*Creadoras de la Idea Original: Cigale y Anny

*Escritoras: Cigale y Anny

*Inspirado en: Versailles no Bara

*Mangaka: Riyoko Ikeda

Capitulo III

Dos Destinos se Entrelazan

La batalla se había vuelto muy sangrienta en la cual los francos estaban ganando. Andre estaba muy herido que ni siquiera podía seguir sosteniendo su espada y huye a un pequeño templo que se encontraba cerca del lugar de batalla para así resguardarse y tomar fuerzas para continuar luchando.

Oscar estaba cubierta totalmente de sangre y seguía luchando sin vacilar. De repente observo a una sombra que se movió hacia un templo en ruinas y sin dudarlo un segundo, ella abandona la batalla para seguirla tratando de no ser vista por ningún enemigo.

Ella recorrió el lugar cautelosamente mientras acomodaba su espada en su cinturón para así tener mas libertad. Abrió la inmensa y pesada puerta del templo lentamente la cual tenia mucha tierra en si. Cuando abrió la puerta mucha tierra cayó en sus hermosos cabellos dorados. Pareciera como si hace mucho tiempo ese templo no había sido visitado por nadie. Luego empezó examinar cada uno de los rincones del lugar. Camino lentamente entre lo pasillos y lo único que veía era tierra por doquier. De repente encontró un pequeño rastro de pisadas. Sin dudarlo siguió cada pisada que encontró y como arte de magia algo atrajo la atención de la formidable guerrera. Ella vio a un hombre recostado aparentemente dormido en el altar. Una cegadora luz del sol vislumbro sobre el rostro del joven lo cual hacia un poco difícil ver la cara del joven durmiente. Oscar se acerco mas para así poder ver mejor a ese joven. Ella se quedo atónita ante la figura que veía y no podía quitarle la vista de encima. Se acerco a un mas hacia esa figura masculina mientras miles de pensamientos atravesaban en su cabeza. Sentía que se perdía en el y nada podía pararla. Oscar volvió en si recordando el motivo de su llegada a Camelot a lo cual se alejo del joven y saco su espada de nuevo.

Oscar agarro con fuerza su espada y acerco la punta de su espada apuntando al corazón del joven y luego levanto su espada y…ataco. Sin embargo, algo detuvo su ataque….era Andre quien despertó y puso en forma horizontal su espada para protegerse. Ambos están en posición de lucha pero las heridas le hicieron doler a Andre; estaba muy herido y se desvaneció lentamente quedando así inconciente. Oscar quedo inmóvil ante esta reacción y se percato de la grave herida del muchacho que tenia en su brazo izquierdo. No sabia que hacer ahora. No sabia si dejarlo vivir seria una buena idea. Después empezó a examinar a más profundidad al joven encontrando así que era un miembro de la realeza por el símbolo que llevaba en su armadura. Oscar estaba petrificada ya que tenía enfrente de ella a uno de sus enemigos. Sin dudarlo un segundo mas agarro su espada y la puso en la angelical cara del anglosajón. Nuevamente esos sentimientos extraños vinieron a su cabeza. Se sentía impotente ya que su corazón le decía que no le hiciera daño pero al mismo tiempo su mente le decía que no se dejara influenciar por su belleza ya que el era su enemigo. ¿Por qué esos pensamientos venían a su cabeza en un momento así? Oscar tiro su espada. ¿Por qué de repente sentía que su corazón se aceleraba más de lo normal? ¿Por qué su corazón le decía que no lo matara? ¿Acaso se había vuelto loca? Ante su impotencia de no poderle hacerle daño decidió dejarlo vivir por lo cual decidió pedir ayuda a su gran amigo de confianza Victor Clément D' Girodelle.

Oscar fue a la búsqueda de Girodelle para así auxiliar al joven desconocido. Fue algo difícil escapar de los enemigos sin ser detectados pero al final lo lograron. Ahora estaban ahí examinando al joven una y otra vez.

"Girodelle tenemos que curar a este hombre. Estoy pensando en que podemos usarlo como un rehén para que Arturo nos de lo que queremos." Oscar comento

"¿Y que te hace pensar que Arturo le interesaría la vida de este hombre que dices? No lo conocemos…"

"Solo observa el símbolo de su armadura, el es un miembro de la realeza y estoy segura que Arturo no le gustara perder a un miembro de su familia." Oscar dijo. "De todo caso si no es de tanta importancia para Arturo podemos matarlo y asunto arreglado"

"¡Claro, Es una grandiosa idea capitana! Así tendríamos a los anglosajones en nuestro poder"

"Por supuesto..." termino su frase con una sutil sonrisa." Pero primero tengo que dar la orden de retirada para así llevar a cabo este nuevo plan."

Aunque Oscar desconocía la identidad de ese hombre presentía que les seria de gran ventaja para expandir el poderío de los francos. Pero ala vez sentía una extraña atracción, sin poder explicárselo, y mientras miraba al rehén, los ojos de Girodelle se percataban de algo extraño en su capitana. Tenia la sensación de que Oscar ocultaba algo mas, y que no veía a este prisionero solo como tal, él se percato que algo en la mirada de Oscar había cambiado, tal vez solo él se había percatado de algo que ni la propia Oscar lograba imaginar aun .

Abandonaron el lugar para auxiliar al joven. Oscar caminaba delante de ellos para pelear en caso de un ataque enemigo, estaba muy alerta de todo, pero en algunas ocasiones ella voltea sutilmente para poder ver al joven. Mientras tanto Girodelle lo llevaba en sus brazos para así auxiliarlo en las tiendas.

El campo de batalla se había convertido en una masacre, solo se veían cuerpos muertos y charcos de sangre por doquier. Cuando Oscar llego al lugar de batalla se encontró a sus soldados torturando a los soldados anglosajones que quedaban vivos. Los soldados estaban muy contentos ya que habían ganado esa batalla y habían reducido el número de soldados anglosajones en un notable número pero a la vez se encontraban decepcionados ya que unos cuantos soldados lograron escapar junto con el rey. Oscar dio la orden de retirada para sus hombres y pidió que algunos soldados ayudaran a Girodelle con el rehén.

Al llegar a los campamentos, Oscar bajo del caballo y fue enseguida a ver a su padre mientras Girodelle y otros soldados se ocupaban del rehén. Ella entro a una de las tiendas de campaña, se arrodilla frente a el y le comunico todo lo sucedido.

"Padre, hemos logrado vencer en la batalla contra los anglosajones, nuestras perdidas han sido mínimas, nuestros guerreros han luchado arduamente dejando en alto a nuestra nación y nuestro orgullo como francos"

"¡Eso es maravilloso hijo mío! No sabes que orgulloso y feliz me hacen escuchar tus palabras"

"Padre también tengo que comentarle que Arturo a escapado con algunos de sus soldados" dijo mientras dirigía su mirada al suelo. "Pero agarramos a un miembro de la realeza como rehén. Pensé que seria lo correcto tomarlo como prisionero de guerra y más aun por ser miembro de la familia de Arturo. Estoy segura que el pagara un rescate por aquel sujeto y así resultaría mejor para nosotros que el cumpla con nuestras peticiones"

Su padre quedo en silencio por un largo rato y después de unos minutos de analizar el caso en silencio, la miro a los ojos y la felicito por tomar aquella decisión tan inteligente. Se enorgulleció que fuera su hija y que sea una guerrera tan hábil como él

"OH querida hija me has dado un gran orgullo. Se que llegaras a ser mejor militar que yo. Veo en ti a mi futuro sucesor que se encargara de todo cuando me retire" dijo mientras le daba una sonrisa que Oscar no había visto en muchos años. Oscar miro a su padre con un gesto complaciente, nunca había oído palabras de halago por parte de él. El siempre se porto recio y duro con ella desde que ella tenía memoria. "¿Donde esta el?" dijo en un tono mas serio.

"El ahora esta siento cuidado por Girodelle"

"Llévame con el"

"Como ordene padre"

Momentos después ambos se dirigieron hacia el lugar donde se encontraba el anglosajón. Andre aun no había despertado, ya que se encontraba muy débil por la gran cantidad de sangre que había perdido. El se encontraba atado a un caballo. Jarjayes examino el rostro y la armadura del joven y luego dio el permiso de bajarlo para darle atención.

"Sin duda, el es un miembro de la familia real. Te felicito fue una gran decisión la que hiciste querida hija" Le dijo mientras veía como llevaban al joven a una de las tiendas.

Cuando el cuerpo fue instalado Oscar y su padre entraron a la tienda.

"Mandare una carta al rey para que sepa las buenas noticias. Por lo pronto tu te harás cargo del rehén" le dijo mientras le daba suaves golpecitos en su hombro.

"Como diga padre"

Su padre salio de la tienda. Oscar miro por unos segundos la cara del herido. Muchos pensamientos volvieron a su cabeza como la primera vez que lo vio. Si lo seguía viendo sin duda quedaría loca, así que decidió salir de esa tienda para entrar a la suya. La dureza de la batalla la habían dejado totalmente exhausta. Cuando menos lo esperaba ella pensaba en aquel hombre que decidió ayudar. No podía quitárselo de la cabeza. La imagen de aquel hombre anglosajón era tan majestuosa y exótica que parecía un dios griego. Oscar sacudió su cabeza con fuerza en un intento de no pensar mas en el. Después empezó a cambiarse y limpiarse.

"Tengo que dejar de pensar en cosas irrelevantes…" se dijo así misma. "Mejor tengo que pensar como obtendremos la ventaja contra nuestros enemigos con un rehén que al parecer es un miembro de la realeza. ¿Que podemos hacer para así obtener que el rey Arturo nos de lo que deseamos?"

Tiempo después se dispuso a descansar, pero le fue imposible conciliar el sueño y decidió mejor dar una caminata por los alrededores. Sin pensarlo llego a la tienda donde tenían a Andre y se pregunto si ya había despertado. En las afueras de la tienda del rehén estaban dos guardias vigilando y al ver a su capitana la dejaron pasar sin decir ninguna palabra. Ella entro sin hacer ruido alguno y encuentra a una joven que estaba curando las heridas del joven. Oscar le pidió a la joven que se retirara por unos instantes para así quedar a solas con el joven. La joven obedeció y salio del lugar. Oscar se quedo quieta e inmóvil por un largo rato al contemplar la imagen de Andre. Se dio cuenta que aun salían gotas de sangre de su brazo izquierdo por lo cual decidió limpiarlas. Después de haberle limpiado, ella lo vio aun más radiante que antes. El tenía una apariencia tan tranquila casi inmutable y también un semblante sereno. En aquel instante, Andre abrió los ojos y lo primero que llego a ver fue la intrépida capitana que intento matarlo. Ambos se miraron fijamente sin decir absolutamente nada nuevamente como aquella vez en el templo. Oscar sintió algo extraño en su interior y eso provoco que saliera rápidamente del lugar. Al salir camino lo más rápido que pudo a su tienda. Al llegar se recostó en unas pieles de oso que tenia en su tienda y trato de olvidar lo sucedido. Su corazón palpitaba rápidamente, parecía que saldría de su pecho. No podía dejar de pensar en aquel rostro tan sereno. ¿Cómo una persona como el podía provocarle eso? Oscar puso una mano en su corazón para evitar que este no saliera de si.

Finalmente se acomodo en su cama, cerró sus ojos y trato de dormir.

A la mañana siguiente, Oscar se despertó después de un profundo sueño, había estado tan agotada después de la batalla, que se sentía casi sin fuerzas, pero ahora se sentía renovada con las energías que siempre ha tenido desde que era una pequeña niña. Ella salio de su tienda de campaña, dirigiéndose a la tienda donde se encontraba el rehén, entro y lo vio ya despierto, sus heridas habían sido curadas y los vendajes cambiados. Se le veía con un mejor porte que la noche anterior. Casi restablecido, él la miro fijamente y ella volteo un poco la mirada, se sentía extraña que alguien la viera de esa manera.

"¿Quién eres y por que razón estoy en este campamento? Hubiera preferido que me mataras en aquel instante, y no que me trajeras como un rehén". Dijo en un tono muy serio

Oscar entendía las palabras que él mencionaba, puesto que tenía el orgullo de un noble y era de esperar aquellas palabras.

"Pues agradece que no te matara…Eres un enemigo, y por lo cual tenia la obligación de matarte en aquel momento, pero me sirves mas vivo que muerto. Eres una pieza crucial para nuestro planes"

Andre se sorprendió de aquella joven, por que se veía tan decidida y sabia muy bien lo que hacia.

"¿Por qué seria yo importante para ustedes? No saben absolutamente nada sobre mi"

"Eres un noble y es suficiente. Conocemos al rey Arturo y sabemos que jamás dejara que un noble que pertenece a su mesa redonda, sea hecho prisionero, y más cuando ese noble pertenece ala familia real… "Oscar miro fijamente a los ojos atónitos de Andre. "Estoy segura que así conseguiremos lo que queremos."

"¿Que es lo que quieren?"

"No tengo porque decírtelo…."

Los dos se miraron con una mirada retadora. Nadie replico nada después de esta declaración. Andre desvío su mirada con orgullo a otro lugar y Oscar decidió marcharse del lugar. Andre había quedado estupefacto con la presencia tan fuerte de aquella mujer, que vestía ropas masculinas y portaba en su cinturón una espada. Jamás en su vida había algo similar y sin duda eso le llamaba mucho la atención…

Momentos después una joven, muy hermosa entro a la tienda donde se encontraba, la muchacha tenia un semblante muy sereno, una mirada angelical, era rubia y tenía unos hermosos ojos azules. Andre le pregunto su nombre, pero ella no respondió a su pregunta. Solo dedicaba a cambiarle los vendajes. Esto lo desespero un poco. No bastaba que fuera su rehén ahora también no tenia derecho a hablar con nadie. Cuando termino su trabajo, se levanto y se retiro muy cautelosamente.

Ya han transcurrido tres días desde que Andre había sido capturado por los francos, se sentía cada vez más fuerte, pero ala vez desesperado. Desesperado de no poder hablar con nadie. Algunas veces se preguntaba por aquella mujer de presencia tan fuerte que no había aparecido durante tres largos días en su tienda. Él le preguntaba a la joven que se encargaba de darle atenciones sobre el paradero de ella aun sabiendo que esta no contestaría. Sabía bien que ella no contestaría y no se equivocaba pero aun así era mejor que hablar a solas y creerse loco.

Mientras tanto Oscar se encontraba reunida con su padre y Girodelle para decidir que hacer con el anglosajón. Planeaban mandarle un comunicado a Arturo, pidiéndole armas y tierras por aquel noble anglosajón.

Por este comunicado les informamos que tenemos a un hombre de la realeza anglosajona capturado y estamos seguros de que ustedes sabrán de quien se trata. Por lo cual, si lo quieren de regreso con vida deberán de entregarnos armas y parte de sus tierras.

No se les ocurra hacer ninguna acción en contra de nuestra gente y tropas ya que si esto pasase el rehén será ejecutado sin piedad alguna.

Esperamos que este cambio tenga los mejores resultados y que nos podamos poner de acuerdo en una manera pacifica con ustedes.

atte.: Rene D' Jarjayes

Oscar no mencionaba palabra alguna, solo escucha las palabras de su padre. Ella no creía que seria necesario ejecutarlo pero prefirió quedar callada.

Así sea su enemigo, y aunque solo había visto aquel anglosajón dos veces, no podía dejar de pensar en él y eso la hacia sumirse en una profunda interrogativa.

"Girodelle encárgate de mandar esta carta inmediatamente a Camelot."

"Como ordene señor" dijo mientras abandonaba la tienda.

Mientras tanto en Camelot, Arturo aun estaba en una gran disyuntiva, su armada había sido vapuleada por los francos y las perdidas habían sido enormes tanto en hombres como en bienes. El Rey se sentía responsable de todo lo sucedido, se sentía culpable por no haber tomado medidas mas drásticas, y para empeorar aun mas la situación la desaparición de su apreciado primo le preocupaba en demasía, sabia que no había muerto por que no se había encontrado su cadáver, pero él aun temía lo peor.

Al día siguiente llego un mensajero franco, con un mensaje para el Rey, e inmediatamente leyó la misiva.

Arturo estaba enfurecido con la treta tan sucia que usan los francos y juro vengarse de ellos, pero ahora esta atado de pies y manos, por que sabia que aquel prisionero se trataba de su querido primo Andre Westminster. El rey decidió entregarles a los francos lo que habían pedido. Muchos de los caballeros se sintieron ridiculizados por los francos pero sabían que la vida de Andre es muy valiosa para el Rey y no intentan detenerlo, pero hay alguien que se oponía a tal medida…el caballero William. El era un hombre que siempre ha tenido gran envidia de Andre y del aprecio del Rey hacia él. Ahora que tenía la oportunidad para que Andre desapareciera, no la desaprovecharía. Sin duda recurriría a todos los medios por hacer cambiar de opinión al Rey para que no lograsen rescatarlo.

En el campamento franco, Oscar estaba entrenando con su espada. Mientras practicaba recordó las palabras de su padre y las del anglosajón, esto la hizo ponerse aun más frenética en su entrenamiento. En aquel instante, Andre, quien aun seguía en la tienda, escuchaba el sonido de una espada y salio de su tienda sin ser detectado y se encontró con a aquella mujer. Creyó volverse loco y que su imaginación le estaba jugando una broma, pero esa imagen parecía tan real…Veía como los cabellos rubios de esa mujer resplandecían junto al sol, y no podía quitarle la vista de encima. Sin duda no estaba en frente de una mujer cualquiera…ella parecía la imagen viva de una diosa, es como si aquella mujer fuera la reencarnación de la diosa Atenea. Al poco rato Oscar se dio cuenta de la presencia de Andre que la miraba totalmente estupefacto. Oscar dejo su espada y se dispuso a marcharse del lugar.

"Manejas hábilmente la espada, tal vez tu y yo deberíamos tener un enfrentamiento" Andre le dijo en tono irónico

Oscar volteo por un momento y recogió su espada.

"Aun no he encontrado un oponente digno y dudo que un anglosajón como tu sea el indicado" dijo con un tono seco

Andre cruzo sus brazos y sonrío ante la respuesta de aquella mujer, de porte tan altivo tan parecido a una estatua griega. Aun se preguntaba como una mujer de vista tan delicada pudiera comportarse de tal manera. Después ella se fue.