Definitivamente esto es extraño de narices xD, yo, que acostumbro a actualizar una vez cada semana o cada dos o a veces hasta tres xD, he actualizado tres veces, dos veces de 10 paginas y otra de doce un fic¿Iluminación de musas? Quien sabe, puede que si xD, o mas bien por que esta pareja se me hace tan irresistible que no puedo evitar escribir sobre ellos nn, lo cierto es que me encasquillé un poco al principio pero después toda la escritura vino de seguida y estoy muy contenta con eso nn, bueno, pues nada, como siempre espero que lo disfrutéis tanto como yo hago escribiéndolo y que los reviews alegran muchísimo y te dan ánimos, así que ya sabéis xD, (Es coña, yo siempre hago esta broma aunque realmente se agradecen xD)

Dedicado al Fanclub MinatoxKushina de NU

Disclaimer: Naruto pertenece a Masashi Kishimoto-senpai, que cada semana consigue que estemos al borde de un ataque de histeria con sus capítulo xD (Y que el 14 de Febrero, para mi, deje de ser odiado xD ¡Viva Shippuden!)

Advertencias: Spoilers Capitulo 367 (Quien avisa no es traidor)

Advertencias II: Posteriormente subirá a M


Cruzando la línea

Capítulo 3: Sinceridad

Cuando salió de la casa de Minato el Sol aún brillaba en el Cielo, aunque era normal, en verano a las seis y media-siete de la tarde aún es de día.

Acarició lentamente las flores que Minato le había regalado, se veían tan puras… antes de nada debía ir a su casa a ponerlas en agua, o se acabarían estropeando, así que rompió el camino y fue hacia su casa.

Al contrario que el piso de Minato el suyo no era muy grande, ni tampoco podía decir que estaba en el centro y mucho menos que fuera el ático del chico, ella tenía un apartamento simple, de dos habitaciones y un baño y sus colores tiraban más bien a lampantes y brillantes, lejos de los neutrales o pastel de él.

A simple vista parecían tan distintos… pero no lo eran tanto una vez se conoce a los dos, más bien eran parecidos, pero como todos, eran diferentes.

No tardó en llegar a su casa, al fin y al cabo tampoco vivían a mucha distancia puesto que Konoha no era una aldea enorme, los pueblos que si eran grandes normalmente eran las Ciudades Turísticas, pero al ser una aldea ninja y estar controlada por el Señor Feudal estas no tendían a ser grandes expansiones.

Lo primero que hizo al llegar fue llenar un jarrón de agua y colocarlo en una mesilla junto a la ventana, después recogió un poco por encima la casa y se dispuso a marcharse de nuevo, no, si al fin y al cabo ya le había dado la hora a la que acostumbraba a ir cada día que podía a los baños, las siete y cuarto, así que no quiso retrasarse más y se fue hasta los baños.

Una vez allí saludó a la mujer que los regentaba y se fue hasta los vestuarios, donde se aseguró de colocarse bien la toalla para irse después a dar un relajante baño. Allí, a esa hora no había mucha gente, no lo entendía, esas horas eran las mejores para tomar un baño, te relajaba muchísimo… se estiró un poco y apoyó la cabeza sobre una roca mientras miraba el cielo, que estaba muy claro, tenía un color azul brillante, como los ojos de Minato… negó con la cabeza¡¿Por qué últimamente todo le recordaba a Minato?! Ella quería negárselo y siempre lo hacía desde que lo conoció hace muchos años atrás, a ella, él le hacía un poco de tilín aunque… ¡¿A quien no?! Minato era una de las personas mas atractivas y agradables que nunca había conocido y estaba segura que mucha gente de la aldea coincidía en eso con ella.

Cerró los ojos e intentó alejar su mente lo más posible de Minato, él siempre le provocaba estragos, tuviera la edad que tuviera y fuese el momento que fuese.

En otro lado de la aldea…

Un chico rubio caminaba alegremente con la cámara en la mano por las calles de Konoha, esperando encontrar la tienda que buscaba, no tardó en localizarla así que entró y esperó pacientemente su turno.

"Dígame" dijo una chica rubia un tanto despampanante que trabajaba ahí.

Tragó saliva, eso era una señorona, seguramente si Kushina hubiera venido con él ya estaría bromeando sobre ella.

"Mire, sobre la ultima fotografía de esta cámara me gustaría dos impresiones" dijo tendiéndole la cámara.

"De acuerdo, aproximadamente dentro de un cuarto/media hora lo tendremos." Dijo la rubia con una sonrisa.

"De acuerdo, vendré dentro de media hora" dijo mientras una gota le resbalaba por la cabeza¿Era solo imaginación suya o la mujer le estaba haciendo morritos?

Kushina se estaría divirtiendo de lo lindo.

"¿A que nombre?" preguntó la despampanante mujer.

"Namikaze" dijo antes de salir de allí por patas.

Su siguiente parada sería la tienda de marcos, así que se dirigió hasta allí, por suerte, quien lo atendió fue un hombre viejo muy amable.

"¿Desea algo?" preguntó el hombre acercándose.

"Si, me gustaría ver los marcos de tamaño pequeño que tengan" dijo con una sonrisa.

Si el dependiente es amable los clientes también lo serán.

"Pues mire, los que hay en esa vitrina son los que tenemos actualmente" dijo el hombre mostrándole la vitrina en cuestión.

"Ya veo" dijo Minato mirándolos.

Al instante descubrió el marco perfecto para Kushina, uno Naranja con motivos en rojo, los colores ideales para la chica hiperactiva, el simplemente se quedó uno azul oscuro con motivos de un color de esa misma gama.

"Pues serán dos mil cuatrocientos Ryou" dijo el hombre con una sonrisa.

Minato se la devolvió. Hecho ya eso se dispuso a ir hasta la tienda de fotografías, total, había pasado un cuarto de hora escogiendo marcos le quedaba otro y para eso decidió esperarse en la tienda.

Cuando entró la rubia de antes no tardó en atenderle.

"Me acaban de decir que las fotos estarán listas dentro de cinco minutos" le dijo con una sonrisa. "Además, a esa hora yo acabo mi turno¿Te gustaría que nos fuéramos a tomar algo?" Preguntó poniéndose de una manera sensual.

"No quiero ofenderla, pero… ¿Ha visto la foto, señorita?" le preguntó.

La mujer asintió.

"Pues bien, somos mi novia y yo, y ya llevamos un tiempo juntos y yo la quiero mucho" dijo son una sonrisa.

La mujer se desinfló, menudo chasco se había llevado, hasta ahora nadie, pero nadie, la había rechazado.

Se sintió mal, menuda trola acababa de colarle pero había servido para salir del atrolladero, aunque en cierto modo no era una mentira tan gorda, a él Kushina le gustaba, ahora, no sabía si sus sentimientos eran correspondidos o no.

Al cabo de poco la rubia le entregó las fotos y su cámara, él pagó y se fue hacia su casa, aunque por el camino se encontró a su profesor, Jiraiya.

"Hombre… hacía tiempo que no te veía…" dijo el hombre sonriendo ampliamente.

"Si, Jiraiya-sensei" respondió él con otra sonrisa.

"Pero con quien si has estado ha sido con Uzumaki Kushina-Chan" dijo él un poco pícaro.

Minato se sonrojó y movió un poco las bolsas que cargaba, captando la atención de Jiraiya.

"¿Y esas bolsas?" preguntó.

"Un regalo" respondió.

"Venga, invítame a tu casa y hablamos un rato, que hace tiempo que no lo hacemos" dijo pegándole un manotazo en la espalda.

"Pues vamos" dijo este caminando hacia su casa.

Cuando llegaron Minato le dio las zapatillas a Jiraiya y se fue a dejar la bolsa a su habitación, una vez de vuelta se fijó en que Jiraiya miraba minuciosamente los dos vasos que había sobre la mesa, antes, con las prisas, no se había acordado de quitarlos y menos de limpiar los restos del jarrón.

"¿Quién ha venido?" preguntó su profesor examinando el vaso, intentando encontrar algún indicio que le señalara quien lo había usado.

"Kushina, hemos estado viendo una película" dijo yendo a buscar la escoba y el recogedor.

"Kushina… ¿Te gusta?" preguntó llevando los dos vasos hacia la cocina.

Minato paró de barrer y se sonrojó¿Tanto se le notaba? Pues ella no parecía apreciarlo en lo más mínimo.

"Puede…" susurró, más le valía ser sincero o Jiraiya se quedaría ahí toda la noche esperando su respuesta.

"¡Wo!" exclamó él acercándose con dos vasos limpios. "¡Es hermosa¡Me gusta!" dijo dándole otra palmada en la espalda. "Tienes buen gusto, aunque si me lo hubieras dicho hace años te habría dicho lo contrario." Dijo llevándose un dedo al mentón.

"A mi no me gusta por que sea guapa, me gusta por quien es y ya está, me gusta su alegría y su optimismo" le contestó acabando de recoger el jarrón roto.

"Mm… eso está bien" dijo con una sonrisa.

Minato le devolvió la sonrisa.


Kushina se colocó la ultima pieza de ropa de su vestuario y fue a peinarse, deslizó el peine sobre su cabello rojo y pensó seriamente en dejárselo crecer, le gustaba como lo llevaba, a la altura de los hombros pero a veces le gustaría poder hacerse peinados o disfrutar simplemente peinándoselo.

Una vez hubo acabado se fue hacia su casa, en cuanto llegó se puso a hacer la cena y cuando hubo comido se sentó en el sofá a ver un poco la tele antes de irse a dormir, pero para su mala suerte se quedó dormida mientras veía lo que echaban por el televisor.


"¿Por qué no te quedas a cenar?" preguntó Minato viendo como su sensei se acababa la primera botella de Sake.

"De acuerdo" bebió un poco. "De todos modos en casa tampoco me espera nadie" dijo acomodándose mejor sobre el sofá.

"Entonces voy a hacer la cena."

"¡Espérate!" dijo parándolo cuando el rubio se dirigía a la cocina. "Que te ayudo" se levantó y fue a ayudarlo a cocinar.

Diez minutos mas tarde acababan de cocinar.

"Y bueno, dime¿Se lo has dicho ya?" preguntó llevándose la comida a la boca.

Minato lo miró fijamente, tragó, bajó la vista y se limpio la boca con la servilleta.

"Algo…" susurró.

"Me defraudas" soltó. "Tu que siempre eras tan lanzado…"

"Pero es que me pongo nervioso y empiezo a pensar… ¿Y si a ella no le gusto¿Y si me ve como un idiota?" preguntó con la voz levemente temblorosa.

Jiraiya rodó los ojos.

"Mira, para estas cosas lo peor es pensar, simplemente díselo todo, sin pensar, dile que la quieres y punto, después espera su reacción" dijo amenazándolo con los palillos.

¿Por qué hoy todo el mundo lo amenazaba con los palillos o cucharillas¿No tenían otra cosa que hacer?

"Yo no se vivir sin pensar" dijo llevándose los palillos a la boca.

"No es vivir sin pensar, es estar el tiempo que dura la declaración sin pensar, mira, tu llámala un día, queda con ella, invítala a tomar algo, llévala adonde quieras, a tu casa misma y una vez en un sitio cómodo y relajado procura centrarte solo en lo que dicte tu corazón, en plan peliculón, y una vez hecho espera a que ella se te tire a los brazos o te pegue una bofetada…" explicó como quien le explica a alguien como ir a comprar guisantes.

"No se yo si fiarme, a ti no te funcionó" le soltó.

Jiraiya se enfadó y se puso rojo.

"M-mi caso era diferente, además, tu no eres yo ni Kushina es Tsunade, así que no tiene por que seguir mi ejemplo…" susurró un tanto avergonzado, no le gustaba recordar el día en que Tsunade le dio el plantón de su vida.

"No lo sé, ya encontraré la manera…" dijo dando un largo sorbo de Sake.

"¡Cuidado!" dijo arrebatándole el vasito. "¡Si continuas bebiendo así vas a acabar mas borracho que una tuba!" dijo.

Minato lo miró fijamente.

"Sensei" dijo sin apartar la vista de su profesor.

"¿Qué?" preguntó Jiraiya volviendo a sentarse, puesto que se había levantado para arrebatarle el vasito.

"¿Y si Kushina quiere a otra persona?" preguntó.

Jiraiya sonrío.

"¿Crees entonces que tontearía contigo?" preguntó.

"Um…"

Y miró por la ventana, sin darse cuenta ya había oscurecido, y ahora en lo único que podía pensar sería en verla mañana.


El despertador le taladró el tímpano así que se obligó a moverse de la posición cómoda en la que se había colocado y de un manotazo lo apagó, iba a dar la vuelta para continuar durmiendo pero se equivocó de lado y se acabó precipitando sobre el suelo con un estruendo.

Se levantó de golpe y se tocó la parte adolorida, menudo coscorrón se había llevado de buena mañana, posiblemente dentro de un rato le saldría un chichón.

"Uh---." Musitó acabando de levantarse. "Estúpida mesilla" susurró dándole una patada, haciendo que un vaso de agua cayera al suelo, rompiéndose en unos cuantos pedazos. Se quedó mirando el vaso mientras se tocaba el leve chichón que le estaba saliendo. "Hoy no es mi día" terminó aceptando mientras se colocaba las zapatillas.

Antes de hacer nada más recogió el vaso roto y se lo llevó hacia la basura, genial, descubrió que el cubo estaba un poco lleno y como no quería que al final del día tuviera que cambiar la bolsa la recogió y salió fuera del apartamento para lanzarla al contenedor.

Pero para colmos cuando volvía hacia su casa el repartidor de periódicos no tuvo muy buena puntería y le acabó dando de la cabeza.

"¡Kira¡Eres un repartidor nefasto!" gritó brandando el puño en dirección al repartidor.

"¡Lo siento, Kushina-san!" se disculpó el niño.

Kushina lo fulminó con la mirada mientras al niño le caía un goterón por la cabeza, cuando Kushina tenía un mal día mas valía dejarla en paz.

Una vez en casa se fue hasta el baño y se remojó el chichón, que ya empezaba a ser notorio, por suerte, nada que el agua fría no pudiera arreglar. Después de eso se lavó la cara y se peinó para después ir a cambiarse y ponerse unos pantalones piratas azul y una camiseta de tirantes azul claro, se ató las bambas que usaba para correr y se hizo una pequeña cola.

Preparó su desayuno, un zumo de naranja y un par de tostadas con embutido, finalmente lavó los platos y fue a lavarse los dientes y terminar de arreglarse, antes de salir, por eso, cogió una pequeña mochila que se ató a la cintura, donde metió la cartera y una botella de agua.

Listo, ya estaba todo, cuando iba a salir recordó que sería Minato quien la pasaba a buscar así que se sentó en el sofá a esperar. El chico no tardó en llegar, cinco minutos antes de las diez, como siempre hacía, se dio un último vistazo al espejo y fue a abrir la puerta.

"Buenos días" dijo él sonriéndole.

"Buenos días" dijo devolviéndole la sonrisa.

Se fijó en la indumentaria de Minato, un pantalón corto blanco y una camiseta verde limón, al igual que ella, también cargaba con una pequeña mochila.

"¿Vamos?" preguntó.

"Si" respondió cerrando la puerta de casa y guardándose las llaves en la mochila.

"Ayer cené con Jiraiya" dijo Minato mientras se dirigían a la entrada de la aldea.

"Hacía tiempo que no es veíais¿No?" preguntó.

"Si, un poco" contestó.

"¿Y que¿Te sirvió de algo hablar con él?" preguntó sin apartar la vista de él.

La miró fijamente.

"Si, de vez en cuando dice cosas acertadas"

Kushina se rió.

"De vez en cuando, dice…"

"¡Oye!" la empujó levemente. "Por cierto, ayer fui a revelar la foto, si quieres, cuando acabemos de correr vamos a casa y te la doy"

"Ok"

Llegaron justo al girar la calle, la entrada de Konoha.

"¿Te sigo o me sigues?" preguntó él apretándose los cordones.

"Te dije que te haría trabajar duro así que ya estás siguiéndome." Dijo mirándolo con una sonrisa pícara.

Minato le devolvió la misma sonrisa, expresándole un poco de burla, eso no aprecio afectarla ya que se giró y comenzó a correr.

Ya era la décima vez que pasaban por la entrada de Konoha y él realmente empezaba a notar el cansancio, una cosa era ser ninja, otra muy diferente matarse a hacer ejercicios, aunque no dijo nada y continuo corriendo pero al llegar cerca de un lago decidió dejarse estar de chorradas y sentarse a tomar un poco el aire, correr en Junio y a pleno Sol era algo que no volvería a hacer.

"Vale, me rindo, para, estoy cansado" dijo parándose golpe y colocando las manos sobre las rodillas, intentando así relajarse un poco.

"Te—he—ganado" dijo ella entre bocanadas de aire.

"Tu tampoco es que estés fresca como una rosa" dijo mofándose.

"Ya, pero hubiera podido aguantar otra vuelta" dijo mirándolo.

"¿Y a la próxima vuelta?" preguntó caminando hasta el borde del pequeño lago.

"Me hubiera parado en este mismo sitio" dijo ella siguiéndolo.

Casi automáticamente los dos se dejaron caer sobre el suelo.

"Creo que debo volver a ponerme las pilas…" dijo el rubio desatándose las bambas.

"Si… y yo que te recordaba con aguante" Kushina se quitó los calcetines y metió los pies en el agua. "¡Que fresquita!" dijo con una mueca de placer.

Minato también metió los pies y tuvo la misma sensación que ella, después de estar corriendo durante dos horas agradecía también un poco de frescor. En esa misma posición agarró su mochila y cogió la botella de agua que guardaba dentro y después de un largo sorbo se la ofreció a Kushina.

"¿Quieres?" preguntó tendiéndosela.

Ella se giró hacia él.

"Ya traigo, gracias" dijo cogiendo ella su mochila y sacando su botella.

Minato volvió a guardarla y se estiró, estaba cansado, pero por alguna razón se sentía bien estar ahí tumbado bajo el Sol y con los pies en remojo, puesto que compartía momento con Kushina.

"Debería haber traído algo de comida…" la oyó decir.

Se giró hacia su derecha y la miró, estaba de espaldas a él, rebuscando algo en su mochila.

"Yo he traído un pica-pica, está en mi mochila" dijo señalándosela.

Kushina se giró hacia él.

"Piensas en todo, me das miedo" dijo. "Anda, pásamela" le dijo golpeándolo levemente.

"Cógela tu, yo estoy cansado" se quejó tapándose los ojos con un brazo.

"Vago… si la tienes al lado…" volvió a golpearlo.

"Si quieres comer tendrás que pasar por encima de mí por que yo no voy a alcanzártela" le soltó aun sin apartar el brazo.

"Bien" dijo Kushina.

Lo cierto es que ella también estaba vaga y no quería levantarse así que se apoyó sobre él y alcanzó la mochila.

Minato levantó levemente el brazo al notar peso encima suyo, tenía a Kushina encima y eso le estaba provocando un mal rato, sobretodo por que su camiseta se había adherido a su piel y podía notarlo de manera escalofriante cuando se había echado sobre él. Se removió un poco incómodo, en un vano intento de apartarla.

"¿Quieres comer?" le preguntó, no siendo consciente de las sensaciones que ese acto había provocado en su compañero.

"Si" respondió incorporándose.

Kushina sacó dos bandejitas de la mochila y las examinó.

"Mm… esto tiene una pinta buenísima… ¿Lo has cocinado esta mañana?" preguntó mirándolo.

Asintió.

"¿Cuándo pensabas que podría haberlo cocinado?" preguntó.

"Anoche… talvez" dijo abriendo la primera bandejita.

No contestó, simplemente cogió la otra bandeja y comenzó a comer. Allí se respiraba una paz sorprendente, daba gracias de poder vivir en una aldea tan tranquila y rodeada de vegetación, eso le hizo pensar en algo.

"Oye Kushina¿Cómo era el lugar donde vivías antes de venir a Konoha?" preguntó mirándola.

Ella se volteó a verlo, tragó y volvió la vista al frente.

"No lo sé, apenas lo recuerdo" susurró.

"¿Pero era muy distinto a esto?" preguntó.

"Tal vez, ya que si tuve que venir a Konoha sería por que allí no estaba muy bien¿No?"

"Mm… obvio" dijo mirando también al frente.

"Pero ¿Sabes? Me alegro de haber venido a Konoha, por que de lo contrario nunca hubiera podido conocerte…" dijo volviendo la vista a él de nuevo.

"Nunca digas nunca" dijo volviendo a mirarla también. "Quien sabe, puede que nos hubiéramos conocido en otra situación diferente" dijo sonriéndole.

"Quien sabe…"

"Estoy seguro que si no te hubiera conocido antes me desviviría por buscarte" Kushina enrojeció violentamente. "Puesto que eres lo mejor que me ha pasado nunca" dijo alzando una mano para acariciarle tiernamente la mejilla.

Pero ella fue más rápida y volteó el rostro muy deprisa.

"Tu también eres lo mejor que me ha pasado nunca" le dijo.

Minato sonrío, ahora si que no la dejaría escapar, nunca.

Acabaron de comer en silencio, contemplando como la catarata caía.

"Ahora me gustaría darme un bañito" dijo Kushina dejando la bandeja al lado de la de Minato y estirándose.

"¿Quieres que nos bañemos?" preguntó él guardándose las bandejas en la mochila.

"No traigo bañador, no puedo bañarme" lo miró y le habló en un tono de¿Acaso no es obvio?

"Si que puedes bañarte" respondió él.

"¿Si…¿Cómo? Por qué yo paso de mojarme la ropa" le soltó.

"Desnuda"

Kushina le pegó una bofetada.

"Pervertido"

"Oye, que no lo decía con ese sentido…" susurró tocándose la mejilla adolorida.

"¿Y en que sentido lo decías¿Eh?" preguntó poniéndose a la defensiva.

"Yo también voy a bañarme, así que yo también tengo que desnudarme, además, aquí no hay nadie¿Quién te va a ver?" preguntó mirando alrededor, queriéndole mostrar que no había nadie.

"¡¿Qué quien me va a ver?!" exclamó "Esto es el colmo… ¡Está claro que tu me vas a ver!" gritó pegándole una colleja.

"¡Deja de pegarme!" se levantó para no estar más a su altura. "Yo no voy a mirarte, nunca se me habría pasado por la cabeza, además, si quieres me voy lejos y me avisas cuando ya te hayas metido en el agua"

"Con que te des la vuelta estará bien" dijo ella levantándose. "Gírate"

Minato se giró y se quedó mirando fijamente un árbol que tenía enfrente, al cabo de un par de minutos escuchó el chapoteo del agua, así que pensó que ella ya estaría dentro.

"¿Ya?" preguntó.

"Si" oyó.

"Pues ahora gírate tú" gritó comenzando a quitarse la camiseta.

Kushina se giró, si él le había dado privacidad ella también se la daría. Al cabo de poco escuchó el chapoteo y poco después como alguien la hundía en el agua. Pataleó un poco y logró salir a la superficie.

"¡Minato!" gritó golpeándolo levemente.

"Vamos… era una broma" susurró entre risas.

"No se si te has dado cuenta pero ¡Estamos desnudos! Así que aléjate unos metros de mí" le soltó llevándose los brazos a la delantera.

"Oye, que no se ve nada" dijo él.

"¿Y si se diera el caso?" preguntó acercándose intimidadoramente.

"No creo que a las aguas les dé por clarear a su gusto" dijo. "Además, ahora eres tu la que se encuentra cerca" añadió señalándola.

"Um…" se apartó y le dio la espalda.

"Kushina… ¿Vienes a las cascada?" le preguntó.

"No…"

"Tu te lo pierdes" dijo empezando a nadar hacía allá.

Kushina se giró y miró la superficie del lago donde estaban, ni rastro de Minato, posiblemente ya estaría buceando por debajo de la cascada, se arrepintió, no quería quedarse allí sola así que también se fue nadando. Al llegar cerca de la cascada buceó un poco y cuando la hubo atravesado salió a la superficie. Descubrió al chico unos metros más para adelante, estaba parado, con el agua a la altura de la mitad del pecho, así que posiblemente, por no decir seguramente, estaría tocando el suelo. Nadó hasta él y cuando estuvo cerca se abrazó a su espalda, apoyando su pecho.

"Has venido" lo oyó decir.

Así, abrazada a su espalda podía notar su respiración, sus latidos y la vibración de su cuerpo al hablar.

"Si…" dijo apoyando la frente.

Minato cogió las manos de la chica y las apretó, para después girarse lentamente hacia ella.

"¿Quieres que te diga algo?" preguntó mirándola de frente.

"Um…"

Apartó unos mechones rebeldes que le tapaban la cara y le acarició las mejillas. Abrió la boca, pero cuando lo iba a decir las palabras se atragantaron en su garganta, no podía, aún no podía.

"Que quiero que continuemos siendo amigos" improvisó.

Kushina arqueó una ceja, puede que a veces pecara de inocente pero sabía que eso no era lo que él le quería decir.

"No encuentro motivo para que dejemos de serlo" respondió.

"Mm… cierto"

Hubo un pequeño intervalo de silencio entre los dos.

"Oye… ¿Has perdido tu vergüenza?" le preguntó el rubio mirándola.

"¿Qué?" preguntó alzando la vista.

"Recuerda que estamos desnudos…"

"No puedes verme" le soltó llevándose un brazo hacia delante, por si acaso.

"Tienes razón, no puedo verte" dijo "Aún y así estamos muy cercanos"

Kushina no dijo nada, simplemente retrocedió un poco.

"¿Mejor?" preguntó con la cabeza casi hundida en el agua.

"Creo que en ningún momento me he quejado…" la pelirroja arqueó una ceja. "… que el hecho que estuviéramos cercanos fuese algo malo…"

Kushina se sonrojó y apartó la vista.

"Pues yo creí entender lo contrario" dijo antes de volver a sumergirse para ir de nuevo al lago.

Minato suspiró resignado y la siguió.

"Gírate" fue lo primero que oyó al salir a la superficie.

No dijo nada y se giró contrario a la orilla donde habían dejado las cosas, pasó poco tiempo desde que Kushina le dijese que se girara para que después él pudiera salir.

Cuando salió del agua ella estaba de espaldas, guardando cosas en su mochila.

Ladeó la cabeza, provocando que el agua acumulada en su pelo cayera en el suelo y las finas gotas se deslizaran sobre su pecho.

"¿Con que te has secado?" preguntó. Kushina le lanzó una toalla. "Gracias…" dijo secándose la cara.

Al cabo de poco se secó completamente y se vistió.

"¿Ya?" preguntó ella.

"Si, y gracias por la toalla" dijo con una sonrisa mientras se la guardaba.

"Pues dámela…" dijo ella extiendo el brazo.

"No querrás que te la dé después de usarla¿No?" preguntó sorprendido.

"Oye, que no pasa nada, además, yo también la he usado…" dijo intentando arrebatársela.

"¡No!" la alzó para que no la cogiera. "Yo la lavo y te la doy"

Kushina dejó de intentar quitársela.

"Está bien"

Minato terminó de guardarla y volvió a colocar la mochila.

"¿Quieres pasarte un momento por casa para lo del marco?" preguntó mirándola.

"De acuerdo"

Y los dos se dirigieron hacia Konoha.


Buf… la verdad es que me ha costado un poco este capitulo, sobretodo el principio xD, pero bueno, ya lo he acabado y está bien, además, tiene una pagina y media extra xD.

La verdad es que aquí ya se empieza a ver lo "colgaditos" que están el uno por el otro, aunque a quien mas se le nota es a Minato, Kushina va saliendo del paso… por cierto, no sé si el próximo capítulo hará que lo suba a M, (No por Lemon, si no porque hay misión xD) aunque todavía no lo sé, lo más seguro es que se quede en T y cuando haya más ambiente lo subiré a M.

Esta vez creo que no hay ninguna duda pero yo pongo una que al menos, a mi amiga, si que la tiene.

La moneda de Konoha, según una cosa que dice Naruto son los Ryou, a saber el valor que tienen pero yo le he dado uno, el de los Yenes, que se podrían comparar a las antiguas pesetas, a veces puede que me descoloque por que lo tengo que pasar de Euros a pesetas, de pesetas a yenes y de yenes a Ryous xD

Bueno, pues como siempre dar las gracias a quienes dejáis reviews:

A Arue-san, a Kumi Strife, que se que aprecia este fic nn, a mi amiga Carla, por que muchas veces tardaría mas si no fuera por que me chincha, a Isa, Harlett y Espe Kuroba.

Este fic está dedicado al Fan Club de MinatoxKushina de NU, así que gracias a ellos también nn

Sin nada mas que añadir, Saludos, Ankin.