«Estimada señorita, Fluorite.

«Se me ha notificado que usted es la autora de la novela "La princesa en el permafrost y el mago del hielo", la cual le fue enviada al caballero Degel de Acuario como un regalo de carácter íntimo y que ahora se encuentra en mi poder.

«Primero permítame expresarle mi respeto y admiración por dedicarse a tan noble oficio, y en segundo, agregomis más sinceras disculpas ya que las circunstancias bajo las cuales me comunico con usted no son tan gratas como me gustaría que lo fueran.

«Lamento informarle que el caballero dorado Degel de Acuario murió en batalla antes de recibir el libro que usted le obsequió.

«Sé muy bien cuán infructuoso, inútil e insuficiente sería cualquier intento de palabra mía para suavizar el dolor de una noticia tan abrumadora. Sin embargo, permítame ofrecerle un ínfimo consuelo a su pena, que espero le ayude a encontrar resignación: Hago de su conocimiento, también, mi decisión acerca de preservar la copia de su novela en los archivos oficiales del santuario.

«Ruego a nuestra amada diosa Atenea algún día pueda aplacar la angustia de esta pérdida, y solo pueda conservar en su memoria el recuerdo de aquel hombre al cual estimó y admiró profundamente; así comoun solemne orgullo de haber conocido a un caballero de Atenea tan cabal e íntegro como lo fue Degel, quién gustoso sacrificó su vida en aras de la paz y la justicia en el mundo.

«Muy sincera y respetuosamente suyo.

«-Shion de Aries, Patriarca del Santuario».


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Uff, por fin.

No me odien.

Mi hermana quería una versión alegre y una triste de "Fluorite terminando la historia de su padre y enviándola a Degel".