publicar el fic me hayan borrado algún que otro guion o signo de puntuación, así como también puede que tenga alguna falta de ortografía, pido disculpas en caso de que pase.

Que lo disfruten~

Avenida

-"Nos encontramos en el café de la cuarta avenida a las 12:00, ¿te parece bien?"

Su voz era un encanto, podía recorrer todo mi ser en menos de unos pocos segundos, era suave y muy dulce, al igual que su cabello, suave y largo, castaño claro, con un delicioso aroma frutas, un cuerpo despampanante, pero siempre muy sutil, dejaba bastante trabajo a la imaginación, puesto que era de ponerse cosas que lo mostraran mucho, debido a que era demasiado vergonzosa y la incomodaba.

Sus ojos grises tenían mil matices diferentes depende de la situación, ¿es increíble como una mirada puede atraparte de esa forma no?

Tenía una sonrisa que podía hacer cambiar de opinión a mil y un militares si así lo deseaba ella, pero de todos ellos, me había cautivado a mí.

Había comenzado a salir con ella hace apenas unas semanas, pero gracias a ese café en el que nos reuníamos todos los martes a las 12:00, nuestras charlas parecían ser el resultados de años y años de conocernos. Ella siempre tenía una gran sonrisa en su rostro mientras varias veces lograba hacerla reír con las anécdotas que le contaba sobre el cuartel. Como cuando Breda salto por la ventada debido a que Black Hayate se había apoyado en su espalda, o cuando el Coronel no quería hacer el papeleo y la Teniente Riza lo reprendía. Como tantos matices en sus ojos, uno extraño se formaba en ellos cuando hablaba del Coronel.

Siempre les contaba a todos sobre las tantas cualidades que tenía ella, de seguro Falman debe estar harto de escucharme hablar como zopenco.

Pero fue un cálido martes a las 12:00 que fui hacia el café de la cuarta avenida, yo no tenía ni la menor idea sobre flores, pero los claveles me hacían recordar mucho a ella, quería darle un obsequio que este a su preciosa altura, por lo que las compre, y en mi mano derecha sostenía un hermoso ramo lleno de claveles rojos.

Entre las mesas pude divisar su hermoso cabello castaño, pero ¡oh sorpresa! Había alguien más sentado en el lugar en donde yo debería estarlo.

Lo supe desde el momento en que vi su cabellera negra, sus delgados ojos negros, acompañados de una muy conocida sonrisa, miraba a MI chica, y estaba sentado en MI lugar.

Efectivamente, por olvidada vez consecutiva, el Coronel Roy Mustang me había robado otra chica.

Terminamos, si llegaste hasta acá, muchas gracias por leer y espero que les haya gustado, nos leemos en el próximo :3