¡FELIZ NAVIDAD A TODOS! Les deseo lo mejor en está época del año tan hermosa 3

Esta historia es una adaptación de unos de los libros de Cathy Williams, por lo tanto ninguno de los personaje me pertenecen, espero que disfruten la lectura.


CAPÍTULO 3

-¿Y bien?Insistió.

-Es una historia muy aburrida.

—De modos que tú puedes observar a otros a través de tu microscopio, pero no te gusta que los demás hagan lo mismo contigo.

Finalmente Sasuke Claudicó.

—Mi padre era un inmigrante griego. Llegó aquí con poco más que lo puesto. Conoció a la que sería mi Madre, una joven inglesa, se enamoraron, y se casaronLe dijo—. Los dos se esforzaron mucho para que yo pudiera estudiar en un colegio privado.

—Eso es maravillosoMurmuró Hinata admirada. Ya le habría gustado a ella que sus tíos se hubiesen, preocupado por que hubiese tenido una buena educación—. ¿Los dos han fallecido?

Sasuke asintió con la cabeza.

—Hace ya varios añosMurmuró apartando la vista algo incómodo, preguntándose por qué estaba contándole aquello—. Bueno, tengo que atender a los demás invitadosLe dijo después de aclararse la garganta—. Puedes venir conmigo y te presentaré a unas cuantas personas, o si lo prefieres puedo dejarte a tu aire; tú eliges.

Sin saber muy bien por qué, Hinata se sintió algo decepcionada por aquel fin tan abrupto de su conversación, pero por otro también aliviada.

—Oh, no, no te preocupes por mí. Iré a buscar a HanabiLe dijo con una sonrisa de cortesía—. siento haberte robado parte de tu valioso tiempo.

Cuando Sasuke se hubo alejado, ella se levantó también y comenzó a pasearse por el local en busca de Hanabi. En fin, al menos parecía que nadie se fijaba en ella. Encontró a su hermana en medio de un pequeño grupo de hombres. Más que hablar estaba escuchando, pero se le veía sobria. Eso estaba bien. Era una buena ocasión para que se diera a conocer. Decidió que sería mejor dejarla sola, y siguió paséandose entre la gente. Después de otro par de copas de vino incluso charló con algunas personas, y se dio cuenta de que no era tan difícil como había pensado que sería.

A medianoche decidió que ya era hora de que, como cenicienta, volviese a casa. Parecía que era la única dispuesta a retirarse temprano. A esa hora la fiesta estaba en pleno apogeo, y Hanabi estaba charlando con un par de tipos.

Tras casi diez minutos esperando a que se diera cuanta de que estaba allí, finalmente Hinata se dio por vencida y decidió que le daría unos minutos más antes de volver a intentarlo para decirle que ella por lo menos se marchaba ya. Siguió caminando sin rumbo entre la gente, y acabó adentrándose por un pasillo que había al fondo del local para huir del ruido de las conversaciones, el humo, y la música de fondo. A ambos lados había puertas cerradas; probablemente oficinas. Al fondo una estaba entreabierta, y a través de la rediga se veía una franja de luz. Movida por la curiosidad, Hinata se acercó y empujó la puerta.

No sabía qué esperaba encontrar allí, pero desde luego no había imaginado que lo que encontraría sería a Sasuke sentado frente a un escritorio, con un ordenador portátil delante.

—Lo siento; perdonaMurmuró dando un paso atrás.

Sin embargo, cuando Sasuke alzó la cabeza y sus ojos se encontraron con los de ella, fue como si se hubiera quedado paralizada.

—¿Buscabas algo?Inquirió él enarcando una ceja, como divertido.

Hinata carraspeó.

—No. Sólo estaba...

—¿Huyendo de la diversión y de las risas? Anda, pasa y cierra la puertale dijo él. Al verla vacilar, añadió—: No voy a morderte; Pasa.

Hinata sabía que debería darle las gracias por invitarlas a su hermana y a ella y marcharse, pero en vez de eso se encontró obedeciendo. Sin embargo, una vez hubo cerrado tras de sí, sus piernas parecían negarse a moverse hacia el asiento que él estaba ofreciéndole.

-Vamos, siéntate.

—Yo... en realidad ya me iba.

Había recobrado el control sobre sus cuerdas vocales; ¡GRACIAS A DIOS!

—Es que vi que había luz aquí y... ¿Qué se supone que estás haciendo?

Así estaba mucho mejor, se dijo. Por fin recobró también el control sobre sus piernas y fue a sentarse.

-¿Qué te parece a ti que estoy haciendo?

—¿No es descortés que el anfitrión de la fiesta esté trabajando en vez de atendiendo a los invitados?

—Todo el mundo está divirtiéndose; no me echarán en falta media horaContestó él encogiéndose de hombros.

Sasuke tenía la impresión de que Hinata estaba incómoda con aquel vestido que llevaba, como si el llevar vestidos no fuera algo que hiciese a menudo, como si se hubiese visto obligada a comprar uno y se hubiese comprado el menos favorecedor. Todas las mujeres que habían acudido a la fiesta se habían esforzado por elegir un modelo que las hiciese destacar. Hinata, en cambio, se había puesto un traje de camuflaje para que nadie se fijase en ella.

Sasuke se preguntó cómo sería el cuerpo que había debajo de ese vestido negro, pero alejó de inmediato ese pensamiento, bastante sorprendido de que se le hubiera ocurrido siquiera.

—Además era algo urgente. He recibido una llamada de Australia, pidiéndome cierta información, y tenía que enviársela cuanto antes.

—¿En algún momento te tomas un descanso?

—De vez en cuandoContestó él bajando la vista. Había algo en la forma de sus senos, apenas definida bajo el cuerpo del vestido que hizo que su imaginación estuviera disparándose de nuevo—. Parece que Hanabi está disfrutando con la fiestaComentó.

—Sí, eso parece.

—Pero tú en cambio estás aburriéndote.

—No, claro que noReplicó ella, sólo por cortesía.

—Pues cada vez que te he mirado me ha parecido que estabas aburriéndote soberanamente.

—¿Estabas observándome?

A Sasuke no le gustó la entonación que le había dado a la pregunta.

—Es mi obligación asegurarme de que mis invitados están pasándolo bien.

—Ya. Pues si tanto te preocupan tus deberes como anfitrión no sé cómo has podido dejar la fiesta para venirte aquí a trabajarInsistió ella—. En fin, ha sido interesante conocer a personas de otros ámbitos.

-¿Y a cuál perteneces tú?Inquirió Sasuke curioso.

-¿Perdón?

-¿A qué te dedicas?

-A la informáticaFue la vaga respuesta de Hinata. Comparada con la gente tan variopinta de la que él se rodeaba, seguro que aquello debía sonarle aburridísimo.

—Vaya. ¿Y qué haces exactamente?

—No es nada interesante.

Llegados a ese punto Sasuke sabía que debería darse por vencido. Intentar averiguar un poco más de aquella mujer era tan agradable como sacarle a alguien una muela. Sin embargo, la curiosidad por saber más de ella le pudo, y apagó el ordenador.

—¿Por qué no?

Hinata suspiró, como hastiada.

—Mira, ya sé que probablemente sientes lástima de mí, y que...

-¿Por qué habría de sentir lástima?

—Pues porque sé que no estoy dentro de la categoría de las mujeres con las que sueles tratar.

-Bueno, como has dicho antes, es enriquecedor conocer a personas de distintos ámbitos.

Hinata suspiró de nuevo.

—Está bien; Si de verdad tienes algún interés por saberlo, hago un poco de todo: Programación, Actualización de sistema operativos, Diseño de página web...Hinata se sintió como si estuviera recitando de memoria su currículum, y de nuevo pensó que Sasuke debía encontrar todo aquello muy aburrido—. Es un trabajo muy absorbente.

—Lo imaginoContestó él asintiendo con la cabeza—. Es curioso que tu hermana y tú hayáis acabado en dos mundo tan distintos: La informática y el mundo del espectáculo.

Hinata se encogió de hombros y se levantó.

—Tengo que ir a buscar a Hanabi; tenemos que irnos ya.

Hinata no era la primera mujer inteligente y volcada en su carrera a la que Sasuke había conocido. No pocas veces se había encontrado sentado frente a una abogada o una ejecutiva discutiendo los detalles para cerrar un acuerdo. Algunas de ellas incluso habían intentado flirtear con él, pero a Sasuke nunca le habían interesado esa clase de mujeres. Podía sonar machista, pero cuando lo que quería hacer era pasar un buen rato o relajarse, prefería a una chica tonta y con buen cuerpo que a una mujer con la que discutir sobre cuestiones metafísicas. O al menos eso era lo que siempre había creído. No sabía por qué, pero estaba empezando a sentir curiosidad por saber qué hacía aquel genio de la informática en su tiempo libre.

—¿Es tarde para ti?Le preguntó.

Hinata, tal y como era de esperar, se puso a la defensiva.

—No particularmenteMintió—. Lo que ocurre es que ya he sobrepasado con creces el límite de tiempo que soy capaz de estar hablando de cosas, No tengo nada en contra de tus invitados, pero pertenecen a un mundo muy distinto al mío.

—Y si no estuvieras aquí, ¿Qué estarías haciendo en este momento?

-Estaría yéndome a la cama.

-¿Con alguien en particular?

Hinata se quedó mirándolo boquiabierta, sin poder creerse que le hubiera preguntado algo así.

El propio Sasuke no sabía qué lo había impulsado a hacer esa pregunta. Las palabras habían escapado de sus labios antes de que pudiera detenerlas, y ya no podía hacer nada. Se habían quedado flotando en el aire, en medio de un tenso silencio.

—No creo que eso sea asunto tuyoRespondió Hinata finalmente, con el rostro encendido.

Se dio la vuelta y se dirigió hacia la puerta con la cabeza bien alta. El que tuviese dinero no le daba derecho a decir lo que quisiera decir y a preguntar lo que quisiera. Sin embargo, antes de que llegara a la puerta, Sasuke se puso delante de ella, bloqueándole la salida. Hinata apretó los puños y trató de controlar su ira.

—Me gusta entrometerme en las cosas que no son asunto míoLe dijo Sasuke—. Dime, ¿Qué haces en tu tiempo libre?, ¿Qué haces cuando sales hasta altas horas de la madrugada?

¿Estaba burlándose de ella? Probablemente sí, porque era imposible que tuviese el más mínimo interés por saber nada referente a ella. Todo lo que tenía de guapo lo tenía de despreciable. Seguramente utilizaba su encanto para convertir a las mujeres en robots dispuestos a hacer lo que él les pidiese.

—Cuando salgo con mis amigos, charlamosLe contestó con aspereza—. No necesito emborracharme, ni una música altísima de fondo para sentir que estoy pasándomelo bien.

El sarcasmo implícito en su respuesta hizo que Sasuke esbozara una media sonrisa.

—Vaya, parece un plan divertido.

—Lo es.

-¿Y qué haces después?

-¿A qué te refieres?

—Pues a cuando tus amigos y tú ya habéis arreglado el mundo.

—No es eso lo que hacemosReplicó ella apretando los dientes. No debía darle la satisfacción de responder a sus provocaciones—. Y aunque así fuera, seguiría siendo muchísimo más divertido que tomar copa tras poca y hablar de frivolidades y criticar a todo el mundo.

—¿Dices eso refiriéndote a alguien en particular?

—A varias personas, en realidadContestó Hinata con retintín—. Están todas ahí fuera, y creo que son amigos tuyos.

Si había creído que con eso iba a ofenderlo, Hinata no podría haber estado más equivocada, porque Sasuke se echó a reír, y se echó a reír con ganas. Hinata se sintió confundida y también débil, como si sus huesos se hubiesen convertido en gelatina.

-Me alegra que lo encuentres tan graciosoLe dijo, preguntándose si Sasuke habría advertido el ligero pánico en su voz.

No sabía por qué, pero de pronto había algo en su interior que la urgía a salir de allí.

—Oh, ya lo creo que sí, pero no has contestado a mi pregunta... sobre qué haces cuando ya no te quedan temas trascendentales que discutir con tus amigos mientras tomáis vasos de agua mineralDijo él con una sonrisilla maliciosa.

—No sé dónde quieres ir a parar, y creo que deberías volver a la fiesta antes de que manden a alguien a buscarte.

—Dudo que nadie me haya echado de menos; y lo que quiero saber es qué haces cuando esas noches locas con tus amigos se acaban; si vuelves a casa con alguno de ellos y tenéis una sesión de sexo salvaje o...

-Como te he dicho antes, no es asunto tuyoContestó ella nerviosa.

Tenía que salir de allí. Algo estaba ocurriendo, y no sabía muy bien qué era, pero si que era algo... Peligroso. Por fortuna Sasuke se hizo a un lado, e incluso le abrió la puerta, pero antes de que hubiera puesto un pie fuera del despacho se inclino hacia ella y le susurró al oído, haciéndola estremecer:

-¿Debo interpretar eso como un no?

Hinata habría querido echar a correr, pero no lo hizo. Salió con paso tranquilo y firme y con la cabeza bien alta, sin dignarse a responder a su insolente pregunta.


Mi piel comienza a erizarse mientras siento su respiración en mi cuello, mi corazón salta de emoción, y soy capaz de notar que la habitación sube unos grados, hacia calor, mucho calor. ¿qué estaba pasando conmigo? sentía que tenía que marcharme pero..aun así No podía seguir negando la química que existía entre nosotros.

-Voy a besarte.-Escucho decirlo con esa voz tan familiar que envía un hormigueo por mi espalda. y me descubro queriendo sus labios sobre los míos más que mi próximo aliento.

-Si

En el segundo que las palabras salen de mis labios, el se apodera de mi boca, dominando cada parte de mi con ese beso, sus labios se mueven sobre los míos y no soy capaz de alejarlo, me aferro a su boca como si en ella encontrará la respuestas a todas mis dudas, siento como sus manos me recorren la espalda hasta llegar a mi rostro y enrredarlas en mi cabello acercándome más a él, suspiro en el beso y el aprovecha y adentra su lengua en mi boca y lame la mía. Mis piernas se debilitan y casi caigo sino es por sus brazos sujetándome fuertemente contra el.

Cuando se separa de mi boca, jadeo en busca de aire, sintiéndome completamente débil y desorientada, y solo fue un beso.

Siento sus manos deslizarse sobre mi vestido y acariciar mi pierna desde la rodilla hasta mis muslos arrastrando el vestido hacia arriba en el proceso, la coloca en su cintura, y me empuja suavemente hacia la pared. sus labios recorren mi cuello dejando besos y pequeñas mordeduras en el proceso. Me aferro a sus hombros y mi cabeza golpea contra la pared cuando siento sus dedos recorrer sobre mis bragas, el placer explota dentro de mí, y gimo, sus dedos apartan mis bragas y se deslizan sobre mi intimidad, acariciándome, complaciéndome, su boca se encuentra con la mía y me besa acallando mis gemidos.

-No quieres que nos oigan ¿Verdad? -Pregunta sobre mis labios. Recordándome que no estamos solos, que detrás de la puerta ahí personas celebrando y no podía hacer ruido.

Me besa rápidamente tragándose mi gemido, cuando siento como desliza un dedo dentro de mi, mientras su pulgar frota entre mis muslos, su dedo se desliza muy adentro, entrando y saliendo cada vez más rápido, gracias a mis fluidos, me aferro fuertemente contra él, disfrutando de la sensación tan maravillosa que me estaba otorgando,cuando agrega un segundo dedo no puedo evitar mover mis caderas en sincronía de sus envestidas, quería sentirlo por completo, que me empujará contra el escritorio y me hiciera suya. sus dedos estaban llevándome al limite, y cuando muerde mi labio inferior, estallo, y quedo en blanco, viniéndome en su mano. jadeo por aire.

Cuando mis ojos buscan los suyos, no puedo evitar sorprenderme ante la imagen de él, deslizando el dedo que antes estaba dentro de mi, hacía su boca, saboreando mi esencia.

-Maldición, sabes tan bien. -Exclama mirándome profundamente-. Dime ¿Te gusta esto como opción para hacer en tu tiempo libre, Hinata?

Me despierto, completamente abrumada.

-Era un sueño -Exclamo a la nada en la oscuridad de mi habitación. Como es que termine teniendo ese tipo de sueño con un hombre que ni podía verle la cara, por culpa de las palabras de ese desgraciado de Sasuke. Se estaba volviendo loca, era la primera vez que le sucedía algo como eso.

Mis mejillas se calientan y me hallo abrumada por una sensación extraña. Deslizó mi mano hacía mis bragas, y compruebo lo que temía, estaba completamente húmeda, y frustrada


Notas Finales:

Digan que tal les pareció mi pequeño Lime, ¿Vale la pena? ¿Les gusto? Realmente no sabía si colocar esta escena, se me ocurrió mientras editaba el capitulo y después de tanto pensar lo coloque, quería agregar más emoción a la historia. Espero y les allá gustado.

Gracias a: Melania Uzumaki Uchiha - Hina-chan21 -Guest y hana16lyen por sus comentarios me alegra que les este gustado la historia.

Dejen sus Raviews por favor.